Yaquis: los combatientes de la primera guerra del agua en México
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Yaquis: los combatientes de la primera guerra del agua en México

Desde hace cientos de años los yaquis han vivido en rebeldía. Pero ahora enfrentan la lucha decisiva por su sobrevivencia: defender sus reservas de agua de un polémico acueducto.
BBC
Por BBMundo
31 de agosto, 2015
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Indígenas Yaquis en una foto de 1945

A lo largo de su historia, el pueblo Yaqui –asentado en el estado de Sonora, en el noreste de México– ha sobrevivido a destierros, esclavitud y ataques militares.

Pero ahora enfrenta la que muchos creen podría ser una batalla definitiva por su sobrevivencia: los yaquis luchan por conservar sus reservas de agua, en riesgo por la operación de un acueducto.

Los indígenas dicen que, si pierden, deberán abandonar sus tierras, en una zona desértica en el norte del estado.

“Quitarnos el agua condenaría nuestra existencia en el corto y mediano plazo”, le dice a BBC Mundo Tomás Rojas, vocero de la tribu.

“Tendríamos que salir de nuestras tierras. Si pensamos mal vemos una política de exterminio contra nosotros”, denuncia.

Imagen genérica sobre la sequía

El gobierno de Sonora, sin embargo, sostiene que el acueducto –llamado “Independencia”– es fundamental para abastecer a la capital de Sonora, Hermosillo.

“No se afecta a nadie, no se le quita una gota de agua a nadie y en cambio se resuelve el problema de escasez”, asegura Carlos Espinosa Guerrero, secretario de la División Jurídica del gobierno del estado.

Problema nacional

El problema supera el ámbito estatal: académicos y organizaciones civiles dicen que la disputa entre yaquis y el gobierno de Sonora es, de hecho, la primera guerra por el agua en la historia de México.

Y puede haber más.

“Existe un conflicto por el agua, es un recurso escaso en México”, le dice a BBC Mundo Andrea Cerami, abogado de la organización civil Centro Mexicano de Derecho Ambiental.

Río Sonora, México

El 95% de los ríos están contaminados y la mayoría de las cuencas son sobre explotadas”.

Hasta ahora, dice, no se ha logrado conciliar el uso intensivo del agua con el derecho que tienen las comunidades, como los yaquis, a utilizarla para sobrevivir.

Es un tema que frecuentemente provoca conflictos en el país.

Juicios

El problema en Sonora va más allá del acueducto, que lleva el agua desde la presa El Novillo, dentro del territorio yaqui.

Un decreto presidencial de 1940 le asignó al pueblo la mitad del caudal del río Yaqui, el más importante de la región.

Protesta de la tribu yaqui en Ciudad de México. Foto: cortesía CMDPDH

Años más tarde, cuando crecieron las ciudades y aumentó la agricultura en la zona, se estableció a la tribu una cuota de 250 millones de metros cúbicos al año.

Pero en realidad nunca se les ha garantizado el uso de este volumen, afirma el abogado Cerami.

La mayor parte del recurso se utiliza en campos agrícolas de la zona y recientemente en 2010 inició la construcción del acueducto para abastecer a la capital del estado.

La obra fue impugnada desde el inicio. Los yaquis argumentan que el gobierno estatal se apropió irregularmente de permisos para aprovechar el recurso.

Las autoridades afirman que la asignación de estas concesiones es legal, algo quela Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó en enero pasado.

Autoridades yaquis en Ciudad de México.

Pero esta decisión no termina con el conflicto, indica el abogado de Cemda.

El acueducto se construyó sin consultar debidamente a la tribu, además que las autoridades no acataron órdenes de jueces federales que ordenaron suspenderlo.

En mayo pasado, un tribunal ordenó que se realice una consulta sobre el impacto de la obra en el medio ambiente de la zona, algo que puede demostrar el posible daño que sufriría el pueblo.

La consulta está en proceso.

“Es una guerra de baja intensidad”

Para defender el agua, los yaquis bloquearon durante meses la principal autopista del noroeste y realizaron caravanas a Ciudad de México.

También promovieron varios juicios en tribunales y la Suprema Corte.

Tomás Rojo, vocero de la tribu Yaqui.

El gobierno sigue con la operación del acueducto. Dos de los voceros de la tribu fueron encarcelados, acusados de secuestro.

Uno de ellos fue liberado pero el otro, Fernando Jiménez, sigue en prisión.

