Así funciona la 'app' para vigilar el trabajo de tu legislador en el Congreso
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Así funciona la 'app' para vigilar el trabajo de tu legislador en el Congreso

La aplicación desarrollada por Propulsar permite a la ciudadanía conocer la trayectoria de los diputados y senadores, recibir alertas cuando no vayan a trabajar, e interactuar con ellos a través de un chat para hacerles sugerencias y exigir que cumplan con sus obligaciones.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
8 de septiembre, 2015
Comparte
El pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de la Ley de Ahorro con 328 votos a favor, 35 en contra y 16 abstenciones. // Foto: Cuartoscuro.

El pleno de la Cámara de Diputados, en una imagen de archivo. // Foto: Cuartoscuro.

¿Sabes cuál es el nombre del diputado o senador que te representa en el Congreso? Según un estudio elaborado por Transparencia Mexicana y otras 11 organizaciones, 7 de cada 10 mexicanos no lo saben. Y no solo eso: además de no sentirse representados por sus legisladores, tampoco tienen información sobre su trayectoria política, ni cuáles son las iniciativas que ha votado, ni cuántas veces estuvo ausente de su curul; ni tampoco saben cómo interactuar con él para exigirle que cumpla con su trabajo, o si ha transparentado su patrimonio.

Ante este contexto, la empresa Propulsar presentó ayer lunes en rueda de prensa la app Pleno Ciudadano; una aplicación gratuita –ya está disponible en iOS y Android- que tiene como objetivo dar a conocer, vigilar y evaluar el trabajo de cada uno de los 628 legisladores que laboran en el Congreso de los diputados y en el Senado mexicano.

¿En qué consiste la app?

Durante el evento de presentación de la herramienta realizado ayer en la ciudad de México, Ricardo Pérez, director de Propulsar, explicó que la aplicación Pleno Ciudadano se enfoca en cinco ejes que permitirán que el ciudadano conozca y evalúe el trabajo de su legislador.

El primer eje es la trayectoria. La app proporciona información sobre la carrera y vida pública de cada representante, su afiliación política, así como los principales logros y cómo fue el ascenso político. Asimismo, una vez que el ciudadano registra su domicilio, la herramienta le indicará automáticamente de quiénes son sus representantes según su demarcación.

El segundo eje es la transparencia. Para este apartado, Ricardo Pérez resaltó que la ciudadanía podrá acceder a la herramienta #3de3; la plataforma que Transparencia Mexicana y el IMCO lanzaron en la pasada campaña electoral y con la que se podrá saber si los diputados y senadores hicieron su declaración de renta, patrimonial y de intereses, y acceder a las mismas para conocerlas a detalle.

El tercero es la agenda y permitirá a los legisladores compartir su agenda de trabajo con sus representados y alertarles en tiempo real sobre eventos, así como el sentido de su votación en cada iniciativa.

El cuarto eje son los mensajes directos. El director de Propulsar explicó que a través de la aplicación y de un servicio de mensajería similar a Whatsapp los ciudadanos podrán interactuar con los legisladores para hacerle cuestionamientos y sugerencias.

En este apartado, Ricardo Pérez dijo que ya enviaron una carta a los 628 legisladores con un password para que puedan acceder con su cuenta de correo del Congreso a la web plenocongresista.com. En esa página podrán responder directamente a sus representados.

Por último, el quinto eje es el de gestiones y permitirá a la ciudadanía solicitar la intervención y gestión de sus representantes en asuntos de interés público. En este punto, Propulsar recordó que aunque hay temas que “trascienden el ámbito legislativo”, se espera que los diputados y senadores “puedan utilizar su posición de influencia en beneficio de la ciudadanía, al apoyar con la remisión y seguimiento de cada asunto ante las autoridades correspondientes”.

Alertas y ranking de congresistas

Además de estos cinco ejes en los que se basa #PlenoCiudadano, Ricardo Pérez detalló que la app también enviará alertas a los smartphones cuando un diputado o senador no haya ido a trabajar, así como cuando haya una votación importante o se apruebe o rechace cualquier tema legislativo.

“Esas alertas serán alimentadas por Propulsar en tiempo real y en el momento en que suceden los hechos en el Congreso de la Unión”, aseguró Pérez, quien añadió que la aplicación también permitirá a los ciudadanos votar iniciativas, o sugerir cambios en la Constitución política de México.

Además, se dará a conocer un ranking que calificará a los legisladores a partir de otras cinco variables: si va a trabajar; si resuelve con calidad las gestiones que le solicitó el ciudadano; si hay interacción con el representado; si está activo en las redes sociales; y si ha hecho público su #3de3 en la plataforma. Una vez analizados todos estos datos, la app publicará en un reporte mensual cuáles son los cinco mejores congresistas y los cinco peores.

La participación de los legisladores, el gran reto

En cuanto a cuáles serán los principales retos que enfrente la nueva herramienta, el director de Propulsar admitió que la participación de los legisladores –cuyo trabajo podrá ser escrutado a detalle con esta app- será “el primer gran reto”.

