Muere Jacobo Zabludovsky: ¿cómo lidió con el régimen?
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Muere Jacobo Zabludovsky: ¿cómo lidió con el régimen?

El periodista habló con el diario 'Reforma' en un año clave en su carrera: 1997. Abordó temas sobre su independencia editorial, la influencia de 24 Horas y su futuro. Aquí un fragmento de la entrevista.
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Por Redacción Animal Político
2 de julio, 2015
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Jacobo Zabludovsky. Foto: Cuartoscuro

Jacobo Zabludovsky. Foto: Cuartoscuro

En noviembre de 1997, dos meses antes de su salida de 24 Horas, el periódico Reforma publicó una larga entrevista con Jacobo Zabludovsky, la primera que daba en varios años.

Ahí, el periodista mexicano –que falleció este jueves 2 de julio a causa de un derrame cerebral– abordó temas sobre su independencia editorial, la influencia de 24 Horas, su futuro y muchos más.

Por considerarlo un testimonio valioso, Animal Político publica un extracto de esa entrevista:

Jacobo Zabludovsky tenía claros sus límites como conductor del noticiero más importante de la televisión. Pero insistía que “hacía lo que se podía” en el momento que le tocó vivir.

Decía estar listo para su salida –”tengo las maletas hechas”–, aunque pensaba que se quedaría en Televisa.

En esta entrevista habló de todo un poco, empezando por la “intervención” del gobierno en los contenidos de su programa:

“Llegaban a la petición, a la orden para influir en determinadas informaciones”, respondió cuando se le preguntó del tema.

¿Por qué no lo enfrentaron?

-Nuestro margen de maniobra era limitado. Era un problema relacionado a la situación del país, con un presidencialismo concentrado, con absoluta hegemonía del PRI. Además, había una identificación entre las intenciones de las empresas y las políticas del gobierno, lo cual se reflejaba dentro de las televisoras o la radio. Había también empresarios, como nuestro director Emilio Azcárraga, que se declaró soldado del Presidente y priísta y esto se reflejaba dentro.

¿Qué opina de la frase: “soy un soldado del Presidente”?

-Fue un acto de sinceridad y de definición. Emilio Azcárraga era un hombre directo, abierto, con quien uno sabía a qué atenerse.

¿No fue un error sumar una empresa a un proyecto de partido?

-Habría que recordar el clima político de la época y entender las convicciones del propio Emilio Azcárraga. No lo considero un error. No es fácil hoy juzgar y calificar tan categóricamente. En aquel entonces, además, el 80 o 90 por ciento de lo que publicaban todos los periódicos era información relacionada con el Presidente. Y no digo que eso era bueno o malo, pero era un hecho. Tampoco me quiero lavar las manos, porque cada uno tenía su participación. Pero los aficionados a los toros sabemos que a toro pasado, es muy fácil la faena. Lo difícil es hacerla ante la embestida del toro.

¿Era entonces 24 Horas un noticiero creíble, que informara con objetividad?

-Los noticieros de televisión muchas veces estuvieron influenciados por las circunstancias de la época. Si sufrimos una pérdida de credibilidad, pudo deberse a esa influencia, aunque insisto que no quiero lavarme las manos por la manera en que nosotros asimilábamos esas presiones.

¿Cómo asimilaban las presiones?

-Tratábamos de hacer lo mejor posible dentro de lo que se podía. ¿En qué medida perdió la credibilidad un noticiero que lleva 27 años en el aire? Pero no quisiera que esta entrevista se convierta en una autodefensa. No quiero desvirtuar lo que puede ser una charla para convertirla en un comercial. No tendría caso, habría otras maneras de defenderme si lo necesitara. No lo he hecho ni me interesa. Mi balance ahí queda, en mi trabajo.

¿Hoy es el mejor momento, de mayor libertad en televisión?

-Siempre el mejor momento está por llegar. Siempre hay algo nuevo, que te abre un horizonte para realizar tu labor para el público.

Habla de estudios que ha hecho Televisa sobre los noticieros ¿Qué le dicen estos estudios?