Las protestas siguen, aunque con menor intensidad a las de 2013 y 2014, cuando se realizaron los bloqueos de carreteras.

“Es una guerra de baja intensidad”, subraya Tomás Rojo.

“Cualquier acción que vaya destinada a desaparecer, agredir o agraviar a los pueblos es una forma de guerra”.

Hasta ahora, no queda claro si el acueducto dejará de funcionar, pues el proceso legal aún no termina.

La tribu denuncia que unas 5.000 hectáreas de su territorio están virtualmente muertas por una profunda salinización y el cauce del río Yaqui se redujo dramáticamente.

Historia rebelde

Guerra o no, lo cierto es que desde hace cientos de años los yaquis han vivido en rebeldía.

Entre 1876 y 1909 sostuvieron un conflicto con el gobierno del entonces presidente Porfirio Díaz, quien según historiadores pretendió favorecer a terratenientes que querían apoderarse del territorio de la tribu.

Incluso más de la mitad del pueblo fue enviado, en condiciones de esclavitud, a los campos de henequén en Yucatán, en el sureste del país.

Yaquis en 1945

Más de 25.000 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron en esa época.

En las primeras décadas del siglo pasado, el pueblo sufrió varios intentos de despojo a sus recursos, afirma Rojo.

“La historia de nuestro pueblo siempre ha sido la lucha por la tierra y el agua”, recuerda.

“Fue el agua que nos llevó a esos territorios, la que hizo que floreciéramos allí y siempre nos ha mantenido en esas tierras”.

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Hepatitis infantil: la hipótesis publicada en 'The Lancet' que vincula el nuevo brote con COVID-19

En la comunidad médica han saltado las alarmas ante un extraño y repentino brote de hepatitis infantil de origen desconocido. Te contamos qué hipótesis se barajan y cuáles se han descartado.
Por Matilde Cañelles López / BBC News Mundo
21 de mayo, 2022
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En un año normal, son pocos los niños que necesitan un trasplante de hígado, y normalmente es porque previamente tenían una enfermedad que reducía su inmunidad.

Por ejemplo, en España se realizan unos 120 trasplantes infantiles cada año incluyendo todos los órganos. Y cada caso es una pequeña tragedia para las familias implicadas.

Así que cuando los números se salen de la norma, el asunto es serio. Por eso en la comunidad médica, empezando por Reino Unido y siguiendo por Israel y Estados Unidos, han saltado las alarmas ante un repentino y extraño brote de hepatitis infantil de origen desconocido, del que se conocen de momento 450 casos.

De estos, un 14% en EU y un 10% en Reino Unido han precisado un trasplante de hígado. En Europa se han contabilizado 232 casos, incluyendo España, con 26 casos hasta ahora.

¿Qué causa la nueva hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado producida normalmente por un virus. Cuando no se trata a tiempo, puede acabar siendo necesario realizar un trasplante de hígado.

En niños, este tipo de cirugía supone estar de por vida tomando medicinas inmunosupresoras. Lo cual no es menor: todos sabemos por la pandemia de COVID-19 que esto predispone al individuo a padecer enfermedades infecciosas con especial gravedad.

Otro aspecto que complica el tema es que, para que funcione bien a largo plazo, el hígado a trasplantar debe proceder de otro niño y no de un adulto.

Hígado

Getty Images
La hepatitis es una inflamación del hígado producida normalmente por un virus.

Ante el nuevo brote, es esencial determinar la causa, porque condiciona el tratamiento a utilizar. No olvidemos que un tratamiento temprano puede prevenir el trasplante de hígado.

Desde el primer momento se han ido manejando distintas hipótesis:

  1. La primera y más obvia fue que se tratara de alguno de los virus de la hepatitis, que son cinco, marcados con las letras de la A a la E. Esta hipótesis se descartó rápido, ya que ninguno de los niños resultó positivo para estos cinco virus.
  2. El siguiente candidato fue un adenovirus, ya que un porcentaje alto de los niños sí resultaba positivo para adenovirus en muestras de sangre. Pero hay dos problemas con esta hipótesis. El primero, que los adenovirus muy raramente provocan hepatitis en niños previamente sanos. Y el segundo, que las muestras de hígado han resultado negativas para adenovirus.
  3. Otra hipótesis que se ha barajado es que los niños sean especialmente susceptibles a los adenovirus por no haber estado antes en contacto con ellos debido a los confinamientos y cierres de colegios. Pero esta hipótesis tampoco se sostiene, ya que algunos de los niños que han padecido la hepatitis son relativamente mayores y habían tenido tiempo de estar en contacto con adenovirus antes de la pandemia.
  4. Incluso se ha postulado que los causantes pudieran ser animales de compañía, como los perros, pero tampoco se ha podido demostrar.