“Sabemos que será una labor muy difícil”, concedió Pérez en entrevista con Animal Político. “Pero nosotros vamos a estar ahí, detrás de ellos, para que los legisladores entren a la web plenocongresista.com y les contesten a sus representados. Porque el beneficio no sólo es para los ciudadanos, sino que también es para ellos, ya que si contestan un mensaje, si hacen bien una gestión a un ciudadano, ahí pueden tener un posible votante nuevo. Por eso, esta herramienta puede ser muy útil también para los legisladores”.

Y el otro gran reto, el segundo, es la ciudadanía misma.

“La participación de la gente será el músculo de la aplicación”, enfatizó Pérez. “Porque si los ciudadanos no descargan la app, pues los legisladores pueden decir: ‘ah bueno, para qué entro a responder si sólo 10 personas la descargaron’. Mientras que si en lugar de 10 son un millón de descargas, eso hará una gran presión y los legisladores sí entrarán a contestar”.

Por el momento, apuntó el director de Propulsar, la respuesta de diputados y senadores ha sido nula: tras enviarles una carta para informarles del evento de presentación de la herramienta, ninguno de los 628 legisladores entre diputados y senadores acudió ayer a la cita. Y una larga fila de asientos reservados exclusivamente para ellos se quedó vacía.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'No volverá a poblarse jamás': los 5 años en los que CDMX desapareció

Una tragedia tan importante como desconocida marcó a una generación entera de habitantes de la capital de lo que hoy es México y llevó incluso a plantear el traslado de la ciudad.
15 de mayo, 2021
Comparte

Quien vive en Ciudad de México sabe que su ubicación no solo la hace especialmente susceptible de sufrir terremotos.

Su fundación sobre un lago hace que sea también tremendamente vulnerable ante inundaciones. Es por eso que, desde hace siete siglos, los habitantes de esta zona miran con cierto recelo al cielo cuando llueve con fuerza ante el temor de dramáticas consecuencias.

Este 13 de mayo, el gobierno mexicano conmemoró los 700 años de la fundación de Tenochtitlan, antigua capital mexica y actual Ciudad de México.

Y aunque hay grandes dudas sobre la veracidad de esta fecha —muchos historiadores creen que el aniversario se celebraría en 2025—, de lo que no hay duda es que la megaurbe se ha enfrentado a grandes inundaciones a lo largo de su historia.

Pero entre todas, destaca la registrada en 1629: un desastre que, aunque desconocido por muchos, fue sin duda una de las mayores tragedias de todos los tiempos para la ciudad.

La fuerza de la lluvia fue tal que la capital “desapareció” bajo las aguas durante nada menos que cinco años y se llegó a plantear su traslado a otro lugar. La ciudad tuvo que emerger, literalmente, y reconstruirse casi desde cero.

Aquella catástrofe que marcó a una generación entera es conocida como el diluvio o inundación de San Mateo.

Los problemas de vivir sobre un lago

Cuando los mexicas fundaron Tenochtitlan en el siglo XIV sabían el riesgo de ubicarla en medio del lago de Tezcuco. Por eso realizaron obras como diques y muros de piedra para controlar el nivel de las aguas que les rodeaban.

Mapa de Tenochtitlan

Getty Images
La ciudad de México-Tenochtitlan comenzó como una isla conectada por canales a los pueblos vecinos.

Cuando cayó ante los españoles dos siglos después, Hernán Cortés lideró la construcción sobre aquellas ruinas de una magnífica ciudad destinada a ser la capital del virreinato de Nueva España.

Entre lagos se levantaron palacios, iglesias, plazas y hospitales, pero no los sistemas de drenaje adecuados para aquel entorno.

A inicios del siglo XVII, Ciudad de México sufrió hasta cinco grandes inundaciones.

Las autoridades pensaron como solución en construir un gran desagüe que fuera drenando los lagos de la cuenca de México.

El proyecto le fue encomendado al ingeniero Enrico Martínez, que comenzó las obras del canal de Huehuetoca en 1607. Pero el desastre se veía cada vez más cerca.

“Enrico Martínez comprendió que la deforestación, el pastoreo sin discriminación y la expansión de los cultivos habían erosionado la capa de tierra. Año con año, las fuertes lluvias arrastraban más tierra a los lagos, elevando el nivel del agua”, escribió Richard Everett Boyer en su libro “La gran inundación”.

Monumento a Enrico Martínez

Marcos González
Una estatua junto a la catedral del Zócalo de Ciudad de México recuerda a Enrico Martínez. En su base, existen cuatro medidores que señalan los niveles de agua de otros tantos lagos.

Dos décadas después del inicio de su construcción, las constantes modificaciones y la falta de inversión hicieron que el canal aún no estuviera funcionando.

Una ciudad desierta

Cuando entre el 20 y 21 de septiembre de 1629 una gran tromba de agua azotó la capital, Martínez decidió bloquear la entrada del canal para evitar que el agua afectara a las reparaciones que se le estaban realizando.

Las consecuencias para los habitantes de la ciudad fueron dramáticas. La lluvia que cayó con furia durante 36 horas seguidas bajó imparable desde los montes hasta la ciudad, donde el nivel del agua superó los dos metros de altura.

