INE denuncia destrucción y robo de boletas electorales en Oaxaca
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INE denuncia destrucción y robo de boletas electorales en Oaxaca

El consejero Arturo Sánchez dijo que se realizaron actos de destrucción de equipo y materiales en la junta local y 11 juntas distritales de Oaxaca, además que se sustrajeron materiales del distrito 02 de este estado cuando el supervisor las trasladaba para su entrega.
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1 de junio, 2015
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Las elecciones federales se llevarán a cabo el próximo 7 de junio. Foto: Cuartoscuro.

Las elecciones federales se llevarán a cabo el próximo 7 de junio. Foto: Cuartoscuro.

Tres consejeros del INE denunciaron la destrucción y robo de unas 13 mil boletas electorales en Oaxaca, a menos de una semana de las elecciones federales del 7 de junio de 2015.

El consejero Arturo Sánchez dijo que se realizaron actos de destrucción de equipo y materiales en la junta local y 11 juntas distritales de Oaxaca, además que se sustrajeron materiales del distrito 02 de este estado cuando el supervisor las trasladaba para su entrega.

En conferencia de prensa, los consejeros electorales integrantes de las Comisiones Unidas de Organización y Capacitación Electoral, señalaron que a pesar de los ataques a sus instalaciones en Oaxaca y Puebla, el proceso electoral avanza.

El Instituto Nacional Electoral (INE) reprobó cualquier intención de atentar contra las elecciones como método de presión en la búsqueda de intereses particulares, que nada tienen que ver con la jornada electoral, así como todo acto violento en contra de sus instalaciones.

Sobre los atentados a sedes del INE en Oaxaca, el presidente de estas Comisiones Unidas, Arturo Sánchez, dio a conocer que hoy en la mañana en las once juntas distritales y en la Junta Local se revisó el equipo destruido, papelería y materiales en resguardo sin que en ningún caso resultara lesionado personal.

Indicó que estos actos se extendieron también al instituto Electoral de Participación Ciudadana del Estado de Oaxaca.

Ante el anuncio de los manifestantes en la entidad se instruyó ayer como medida preventiva el cierre provisional de las oficinas del INE, lo cual fue aprovechado por los inconformes para ingresar a algunas instalaciones y sustraer diversos objetos, los cuales fueron incendiados y destruidos.

Precisó que producto de estas protestas un grupo sustrajo de las bodegas de su sede en Juchitán, 18 paquetes electorales correspondientes a la elección federal de 18 casillas del municipio de San Dionicio del Mar, las cuales el Consejo Distrital había decidido en días pasados no instalar.

Aclaró que los paquetes contienen boletas que se utilizarían exclusivamente en la elección en esa localidad y que estaban resguardadas para ser destruidas después de la jornada electoral del 7 de junio. Durante las manifestaciones se destruyó también líquido indeleble y copias del listado nominal de la zona.

Adicionalmente se sustrajeron materiales electorales, incluyendo las boletas, correspondientes a 13 casillas del distrito 02 con cabecera en Teotitlán de Flores Magón, cuando justamente el supervisor de la zona las trasladaba para su entrega.

Enfatizó que ya está en curso el proceso de reimpresión de dichos documentos en Talleres Gráficos de México para estar en posibilidades de garantizar el derecho al voto de todos los ciudadanos este domingo.

Sánchez enfatizó que el INE condena categóricamente la utilización de la violencia y llama a conducir las diversas manifestaciones de todos los grupos de la zona por la vía pacífica.

A pesar de estos sucesos, el INE reiteró que el proceso electoral avanza y se están realizando todas las acciones necesarias para enfrentar cualquier contingencia y garantizar el pleno ejercicio del voto de los mexicanos en todo el territorio nacional.

Arturo Sánchez precisó que “no todo el país es Oaxaca y en consecuencia, la disposición de la institución es seguir adelante con la jornada electoral del 7 de junio en todo el país”.

