Un doctor (y actual funcionario) implicado en la venta de bebés no ha declarado ante la Procuraduría de Sonora
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Un doctor (y actual funcionario) implicado en la venta de bebés no ha declarado ante la Procuraduría de Sonora

Según las declaraciones de dos inculpados, el doctor Edgar Vázquez Tello era el profesionista que les proveía de certificados de nacimiento, cada uno por 15 mil pesos.
Cuartoscuro
Por Víctor Hugo Arteaga
2 de septiembre, 2015
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Foto: Archivo Cuartoscuro.

Foto: Archivo Cuartoscuro.

La Procuraduría General de Justicia de Sonora no llamó a declarar al doctor que presuntamente cobraba 15 mil pesos por expedir cada uno de los certificados de nacimiento de los bebés vendidos por funcionarios del DIF estatal.

En sus declaraciones, los dos principales funcionarios inculpados por este caso –Alfredo Arzate Carbajal y José Manuel Hernández López– señalan que el doctor Edgar Vázquez Tello era el profesionista que les proveía de certificados de nacimiento.

Aunque la Procuraduría no llamó a declarar a Vázquez Tello en mayo, junio y julio, su fotografía fue utilizada por elementos de la Policía Estatal Investigadora para ser identificado por una testigo de los hechos.

Actualmente Vázquez Tello es regidor y presidente de la Comisión de Salud en el Cabildo de Guaymas.

Los 9 o 13 robos

Aunque uno de los inculpados confesó la venta de al menos 13 bebés en Sonora, el procurador del Estado, Carlos Navarro Suguich, sólo ha podido acreditar nueve casos.

“Hasta ahorita nosotros tenemos documentados nueve casos. No descarto que pueda haber más. Es por eso que hemos estado insistentemente invitando a la ciudadanía a que se acerque a nosotros para que nos ayude en esta investigación”, dijo el procurador. “Las investigaciones seguirán hasta sus últimas consecuencias para dar con los menores que fueron vendidos”.

El procurador de la Defensa del Menor, Francisco Javier Gómez Izaguirre, informó que en los últimos seis años al menos un centenar de niños recién nacidos y menores de edad fueron remitidos al Hospital Infantil del Estado de Sonora “por situación de vulnerabilidad o riesgos”.

En sus declaraciones del 11 de mayo, Alfredo Arzate Carbajal confesó que recibía informes del Hospital Infantil del Estado de Sonora que especificaban que los menores “no estarían bien” si regresaban con sus madres toxicómanas.

Arzate confesó que elaboró al menos 13 oficios que firmó en ausencia del procurador de la Defensa del Menor, Francisco Javier Izaguirre, para sustraer menores del Hospital Infantil y entregarlos a parejas en busca de adoptar niños.

Arzate aseguró que nunca fijó una cantidad de dinero por este delito. Lo hacía, dijo, por el bienestar y futuro de los menores en manos de familias aptas para su desarrollo.

Sin embargo, la declaración del otro inculpado, José Manuel Hernández, difiere con la de Arzate.

Según José Manuel Hernández, exjurídico de la Unión Ganadera, Arzate y él acordaron desde el principio que el costo para “entregar” a un menor sería de 110 mil pesos, incluyendo los 15 mil pesos requeridos para adquirir un certificado de nacimiento.

Hernández comenzó a cobrar dinero por la entrega de menores en complicidad con el doctor Edgar Vázquez Tello, quien proporcionaba los certificados de nacimiento en Guaymas.

Una vez que se tenían todos los documentos y cobrados por lo menos 110 mil pesos, Hernández enviaba a los padres al Hospital Infantil del Estado de Sonora para la entrega de los bebés.

El 9 de mayo pasado, José Manuel Hernández López declaró ante el Ministerio Público que vendió a seis niños y no a 13, como confesó Arzate Carbajal.

La pareja de Hernández López, ubicada por el Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos como Emma Consuelo Falcón Etchechurry, se quedó con uno de los bebés.

Arzate y Hernández se conocieron en 2010 en la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia, pero fue hasta septiembre de 2013 que comenzaron sus ilícitos, luego de que una amiga de Emma Consuelo Falcón mostró interés por adoptar un bebé.

Con la finalidad de “apoyar” a Falcón, Hernández sugirió a Arzate conseguir una partida de nacimiento para agilizar la entrega del menor y también poder registrarlo como hijo legítimo.

Arzate accedió con el argumento de que no sería complicado, ya que el puesto que tenía en la Procuraduría de la Defensa del Menor le facilitaba acceso a los menores recién nacidos en calidad de abandono o hijos de madres drogadictas.

Inculpados y amparados

La semana pasada, el procurador de Sonora anunció 16 órdenes de aprehensión contra las personas involucradas en este caso; sin embargo, nunca ha declarado que los tres principales inculpados se encuentran en libertad.

