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Cuartoscuro
De cada 20 sentencias que dictan los jueces en México, sólo una es absolutoria, revela INEGI
En promedio un juez o un magistrado recibe diariamente un caso nuevo, además de los que ya tiene pendientes. Sólo en el tema de justicia penal, se abrieron 50 mil casos más de los que se cerraron en 2014.En el DF se inicia la mayor cantidad de casos civiles, mientras que Guerrero lidera en mercantiles y el Edomex en familiares.
Cuartoscuro
Por Arturo Ángel
24 de diciembre, 2015
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De las más de 60 mil sentencias emitidas en un año, solo en el 5% de los casos se declaró al detenido como inocente y quedó libre de todo cargo. // Foto: Cuartoscuro.

De las más de 60 mil sentencias emitidas en un año, solo en el 5% de los casos se declaró al detenido como inocente y quedó libre de todo cargo. // Foto: Cuartoscuro.

Las personas que enfrentan un proceso penal en México tienen escasas posibilidades de resultar absueltos. De las más de 60 mil sentencias emitidas en un año, en 5%  se declaró al detenido como inocente y quedó libre de todo cargo.

La radiografía actualizada del sistema judicial en México, revelada en el Censo Nacional de Impartición de Justicia 2015, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que en proporción, apenas en uno de cada 20 casos la sentencia es favorable para los procesados.

En total, en 2014, los juzgados de todo el país abrieron cerca de 165 mil juicios en materia penal, que son los que tienen que ver con algún delito como robo, violaciones y homicidio, que involucraron a 169 mil personas detenidas. Es un promedio de más de 450 nuevos juicios que se inician todos los días.

Aunque en ese mismo año se lograron concluir 117 mil 901 juicios en materia penal en el país, la carga de trabajo no disminuyó, pues la cifra de procesos abiertos es superior en más de 50 mil nuevas causas.

Los casos que los jueces lograron resolver derivaron en 62 mil 169 sentencias, de las cuales solamente tres mil 664, que equivalen a 5%, fueron totalmente absolutorias, es decir, se comprobó plenamente que la persona era inocente de todos los cargos que le imputaba el Ministerio Público.

En cambio, en 36 mil 250 sentencias —casi 60%— los jueces decretaron que el procesado era culpable de todos los delitos de los que estaba acusado, mientras que en dos mil 514 casos la sentencia fue mixta, es decir, que al detenido se le encontró culpable de alguno de los delitos que pesaban sobre él.

Baja California es la entidad en donde los jueces emitieron más condenas penales, con un total de 18 mil 498; seguido de Sinaloa, con 4 mil 927; Puebla, con 4 mil 708; Chihuahua, con 4 mil 387, y Sonora con tres mil 849.

Cabe señalar que aunque el Estado de México es la segunda entidad —sólo detrás de Baja California— en donde se abrieron el mayor número de causas penales con más de once mil, el número de sentencias dictadas por los juzgados de ese estado no superó las tres mil 500.

Por lo que hace al Distrito Federal, el poder judicial capitalino no proporcionó al INEGI sus cifras relacionadas con el sistema penal, pese a que si lo hizo en otras materias como la civil y mercantil.

Un caso nuevo a diario

El censo del INEGI revela que sólo en 2014 se abrieron un millón 487 mil 888 causas y expedientes en los juzgados y tribunales de las ramas penal, familiar, civil y mercantil. Por otra parte, en el país hay en total cuatro mil 278 jueces y magistrados de acuerdo con el mismo registro.

Lo anterior significa que, en promedio, cada juzgador debe hacerse cargo de 347 casos nuevos en un año, o lo que es lo mismo, prácticamente un nuevo expediente a diario. Lo anterior sin tomar en cuenta los casos que ya tenga acumulados.

El estudio del INEGI revela que aunque los casos de tipo penal son los más sonados, en realidad se trata de la materia con menos procesos. Los de mayor dimensión, por lo menos en 2014, fueron los expedientes de asuntos familiares, con casi 700 mil casos; luego los civiles, con 530 mil 310, y los mercantiles, con 473 mil 671.

Solamente en el tema civil, el número de casos que se lograron cerrar el año pasado superó a los casos nuevos que se iniciaron. La diferencia más significativa fue en el tema familiar con 418 mil procesos que se concluyeron frente a casi 680 mil que se iniciaron.

El poder judicial del Distrito Federal es el de mayor envergadura respecto a casos abiertos en materia civil con más de 63 mil en 2014.

