La SEP condiciona el pago de su deuda con autores de los libros de texto
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La SEP condiciona el pago de su deuda con autores de los libros de texto

La Secretaría confirma que no le ha pagado a 282 autores, pero tras la llegada de Aurelio Nuño invalidó el Convenio con el que se comprometió a liquidar la deuda. Ahora le pide a los afectados que inicien un nuevo trámite y que comprueben que hicieron el trabajo.
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Por Tania L. Montalvo
3 de febrero, 2016
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Los editores de los libros de texto piden a la SEP el pago por su trabajo desde 2013. // Foto: Archivo Cuartoscuro.

Los editores de los libros de texto piden a la SEP el pago por su trabajo desde 2013. // Foto: Archivo Cuartoscuro.

Se cumplieron dos años de adeudo y el pago de los autores de los libros de texto que trabajaron en 2013 para la Secretaría de Educación Pública (SEP) está congelado.

En diciembre de 2015, la SEP invalidó el Convenio que firmó para liquidar la deuda y solicitó a los afectados iniciar un nuevo trámite para evaluar si es verdad que hicieron el trabajo del que reclaman pago, si lo entregaron en tiempo y si éste cumplió con ciertos requisitos de calidad. Esto pese a que los libros de texto están en las aulas desde el ciclo escolar 2014-2015.

La Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Pública confirmó el 22 de diciembre de 2015 que existe adeudo con 282 prestadores de servicio que trabajaron con la Dirección General de Materiales e Informática Educativa de la Subsecretaría de Educación Básica.

Pero informó que el pago a los autores está sujeto al pronunciamiento del Órgano Interno de Control de la SEP, que deberá iniciar una investigación caso por caso para comprobar si fueron solicitados los servicios, si se pactó una contraprestación, si el material fue entregado en tiempo y forma y si “existía en su momento la necesidad de requerir dichos servicios”.

En ningún caso se firmó un contrato, pero los autores deberán comprobar que hicieron el trabajo “a través de los documentos que fehacientemente lo acrediten”.

Los colaboradores tienen que cumplir con ciertos requisitos para que inicie el trámite del pago, los cuáles incluyen que funcionarios que ya no trabajan en la SEP confirmen que se solicito el trabajo:

-“Que se reconozca testimonialmente el que el área responsable haya solicitado la prestación de los servicios”.

-“Que se obtenga el visto bueno de las áreas usuarias, en cuanto a que los servicios se prestaron a entera satisfacción del área requirente, en los términos que se hubiera acordado, verificando en su caso la existencia de entregables del servicio prestado y de ser posible, validado lo anterior por los servidores públicos que lo hayan autorizado y recibido, en su caso, en caso contrario con los que conozcan de la problemática y estén en funciones”.

-“Que se realice un análisis técnico-financiero respecto de los servicios prestados y las cantidades que reclaman los prestadores de servicio, para que, de considerarse procedente, se determine la factibilidad de reconoces aquellas obligaciones contraídas que estén debidamente justificadas y comprobadas (…)”.

La condicionante de pago también incluye que el Órgano Interno de Control concluya la investigación, señale a los responsables del atraso en el pago y determine una sanción, aún cuando los funcionarios que solicitaron el trabajo ya no laboran en la Secretaría de Educación Pública.

Los autores fueron contratados por la Dirección General de Materiales e Informática Educativa de la SEP en el verano de 2013, después de que se informó que los libros de texto contenían al menos 117 errores.

La primera vez que la SEP reconoció el adeudo fue en diciembre de 2014 —un año después de entregado el trabajo—, cuando integrantes del colectivo SEP Págame enviaron una carta al presidente Enrique Peña Nieto.

En enero de 2015, la SEP informó que se firmarían Convenios de Pago o Contratos de Reconocimiento de Adeudo para finiquitar en abril de ese año.

Ese documento lo firmó la SEP representada por el entonces subsecretario de Educación Básica, Alberto Curi Naime.

Pero después hubo cambios. Aurelio Nuño fue nombrado secretario de Educación Pública en agosto de 2015, en sustitución de Emilio Chuayffet, y presentó en octubre a un nuevo equipo para la secretaría. Dos meses después, ya con la subsecretaría de Educación Básica en manos de Javier Treviño Cantú, se informó a los afectados que “el Convenio innominado que se ha elaborado para resolver los adeudos se considera que no se encuentra debidamente regulado por la Ley”.

De 315 autores que entregaron materiales en noviembre de 2013, a la fecha se tiene adeudo con 282.

Los adeudos están vinculados a la producción intelectual, dictaminación editorial, revisión y evaluación de los libros —que ya están en las aulas— de 1º y 2º grado de Español, 1º y 2º de Educación Artística con materiales para el maestro, 4º a 6º de Historia; 5º y 6º de Formación Cívica y Ética; 1º a 6º de los libros de Lecturas; 1º a 6º de Educación Física con libro para maestros; y la revisión de los materiales de secundaria.

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Northwestern Medicine

Mayra, la primera persona en recibir un trasplante doble de pulmón por COVID-19

Cuando Mayra Ramírez despertó otra vez a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado. Esta es su historia.
Northwestern Medicine
7 de agosto, 2020
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Cuando Mayra Ramírez despertó a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado.

Estaba en una cama de un hospital de Chicago, conectada a decenas de cables, aparatos y monitores, una escena similar al último recuerdo que tenía, cuando fue ingresada con los síntomas inequívocos de COVID-19 a finales de abril.