-Que actualmente tenemos una carga, porque nos identifican un poco con el establishment, con gobiernos pasados. Pero también tenemos los medios para corregir, con nuestro producto, las opiniones de quienes piensan así. Hay un cambio y seguirá habiendo. Hay una apertura, que pretende que salgan las voces que lo merezcan.

-¿Se siente influyente o poderoso?

-El gran error de muchos que están en televisión es creer que ellos son los importantes, cuando lo es el medio. No hay que confundir. La televisión es un medio incomparablemente importante, pero los que trabajamos en televisión no somos importantes. Gozamos de una apariencia de importantes, porque trabajamos en un medio importante, pero es como si un pasajero de un barco se creyera el barco.

Pero tiene usted el poder de dar un golpe demoledor con una sola mueca.

-Sí, pero es la televisión, no yo. Si hago la mueca, es una editorialización, pero no es uno sino el medio y no debemos confundir el contenido con el continente.

¿Cómo mide usted cuando hacer una mueca?

-A veces es intencional, otras no me doy cuenta. No soy actor. Incluso amigos míos dicen que soy mal jugador de póker, porque siempre se sabe lo que tengo.

¿Es un poder sin control?

-Me da miedo ejercerlo mal o abusar de él, o usarlo para destruir una reputación.

¿Cuáles son los principios en los que se basa para evitarlo?

-Varios: en la duda, me callo; si creo que una noticia va a agraviar a alguien sin que su responsabilidad esté probada, no la doy; tengo la costumbre invariable de no agredir a otro periodista y jamás he emitido una opinión a favor o en contra, a pesar de que he sido atacado, a veces injustamente; no traiciono una amistad. Conforme a esos principios me muevo. Además, busco evitar que el medio perjudique los valores que considero esenciales. El bienestar o la estabilidad, la familia, procurar la denuncia de lacras, dar voz a grupos que no la tienen, para lo que hacemos un esfuerzo mayor al que habíamos hecho.

¿Es usted un periodista neutral y objetivo?

-No existe la neutralidad, entendida como el centro de algo. En cuanto objetividad, recuerdo la película japonesa ‘Rashomón’, en la que tres personas describen un mismo asesinato de manera distinta. Veremos lo difícil que es. Veamos incluso los periódicos, todos con la misma información y cada uno presentado de una manera distinta. Lo que pasó es que alguien ejerció su subjetividad para formar la primera plana. Lo mismo ocurre en televisión.

¿Sobre qué criterios basa el contenido del noticiero?

-Formo el noticiero cada noche y parto del principio de cuál es la noticia que más le interesa al público. Ese es el criterio fundamental.

¿Se autocensura?

-La autocensura proviene sólo de mis principios, pero procuramos poner las partes de cada problema.

La entrevista íntegra en Reforma (sólo suscriptores). 

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Rusia y Ucrania: qué se considera un crimen de guerra y puede ser Putin procesado por sus acciones

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, acusó a Rusia de atacar civiles y cometer "crímenes de guerra", algo que está investigando la Corte Penal Internacional.
11 de marzo, 2022
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Ciudades ucranianas como Kiev, Járkiv, Jersón y Mariúpol han sido objeto de intensos ataques por parte de las fuerzas rusas en los últimos días.

En la última de ellas se produjo el bombardeo de una maternidad y hospital infantil este miércoles, algo que fue calificado por el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, como un “crimen de guerra”.

No fue la primera vez que Zelensky lanzó esa acusación contra Rusia. También lo hizo después de los ataques aéreos en Járkiv, que causaron la muerte de civiles.

Rusia ha negado que su ejército ataque civiles e instituciones de salud.

No obstante, tras la petición de 39 naciones, el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, dijo hace unos días que se están recopilando pruebas sobre presuntos crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos por fuerzas rusas en Ucrania.

Aquí te contamos qué son los crímenes de guerra y de qué se acusa a Rusia.

¿Qué es un crimen de guerra?

Las reglas que definen un crimen de guerra figuran en el Estatuto de Roma y los Convenios de Ginebra, un conjunto de leyes más amplias relativas a las normas y costumbres de la guerra terrestre.

En algunos casos, también se utilizan los estatutos de órganos como las cortes penales internacionales que juzgaron crímenes en la antigua Yugoslavia y Ruanda.

