Asesinatos aumentan 7.6% en 2015: ya suman 50 mil muertos en lo que va del sexenio
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Asesinatos aumentan 7.6% en 2015: ya suman 50 mil muertos en lo que va del sexenio

El aumento termina con la tendencia a la baja que se había mantenido los últimos tres años. Guerrero sigue con la mayor tasa de homicidios en el país, seguido de Sinaloa y Morelos, que se coloca por primera vez en tercer sitio.
Cuartoscuro
Por Arturo Ángel
22 de enero, 2016
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Ya son más de 50 mil homicidios en los tres primeros años de este sexenio. Foto: Cuartoscuro / Archivo.

Es oficial: los homicidios en México volvieron a subir luego de tres años consecutivos a la baja. 2015 cerró con 18 mil 650 personas asesinadas, un incremento  del 7.6% en comparación con 2014. En promedio, 51 personas perdieron la vida todos los días en circunstancias violentas, y más de la mitad de ellos por armas de fuego.

El balance anual de incidencia delictiva dado a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública evidencia el aumento que tuvieron los homicidios en algunas entidades. Por ejemplo, Morelos registra por primera vez una tasa de asesinatos superior a la de Chihuahua, mientras que en Baja California y Zacatecas los asesinatos se duplicaron.

Guerrero por su parte, no solo se consolidó como la entidad con la mayor tasa de homicidios del país, sino que además registró un incremento de más del 30% en este delito.

// Gráfico: Omar Bobadilla

// Gráfico: Omar Bobadilla

Alejandro Hope, experto en temas de seguridad y crimen organizado consideró que si bien, en diciembre, el número de homicidios no fue tan alto como en otros meses de 2015, el año cierra con un balance negativo que incluso, podría extenderse por lo menos hasta el primer semestre de 2016.

Caso contrario es el de los secuestros y extorsiones. Ambos ilícitos registraron en 2015 una disminución por segundo año consecutivo. En el tema de los plagios en específico, Tamaulipas y Guerrero tienen las mayores tasas de incidencia en este delito.

Por otro lado, los robos son el delito que más se comete en el país. El tipo más común, o por lo menos el que más se denuncia ante las agencias del Ministerio Público, es el robo de autos sin violencia, es decir, cuando estos se encuentran estacionados.

// Gráfico: Omar Bobadilla

// Gráfico: Omar Bobadilla

Registro letal

De acuerdo con los datos oficiales, en todo el 2015 se iniciaron 17 mil 13 averiguaciones previas por el delito de homicidio doloso en el país, que son 8.6% más en comparación con el 2014. Esas averiguaciones iniciadas involucraron a 18 mil 65 víctimas de este delito que, como ya se dijo arriba, son un incremento del 7.6 por ciento.

Con el registro de 2015, la cantidad homicidios denunciados en los tres primeros años de este sexenio asciende a 50 mil 998 casos.  En comparación con la primera mitad del sexenio pasado, en que el número de homicidios fue de 39 mil 526, es un incremento de casi el 30% en la incidencia de este delito.

Guerrero fue el estado que en 2015 registró la mayor tasa de homicidios del país: 56.50 casos por cada 100 mil habitantes. Para ponerlo en proporción, el promedio nacional fue de 14.06 asesinatos. Es decir, el estado que hoy gobierna el priista Héctor Astudillo prácticamente cuadruplicó el nivel nacional de homicidios.

Alejandro Hope puso énfasis en otro dato preocupante. Guerrero registró en diciembre 192 víctimas de homicidio doloso, prácticamente la misma cantidad que los 198 del Estado de México pese a que este último es la entidad con la mayor densidad demográfica del país.

Sinaloa fue, al igual que en 2014, el segundo estado con la mayor tasa de homicidios. En donde si hubo un cambio fue en el tercer sitio que ahora lo ocupa Morelos, el cual registró una tasa de 25.78 homicidios por 100 mil habitantes, desplazando así a Chihuahua que cerró con un índice de 25.47.

En total, de un año a otro los asesinatos en la entidad que gobierna el perredista Graco Ramírez, subieron casi 20%, pero hubo incrementos aún peores.

Los ascensos más dramáticos en crímenes ocurrieron en Zacatecas y Baja California Sur donde los asesinatos se multiplicaron por dos. Por otra parte, en Colima el ascenso en homicidios fue casi de 70% mientras que en Tabasco y Guerrero superó el 30 por ciento.

Hope también destacó el caso de Michoacán, entidad donde este año supuestamente opera una fuerza de seguridad consolidada tras la disolución de las autodefensas. En diciembre el estado registró 108 víctimas de homicidio, cifra que representa una tendencia al alza por cuarto mes consecutivo.

// Gráfico: Omar Bobadilla

// Gráfico: Omar Bobadilla

El poder de las balas

En México, la mayor parte de los asesinatos se cometen con armas de fuego, pese a que este es un país en que su venta está restringida.