Esto es, anotó, “ningún Plan B puede implicar cancelar la elección en ningún distrito del país. Haremos todo para que las elecciones se lleven a cabo y los ciudadanos tengan la opción de votar”.

Por su parte, el consejero Marco Antonio Baños aclaró que no es la primera vez que el INE, en días previos a una elección, decide cancelar la instalación de algunas mesas directivas de casilla, dado que son muchas las circunstancias que llevan adoptar esa decisión como la construcción de una obra pública como sucedió en 2009 en Sonora.

Indicó que una vez que el INE se decide por esa opción, se informa a los electores con la debida anticipación la ubicación de la casilla más cercana a la que podrán acudir para ejercer su derecho al voto.

Baños Martínez informó que el universo de boletas quemadas suma entre cinco y seis mil, al resaltar que el Instituto ya presentó la denuncia ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) de la PGR.

Aclaró que el INE está preparado para enfrentar las contingencias que pudieran presentarse el día de la jornada electoral.

“Nosotros insistimos que tenemos condiciones para poder hacer las elecciones el domingo 7 de junio y, en caso de que se presente algunos otros hechos, pues los atenderemos”.

Con información de Notimex.

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Vacuna contra COVID: por qué algunas dosis acaban en la basura y qué se puede hacer para evitarlo

El mundo vive una carrera por hacerse con las escasas vacunas disponibles contra la COVID. ¿Por qué algunas acaban en la basura o se vacuna a personas no prioritarias?
5 de febrero, 2021
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Enfermeras cargan dosis de la vacuna en Nantes, Francia.

Reuters
Muchos países se enfrentan al reto de administrar las vacunas antes de que se estropeen.

Golpeado por la pandemia de covid, el mundo se enfrentó primero al reto de desarrollar en tiempo récord una vacuna. Ahora, al de distribuirla a escala planetaria sin malgastar una sola de las preciadas dosis.

Con la oferta de vacunas disponibles lejos aún de cubrir la ingente demanda mundial, los gobiernos han establecido rigurosos planes de vacunación que establecen los colectivos que deben ser vacunados primero: generalmente, personas mayores, enfermos crónicos y trabajadores de los servicios de salud.

Sin embargo, no han tardado en aparecer las noticias de personas no pertenecientes a estos grupos prioritarios que recibían la vacuna, o, algo más sorprendente aún, de dosis que acababan en el cubo de la basura.

En la ciudad de Trelew, en la Patagonia argentina, la prensa local informó de que hubo que desechar 140 dosis de la vacuna rusa Sputnik-V porque se había roto la cadena de frío en su conservación.

En España, el general al mando de las Fuerzas Armadas tuvo que dimitir después de que se hiciera público que había recibido la vacuna, pese a que algunos de sus colaboradores les dijeron a los medios españoles que lo había hecho precisamente para evitar que se echaran a perder las dosis sobrantes en su departamento tras vacunar a las personas prioritarias.

En México, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, condenó por “inmoral” al médico que vacunó a dos familiares después de un error en el sistema de citas del hospital en el que trabaja.

Son solo algunos ejemplos de noticias que han provocado malestar y críticas en muchos países cuando la mayoría de la gente sigue a la espera y en muchos casos aún sujeta a distintos grados de confinamiento.

El desafío de optimizar las vacunas

Lo cierto es que los sanitarios se pueden ver a veces ante un incómodo dilema, ya que las vacunas requieren condiciones especiales de conservación y, en algunos casos, sobre todo en pequeñas localidades o lugares alejados, no pueden cumplirse a rajatabla los estrictos criterios fijados por los gobiernos.

La vacuna fabricada por Pfizer, por ejemplo, debe conservarse a temperaturas muy bajas y, una vez descongelada, ha de usarse antes de 5 días.

La Sputnik-V se comercializa en ampollas de cinco dosis, por lo que si se quiere evitar malgastar ninguna, debe haber un número igual de pacientes listos para recibir el pinchazo.

