Una comunidad de Jalisco se enfrenta a las retro excavadoras para proteger su agua
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Foto: Tracy Barnett

Una comunidad de Jalisco se enfrenta a las retro excavadoras para proteger su agua

El poblado de Ahuisculco en Jalisco era uno de los pocos lugares en México donde los residentes podían abrir el grifo y beber agua limpia y fresca. Pero una empresa anónima llegó en septiembre y comenzó a hacer excavaciones. En poco tiempo, los manantiales cristalinos de los habitantes se volvieron marrón oscuro. Fue ahí cuando el campo se levantó.
Foto: Tracy Barnett
Por Tracy L. Barnett / El Daily Post
19 de diciembre, 2015
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Foto: Tracy Barnett

Foto: Tracy Barnett

Texto originalmente publicado en El Daily Post:

La bruma gris de la mañana sube al valle de Ahuisculco, trayendo el nuevo día al campamento, a la orilla de la carretera, en el que diez robustos aldeanos han pasado la noche alrededor del fuego, bebiendo café y compartiendo historias para protegerse del frío y del agotamiento. Uno por uno, los refuerzos comienzan a llegar desde el pueblo cercano con chicharrones, chismes y buen ánimo.

Es otro día en el plantón, en el campamento que bloquea el camino a las excavadoras. Cientos de pobladores de esta localidad de 5 mil habitantes han estado aquí por más de un mes para proteger sus fuentes de agua de las excavaciones de una corporación misteriosa que aún no han podido identificar. Aquí, en la entrada a la zona de construcción que amenaza sus manantiales, han bloqueado la construcción con sus propios cuerpos, y construyeron un campamento temporal con cocina completa, baños portátiles, sistema de sonido y ahora una capilla dentro de una tienda de campaña al aire libre con su amada “Chaparrita”, la milagrosa Virgen de la Ascensión.

Aquí más de 700 personas se reunieron para apoyar a los habitantes del pueblo, y los simpatizantes han creado una página en Facebook que se llama Ahuisculco Se Defiende. Cientos más llegaron en procesión desde la plaza central la noche del 11 de diciembre para celebrar el Día de la Virgen, y ahora un núcleo sólidamente arraigado de aldeanos se está preparando para celebrar la Navidad y el Año Nuevo aquí, también, si es necesario – todo para evitar que una empresa contamine sus borbotones de agua.

Ahuisculco, Jalisco //Foto: Tracy Barnett

Ahuisculco, Jalisco //Foto: Tracy Barnett

Ahuisculco, escondido en un valle verde entre dos grandes bosques al suroeste de Guadalajara, es uno de los pocos lugares en México donde los residentes pueden abrir sus grifos y beber agua fresca y limpia. De hecho, puede ser el único lugar donde esa agua llega hasta las cocinas, desde las montañas, por la mera fuerza de la gravedad. Esas raras aguas azules de manantiales cristalinos son un tesoro, y ellos lo saben.

De hecho, este valle ha sido defendido ferozmente desde tiempos precolombinos por los guerreros Tecuexe que dieron a esta región su nombre: Ahuisculco, lugar del río serpenteante. Es también un lugar donde, pese a estar en una región que ha llegado a ser conocida por sus ríos y lagos contaminados y disecados, un río corre libremente y limpio todo el año. Esta estrecha franja de tierra es también llamada el “Paso del Jagua”, un corredor de vida silvestre que conecta el Bosque de la Primavera con la Sierra de Ahuisculco. Aquí, pumas, jaguares, venados de cola blanca y otros grandes mamíferos se mueven como en casa.

En septiembre una empresa trajo retroexcavadoras y las ubicó en un campo de caña de azúcar justo arriba de los manantiales, en pleno centro del corredor de vida silvestre, y comenzó a cavar y a cavar. Los residentes se preocuparon; uno no tiene que cavar muy profundo aquí para llegar a las fuentes de agua y, como saben todos en este lugar, debajo de la tierra toda el agua está conectada.

“Empezamos preguntar por los trabajos que realizaban y nos dijeron que iban a poner una una instalación para el almacenamiento industrial de melaza”, dijo Ignacio Partida, líder del gobierno ejidal local, quien ha tomado la iniciativa en el movimiento de defensa, trabajando incansablemente para entrevistarse con funcionarios gubernamentales, líderes universitarios, organizaciones no lucrativas, y quien sea que quiera escuchar.

Cuando los miembros de la comunidad oyeron la palabra “melaza”, las alarmas se encendieron. Siendo esta una importante región productora de azúcar, la melaza se produce en grandes cantidades. Hace tres años, un derrame de melaza industrial en las aguas de Ahuisculco provocó la muerte masiva de peces en el Lago de Valencia, un desastre que prácticamente acabó con la economía de Valencia hasta que, finalmente, este verano, la vida del lago y de la ciudad comenzó a recuperarse.

“Fuimos a hablar con los funcionarios del gobierno municipal para ver lo que estaba pasando, y nos dijeron que no nos preocupáramos”, dijo Partida. “Dijeron que sólo iba a haber algunos contenedores, no un problema”.