Al menos uno de ellos, Arzate, promovió un amparo el 15 de mayo en los juzgados federales y le fue concedido contra cualquier acción legal.

Acciones pospuestas por las elecciones

Fuentes del gobierno de Sonora revelaron que a pesar de conocer el caso desde marzo, el gobernador del estado Guillermo Padrés, su esposa Iveth Dagnino, el equipo de comunicación y asesores prefirieron no hacerlo público por la cercanía de las elecciones a gobernador, las cuales se llevaron a cabo en junio.

Prueba de ello, añadió la fuente que solicitó el anonimato, es que Dagnino cerró su cuenta de Twitter a mediados de año, cuando comenzaron los cuestionamientos por el caso a través de esta red social.

Padrés habría sugerido avanzar con las investigaciones, pero sin hacerlas públicas.

Cuando Arzate confesó el 11 de mayo, las elecciones para gobernador en Sonora estaban a sólo tres semanas.

El 26 de marzo, el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos envió un oficio de colaboración en el que informó al procurador de Sonora la situación.

Casi seis meses después, los inculpados y confesos se encuentran libres. El 9 y 11 de mayo las autoridades les tomaron sus declaraciones ministeriales y determinaron dejarlos libres con las reservas de ley.

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Cubrebocas: desde la peste negra hasta la pandemia, su evolución en 500 años de historia

Usar mascarilla se ha convertido en la “nueva normalidad”. Pero aunque el uso del cubrebocas ahora puede ser normal, no es nuevo.
Getty Images
17 de mayo, 2021
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Una vez estuvieron limitadas a ladrones de bancos, excéntricas estrellas del pop y turistas japoneses conscientes de la salud. Pero ahora el uso de mascarillas faciales en público es tan común que se le ha apodado “la nueva normalidad”.

Puede que sea normal, pero no es nuevo.

Desde la peste negra hasta el esmog sofocante, la contaminación del tráfico y la amenaza de ataques con gas, los londinenses han usado tapabocas durante los últimos 500 años.

Aunque las mascarillas más antiguas se utilizaron para disfrazarse, ponerse una mascarilla protectora se remonta al menos al siglo VI a.C.

En las puertas de las tumbas persas se encontraron imágenes de personas con telas sobre la boca.

Según Marco Polo, los sirvientes de la China del siglo XIII se cubrían la cara con bufandas tejidas. La idea era que el emperador no quería que su aliento afectara el olor y sabor de su comida.

Esmog

esmog en Londres en 1952

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Parece un crucero en el océano pero estas son chimeneas de fábricas lanzando una densa niebla de esmog en Londres en 1952.

La Revolución Industrial del siglo XVIII ayudó a crear el famoso esmog de Londres, que se intensificó a medida que más y más fábricas arrojaban humo y los hogares mantenían encendidos sus fuegos de carbón.

Muchos inviernos vieron gruesos mantos de esmog amarillo grisáceo cubriendo la capital.

El peor episodio fue en 1952, cuando entre el 5 y el 9 de diciembre al menos 4.000 personas murieron inmediatamente después, y se estima que otras 8.000 murieron en las siguientes semanas y meses.

Otras 1.000 personas murieron a causa del esmog en diciembre de 1957, y otro episodio en 1962 provocó 750 muertes.

El esmog era tan denso que los trenes no podían circular,e incluso hubo informes de ganado que murió asfixiado mientras permanecían en los campos.

mujer en 1953

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Una mujer con tapabocas y perlas en los 1950.

En la década de 1930, las mascarillas “anti-esmog” se volvieron tan de rigor en la cara como los sombreros de fieltro en la cabeza.

Las Leyes de Aire Limpio de 1956 y 1968 prohibieron la emisión de humo oscuro de una chimenea, establecieron límites para las emisiones de grava y polvo de los hornos y proporcionaron un marco para el control de la altura y la posición de las chimeneas.

La contaminación del aire, aunque ya no forma una niebla densa y peligrosa, sigue siendo un problema.

La plaga

peste negra

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Médicos durante la peste negra antes de que fueran introducidas las máscaras de “picos de aves”.

Fue la Peste Negra, la plaga que azotó Europa por primera vez en el siglo XIV, matando al menos a 25 millones de personas entre 1347 y 1351, lo que presagió el advenimiento de la mascarilla médica.

Algunos creían que la enfermedad se propagaba a través del aire envenenado o “miasma”, creando un desequilibrio en los fluidos corporales de una persona.

Intentaban evitar que el aire fétido les llegara cubriéndose la cara o llevando ramilletes de olor dulce.

El símbolo de la plaga, esa siniestra imagen de individuo con máscara de pájaro que parecía la Sombra de la Muerte surgió en los últimos estertores del brote final, a mediados del siglo XVII.

médico con máscara en la peste negra

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La máscara que se usó durante la peste negra se llenaba con hierbas aromáticas para contrarrestar los miasmas.

