CNDH comprueba represión contra líder social en Chiapas; pide cuentas a Manuel Velasco
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

CNDH comprueba represión contra líder social en Chiapas; pide cuentas a Manuel Velasco

La Comisión Nacional de Derechos Humanos probó que el dirigente comunitario Sinar Corzo y un activista más fueran privados ilegalmente de la libertad, incomunicados y sometidos a tratos indignos por parte de autoridades municipales y estatales, tras encabezar una protesta pacífica de vecinos de la colonia Los Laureles, en Chiapas.
Cuartoscuro
Por Paris Martínez
23 de junio, 2015
Comparte
Manuel Velasco, gobernador de Chiapas. // Foto: Cuartoscuro.

Manuel Velasco, gobernador de Chiapas. // Foto: Cuartoscuro.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió este lunes 22 de junio una reconvención contra el gobernador chiapaneco Manuel Velasco, así como contra los integrantes del Ayuntamiento de Arriaga, luego de que en agosto de 2013 el dirigente comunitario Sinar Corzo y un activista más fueran privados ilegalmente de la libertad, incomunicados y sometidos a tratos indignos por parte de autoridades municipales y estatales, tras encabezar una protesta pacífica de vecinos de la colonia Los Laureles.

Tal como consta en la recomendación 18/2015 de la CNDH, el 2 de agosto de 2013 las autoridades municipales de Arriaga citaron a los vecinos de Los Laureles en el palacio municipal para dar respuesta a un pliego petitorio que estos presentaron en abril de 2013 y en el cual el grupo de ciudadanos demandaba básicamente cuatro cosas: la reactivación del suministro de agua potable hacia su comunidad, cortado desde hacía 30 días; fumigación urgente de su localidad para prevenir el contagio de enfermedades transmitidas por mosquitos; conclusión de obras de drenaje y, por último, que no fuese demolido su antiguo mercado, conocido como Coloso de Piedra.

Siguiendo la indicación de las mismas autoridades municipales, este grupo de ciudadanos, conformado principalmente por mujeres y niños, acudió el 2 de agosto de 2013 a las oficinas del presidente municipal, Noé López Duque Estrada, para recibir la respuesta prometida, sin embargo, los vecinos de Los Laureles no fueron recibidos por el alcalde, sino por un contingente de policías municipales que les advirtió que no serían atendidos, por lo cual los vecinos decidieron ingresar al palacio municipal y realizar una protesta pacífica dentro de estas instalaciones.

Tal como consta en un video difundido a través de Youtube, dicha protesta se realizó de forma totalmente pacífica y consistió en la exhibición de pancartas y coreo de consignas. Sin embargo, la respuesta de la autoridad municipal fue distinta: el video muestra cómo el alcalde Duque Estrada llega al lugar denostando a los manifestantes espetándoles la frase “¡¿quién grita, quien grita?!”, para luego calificar a su representante, Sinar Corzo, como un “loco”.

El video muestra cómo el alcalde de Arriaga pide a los vecinos de Los Laureles desconocer a su líder y luego se ve a un acompañante del alcalde despotricar a gritos e insultos contra el señor Sinar Corzo, a quien privó de la libertad con apoyo de policías municipales, que se lo llevaron detenido.

En esta acción, además, otro activista –cuyo nombre no fue especificado– también fue detenido ilegalmente por las autoridades de Arriaga, por intentar capturar los hechos con su cámara de video.

Según la CNDH, ambos activistas fueron inmovilizados mediante el uso de la fuerza, esposados, sometidos a malos tratos por la policía municipal de Arriaga, y luego, sin que se contara con ningún elemento en su contra, fueron encarcelados bajo la falsa acusación de agredir a funcionarios municipales, por lo cual permanecieron encarcelados más de 24 horas.

Para justificar esta respuesta represiva, los funcionarios municipales de Arriaga alegaron que ambos detenidos incurrieron en daños al inmueble (presuntamente por romper una ventana de vidrio) así como en agresiones físicas y amenazas contra servidores públicos –lo cual queda desmentido con el video de los hechos– y presentaron una demanda penal contra los activistas, fabricación de delitos en la cual participaron funcionarios estatales, adscritos a la Procuraduría General de Justicia de Chiapas.