Los Convenios de Ginebra son varios tratados que establecen estándares legales internacionales para el trato humano durante la guerra.

Las primeras tres convenciones protegen a los combatientes y prisioneros de guerra, mientras que la cuarta, adoptada después de la Segunda Guerra Mundial, protege a los civiles en las zonas de conflicto.

Los Convenios de Ginebra de 1949 han sido ratificados por todos los estados miembros de Naciones Unidas, incluida Rusia.

Firma de los Convenios de Ginebra

Getty Images
Los Convenios de Ginebra fueron firmados en 1949.

La definición de crímenes de guerra de la Cuarta Convención de Ginebra incluye:

  • El homicidio intencional.
  • La tortura o tratos inhumanos, incluidos los experimentos biológicos.
  • Causar deliberadamente grandes sufrimientos o atentar gravemente contra la integridad física o la salud.
  • La destrucción y la apropiación de bienes, no justificadas por necesidades militares y efectuadas a gran escala, ilícita y arbitrariamente.
  • Forzar a un prisionero de guerra o a otra persona protegida a servir en las fuerzas de una potencia enemiga.
  • Privar deliberadamente a un prisionero de guerra o a otra persona protegida de su derecho a ser juzgado legítima e imparcialmente.
  • La deportación o el traslado ilegal o el confinamiento ilegal.
  • La toma de rehenes.

El Estatuto de Roma de 1998, otro importante tratado internacional relacionado con los conflictos armados, también incluye como crímenes de guerra:

  • Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil o contra civiles que no participen directamente en las hostilidades.
  • Lanzar intencionalmente un ataque a sabiendas de que causará incidentalmente la muerte o lesiones a civiles.
  • Atacar o bombardear, por cualquier medio, pueblos, aldeas, viviendas o edificios indefensos.

Además, establece que ciertos tipos de edificios, como hospitales o aquellos dedicados a la religión o la educación, no pueden ser atacados intencionalmente.

También prohíbe el uso de ciertos tipos de armas, así como gases venenosos.

¿Qué es la CPI y cómo se procesan los crímenes de guerra?

La CPI se creó en 1998 bajo el Estatuto de Roma. Es una institución independiente que procesa a las personas acusadas de los crímenes más graves contra la comunidad internacional.

Investiga crímenes de guerra, genocidio, crímenes de lesa humanidad y el crimen de agresión.

Los Estados pueden procesar a los presuntos delincuentes en sus propios tribunales. La CPI solo puede ejercer jurisdicción donde los Estados no pueden o no quieren hacerlo. Por ello, es un “tribunal de último recurso”.

El tribunal no tiene su propia fuerza policial y depende de la cooperación estatal para arrestar a los sospechosos. Las sanciones impuestas por la CPI pueden incluir penas de prisión y multas.

Rusia y Ucrania no se encuentran entre los 123 estados miembros de la corte, pero Ucrania ha aceptado su jurisdicción, lo que significa que la CPI puede investigar ciertos presuntos delitos.

Otros países destacados que no son miembros incluyen Estados Unidos, China e India.

Sala de la Corte Penal Internacional

Getty Images
La Corte Penal Internacional decidió investigar si ha habido crímenes de guerra en Ucrania.

¿Ha habido enjuiciamientos por crímenes de guerra antes?

Durante la Segunda Guerra Mundial, el asesinato de varios millones de personas, principalmente judíos, a manos de la Alemania nazi y el maltrato tanto de civiles como de prisioneros de guerra, llevaron a las potencias aliadas a procesar a las personas responsables.

Los Juicios de Núremberg entre 1945 y 1946 llevaron a la condena a muerte de diez líderes nazis. Un proceso similar comenzó en Tokio en 1948, donde siete comandantes japoneses fueron ahorcados.

Estos juicios sentaron precedente para procesamientos posteriores.

En 2012, el señor de la guerra congoleño Thomas Lubanga fue la primera persona condenada por la CPI cuando fue declarado culpable de reclutar y utilizar a niños soldados en su ejército rebelde entre 2002 y 2003. Fue condenado a 14 años.