Pero las marcas frescas de las cicatrices mostraban que algo había sucedido mientras ella estaba en un coma inducido, en un no-tiempo de inconsciencia y pesadillas recurrentes.

“No fue hasta semanas después de que desperté que me di cuenta de que me habían hecho un trasplante de pulmones el 5 de junio y de que era el primer caso en Estados Unidos que lo recibía como un paciente de coronavirus”, cuenta en entrevista con la BBC.

Los médicos de Ramírez -de 28 años y sin ninguna enfermedad conocida que pudiera agravar su estado- habían visto su salud deteriorarse progresivamente desde que ingresó.

La joven había llegado al hospital con falta de aire, pero unas semanas después sus pulmones ya estaban “como un queso gruyer“.

A inicios de junio, llamaron a la familia en Carolina del Norte para que se despidiera de ella: no le daban dos días de vida.

Pero casi a último minuto los médicos decidieron probar una técnica que, hasta donde se conoce, no se había practicado antes con un paciente de coronavirus en EU.

“Mayra, más allá de la enfermedad, estaba saludable y también es joven, por lo que si éramos capaces de arreglar sus pulmones, todo lo demás debería estar bien”, cuenta a la BBC el cirujano Ankit Bharat, uno de los responsables del trasplante.

Dos días después iniciaron el procedimiento, sin tener ninguna esperanza -o certeza- de cuáles serían los resultados.

El lugar del silencio

Mayra, que es originaria de Carolina de Norte, se había mudado en 2014 a Chicago, donde comenzó a trabajar como asistente legal.

Mantenía una vida saludable: le gustaba correr, viajar y en su tiempo libre solía visitar a sus amigos o su familia o jugar con sus perros.

Cuando la pandemia comenzó a golpear el estado de Illinois, el temor de enfermarse la llevó a reforzar las precauciones: comenzó a trabajar de forma remota y asegura que apenas salía de casa.

Mayra

Northwestern Memorial Hospital
Mayra todavía se recupera de su operación.

Pero en abril comenzó a sentirse inusualmente mal y algunos síntomas recurrentes se mostraron como un mal augurio.

“Es la cosa más difícil por la que he pasado en mi vida. Estaba trabajando desde casa cuando empecé a perder el olfato y el sabor. Estaba muy cansada, me faltaba el aire y no podía caminar grandes distancias”, recuerda.

Contactó con la línea nacional de COVID para seguir sus consejos. Le recomendaron que se aislara en casa y vigilara sus síntomas.

Pero cada día se sentía peor.

“El 26 de abril ya no pude soportar más y fui a emergencias. Tomaron mis signos vitales y mi oxígeno en sangre estaba muy bajo. A los 10 minutos ya me estaban pidiendo que designara a alguien para que pudiera tomar decisiones médicas por mí“, recuerda.

Fue su último recuerdo por más de un mes.

Una cama de hospital

BBC
La joven estuvo en un ventilador por más de un mes.

La joven fue sedada y conectada casi inmediatamente a un respirador y a una máquina ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un dispositivo que brinda soporte cardíaco y respiratorio.

“Estuve durante seis semanas en el respirador”, dice.

De todo ese tiempo solo recuerda unos malos sueños que todavía la atormentan.

“Durante esas semanas tuve pesadillas que todavía me afectan hoy, mientras todavía sigo tratando de recuperar algunas capacidades mentales y cognitivas”, asegura.

El momento decisivo

Pero luego de un mes y medio en un respirador Mayra no mostraba mejoría y sus pulmones ya mostraban daños irreversibles.

“Entonces fue cuando le dijeron a mis padres que yo tenía un daño pulmonar agudo y les pidieron que vinieran al hospital a decir adiós porque yo no pasaría de la noche”.

El equipo médico del Chicago’s Northwestern Memorial Hospital, sin embargo, decidió tomar una decisión arriesgada: completaron una evaluación urgente, la consultaron con la familia y como último recurso decidieron someterla a un trasplante doble de pulmón.

Era un procedimiento que se había probado antes en países como Austria y China para pacientes de coronavirus, pero no existía referencia hasta ese momento de otro caso similar en EU.

“Inmediatamente después del trasplante su corazón comenzó a bombear sangre de forma correcta a todos los demás órganos”, afirma el doctor Bharat.

“Cuatro semanas después estaba fuera del hospital. Ahora está en casa, hablando bien, con niveles de oxígeno adecuado”, agrega.

Según un comunicado del hospital, el caso de Ramírez y de otro hombre sometido poco tiempo después a una intervención similar muestran que los trasplantes dobles de pulmón pueden ser también una opción para casos críticos de coronavirus.

Para Ramírez, tras la operación, no solo comenzó el largo proceso de la recuperación, en el que ha tenido que aprender a respirar e incluso a caminar de nuevo.

También, dice, ha tenido que lidiar con las profundas cicatrices emocionales y psicológicas que los últimos meses han dejado en su vida.

“Ahora me siento mucho mejor que cuando desperté tras el trasplante. Estuve durante tres semanas en un proceso de rehabilitación que me ha ayudado drásticamente a mejorar mis habilidades físicas, pero todavía estoy tratando luchar con esto desde un punto de vista mental”.

“Es un proceso lento, pero estoy mucho mejor”.

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