Cabe destacar que la represión de esta protesta y la detención de los dos activistas fue originalmente denunciada ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chiapas, sin embargo, el 14 de agosto de 2014, la CNDH decidió atraer la investigación del caso, ya que había transcurrido más de un año sin que el ombudsman chiapaneco emitiera pronunciamiento alguno.

Desde la óptica de la CNDH, la agresión cometida por las autoridades chiapanecas contra Sinar Corzo y el segundo activista detenido el 2 de agosto de 2013 equivale a un ataque contra “defensores de derechos humanos”, ya que ésta condición la adquiere cualquier persona que ejerza el derecho, individual y colectivo, de promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos, tal como ocurrió en este caso, ya que los detenidos exigían “soluciones a los problemas que les afectan como comunidad”.

Así, señaló la CNDH, “se llega a la conclusión de que hay elementos suficientes para evidenciar en el presente caso violaciones a varios derechos de personas defensoras de derechos humanos, como son el derecho a la libertad personal, a la defensa, a la seguridad jurídica, a la legalidad y al trato digno (…) derivado de las irregularidades atribuibles a servidores públicos del municipio de Arriaga, Chiapas, y de la Procuraduría General de Justicia de esa entidad federativa”.

Luego de analizar el video de la protesta, la CNDH constató que las acusaciones de daños, lesiones y amenazas formuladas por los servidores públicos de Arriaga “distan de la realidad y quedan desvirtuadas”.

La recomendación 18/2015 destaca que en el video “incluso se alcanza a advertir que la puerta de cristal está intacta hasta después de la detención” de los activistas, quedando así en evidencia la fabricación de pruebas contra los manifestantes.

La CNDH también ratificó que Sinar Corzo fue atacado “airadamente y con insultos (por) un particular que se encontraba en el mismo local”, y luego fue detenido “por la fuerza” y de “forma desproporcionada” por tres policías, los cuales lo inmovilizaron “sin que mediara agresión o conducta ilícita”.

Además, destaca la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el video muestra cómo funcionarios intentaron impedir que dicha grabación continuara realizándose.

Los detenidos permanecieron incomunicados en la cárcel municipal por más de 24 horas, con lo cual no sólo se violó su derecho a la libertad y a la manifestación de las ideas, sino que también se violó su derecho a la seguridad jurídica, a la defensa –pues no se les permitió nombrar a un defensor de su confianza–,  y al trato digno.

Estas anomalías, principalmente las relacionadas con la privación del derecho a la defensa, fueron cometidas ya no por funcionarios municipales, sino por los agentes del Ministerio Público (es decir, de la Procuraduría Estatal de Justicia) que incomunicaron a los detenidos.

Tras su investigación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos concluyó que al menos ocho funcionarios municipales y estatales, empezando por el alcalde Noé López Duque, incurrieron en “actitudes (que) demuestran falta de honradez, imparcialidad y eficiencia (…) así como una falta de compromiso con la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar” los derechos humanos.

Asimismo, la CNDH calificó como una “simulación” del alcalde el proceso administrativo iniciado a nivel municipal contra dos de los policías que participaron en la agresión contra los ciudadanos, pues en realidad sólo se abrió expediente contra uno de los agentes municipales, al cual, finalmente, “no se le fincó responsabilidad alguna”.

Por estas razones, la Comisión Nacional de Derechos Humanos ordenó al gobernador chiapaneco, Manuel Velasco, indemnizar económicamente a Sinar Corzo y al segundo activista detenido ilegalmente el 2 de agosto de 2013, y advirtió que presentará una denuncia ante la Contraloría de la Procuraduría General de Justicia de Chiapas contra los dos funcionarios ministeriales que se prestaron para incomunicar a los dos acivistas.