Una profesional de la salud recibe la vacuna en un hospital de Ciudad Juárez, México.

Reuters
Los trabajadores sanitarios figuran entre los colectivos prioritarios en la mayoría de países.

Como explicó en conversación con BBC Mundo el doctor Pablo Bonvehí, jefe de la sección Infectología y Control de Infecciones del CEMIC, un centro de investigación médica de Buenos Aires, “la prioridad es no desperdiciar la vacuna“.

“Una campaña de vacunación, y más una como esta, es siempre un gran desafío de ingeniería”, indica el experto. Y no siempre es posible acomodar la disponibilidad de vacunas con el número de pacientes dispuestos a ponérsela, su disponibilidad para acercarse a los centros de vacunación a recibirla y las necesidades de espacio para mantener la distancia social en ellos.

A esto se suma el problema de los pacientes que no acuden a las citas programadas, sea porque no pueden desplazarse o porque, como los seguidores del movimiento antivacunas, rechazan la inmunización o desconfían de los gobiernos y los fabricantes de medicamentos.

¿Qué hacer entonces con la dosis sobrante cuando ya se ha cubierto el cupo de pacientes prioritarios agendados para el día?

Contenedores de residuos sanitarios en Manchester, Inglaterra.

Getty Images
En algunos países ya ha habido noticias de vacunas que acaban en la basura.

En Estados Unidos ya ha habido centros sanitarios que han empezado a convocar por la emisora de emergencias a los paramédicos que quieran vacunarse una vez cubierto el cupo diario para evitar que se echen a perder las dosis sobrantes.

Y un equipo médico del estado de Oregón que quedó atrapado en una congestión de tráfico comenzó a vacunar a otros automovilistas retenidos ante la imposibilidad de volver a refrigerar a tiempo las dosis que llevaban consigo.

Mejor en un brazo que en el cubo de la basura

Ante la emergencia sanitaria global, los centros médicos a nivel local se enfrentan al desafío de vacunar a la mayor cantidad de gente en el menor tiempo posible, conservando adecuadamente las vacunas y priorizando a los grupos de población de riesgo establecidos por las autoridades nacionales.

En esa tarea titánica, han encontrado una inesperada colaboración en los grupos de espontáneos que hacen fila junto a las clínicas y los centros de vacunación a la espera de que se les administre alguna de las dosis no utilizadas, una imagen cada vez más frecuente en Estados Unidos y en Israel, el país que lidera la frenética carrera global por la vacunación.

“A todas las dificultades se suma la de la incertidumbre acerca de las dosis que se van recibir y cuándo”, señala el doctor Bonvehí.

Para los dispensarios locales se complica aún más llevar una planificación adecuada de la vacunación ya que en muchos casos los gobiernos tampoco han podido ofrecer un calendario claro de vacunación y son ellos quienes centralizan la adquisición de los medicamentos.

Un hombre carga una bombona de oxígeno en Manaos, Brasil.

Reuters
América Latina es una de las regiones más golpeadas por la pandemia y muchos países aún no han podido comenzar a vacunar.

Para los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, que se encuentran detrás de los más ricos en la lista de espera global por recibir la vacuna en la cantidad y con la regularidad suficientes, hacer un uso óptimo de las que llegan se hace más crítico si cabe.

Bonvehí propone que “en las citas se llame a pacientes suplentes, para que, si alguien no se presenta, no haya que desperdiciar ninguna dosis”.

Y la Organización Mundial de la Salud ha pedido que los países más prósperos, que han comprado muchas más dosis de las necesarias para vacunar a toda su población, envíen las que no usen a los países en desarrollo.

Todo, porque, como le dijo Amesh Adalja, especialista en enfermedades infecciosas de la Johns Hopkins University, a la cadena NPR, “una vacuna en un brazo siempre va a ser mejor que una vacuna en el cubo de la basura”.


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