Foto: Tracy Barnett

Foto: Tracy Barnett

Pero la excavación continuó, y los aldeanos comenzaron a preocuparse aún más. Los lugareños pidieron ver el permiso para la obra, pero nadie tenía ninguno. Insistieron y, finalmente, el 13 de octubre, la construcción fue detenida por la falta del permiso. Unos días más tarde, sin embargo, el gobierno municipal concedió la autorización y los trabajos reiniciaron. Han considerado entablar una demanda, según el abogado local Ernesto Delgado, pero no han sido capaces de averiguar a quién demandar.

Una mañana, después de una lluvia torrencial, las aguas cristalinas se transformaron en una corriente café oscuro y los ciudadanos decidieron que habían tenido suficiente. Instalaron un campamento el 6 de noviembre bloqueando la entrada a la construcción.

“Si no dejamos a los franceses tomar control de nuestra agua, ¿cómo es que estos necios piensan que los vamos a dejar entrar ¿y destruir todo?”, dijo Luz Elena López, una de las dos mujeres que se ha hecho cargo de la cocina desde que comenzó el campamento. Ella me sirvió café y un plato abundante de frijoles con chicharrón; durante el desayuno le pedí al grupo reunido que me contara un poco sobre la historia de este pueblo. Me contaron de los distintos momentos en que sus antepasados tuvieron que resistir y proteger sus recursos naturales. Como ellos lo ven, ahora no están haciendo otra cosa que siguiendo la tradición local.

Si quieres lee el resto de la historia ve a El Daily Post (en inglés).

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Qué saben los científicos de lo que se siente en el momento en que morimos

¿Qué sucede cuando llega el momento de pasar de esta vida a lo que sea que sigue? ¿Sentimos algo o es una gran nada?
12 de julio, 2022
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¡Ah, la vida! Esa cosa en la que naces y te haces un poco más grande, te enamoras de una persona (o de pescar), tal vez produces algunas personas más pequeñas, y luego, antes de que te des cuenta, es hora de la siguiente parte: la muerte. La inevitable desaparición de nuestro ser.

Hay una gama ecléctica de formas en que podrías morir.

Comúnmente es por una enfermedad cardíaca o cáncer, pero hay incluso alrededor de 600 víctimas anuales de la asfixia autoerótica.

No importa cómo ocurra, en algún momento experimentarás la muerte clínica, que es algo así como la vida, pero sin respiración ni circulación sanguínea.

En otras palabras, es el comienzo del paso de esta vida a lo otro.

Para la mayoría de las personas, la muerte no es completamente instantánea.

Entonces, ¿qué puede decirnos la ciencia moderna sobre la experiencia de esos momentos finales?

¿Qué se siente al morir?

En la última etapa cuando se acerca la muerte, las personas suelen estar muy insensibles, por lo que normalmente imaginamos que la experiencia es un desvanecimiento somnoliento e inconsciente de la vida.

Pero algunos experimentos cuentan una historia muy distinta.

La Parca

Getty Images
Quizás sea más colorido…

En 2013, científicos de la Universidad de Michigan midieron la actividad cerebral de unas ratas de laboratorio mientras morían.

Y sucedió algo muy interesante.

Después de que las ratas experimentaran un paro cardíaco –sin latidos cardíacos ni respiración-, sus cerebros mostraron un aumento de la actividad global, con niveles de ondas gamma bajas que estaban más sincronizadas en todo el cerebro que en los estados normales de vigilia de las ratas.

E, increíblemente, ese tipo específico de actividad cerebral se ha relacionado con la percepción consciente de las personas en estudios anteriores.

En otras palabras, esas ratas podrían haber estado experimentando algo mientras estaban entre la muerte clínica y la muerte cerebral completa.

El experimento desafió la suposición de que el cerebro está inactivo durante la muerte.

Por el contrario, parecía que antes de la inconsciencia duradera podría haber un período de mayor consciencia y planteaba: ¿qué estaban experimentando las ratas mientras morían?, ¿podría ser lo mismo cierto para las personas?

Sorpresas

Los humanos tenemos cerebros más grandes y complejos que los de las ratas, pero un experimento muy interesante realizado en el Imperial College de Londres en 2018 arrojó algo de luz sobre cómo podría sentirse morir en los seres humanos.

Paisaje psicodélico

Getty Images
¿Un final psicodélico?

Los científicos querían investigar las similitudes entre dos fenómenos muy diferentes.

Por un lado, las experiencias cercanas a la muerte, o ECM, las alucinaciones experimentadas por alrededor del 20% de las personas que han sido reanimadas después de la muerte clínica.

Por otro lado, las alucinaciones provocadas por DMT, una droga psicodélica (que genera de manera confiable un amplio espectro de efectos subjetivos en las funciones cerebrales humanas, incluida la percepción, el afecto y la cognición).

Así que les administraron dosis de DMT a los sujetos del estudio y, una vez regresaron a la realidad, les pidieron que describieran sus experiencias utilizando la lista de verificación comúnmente utilizada para evaluar las experiencias cercanas a la muerte.

Y se sorprendieron al ver una cantidad increíble de puntos en común.