Asimismo, la CNDH ordenó al Ayuntamiento de Arriaga que ofrezca una “disculpa pública institucional adecuada por la transgresión” cometida contra los manifestantes, y anunció que presentará una denuncia ante la Contraloría municipal contra el alcalde Noé López Duque Estrada y otros cinco funcionarios locales por los abusos cometidos aquel 2 de agosto de 2013.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Vacuna contra COVID-19: "Ahora mismo no hay evidencia de que funcionen, sólo sabemos que se ven prometedoras"

Paul Offit tiene una experiencia de décadas en el campo de las inmunizaciones; sobre la creación de una vacuna contra COVID-19 cree que necesitamos "ser realistas" y manejar las expectativas.
Getty Images
29 de julio, 2020
Comparte
Una persona siendo vacuna

Getty Images
Decenas de grupos de investigación llevan a cabo estudios para desarrollar una vacuna. Esta foto fue tomada en Sudáfrica, donde se realiza un ensayo clínico.

“Ser realistas”, “manejar las expectativas”, “humildad”, son algunas de las ideas que el doctor Paul Offit está tratando de introducir en la conversación global sobre las vacunas contra el coronavirus.

El científico estadounidense no sólo habla sobre la base de su experiencia como director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital de Niños de Filadelfia, sino a la luz del largo camino que recorrió para crear, junto a dos colegas, una vacuna contra el rotavirus, la causa más común de diarrea intensa en niños y bebés en todo el planeta.

En medio de la pandemia de covid-19, que ha causado 15 millones y medio de casos y más de 600.000 muertes en decenas de países, es difícil no emocionarse cuando se escuchan noticias de un nuevo desarrollo en la búsqueda de una vacuna.

Pero Offit, profesor de vacunología y pediatría y especialista en inmunología, hace una advertencia: “Necesitamos ser realistas. En circunstancias normales cuando las compañías fabrican una vacuna no sacan comunicados de prensa en los ensayos clínicos de fase 1, ni para estudios pequeños de rango de dosis de fase 1. Tampoco lo hacen para estudios que involucran a 45 personas”.

“En cambio, esperan hasta llegar a los ensayos de fase 3, el ensayo clínico grande, prospectivo controlado de placebo, que es cuando, de hecho, pueden hacer comentarios sobre si la vacuna funciona”, le dice a BBC Mundo.

“Ahora mismo no tenemos evidencia de que esas vacunas de las que se habla funcionen, sólo sabemos que se ven prometedoras”.

“Debemos calmarnos y esperar hasta ver más información antes de golpearnos el pecho por lo maravillosas que son estas vacunas”.

Offit también es uno de los miembros del comité creado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), conocido como Accelerating COVID-19 Therapeutic Interventions and Vaccines (ACTIV).

Se trata, según el NIH, de una asociación pública y privada que busca establecer una estrategia de investigación que priorice y acelere el desarrollo de los tratamientos y las vacunas más prometedoras para combatir el covid-19 y que reúne a organismos estatales como el Departamento de Salud, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), entre otros, y a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), representantes de la academia, organizaciones filantrópicas y varias compañías biofarmacéuticas”.

“Corta vida”

Científicos y compañías farmacéuticas en varios países están trabajando contrarreloj y a toda máquina para desarrollar una vacuna contra la covid-19.

Paul Offit

Frederick M. Brown/Getty Images
El médico Paul Offit tiene una experiencia de décadas en los campos de la inmunología y las enfermedades infecciosas.

En ese contexto, el experto ha dicho que “necesitamos manejar las expectativas”.

¿A qué se refiere?, le preguntamos.

“Pienso que si somos lo suficientemente afortunados podríamos tener vacunas para mediados del próximo año”, indica.

“Es probable que esas vacunas puedan inducir inmunidad”, pero -advierte- puede llegar a ser de “corta vida e incompleta”.

“Con ‘incompleta’ me refiero a que las vacunas protegerán contra la enfermedad moderada y severa, pero podrían no hacerlo contra la enfermedad que se desarrolla de forma leve”.

Y quizás tampoco puedan proteger contra las infecciones que no desencadenan síntomas.

La protección contra la covid-19 que se manifieste de forma moderada o grave podría ayudar a evitar hospitalizaciones y más muertes, explica, pero el virus podría seguir provocando síntomas leves en algunas personas y, hasta cierto punto, causando contagios.

“Pienso que la protección podría durar sólo seis, nueve meses, un año y eso requerirá que la gente sea sometida a una dosis de refuerzo el año siguiente”.