De acuerdo con las cifras del SESNSP, de las 17 mil casos de homicidio registrados en 2015, más de nueve mil 600 se cometieron precisamente con armas de fuego. Esto significa que, en proporción,  6 de cada 10 homicidios son perpetrados con una pistola, un rifle,  o cualquier otro tipo de arma de ese tipo.

Los casos lamentablemente sobraron, pero algunos de los que tuvieron mayor impacto fueron, por ejemplo, el multihomicidio de la colonia Narvarte ocurrido el 31 de julio, y en donde las cinco víctimas fueron asesinadas con disparos en la cabeza provenientes de una pistola calibre 9 milímetros.

Por citar otro ejemplo, el 24 de noviembre fueron asesinados con disparos de armas los cinco integrantes de una familia en el municipio de Leonard Bravo. Fue uno de varios crímenes múltiples ocurridos en la entidad el año pasado.

El registro oficial arroja que, luego de los disparos con armas de fuego, los asesinatos más comunes son los que se cometen con armas blanca, por ejemplo cuchillos, con dos mil 370 casos. En casi cinco mil casos más, el registro no detalla la forma en que perdieron la vida las víctimas.

Desde el punto de vista de Alejandro Hope, es muy poco probable que los homicidios vuelvan a experimentar una reducción en el corto plazo, independientemente de la modalidad con al que sean perpetrados.

“Yo creo que en la primera mitad del 2016 vamos a continuar con un ligero aumento en el número de homicidios. Es muy probable que este año termine también con un ascenso respecto a lo que tuvimos en 2015” indicó

Secuestros y robos, a la baja

Contrario al caso de los homicidios, otros delitos de alto impacto registraron un descenso  en 2015 respecto a los años anteriores.

Por ejemplo en el caso de los secuestros, el balance de casos denunciados ante las procuradurías del país fue de mil 53 averiguaciones, un descenso por segundo año consecutivo.  La baja de 2014 a 2015 de los plagios fue 25 por ciento

En las extorsiones es el mismo fenómeno. De las 8 mil 196 averiguaciones del 2013, el balance se redujo a 5 mil 773 casos en 2014, y a 5 mil 035 en 2015. Eso sí, la reducción de este delito el año pasado fue significativamente menor.

El delito más común en México son los robos. En 2015 se denunciaron en total 560 mil 352 casos asaltos de distinto tipo, un promedio de  más de mil 500 casos todos los días. Es una reducción de aproximadamente nueve por ciento en este tipo de ilícitos.

El desglose de los robos denunciados señalan que el más común, por lo menos de los que si se denuncian, es el robo de vehículos sin violencia, con poco más de 112 mil averiguaciones previas  iniciadas. Le siguen los robos a las casas sin violencia con 78 mil casos y los asaltos con violencia a la gente en la calle con 51 mil averiguaciones.

// Gráfico: Omar Bobadilla

// Gráfico: Omar Bobadilla

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'Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga'

Mike Nicolás Durán es el primer colombiano en ser reconocido como persona trans en el registro civil. Aunque su lucha aún no termina, porque le falta la cédula, el caso se ha convertido en un paradigma para esta comunidad en el país.
22 de octubre, 2021
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Mike Nicolás Durán, un jovial bogotano de 30 años que vive en Medellín, fue el primer colombiano en ser identificado como una persona transexual en el registro civil.

Tras una odisea legal de dos años que contó con la asesoría de Alejandro Diez y Manuela Gómez, abogados del grupo de sexualidad diversa del consultorio jurídico de la universidad EAFIT, el 7 de mayo de este año Mike celebró la T en la inscripción como quien se ganó la lotería.

Ahora, sin embargo, está en vísperas de saber si ganó su última batalla: que su cédula también lo identifique con una T.

“Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga para que se respete mi integridad y mi dignidad”, le dice a BBC Mundo.

El género trans en los documentos de identidad ya existe en países como Chile, México y Argentina. “Pero en Colombia, que es el país donde te piden la cédula para todo, estaba pendiente”, dice Durán.

Juli Salamanca, de la fundación Red Comunitaria Trans, celebra el caso de Mike como “un triunfo político para el movimiento trans, un paso hacia la igualdad de derechos”, pero añade que “el reto es pasar de lo simbólico a lo material, porque su implementación (para todos y todas) será una prueba para las instituciones”.

Mike Nicolás dedicó dos años a llamar, mandar cartas y radicar documentos; interpuso dos acciones legales —conocidas como tutelas— que debió impugnar e insistió de todas las formas posibles para que le reconocieran su género no binario en los documentos de identidad.

Él sabe que la lucha no es solo por su propio bien.

Mike Nicolás Durán

BBC
Mike Nicolás Durán en entrevista por Zoom con BBC Mundo.

En Colombia piden cédula para todo, desde para entrar a un edificio hasta a un banco.

Y yo, cada vez que voy a un banco, llego con el miedo de si me van a atender o no, porque cada vez que yo muestro mi cédula, la gente me mira como un bicho raro, (como pensando): “Acá dice que es mujer, pero usted parece un hombre.