Los perfumes y las especias todavía se usaban: el “pico” se originó como un lugar para colocar hierbas y aromáticos con el fin de contrarrestar el llamado miasma.

La ropa protectora que usaban los médicos que trataban a los pacientes durante la Gran Plaga de 1665, incluía una pesada túnica de cuero, espesos protectores de vidrio para los ojos, guantes y sombreros.

Los horribles trajes que usaban los médicos durante la plaga.

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Los horribles trajes que usaban los médicos durante la plaga.

Tráfico

Cuando llegó el Londres victoriano, las damas bien educadas, expertas en cubrirse la piel y siempre dispuestas a abrazar cualquier cosa que pudiera ser un adorno intrincado que venía en negro, comenzaron a colocar velos en sus sombreros.

Aunque se usaba durante el duelo, el papel del velo no era exclusivamente fúnebre.

También ayudaba a proteger el rostro de una mujer del sol, la lluvia y los contaminantes, así como la suciedad y el polvo en el aire.

Según el organismo de Transporte de Londres y el King´s College de Londres, la principal causa de contaminación hoy en día es el tráfico.

Las emisiones de escapes, que incluyen óxidos de nitrógeno y pequeñas partículas de caucho y metal, se bombean al aire.

contaminación

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Un conductor lleva una máscara de gas anticontaminación en 1971.

Los delgados velos, como los usaban las conductoras a principios del siglo XX, ya no protegen de estos contaminantes.

Ver a ciclistas con mascarillas anticontaminantes era común mucho antes de que el coronavirus nos llevara a todos a cubrirnos la cara.

Gas

bailarinas

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Hasta las bailarinas de cabaret en Londres llevaban máscaras de gas.

La amenaza de una segunda guerra mundial, 20 años después de que en la Gran Guerra se había visto el uso de gas cloro y gas mostaza, provocó que el gobierno emitiera máscaras de gas tanto para la gente común como para los militares.

Para 1938 se habían distribuido 35 millones de respiradores para todos los civiles y eran una vista familiar en la vida diaria, incluidos los adornos de las bailarinas en el Cabaret de Murray en Beak Street, Londres; y policías ciclistas que los usaban como parte de su equipo de protección personal.

camello

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Se midió a los camellos en el zoológico de Chessington para hacerles máscaras a la medida.

Incluso los animales tenían sus propias mascarillas: se midió a los camellos en el zoológico de Chessington para hacerles estos accesorios a la medida, mientras que a los caballos se les colocó un tipo de cubierta facial que parecía una bolsa en la nariz.

Gripe española

Un brote de influenza al final de la Primera Guerra Mundial se convirtió en una pandemia mundial devastadora.

Fue apodada la gripe española, porque España fue el primer país en informar sobre el brote, y en ella murieron alrededor de 50 millones de personas.

Se cree que la propagación del virus fue intensificada por los soldados que regresaban de las trincheras en el norte de Francia.

espray antigripal en un autobús

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Muchas empresas intentaron frenar la propagación de la infección rociando una solución antigripal sobre trenes y autobuses

Las tropas apiñadas en vagones de tren y camiones se aseguraron de que la infección, altamente contagiosa, pasara de un hombre a otro.

Luego se extendió desde las estaciones de tren hasta el centro de las ciudades, y de allí a los suburbios y al campo.

Las empresas, incluida la London General Omnibus Co, intentaron frenar la propagación de la infección rociando una solución antigripal sobre trenes y autobuses y haciendo que sus empleados usaran tapabocas.

Un hombre rocía espray antigripal en las calles de Londres.

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Un hombre rocía espray antigripal en las calles de Londres.

La revista Nursing Times en 1918 incluyó consejos para contener la enfermedad, con una descripción de cómo las hermanas del hospital St Marylebone Infirmary en North Kensington erigieron particiones desinfectadas entre cada cama y “cada enfermera, médico, ayudante de sala” que entraba en el ala epidémica tenía que usar una máscara y un traje de cuerpo completo.

Se instó a la gente común a “usar una máscara y salvar su vida“; muchos se hicieron la suya con gasa o añadían gotas de desinfectante a artilugios que se ponían debajo de la nariz.

Fama

Boy George

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Boy George llega al aeropuerto de Heathrow en 1985 cubriéndose la cara con una bufanda.

Otro tipo de mascarilla ha surgido en los últimos tiempos, una que satisface la necesidad de proteger la cara de la mirada fulminante de los fanáticos ávidos (y presumiblemente, los enemigos).

Estas son perfectas para las celebridades que quieren llamar la atención sobre sí mismos mientras conservan la negación plausible de “no quiero ser reconocido, por eso estoy usando una mascarilla notable”.

Aún no se sabe que opinan de las personas normales y no famosas que cubren sus caras normales y no famosas, ahora que ocultar la cara no logra atraer ni la más breve de las miradas curiosas.


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