La importancia de la fase 3

De acuerdo con Offit, en términos de seguridad, los ensayos clínicos de fase 3 están planeados para que se realicen en aproximadamente unas 30.000 personas.

Tomando en cuenta ese escenario, la vacuna se le suministraría a unas 20.000 personas y a las otras 10.000 se les daría un placebo.

Una jeringa

NurPhoto via Getty Images
Se calcula que 200 grupos de científicos, en diferentes países, buscan una vacuna contra la covid-19.

Con lo que arrojen las pruebas de las 20.000 personas, asegura el experto, se podría garantizar que la vacuna potencialmente no tendría ningún efecto secundario grave poco común y ese sería un paso fundamental para decidir si se aprueba.

“Pero 20.000 personas no son 20 millones de personas. Creo que cuando vacunas a decenas de millones o cientos de millones de personas, puedes descubrir efectos adversos graves que desconocías”.

Por eso es crucial que haya sistemas y mecanismos en funcionamiento para que se pueda detectar cualquier problema y reaccionar rápidamente.

“No quieres sacrificar seguridad por velocidad y no lo haremos si probamos (la vacuna) en, al menos, 20.000 personas antes de aprobarla”, indica.

De esa manera, el riesgo se puede mitigar hasta cierto punto.

Saltarse etapas

¿Existe algún riesgo de que en el desarrollo de las vacunas contra covid-19 se omitan algunas etapas del proceso que generalmente se sigue?, le pregunta BBC Mundo.

Una calle

Getty Images
El uso de mascarillas, el confinamiento y el distanciamiento social son algunas de las medidas implementadas para evitar los contagios de coronavirus, mientras llega la vacuna.

“El tiempo promedio que lleva fabricar una vacuna es de alrededor 15 a 20 años“, responde.

Y evoca su experiencia con la vacuna de rotavirus que desarrolló junto a los doctores Fred Clark y Stanley Plotkin, conocida como RotaTeq, “que ha sido aprobada para su uso desde 2006”, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).

“La vacuna que hicimos en el Hospital de Niños (de Filadelfia) tomó aproximadamente 26 años. (Ese tiempo) no es algo inusual“, añade.

“Ahora estamos intentando fabricar una vacuna en un año y medio. Por definición, habrán etapas que se omitirán o se truncarán”.

Pero eso no necesariamente es algo negativo. Y explica en qué circunstancias “no es peligroso”:

Siempre y cuando se hagan los ensayos clínicos de fase 3, considero que estaremos bien”.

Offit hace referencia a los planes anunciados por algunos investigadores de poner a prueba las vacunas en ensayos que involucren a 30.000 voluntarios.

“Eso nos dará tanta información como la que normalmente se tendría en el proceso (convencional) de (desarrollar) una vacuna”.

Es posible que se salten algunas etapas iniciales, pero una vez las pruebas de la fase 3 muestren datos convincentes, “estaremos, al menos, tan informados como normalmente lo estaríamos sobre una vacuna”, en términos de seguridad y efectividad.

Pruebas en animales

De acuerdo con el docente, no siempre es esencial probar las vacunas en animales.

Un mono en una jaula

Getty Images
A lo largo de la historia de las vacunas, los animales han sido unos aliados.

“Con nuestra vacuna pasamos 10 años trabajando con modelos de animales para intentar demostrar conceptualmente que, de hecho, en animales experimentales la vacuna protegía”.

Pero, reflexiona: ¿ratones o personas?

Y cuenta la famosa frase de un investigador de vacunas: “Los ratones mienten y los monos exageran”.

“Nunca sabrás realmente si algo es efectivo hasta que lo implementas en las personas”.

“Aunque los modelos de animales te pueden guiar para saber cuán probable es que una vacuna funcione y te pueden orientar para conocer qué parte de la respuesta inmune es la que probablemente predecirá la protección, nunca sabrás sobre una vacuna hasta que se la pones a la gente”.

Una investigadora

Boston Globe via Getty Images
Una de las vacunas cuya evolución se ha dado a conocer es la desarrollada por la compañía Moderna, en Estados Unidos. Esta foto es de una de las investigadoras del laboratorio.