Tanto las experiencias de ECM como las de DMT incluyeron sensaciones como “trascendencia del tiempo y el espacio” y “unidad con objetos y personas cercanas”.

La experiencia de casi morir resultó ser sorprendentemente similar a un poderoso alucinógeno.

¿Un final psicodélico?

Cuando consideramos la muerte, pensamos en ella como un sombrío proceso de incorporación. Pero la ciencia pregunta: ¿y si es psicodélico?

Neurocientífico Chris Timmermann.

BBC
El neurocientífico Chris Timmermann dirigió en 2018 una investigación sobre la experiencia de la muerte.

Le preguntamos al doctor Chris Timmermann, quien dirigió la investigación en el Imperial College de Londres, qué podía decirnos este experimento sobre la muerte.

“Creo que la principal lección de la investigación es que podemos encontrar la muerte en la vida y en las experiencias de la vida”, señaló.

“Lo que sabemos ahora es que parece haber un aumento de la actividad eléctrica.

“Esas ondas gamma parecen ser muy pronunciadas y pueden ser responsables de las experiencias cercanas a la muerte.

“También hay regiones específicas en el cerebro, como lo que llamamos los lóbulos temporales mediales -áreas que se encargan de la memoria, el sueño e incluso el aprendizaje- que podrían estar relacionadas también con esas experiencias.

“En cierto modo, nuestros cerebros están simulando de alguna manera una forma de realidad”.

Alrededor del 20% de las personas que han sido pronunciadas clínicamente muertas y viven reportan ECM.

¿Será que todas las experimentan y solo unas pocas las recuerdan o que esas experiencias son muy raras?

“Es una gran posibilidad que haya una falta de recuerdo debido a diferentes razones”, explicó Timmermann.

“En nuestra experiencia con el DMT psicodélico hemos visto que, cuando les damos altas dosis, hay una parte de la experiencia que también se olvida.

“Lo que creo que pasa es que la experiencia es tan novedosa, que es inefable o difícil de poner en palabras.

“Cuando una experiencia trasciende la capacidad de describirla con el lenguaje, tenemos dificultades para recordarla.

“Pero también podría ser que algunas personas simplemente no la experimenten”.

¿Qué investigación adicional a partir de ahí podría ayudar a nuestra comprensión de la muerte?

“Es muy interesante lo que está sucediendo en estos días con los escáneres cerebrales y cómo podemos descifrar lo que está sucediendo en el cerebro, cómo eso se remonta a la experiencia”, respondió.

“Hay escaneos que se realizan en personas en los que puedes reproducir, si están viendo una película, qué tipo de película están viendo.

“Por lo tanto, es factible que en algún momento nuestras técnicas de imágenes cerebrales lleguen a ser tan avanzadas que podamos leer la mente de las personas para que nos acerquemos a comprender cuáles son los mecanismos cerebrales que sustentan estas experiencias tan extraordinarias e inusuales”.

Optimista

La ciencia de la muerte es un paisaje bastante turbio, pero lo que ya sabemos pinta una imagen sorprendentemente optimista.

Silueta en paisaje sereno

Getty Images

Por ejemplo, sabemos que las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte a menudo informan sentimientos de tranquilidad y serenidad y muestran una reducción duradera en el estrés asociado con la muerte.

También sabemos que las ECM se describen abrumadoramente como libres de dolor, lo que significa que esa mayor consciencia que podríamos experimentar al morir también es probable que sea indolora…

Y, tal vez, un poco divertida.

La investigación también muestra que las personas tienden a perder sus sentidos en un orden específico.

Primero, el hambre y la sed, luego el habla y la visión.

La audición y el tacto parecen durar más tiempo, lo que significa que muchas personas pueden escuchar y sentir a sus seres queridos en sus momentos finales, incluso cuando parecen estar inconscientes.

Y un escáner cerebral reciente de un paciente con epilepsia moribundo mostró actividad relacionada con la memoria y los sueños, lo que llevó a la especulación de que incluso podría haber algo de verdad en eso de que “ves la vida pasar ante sus ojos”.

Mano de mujer madura

Getty Images

Finalmente, sabemos por estos experimentos que la experiencia de la muerte podría involucrar una conciencia elevada, posiblemente alucinatoria. Un último viaje psicodélico antes de la nada.

“En una sociedad como la nuestra, en la que tendemos a negar la muerte y tratamos de ponerla debajo de la alfombra, creo que esta es una de las grandes lecciones que la investigación psicodélica puede darnos: cómo incorporarla en nuestras vidas“, concluyó Timmermann.

En última instancia, todos vamos a morir. Pero estos experimentos mostraron que la transición entre la vida y la muerte podría ser mucho más experiencial, emocional e incluso psicodélica de lo que podríamos esperar.

Estamos programados como animales a temerle a nuestra desaparición, pero comprender la muerte más profundamente ayuda a relajarnos un poco.

Esos últimos momentos pueden no ser aterradores. Son solo parte de un viaje inevitable con destino desconocido, probablemente indoloro y potencialmente psicodélico.

* Si quieres ver el video original de BBC Reel, haz clic aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8&t=13s

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