En cuanto a los asuntos de índole mercantil, los juzgados de Guerrero tienen el mayor número de expedientes iniciados a nivel nacional con 88 mil, mientras que el Estado de México ocupa el primer sitio en asuntos familiares, con 88 mil 972 iniciados el año pasado.

Mayoría de hombres, déficit en instalaciones

Los datos del Censo Nacional de Impartición de Justicia 2015 arrojan que existen dos mil 594 jueces y magistrados hombres por mil 684 mujeres. Esto significa una mayoría de 60% para los impartidores de justicia del sexo masculino.

El censo también evidencia que la edad más común entre los jueces y magistrados de los estados es de 40 a 44 años de edad, con 875 integrantes en total, seguido de los 45 a 49 años de edad, con 836 jueces.

Los jueces menores de 39 años son la minoría pero existe el caso de 33 personas que ya encabezan un juzgado aunque sólo tienen entre 25 y 29 años. Además están los casos de dos mujeres, una en Chiapas y otra en Veracruz, que ya laboran como jueces pese a que solo tienen entre 18 y 24 años de edad.

Respecto al personal de apoyo para los jueces, los datos del INEGI arrojan que en los distintos juzgados y salas de los tribunales de justicia laboran 41 mil 310 personas entre secretarios, actuarios y personal administrativo en general.

Llama la atención que el registro del INEGI contabiliza a 152 médicos forenses, 176 peritos, doce químicos forenses y 49 trabajadores sociales, que dependen de los juzgados en el país. Esto se debe, según el propio estudio, a que en la mayoría de los estados los trabajos de medicina forense y servicios periciales dependen de las procuradurías y no de los tribunales.

Respecto a los recursos materiales, el censo revela que los distintos poderes judiciales tenían a su disposición en el país, hasta el cierre de 2014, poco más de 44 mil 681 computadoras, 20 mil 280 impresoras, 443 servidores y 101 tabletas electrónicas.

A lo anterior se suma una flota de 686 automóviles, 96 camionetas y 57 motocicletas, cifras que confirman que en realidad son minoría los juzgados que cuentan con estos transportes propios.

Otro dato que destaca es que la mayoría de los poderes judiciales de los estados carecen de edificios propios. Según el registro, en total hay mil 805 edificios que funcionan como sedes de los juzgados, salas superiores y oficinas de los tribunales estatales, pero de ellos solamente 566 son propios, mientras que 617 son rentados y 115 compartidos.

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"Lo que diga mi dedito": Así es como AMLO evade temas de los que no quiere hablar
El presidente de México ha respondido en varias ocasiones con la frase "lo que diga mi dedito", evadiendo un tema que no quiere enfrentar.
12 de abril, 2019
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Una periodista le preguntó al presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) si estaba de acuerdo con las declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, de que “la gente que tiene miedo construye muros”, haciendo referencia al presidente Donald Trump.

La pregunta al presidente mexicano fue hecha el pasado 4 de abril durante su conferencia de cada mañana y se refería a la intervención de Obama durante la Cumbre Mundial de Comercio, que se realizó en Sevilla, España.

La respuesta de AMLO fue: “Lo que diga mi dedito”, mientras agitaba su índice derecho de lado a lado, en señal de un no.

Luego continuó hablando de algo completamente distinto a lo que le preguntaron.

Vamos a batear, aunque sea teóricamente“, dijo, tal vez confesando así su intención de enviar lejos el tema.

“Me gustaría batear en una práctica de béisbol, pero no he podido. Antier fui un ratito al campo de la universidad”, continuó.

Conferencia de prensa de AMLO y el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

Getty Images
Las conferencias de prensa pueden seguirse en “streaming” por YouTube.

“Estuve bateando bien, bien. Veía yo en la pelota algunas cositas que no me gustaban y macaneaba yo fuerte, le daba yo en el mero centro. Y así saca uno también, se relaja, es como suspirar profundo, pero bueno, bateo, bateo”, relató el mandatario mexicano.

“No es la primera vez”

No es la primera vez que el presidente de México alude al movimiento de su dedo como respuesta para evadir un tema del que no quiere hablar. Lo hacía desde que era el jefe de gobierno de la Ciudad de México entre 2000 y 2005, coinciden los distintos analistas entrevistados por BBC Mundo.

Y AMLO también recurrió al gesto -y la frase- en su campaña electoral, por ejemplo para negar las acusaciones de corrupción en contra de la exdiputada y candidata de MORENA Eva Cadena, en abril de 2017; o, en marzo del año siguiente, para negarse a polemizar con el entonces secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong.

El entonces candidato explicó entonces que pensaba recurrir a la estrategia para rehuir a las provocaciones.