“No sabemos”

Offit ha dicho que es importane que las compañías dejen de decir cuándo “saldrá” la vacuna porque en realidad no lo saben.

“Deberíamos ser humildes sobre cuánto no sabemos”, insiste.

“Cuando este coronavirus surgió por primera vez en noviembre de 2019 en Wuhan, (…) creo que la gente pensó que actuaría como el virus del MERS o el virus del SARS, pero no fue así”.

También se pensó que se comportaría como otros coronavirus humanos, lo que tampoco sucede.

Este virus, explica el doctor, “hace una serie de cosas que ninguno de esos virus hace: se propaga fácilmente durante los meses de verano, afecta el funcionamiento de los vasos sanguíneos y causa una variedad de inflamaciones de los mismos, llamada vasculitis”, por citar dos ejemplos.

También puede llegar a causar una enfermedad inusual en los niños llamada MIS-C (síndrome multisistémico inflamatorio), “la cual, hasta donde yo sé, nunca se ha demostrado que la cause un virus”.

“Simplemente sigue sorprendiéndonos y es apenas el comienzo. Creo que pronto habrá más sorpresas, pues es un virus difícil de caracterizar, de anticipar“.

Y la comunidad científica está tratando de vencerlo de diferentes maneras.

Una de ellas es a través de varias estrategias de vacunas, “que nunca antes se han utilizado y con las cuales no tenemos experiencia, pero de las cuales estoy seguro de que también vamos a aprender”.

“Creo que deberíamos ser lo suficientemente humildes como para darnos cuenta de que el próximo año o en los siguientes dos años, aprenderemos algunas cosas que desearíamos haber sabido ahora”.

Volverla universal

El experto, quien también es autor de varios libros, cree que hay una alta probabilidad de que la vacuna que se desarrolle necesitará de dos dosis.

Vacuna

Getty Images
Otro desafío que se asoma, una vez se haya desarrollado la vacuna contra covid-19, es hacerla accesible a todos.

Hacerla universal será un desafío sin precedentes, no sólo por el número de dosis que se requerirán sino porque cada región del planeta tendrá su propio ritmo de producción.

Offit pone como ejemplo Estados Unidos.

“Si se va a administrar solo a grupos de alto riesgo y se trata de una vacuna de dos dosis, se necesitarán 250 millones de dosis”, calcula.

“Francamente, creo que estas vacunas irán saliendo lentamente durante un período de años antes de que realmente podamos inmunizar a un número crucial de personas”.

Y si se tiene en consideración que la respuesta inmune pudiera ser de corta vida, “hay que ofrecer dosis de refuerzo, lo que se traduce en más dosis”.

La experiencia del rotavirus frente al coronavirus

El doctor explica que la primera vez que se tuvo conocimiento de los rotavirus fue en la década de los años 40 y se identificó como causantes de una enfermedad en los animales (mamíferos).

“Supimos que los rotavirus provocaban una enfermedad en los humanos a inicios de la década de los 70”.

Rotavirus

Universal Images Group via Getty Images
“Las dos causas más frecuentes de diarrea moderada a grave en países de ingresos bajos son los rotavirus y Escherichia coli”, señala la OMS.

La primera vacuna contra el rotavirus estuvo disponible en 1998, pero estuvo en el mercado sólo 10 meses porque los científicos la vincularon con un problema intestinal llamado invaginación intestinal, que podía tener consecuencias fatales.

“Era un virus con el que teníamos décadas de experiencia. Sin embargo, nos sorprendió el hallazgo de la obstrucción intestinal”.

“Ahora, estamos ante un virus con el que tenemos menos de un año de experiencia y ya nos ha sorprendido”.

“Creo que es justo decir que podrían haber más sorpresas frente a nosotros y simplemente considero que la gente debe ser más consciente de eso”.

Y hace una última reflexión:

“Esperamos que los avances lleguen sin costo, que los milagros lleguen sin costo, asumimos que no hay curva de aprendizaje, pero siempre la hay”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M&feature=emb_title

https://www.youtube.com/watch?v=fezPCtz6HSQ

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.