Ante la dificultad de encontrar una explicación sencilla, se está analizando la concurrencia de varios factores como, por ejemplo, la combinación de dos virus.

Debido a que el SARS-CoV-2 es un virus nuevo que además produce secuelas multiorgánicas en todo tipo de pacientes, incluidos niños, su implicación siempre se ha mantenido como una posibilidad. Y ahora ha surgido una nueva hipótesis que podría relacionarlos definitivamente.

La hipótesis del superantígeno

Hace unos días se publicó en The Lancet un artículo lanzando una atrevida hipótesis que podría explicar el fenómeno de las hepatitis.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que muchos de los niños afectados por esta nueva hepatitis habían pasado el COVID-19 recientemente (por ejemplo, en Israel sucedía en 11 de 12 casos).

También hay que comprender que en los niños la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 transcurre de modo distinto respecto de los adultos.

Por ejemplo, en los niños se detectan trazas del virus en el intestino durante un periodo mucho más prolongado que en los adultos (figura 1). El aspecto bueno de estas diferencias es que en niños la enfermedad suele ser mucho más leve; el malo, que a veces se complica en forma de un proceso inflamatorio multiorgánico llamado MIS-C.

Gráfico

Matilde Cañelles
Figura 1. Permanencia del virus en intestino en adultos y en niños. Imagen adaptada por Matilde Cañelles.

Este síndrome aparece en un porcentaje pequeño de los niños un tiempo después (entre unas semanas y unos meses) de que el niño haya pasado la enfermedad, incluso si esta ha sido leve. Y suele ser bastante grave, hasta el punto de requerir hospitalización.

El hígado es uno de los órganos afectados con más frecuencia. De hecho, un 43% de los casos de MIS-C resulta en hepatitis.

Se piensa que la causa es un deterioro de la barrera intestinal, con salida de trazas del virus al torrente sanguíneo, lo que causaría inflamación.

Médica examinando a una niña.

Getty Images

Pues bien, la otra pieza que se añade a este rompecabezas es la presencia en la proteína Spike del SARS-CoV-2 de una secuencia que se asemeja a otra que aparece en una toxina de la bacteria Staphilococcus aureus, llamada enterotoxina B.

Esta secuencia se corresponde con lo que se llama un “superantígeno”, es decir, una parte de una proteína que el sistema inmunitario percibe como señal de alto peligro, desencadenando una reacción inflamatoria muy rápida y potente.

Se piensa que una mutación reciente aparecida en Europa podría aumentar la similitud.

Concatenación de dos circunstancias

Para añadir más leña al fuego, se sabe que, en ratones, una infección por adenovirus puede generar hipersensibilidad contra la enterotoxina B. Con esto ya tendríamos todas las piezas del rompecabezas. Se trataría de una concatenación de dos circunstancias:

  1. Una infección por SARS-CoV-2 con acumulación de virus en el intestino y salida de proteínas del virus al torrente sanguíneo debido a un aumento de la permeabilidad intestinal.
  2. Una infección por adenovirus que sensibilizaría al sistema inmunitario y provocaría una reacción desmedida con la subsiguiente inflamación del hígado.

¿Qué cambia si se confirma esta causa?

Esta hipótesis de momento es eso, una hipótesis. Es bastante enrevesada y no va a ser trivial demostrar que es cierta. Pero, de demostrarse, se podría tratar a los niños con esteroides de modo temprano, evitando el daño al hígado y previniendo el trasplante.

Esta terapia ya ha demostrado ser efectiva en algunos casos en Israel y en otro caso de una niña de tres años en Cincinnati (EU).

Por el contrario, si se comprueba que el daño en el hígado lo provoca de modo directo un virus, habría que seguir afinando los tratamientos con antivirales.

La lección que extraemos de todo esto es que, ante una situación tan compleja, se debe mantener la mente abierta a todas las posibles explicaciones. Y que, por desgracia, no siempre la más sencilla es la correcta.

*Matilde Cañelles López es investigadora científica. Ciencia, Tecnología y Sociedad, Instituto de Filosofía (IFS-CSIC), España.

*Esta artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para verlo en su versión original.


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