El torrente arrasó con las frágiles casas de adobe de la población indígena que vivía en la periferia de Ciudad de México.

Mapa de la ciudad inundada

INAH
Este mapa representa la Ciudad de México anegada de agua tras la inundación de 1629.

Los muertos se contaban por miles, que flotaban entre animales y muebles llevados por la corriente que alcanzaba los pisos altos de las casas que habían quedado en pie.

Muchos de los habitantes de clases pudientes que sobrevivieron decidieron marcharse. Algunas fuentes apuntan a que de 20.000 familias que vivían antes de la inundación, quedaron solo 400.

“Aquella gran ciudad quedó casi abandonada, desierta. El panorama era desolador y las escenas que se veían eran apocalípticas”, le dice a BBC Mundo Enrique Ortiz García, escritor y cronista de Ciudad de México.

Una de ellas, destaca el divulgador cultural, es la procesión que se organizó sobre las aguas y en la que participaron unas 200 canoas encabezadas por la virgen de Guadalupe, a quienes los habitantes pedían que intercediera para que las aguas se disiparan.

O la llamada “isla de los perros”, un montículo en el desparejo suelo de la actual plaza del Zócalo a donde acudieron desesperados todos los perros callejeros de la ciudad para refugiarse y evitar ahogarse.

Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochtitlan y del llamado "Valle de México".

Getty Images
Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochtitlan y del valle de México sobre el lago.

Vivir inundados

Las aguas no bajaban, por lo que quienes se quedaron tuvieron que aprender a convivir con ellas.

Se colocaron puentes de madera en las azoteas y se recuperaron las canoas, como se usaban en la antigua Tenochtitlan, como única manera de desplazarse por la ciudad. A las casas solo se podía entrar por las ventanas del segundo piso.

Los sacerdotes celebraban misas en los techos de los conventos para tratar de confortar a los vecinos, que les escuchaban desde sus casas creyendo que estaban condenados, como aquella ciudad, a desaparecer.

Había carestía de alimentos y los saqueos eran continuos. La falta de higiene y el agua contaminada estancada en la ciudad inundada propagaron las enfermedades como la pólvora.

“Esta ciudad no volverá a poblarse jamás”, escribió fray Gonzalo de Córdoba, según destaca Héctor de Mauleón en su libro “La ciudad oculta”.

Dos años después de la inundación, e incapaces de descubrir un sistema para que las aguas desaparecieran, las autoridades discutieron sobre la posibilidad de trasladar la ciudad a otro lugar.

Rodrigo Pacheco y Osorio, marqués de Cerralvo y virrey de Nueva España, se planteó establecer la capital en Coyoacán o Tacuba.

Pero la idea fue finalmente desechada. La inversión para crear Ciudad de México había sido millonaria, por lo que reconstruir las obras y edificios afectados por el agua sería más barato que empezar una urbe desde cero.

Rodrigo Pacheco, virrey de Nueva España

Dominio público
Rodrigo Pacheco y Osorio, virrey de Nueva España, perdió a su hija dos años después de que la ciudad quedara inundada.

Una generación marcada

La ciudad siguió sufriendo lluvias torrenciales y permaneció bajo el agua nada menos que durante cinco años.

No fue hasta 1634 que una sequía disminuyó el nivel del agua. Muchos prefirieron pensar que fueron sus plegarias a la virgen de Guadalupe las que salvaron la capital.

Se estima que unas 30.000 personas murieron en total, ahogadas o por las enfermedades causadas por las inundaciones durante los años posteriores.

La catástrofe marcó, por lo tanto, a una generación entera de capitalinos. Los cimientos de todas las construcciones quedaron dañados y muchas acabaron colapsando tiempo después.

“En la Ciudad de México actual no quedan más de 10 construcciones anteriores a 1629. De tal grado fue la inundación, que prácticamente hubo que reconstruir con el tiempo toda la ciudad”, señala Ortiz García.

Cabeza de león en la calle Madero

Marcos González
En la concurrida calle Madero, en el centro histórico de Ciudad de México, una cabeza de león de piedra marca el nivel al que llegaron las aguas de las inundaciones de 1629.

Aquella decisión de mantener Ciudad de México en su emplazamiento original marca innegablemente el destino de quienes viven en ella siglos después. “Es un deporte extremo vivir en esta ciudad porque te cuidas de las inundaciones, de los temblores por ser zona sísmica…”, afirma el escritor.

Sin embargo, y pese a ser una de las tragedias más importantes en la historia de la capital con efectos y consecuencias hasta el día de hoy, la tragedia de la inundación de San Mateo no es ampliamente conocida.

Según Ortiz García, “el periodo virreinal en México es en general poco estudiado porque todavía, de algún modo, ‘cala’ en el ánimo de los mexicanos. Los gobiernos posrevolucionarios enaltecieron las culturas originarias y todo lo que marca el origen del México independiente”.

“Algunos incluso inculcaron un menosprecio hacia la ocupación española porque lo veían desde un contexto actual. Eso es entender la historia de mala forma, porque son hechos del pasado que también forman parte de nuestra existencia”, remata.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_cDXqCfnycM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.