Entonces sí o sí tienes que cambiar de cédula cuando haces una transición de género.

Porque, en mi caso, colocar una M tampoco está bien, porque si un policía me quiere requisar, por ejemplo, tengo que soportar que toque mis genitales.

Entonces, para proteger mi integridad y dignidad, una M o una F en la cédula no sirve: necesito la T.

Uno nunca termina de conocerse: cada día vas aprendiendo cosas nuevas. Y al irme conociendo me di cuenta que los no binarios existen, que tú puedes ser hombre con cuerpo de mujer o mujer con cuerpo de hombre sin tener que tomar hormonas o tomando.

Es decir: no hay una forma correcta de ser o no ser, porque la diversidad es algo que no se puede encerrar en un solo círculo.

Así fue como me di cuenta de que, si la ciencia me reconoce como persona trans, ¿por qué el Estado no lo hace?


Un decreto de 2015 les dio a las personas trans la posibilidad de cambiar la referencia a su género en sus documentos, pero las trabas en el proceso burocrático han impedido que la ley se cumpla.

Además, la T no estaba tipificada en el sistema de la Registraduría Nacional del Estado Civil y, en el caso de Mike, varias veces les dijeron a los abogados que no podían cambiar todo un sistema de registro nacional por una sola persona.

“Tenemos que continuar haciendo una veeduría para que las instituciones reconozcan las implicaciones de la T en el registro de nacimiento en áreas como la salud, educación, el servicio militar, entre otras”, dice Salamanca, la activista trans.


Algo que me gusta de mí ahora es mi voz, porque no es tan femenina ni tan masculina. A veces es un poco más lo uno y a veces más lo otro. Esa es la diversidad que a mí me gusta y me representa.

Para nosotros no hay nada más importante que nos reconozcan e identifiquen tal y como somos: no como hombres que ahora son mujeres o mujeres que ahora son hombres, sino como personas trans, punto.


Mike nació en Bogotá bajo el nombre de Eliana Mayerli. Allí tuvo a su primer hijo a los 15 años, luego tuvo otros dos y pasó 11 años con el padre de ellos.

Desde niño ha tenido una enfermedad cerebral y otra en los ojos. Y cuenta que fue por eso, además de por su proceso de transición de género, que dejó el trabajo al que se dedicó por una década: la vigilancia.

Hoy estudia inglés con una beca con la intención de irse a vivir a Canadá y tiene esposa: Linda María Cáceres, una estilista a la conoció casi al tiempo que empezó a tomar hormonas, en 2019.

Cáceres, así como los abogados de EAFIT, ha sido un acompañamiento clave en todo el proceso y le ha insistido en seguir luchando por sus derechos a pesar de todos los obstáculos legales y de salud.


Estuve 11 años viviendo una vida que quizás no quería, porque estaba ocultando mi propia identidad, hasta el punto de que explotó y la depresión me empezó a ganar. Llegué a pensar que me quería suicidar.

Eso, pensé, les podía generar problemas a mis hijos, y por eso hace siete años tomé la decisión de irme para Medellín.

Apenas llegué acá salí como lesbiana. La gente me dejó de llamar Eliana y apareció una nueva persona que se llamaba Mayerli.

Pero a medida que pasó el tiempo me di cuenta de que me gustaba más lo masculino, un estilo más brusquito, más de niño.

Y mi pareja de ese momento, una mujer, me decía que no me cortara el cabello. Pero sobrepuse el amor propio, me corté el cabello y empecé una nueva vida con el nombre de Mike Nicolás.

Cuando les quise contar a mis hijos de mi transición y la posibilidad de hacerme las cirugías, el mayor me dijo que él ya sabía que yo quería ser hombre. Me dijo que era normal, porque toda la gente cambia.

Eso fue el impulso más importante para tomar la decisión de cambiar.


Por la histerectomía —una cirugía para extirpar el útero— y una mastectomía con la que se le removió el tejido mamario, Durán no pagó un peso, gracias a que son tratamientos incluidos en el paquete de su prestador de salud.

En Colombia, así como en varios países de América Latina, la ley exige a las entidades de salud pública brindar el servicio de cambio de sexo, incluyendo el tratamiento hormonal.

Mike, a pesar de haber tenido que pelear contra la burocracia, logró hacer su transición en apenas un par de años y sin tener que pagar.


La presión social por mantener mi vida como era fue muy fuerte: me decían que era bonita, que lo mío era un problema psiquiátrico, que estaba poseída, que esto era una obra de satanás.

Me han dicho tantas cosas, que si yo fuera débil, me habría hecho daño a mí mismo o me habría echado para atrás. Yo digo que por eso es que muchos trans se suicidan.

Pero al final yo fui cogiéndole gusto, un sabor, a que la gente me mirara como el raro en la calle, porque me siento original, me siento diferente.

Ya no tengo problema con que me digan que estoy loco, que estoy endemoniado, porque esa es la forma de que la gente se eduque y entienda que los trans somos parte de la sociedad.


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