Voy a usar lo que hace como 16 o 18 años usaba yo: lo que diga mi dedito. Si me preguntan ‘¿Te vas a pelear?’ ‘Lo que diga mi dedito’. ‘¿Vas a contestar? Que dijeron que te faltan pantalones’. ‘Lo que diga mi dedito'”, adelantó entonces.

AMLO

Reuters
AMLO utiliza “el dedito” para “batear” las preguntas incómodas.

“Cuando AMLO hace lo del dedito da una respuesta de negación, pero también de evasión“, explica Lorena Umaña, coordinadora de la carrera de Sociología en la UNAM.

Según Umaña, en su discurso el mandatario acostumbra combinar los argumentos racionales y los emocionales.

“El tema del muro, en específico, es uno de los que responde de forma más emotiva, con gesticulaciones, reiteración con el dedo, con dichos o modismos. AMLO evade el tema de las relaciones entre México y Estados Unidos“, destaca.

“En otros temas, como la corrupción o el aeropuerto, si utiliza argumentos más racionales”, le dice a BBC Mundo.

Una mujer con un niño tratando de cruzar el Río Bravo, frontera natural entre México y Estados Unidos.

Reuters
Según las autoridades estadounidenses, la migración en la frontera sur de su país ha alcanzado un punto de quiebre.

Según la especialista de análisis de discurso político, el primer tipo de respuesta se relaciona con unabúsqueda de empatía, de solidaridad,con sus interlocutores.

Con esto, AMLO, “trata de evadir el conflicto, de mantener una distancia de cordialidad muy cuidadosa”, dice Umaña.

Y, con la analogía del béisbol, lo que está diciendo es “no vamos a responder de manera agresiva a esa provocación”, asegura.

Por ejemplo, en otra ocasión, tras las amenzas de Trump de cerrar las fonteras AMLO, explicó que no quería adelantarse a esa situación.

“Yo prefiero el amor y paz”, dijo entonces.

Polémicas innecesarias

Por otra parte, para Umaña las amenazas de Trump -aunque beligerantes e incómodas para el gobierno de su país vecino- son sobre todo “una estrategia discursiva de campaña”.

“Más que querer una confrontación con el gobierno mexicano, a poco tiempo de las elecciones, lo que está haciendo es hablarles a su votantes en EEUU”, asegura.

Donald Trump amenaza con cerrar la frontera si México no detiene el flujo de migrantes.

Scott Olson/Getty Images
Las amenazas de Trump más que buscar una confrontación con México, buscan apelar a sus votantes, dice una analista.

En esto último concuerda el vocero de AMLO, Jesús Ramírez, para quien el presidente usa ahora menos frecuentemente la expresión del dedo.

“Tiene que ver con su derecho a no emitir una opinión cuando considera que no es conveniente”, dice Ramírez a BBC Mundo.

“Ante las estrategias mediáticas de Trump, que tiene que ver más con una situación interna, se ha preferido no caer en el juego político electoral, no entrar en polémicas innecesarias”, asegura Ramírez.

El vocero presidencial advierte que el gobierno de México no estará respondiendo a cada tuit de Trump, pero que tiene una estrategia.

Esta es “mantener una relación estable, con líneas bien planteadas: que tienen que haber un plan y un acuerdo de cooperación para el desarrollo en México y Centroamérica para que haya una solución a largo plazo a la migración”, explica.

“Prensa fifí”

El dedito no es, en cualquier caso, la única estrategia de AMLO para evitar hablar de aquello que no le conviene o interesa

Según la especialista en discurso político de la UNAM, el mandatario usa también argumentos de descalificación, como el término “fifí”, que”es un recurso evasivo de corte emotivo; un argumento que usa un cliché”.

Simpatizantes de López Obrador.

Getty Images
Los adversarios del presidente electo se refieren a sus seguidores como “chairos”.

El primer presidente mexicano de izquierda ha popularizado esta término que el diccionario de la Real Academia Española define como “persona presumiday que se ocupa de seguir las modas”.

Y además de a las clases altas, AMLO ha calificado a un segmento de la prensa como fifí, con lo que da a entender que no merece una respuesta.

“Existe una prensa fifí, no es una invención. Existe el partido de los fifí, existe el conservadurismo en México y creo que nunca ha desaparecido. No están de acuerdo con nosotros, son nuestros adversarios”, dijo en su conferencia del 25 de marzo.

Pero el uso de ese y otros términos despectivos para referirse a los periodistas le ha valido críticas y encontronazos, como el que tuvo el 13 de marzo con un periodista que le mencionó un estudio de Artículo 19, una organización para la defensa de la libertad de expresión, y la Universidad ITESO de Guadalajara.

