La alarmante epidemia en Estados Unidos de recién nacidos con dependencia a las drogas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Vera Kratochvil/Public Domain

La alarmante epidemia en Estados Unidos de recién nacidos con dependencia a las drogas

Cerca de 27 mil bebés nacieron en 2013 con dependencia a las drogas a las que eran adictas sus madres durante los meses de la gestación. Estos bebés nacen en la miseria de lo que se conoce como Síndrome de Abstinencia Neonatal, por la ausencia de opiáceos naturales como la heroína, sintéticos como la metadona o analgésicos recetados por prescripción médica con los que se mezclan o tratan las adicciones.
Foto: Vera Kratochvil/Public Domain
Por Natalia Guerrero / BBC Mundo
21 de diciembre, 2015
Comparte
bebé recién nacidoImage copyrightPA

La cifra es aterradora: cada 19 minutos nace un bebé con síndrome de abstinencia en EE.UU.

Cerca de 27.000 bebés nacieron en 2013 con dependencia a las drogas a las que eran adictas sus madres durante los meses de la gestación.

Estos bebés nacen en la miseria de lo que se conoce como Síndrome de Abstinencia Neonatal, por la ausencia de opiáceos naturales como la heroína, sintéticos como la metadona o analgésicos recetados por prescripción médica con los que se mezclan o tratan las adicciones.

Los bebés con abstinencia neonatal tiemblan incesablemente, lloran sin parar, presentan cuadros de diarrea severa, estornudos y llantos profundos y repetidos que contorsionan todo el resto de sus cuerpos.

Además, no comen porque rechazan la comida o porque se ahogan con ella; o comen compulsivamente.

Muchos de ellos llegan al mundo bajos de peso. Algunos convulsionan.

Bebé prematuroImage copyrightGetty
Algunos de los bebés que tuvieron exposición intrauterina a las drogas nacen prematuros y bajos de peso.

Y aunque los bebés expuestos a las drogas dentro del vientre materno no son un fenómeno nuevo, sí lo es la alarmante manera en que se ha tomado el territorio estadounidense.

Los médicos y autoridades sanitarias se refieren al hecho como una “epidemia” y han encendido las alertas por las “cifras récord” alcanzadas en 2013, año del que están disponibles los últimos datos consolidados. Y los expertos están seguros que la tendencia sigue al alza.

Una investigación publicada recientemente por la agencia de noticias Reuters indica que en 2004, siete de cada 1.000 recién nacidos en ese país presentaban dependencia física de narcóticos. Al final de 2013, la cifra aumentó a 27 entre cada 1.000.

“La cantidad de bebés que nacen con abstinencia neonatal ha aumentado dramáticamente. En 2009, nacieron casi cinco veces más bebés con abstinencia que en 2000”, le dice a BBC Mundo la doctora Loretta Finnegan, médica especialista en adicción prenatal, que desarrolló la metodología mayormente utilizada en EE.UU. para determinar y tratar la abstinencia neonatal.

“Y no hay duda de que los casos siguen aumentando”, concluye.

Síndrome de abstinencia

No todos los bebés que han estado expuestos a narcóticos dentro del vientre materno desarrollan dependencia, pero sí la mayoría.

Entre el 60% y 80% de los bebés expuestos a drogas dentro del vientre materno presentan la abstinencia cuando son separados de su madre.

“Cuando usted corta el cordón umbilical, simplemente se corta el suministro de droga. Además el bebé elimina la droga que tenía en el cuerpo por la orina. Cuando estas dos cosas pasan, se presenta la abstinencia”, afirma Finnegan.

“El tiempo es diferente en cada bebé. Depende de droga a la que estuvo expuesto durante el embarazo. Si es heroína, la abstinencia llegará en las primeras 24 horas porque es una droga de corto tiempo, que requiere una dosis entre cada 4 a 6 horas”, agrega.

Opiáceos sintéticosImage copyrightAP
El sistema de salud en EE.UU. ofrece opiáceos sintéticos para curar adiciones a las drogas.

“Si la mamá es adicta a la metadona la abstinencia se manifiesta más tarde”.

La metadona es una droga sintética de acción más prolongada, que se les da a los individuos para tratar su adicción a la heroína.