Thomas Lubanga

Getty Images
Thomas Lubanga fue condenado por reclutar a niños soldados en la guerra del Congo

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) fue un organismo de Naciones Unidas que funcionó desde 1993 hasta 2017, creado para enjuiciar los crímenes cometidos durante las guerras de Yugoslavia.

El tribunal encontró a Radovan Karadzic, un exlíder serbobosnio, culpable en 2016 de crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad por su papel en el conflicto. Ratko Mladic, el comandante militar de las fuerzas serbias de Bosnia, también fue condenado en 2017 por los mismos delitos.

Otros tribunales ad hoc también han procesado a personas por genocidio y crímenes de lesa humanidad en Ruanda y Camboya. El Tribunal Penal Internacional para Ruanda fue la primera institución en reconocer la violación como un medio para perpetrar el genocidio.

¿De qué se ha acusado a Rusia?

El bombardeo del miércoles sobre una maternidad y un hospital infantil en Mariúpol causó indignación internacional.

“¿Qué tipo de país es este, la Federación Rusa, que tiene miedo de los hospitales y las maternidades y los destruye?”, cuestionó Zelensky en un discurso grabado desde Kiev.

Médicos Sin Fronteras, que tiene personal destacado en Ucrania, comentó que su equipo está “horrorizado” ante el ataque.

“En una ciudad en la que el sistema sanitario está al borde del colapso, privar a la gente de la tan necesaria asistencia sanitaria es una violación de las leyes de la guerra”, agregó la organización.

Moscú también está acusada de utilizar bombas de racimo en otros ataques. Las bombas de racimo son armas que, una vez que se lanzan, dispersan municiones más pequeñas.

Están prohibidas por muchos países en virtud de la Convención sobre Municiones en Racimo de 2008, pero no en Rusia o Ucrania, que no firmaron el acuerdo.

Los grupos de derechos humanos y el embajador de Ucrania ante la ONU también acusaron a Rusia de usar bombas de vacío en un ataque contra la ciudad nororiental de Ojtirka.

Las bombas de vacío son un arma termobárica que puede causar gran destrucción al encender una nube de combustible vaporizado.

No existen leyes internacionales que prohíban específicamente su uso, pero si un país los usa para atacar a poblaciones civiles en áreas urbanizadas, escuelas u hospitales, entonces podría ser condenado por un crimen de guerra según las Convenciones de La Haya de 1899 y 1907.

Un comercio en la ciudad ucraniana de Járkiv

Getty Images
La ciudad ucraniana de Járkiv ha sido atacada por las fuerzas militares rusas

El Kremlin ha negado haber cometido crímenes de guerra o haber usado bombas de racimo y de vacío. Ha descartado las acusaciones como “noticias falsas”.

El ministro de Defensa ruso, Sergey Shoigu, dijo: “Los ataques se llevan a cabo solo contra objetivos militares y exclusivamente con armas de alta precisión”.

¿Puede Putin ser procesado?

Es mucho más fácil responsabilizar de un crimen de guerra a un soldado que lo ha cometido que a los líderes que le ordenaron disparar.

Pero la CPI también puede iniciar un proceso por la ofensa de “librar una guerra agresiva”.

Ese es un crimen por invasión o conflicto injustificado, que va más allá de una justificable acción militar en defensa propia.

Un cartel con la cara de Vladimir Putin y la palabra "Asesino" pegado en la entrada de la embajada de Rusia, en Santiago Chile

EPA
Este cartel colgado en la entrada de la embajada de Rusia, en Santiago, Chile, deja claro lo que algunos piensan sobre Vladimir Putin.

Curiosamente, esa tipificación se originó en Núremberg, después de que el juez enviado por Moscú convenció a los aliados de que los líderes nazis deberían enfrentar la justicia por “crímenes contra la paz”.

Pero este es el problema: el profesor y magistrado británico Philippe Sands, un experto en ley internacional de University College London, dice que la CPI no podría procesar a los líderes rusos por esa ofensa porque dicho país no es signatario del tribunal.

En teoría, el Consejo de Seguridad de la ONU podría pedirle a la CPI que investigue esa ofensa. Pero, una vez más, Rusia podría usar su veto como uno de los cinco miembros permanentes del consejo.


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