El estudio asegura que las “declaraciones estigmatizantes (de AMLO) hacia la prensa con calificativos como prensa ‘fifí’ y ‘periodistas chayoteros’ (vendidos) contra cualquier voz crítica de su gobierno, puede legitimar e incentivar ataques en contra de las y los periodistas en lo digital, en lo físico y afecta la pluralidad del debate público”.

Y el 26 de marzo, tras asegurar que “jamás vamos a atentar contra la libertad de expresión”, el mandatario volvió a decir que “siempre ha existido una prensa conservadora, una prensa fifí. Yo no inventé lo de fifí”.

Un periodista le respondió que sí había inventado el término. Pero AMLO explicó entonces fifí se usó para caracterizar los opositores de Francisco I. Madero, un expresidente revolucionario que él admira.

AMLO caminando.

EPA/Mario Guzman
AMLO recurre frecuentemente a la historia en sus conferencias y menciona a dos expresidentes que admira: Benito Juárez y Francisco I. Madero.

“Los fifís fueron los que quemaron la casa de los Madero, los que hicieron una celebración en las calles cuando asesinaron atrozmente a Gustavo Madero. Cuando los militares lo sacrificaron, que es una de las cosas más horrendas y vergonzosas que ha pasado en la historia de nuestro país, salieron los fifís a las calles a celebrarlo y había toda una prensa que apoyaba esas posturas”, aseguró.

Y precisamente las “clases de historia” que a veces da en sus conferencias son, para algunos analistas, otra forma de evadir los temas de los que no quiere hablar.

“Afirmaciones no verdaderas”

“AMLO evade hasta un tercio de las preguntas que le hacen sus conferencias, dice que no sabe en ese momento, que no tiene el dato, que luego lo dará”, asegura Luis Estrada, director de SPIN, una asesoría de comunicación política que ha seguido las 89 conferencias de prensa que ha dado hasta el 9 de abril.

Y, según el analista, con sus conferencias matutinas no se logran los objetivos que se debería: posicionar los temas o controlar las crisis.

Generan ruido y dan de que hablar, pero es diferente de poner la agenda. Da la impresión de que está trabajando todos los días desde temprano, pero no es cierto”, afirma.

Tabla SPIN

SPIN
Según la consultoría SPIN en cada conferencia AMLO hace un promedio de 16 “afirmaciones no verdaderas”, que van desde falsedades hasta cosas que no se pueden comprobar.

Según Estrada, y con base en el seguimiento de las conferencias entre el 1 y el 5 de abril, AMLO hizo 80 “afirmaciones no verdaderas”, entre las que se encuentran desde promesas que no se puede saber si se cumplirán, hasta datos falsos.

Y el analista también cita un documento obtenido vía el Instituto Nacional de Transparencia que dice que la información que el presidente da en su conferenciasno necesariamente cuenta con un respaldo documental.

“El hecho de que el Presidente de la República comunique a la sociedad, a través de conferencias de prensa, comunicados de prensa o mensaje públicos de diferentes materias de interés público no conlleva a establecer la obligación por parte de la Oficina de la Presidencia de la República a poseer el soporte documental respectivo”, se lee en el documento.

El diario El Economista informó que tal respuesta se dio a conocer tras pedir el documento que sustentaba el “plan conjunto para combatir el robo de hidrocarburos en Pemex” que presentó AMLO el 27 de diciembre pasado.

Aprobación del 64%

Sin embargo, la popularidad de AMLO sigue en aumento.

Esto, según el profesor de sociología de la Universidad La Salle Felipe Gaytán, se debe a que gran parte de las personas que votaron por él siguen expectantes de los programas sociales y entrega de recursos que prometió.

Y también porque “ante su discurso moral, que simplifica entre buenos y malos, es difícil que las personas digan estar en contra de cosas como el combate a la corrupción o al robo de gasolina”.

Protesta en apoyo a López Obrador.

Getty Images
Simpatizantes de López Obrador celebrando su victoria en las elecciones el pasado mes de julio.

“La popularidad se sustenta en el qué y por qué de las acciones que se miden en los sondeos y no en el cómo y en las consecuencias“, asegura Gaytán.

Y, por lo pronto, según un estudio del Grupo de Economistas y Asociados e Investigaciones Sociales Aplicadas publicado el 27 de marzo, la aprobación a la gestión del presidente aumentó 7 puntos porcentuales desde que tomó el poder, pasando del 57 al 64 por ciento.


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https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI

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