“Se da gratis y se toma todos los días por vía oral. Se usa para que la persona no recaiga en la heroína”, dice Finnegan, que es profesora en la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia.

Morfina para tratar la mayoría de los casos

El tratamiento adecuado de la abstinencia de opiáceos neonatal se basa en los principios de diagnóstico y evaluación precisa, explica Finnegan.

“La terapia está dirigida a la rápida estabilización clínica del niño que ha sido expuesto a los opiáceos”, dice. “Seguido de la reducción gradual de la medicación bajo supervisión médica cuidadosa”.

El tratamiento puede durar entre una y seis semanas, y la mayoría de los casos se trata con morfina, de acuerdo al reporte “El aumento de la incidencia del síndrome de abstinencia neonatal en los Estados Unidos”, publicado por The New England Journal of Medicine en mayo.

La proporción de recién nacidos tratados con morfina se incrementó de 49% en 2004 al 72% en 2013.

“La mayoría de estos bebés permanece en el hospital por decisión de los padres porque para la mamá es complicado cuidarlo. Después del tratamiento, los bebés regresan a la casa con la madre si la mamá ha estado en tratamiento”.

¿110 bebés muertos en cinco años?

La investigación de Reuters hizo un inventario de al menos 110 bebés que manifestaron abstinencia al nacer y que murieron en incidentes relacionados con la adicción de sus padres una vez fueron enviados a su casa, en los últimos cinco años.

Tal es el caso de Reanne Pederson, que dejó el hospital con su bebé y una receta de 20 pastillas para el dolor que combinada con la droga sintética por prescripción con la que trataba su adicción, le potenció el efecto narcótico.

Después de amamantarlo, Pederson se quedó dormida sobre él asfixiándolo.

Reanne PedersonImage copyrightReuters
Reanne Pederson -en la foto- asfixió a su bebé recién nacido después de tomar una mezcla de drogas y analgésicos que la hizo caer dormida.

Pero Finnegan insiste que estos casos no deberían relacionarse con los bebés que nacen con abstinecia.

“La abstinencia no mata a los bebés. Es importante entender eso. Es una condición completamente tratable. El doctor examina al bebé y ve si está teniendo abstinencia, y lo trata adecuadamente, no debería morir”, dice.

“La investigación de Reuters habla de 110 bebés que tuvieron abstinencia y luego murieron en sus casas, pero dice que esos bebés murieron por causas distintas al síndrome de abstinencia”, apunta.

“Como en casos de otro tipo de enfermedades como renales o cardíacas, el bebé debe ser vigilado. Eso garantizará que no tenga problemas en el futuro”.

¿Epidemia?

“Si usted tiene unos bebés en un lugar específico, afectados por una condición específica y de repente se duplican los números, usted piensa inmediatamente en una epidemia”, explica Finnegan.

Mujer embarazadaImage copyrightOther
27 bebés de cada 1.000 que nacieron en EE.UU. durante 2013 presentaron abstinencia a alguna droga.

“Yo vi mi primer bebé con abstinencia neonatal en 1969. En esa época, los bebés nacían en la mayoría en grandes ciudades como Nueva York, Washitngon, Filadeldia, Miami… Pero ahora… Acabo de venir de Rapid City en Dakota del Sur, y ellos tienen muchos bebés así, muchos”.

“Hay salas de cunas en los hospitales que nunca vieron un bebé así y hoy atienden diez al tiempo. Es una epidemia de lo que estamos hablando, es claro. Es más gente está usando más drogas”.

Efectivamente, los reportes de los hospitales a lo largo y ancho de EE.UU. indican que es un problema de salud pública nacional.

En Kentucky, por ejemplo, la cifra de bebés recién nacidos con abstinencia pasó de 28 en 2000 a 1.409 en 2014.

Ohio experimentó un incremento de más del 600% entre 2004 y 2011. Tennessee vio el problema multiplicarse por diez en el mismo periodo. En Florida, los casos se triplicaron entre 2008 y 2012.

Un hospital en Huntington, en el estado de West Virginia, decidió crear una unidad con luces tenues para atender los frecuentes casos de bebés con abstinencia neonatal, después de que se reporta un incremento sustancial de casos del 500% en la última década.

Image copyrightDEA
En 2013, más de 27.000 bebés presentaron al nacer síndrome de abstinencia de alguna droga lícita o ilícita.

Sin embargo, como epidemia este fenómeno es muy difícil de detectar, según explica Finnegan.

“Si fuera una enfermedad infecciosa, la respuesta sería fácil porque se transmite de varias maneras, pero aunque la adicción es una enfermedad de comportamiento y del cerebro, aquí hablamos de que se expande porque tenemos más pobreza, porque la sociedad no está en un momento muy feliz”, enfatiza Finnegan.

“La gente viene de circunstancias particulares, muchos con infancias terribles, llenas de carencias, y muchas veces empiezan a consumir psicoactivos buscando drogas que los hacen sentir bien”.

El fenómeno también ha aumentado porque hay más gente joven vulnerable empezando a consumir drogas más temprano, desde la escuela. Por eso la mayoría de las madres que vemos con bebés con dependencia física a estos opiáceos son jóvenes”

No son “adictos”

“Hay un estigma en la palabra adicción que no se debe usar en estos pequeños bebés”, afirma Finnegan.

Drogas Image copyrightGetty
Algunas de las drogas que generan adicción son legales, como analgésicos y opiáceos sintéticos que son recetados por médicos.

“La adicción se define por cuatro variables: dependencia física, dependencia psicológica, tolerancia y compulsión por encontrar la droga”.

La investigadora señala que los bebés con síndrome de abstinencia por ausencia de droga sólo presentan la dependencia física.

“Pero hay casos exitosos después de pasar por tantas dificultades. No todos los bebés que estuvieron expuestos a estas drogas y que tuvieron abstinencia se quedan ahí”, dice la medica.

“Es como el cáncer o la diabetes, usted no necesarimente vence 100% estas enfermedades pero logra salir adelante”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los kenianos que se ganan la vida corriendo en Toluca, la ciudad más alta de México

Toluca, capital del Estado de México, acoge desde hace años a ciudadanos de Kenia que encuentran ahí un entorno ideal para practicar su profesión y ganarse la vida.
7 de agosto, 2022
Comparte

Desde temprano, se puede ver a decenas de personas entrenando en la pista de atletismo de una de las unidades deportivas de Metepec, Estado de México.

Entre todas ellas destaca un grupo de atletas que corren sprints a toda velocidad, dejando atrás al resto de aficionados mientras se comunican entre ellos principalmente en swahili.

Grupos de kenianos como este son fáciles de encontrar en la vecina Toluca, al oeste de la Ciudad de México. Este lugar se ha convertido en su hogar en los últimos años, a casi 15 mil kilómetros de su país natal en África Oriental.

Pese a la enorme distancia, los kenianos dicen que Toluca no se les hace tan diferente.

Y considerando que la gran mayoría de ellos se dedica al atletismo de manera profesional, aseguran que la capital del Estado de México tiene características casi perfectas para ellos.

“Toluca es bueno por la altura y no hace tanto calor como otros lugares donde cuesta más entrenar. Donde vive mi familia en mi país es casi igual en altura y clima. Por eso no me costó adaptarme aquí, era como estar en Kenia”, dice Musa Lemiukei, joven corredor que llegó a México hace cinco años.

La ciudad más alta de México

Escoltada por el imponente volcán Nevado de Toluca, los más de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar de esta ciudad la más alta de México la hacen ideal para entrenar por la menor existencia de oxígeno.

Ello hace que los pulmones deban abrirse, se eleve la capacidad de transportar sangre y el cuerpo rinda más con menos esfuerzo cuando se regresa a una altura más baja.

Ciudades más altas del mundo 🌎. (centros urbanos con más de un millón de habitantes) [ 1. La Paz (Bolivia): 3.869 m. ] [ 2. Quito (Ecuador): 2.784 m. ],[ 3. Toluca (México): 2.648 m. ],[ 4. Cochabamba (Bolivia): 2.621 m. ],[ 5. Bogotá (Colombia): 2.601 m. ], Source: Fuente: base de datos de centros urbanos de la Comisión Europea., Image: Nevado de Toluca

Por ello, animados por la experiencia de otros compatriotas, Toluca es el principal destino en México elegido por los atletas kenianos, que se mudan al país desde finales de la década de los 80 para vivir de los premios de competiciones.

Muchos lo hacen animados por la experiencia de compatriotas que ya viven aquí. Otros lo eligieron por su cercanía con Estados Unidos, bien porque antes vivían allí o porque planean llegar en el futuro al país vecino, donde establecerse como residente suele ser más complicado que en México.

Según Evanson Moffat, quien se dedica a la organización de eventos deportivos, Toluca llegó a acoger en su día a unos 100 kenianos. La mayoría llegó contratando previamente a “un mánager mexicano, afiliado ante la Federación de Atletismo”, quien se encarga también de la invitación para lograr su visa de entrada a México, asumiendo su representación profesional en el país.

Map

Actualmente, en cambio, Moffat cree que el número de compatriotas en la ciudad no llegará a 30.

“La pandemia hizo que muchos se fueran porque se dejaron de hacer maratones y no tenían de qué vivir. Pero ahora esperamos que vayan regresando”, dice a BBC Mundo el empresario, quien se trasladó de Kenia a México en 1998 con el sueño de “ver a un mariachi en vivo” y con interés por aprender español.

Entrenando desde niños

Tras hora y media de intenso ejercicio en Metepec, el grupo de kenianos se cambia de ropa mientras charla y bromea.

José Gutiérrez, un joven de solo 20 años que ya compite en algunas pruebas, es el único mexicano que ha entrenado con ellos.

“Los conocí en la Alameda 2000 (el parque de Toluca donde suelen correr principalmente) y ahora les acompaño lunes y miércoles porque son muy buenos. Especialmente Hillary, aunque ahora creo que ya no está corriendo”, cuenta a BBC Mundo.

José Gutierrez entrenando con corredores kenianos en Toluca.

Marcos González / BBC
José Gutiérrez (en primer plano) sueña con alcanzar los logros en competiciones de los corredores kenianos de Toluca.

Hillary Kimaiyo, también presente en el grupo, es en efecto uno de los corredores basados en México con más premios dentro y fuera del país. En 2011, batió un récord al correr el maratón más rápido en territorio mexicano, con un tiempo de dos horas, ocho minutos y 17 segundos para 42.195 kilómetros.

“Vivimos para correr y corremos para vivir”, cuenta a BBC Mundo el deportista de 41 años, para subrayar la dedicación exclusiva que dan a su preparación y a las competiciones, a las que planea regresar tras un tiempo alejado del primer nivel.

“Hillary lo ganó todo en México”, coincide Rodolfo Obregón, comisionado de carreras de ruta de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, cuando se le pregunta por el atleta keniano más destacado en los últimos años.

Corredores kenianos en Toluca

Marcos González / BBC

“En su momento, estos corredores fueron el gran atractivo para los organizadores. También a veces hacen que los mexicanos no se interesen tanto por participar en pruebas porque, al estar los kenianos, creen que van a tener menos posibilidades”, agrega Obregón.

Kimaiyo tiene la explicación de por qué sus compatriotas suelen copar el palmarés de tantas competiciones de atletismo: las grandes distancias que desde niños tienen que recorrer en Kenia para ir a la escuela, regresar a comer y hacer el mismo trayecto de ida y vuelta en la tarde.

“En total, podías correr 30 o 40 kilómetros al día sin darte cuenta de que era un ejercicio. Ahora todo ha cambiado porque hay muchas más escuelas privadas, los papás llevan a los hijos en carro… Verás que, en el futuro, no vas a ver atletas de África como nosotros”, pronostica.

Eliud Kipchoge, también keniano, revalidó en Tokio 2020 el título olímpico de maratón logrado en Río 2016 y también posee el récord del mundo de la distancia con un tiempo de dos horas, un minuto y 39 segundos.

Musa Lemiukei

Marcos González / BBC
Musa Lemiukei dice que el clima y la altura de Toluca, similares a su ciudad en Kenia, le ayudaron a adaptarse a su nueva vida en México.

Picante vs. ugali

Tras el entrenamiento, los kenianos de Toluca se suelen reunir en casa de alguno de ellos para almorzar, charlar o simplemente pasar el rato.

Esta vez es Kimaiyo quien los recibe en su vivienda, donde entre varios preparan pollo y ensalada con ugali (una masa hecha de harina de maíz o mandioca), que después degustan con las manos. “En nuestro país se come así”, explican con una sonrisa.

Mientras almuerza, Lemiukei cuenta que no ha conseguido acostumbrarse al picante tan típico de México. Tampoco al tequila porque “está fuerte”. Lo que más le costó al llegar fue aprender español. Y lo que más le gustó es la amabilidad de la gente mexicana.

Corredores kenianos en Toluca cocinando

Marcos González / BBC

La mayoría de ellos comparte pequeñas viviendas para abaratar gastos. “Vivimos de correr para ganar premios con los que pagamos la renta y mandamos dinero a nuestras familias”, dice el joven atleta.

Sin embargo, la ausencia de pruebas durante la pandemia hizo que algunos de ellos tuvieran serias dificultades económicas. “Hasta que conocidos mexicanos venían con un regalo de comida. Fue bonito”, recuerda.

Depender únicamente de las competiciones les supone un ingreso inestable y que depende de la clasificación y el tipo de prueba.

Lemiukei se llevó 4 mil pesos (unos 195 dólares) por la última carrera que ganó. Sin embargo, el maratón de la CDMX el más importante del país y en el que Kimaiyo se impuso en tres ocasiones premió el pasado año con hasta 550 mil pesos (26 mil 920 dólares).

Corredores kenianos en Toluca comiendo ugali

Marcos González / BBC
Kimaiyo, de amarillo a la izquierda, degustando el ugali como uno de los platos típicos de la gastronomía de Kenia.

Quedarse o regresar a Kenia

El atletismo fue precisamente lo que unió a Kimaiyo con su esposa mexicana. Ambos se conocieron entrenando en 2011 en un parque de Toluca en el que ella corría solo como aficionada.

Lo curioso es que, sin saberlo, ya se habían visto por primera vez tres años antes, cuando ella acudió como público al maratón de la CDMX y tomó una foto de quien iba en primer lugar. Tiempo después se dio cuenta de que aquel ganador de la imagen era su marido.

“Nos hemos adaptado bien pese a las culturas diferentes en todos los aspectos”, dice a BBC Mundo su esposa, Yenie Nava, cuando llega a la casa tras recoger de la escuela a los dos hijos de la pareja.

Aunque la mujer cree que los kenianos son en general bien acogidos en México, sí reconoce que en un principio incluso su propia familia se vio sorprendida al conocer a alguien “llegado desde tan lejos”.

Familia Kimaiyo

Marcos González / BBC
Hillary Kimaiyo, Yenie Nava y sus dos hijos planean su futuro en México, aunque sin deslindarse del atletismo que tantos éxitos le ha dado.

“Cuando vamos a carreras en pueblos pequeños, todo el mundo mira y se quiere tomar una foto con él. Y cuando voy con mis hijos por la calle sola, a veces me preguntan si son míos”, explica.

Al margen de viajes esporádicos a Kenia, el proyecto de vida de la familia Kimaiyo pasa por quedarse en México, donde Hillary quiere ampliar la escuela que abrió como entrenador y donde está previsto que crezcan sus hijos, a quienes su madre define como “80% mexicanos”.

Al acabar la comida en su casa, el grupo de kenianos se relaja haciendo llamadas a familiares y amigos o viendo televisión con noticias de su país. Este mes de agosto hay elecciones presidenciales y algunos discuten sobre quién será la mejor opción.

Lemiukei, quien planea ahorrar en México hasta conseguir una beca deportiva con la que poder mudarse a EU para estudiar Ciencias Políticas, está muy interesado en el tema.

Corredores kenianos en Toluca viendo TV

Marcos González / BBC
Tras entrenar, los kenianos se mantienen informados de las noticias con la televisión de su país.

“Los gobiernos (kenianos) prometen mucho y luego no lo hacen. Por las carreteras no puedes circular cuando llueve, en mi tribu las mujeres todavía se casan muy jóvenes y sin tener educación superior…”, relata.

“Así que mi sueño es estudiar y volver a Kenia. Y poder quizá ser alcalde de mi ciudad para representar a la gente y tratar de mejorar lo que no está bien allá”, fantasea con una sonrisa, antes de regresar a la casa que comparte con otros corredores.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Vb2BfBrB1MQ

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.