"Cada vez que un italiano tome café en Starbucks, una cafetera se suicidará"
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BBC Mundo

"Cada vez que un italiano tome café en Starbucks, una cafetera se suicidará"

Italia inspiró al fundador de la cadena Starbucks, pero en ese país europeo no había una sucursal... hasta ahora.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
19 de marzo, 2016
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Starbucks tiene 23.768 locales en el mundo; 2.705 en Europa… y ninguno en Italia, a pesar de que fue precisamente ese país el que inspiró a su fundador a crearla. Pero ahora, la cadena de cafeterías más grande de todas se va a atrever a pisar suelo italiano, o más bien milanés, inaugurando una sucursal a principios de 2017. ¿Tendrá éxito?

Siempre me ha sorprendido y divertido la cantidad de variaciones que puede tener un simple café.

Un café en Italia es siempre un espresso. Un capuchino es visto como algo totalmente diferente: una bebida para el desayuno que ninguna persona normal querría después de 11 de la mañana.

Pero hay casi tanta variedad en el espresso italiano como en la gama de bebidas a base de café en Starbucks.

Uno se lo puede tomar macchiato -manchado con leche-; corretto -con un poco de grappa (aguardiente de orujo)-; lungo -con un poco más de líquido en la taza-; o ristretto -superconcentrado-.

Cuando salgo a comer con amigos aquí, siempre pienso que la orden del café debe sacar de quicio al camarero.

THINKSTOCK
¡El capuchino nunca se toma después de las 11:00 de la mañana!

Un macchiato descafeinado con leche fría, un espresso regular con leche espumada, un café muy corto… Todo extraído de la misma máquina y servido en la misma pequeña taza, pero en infinitas variedades.

En italiano no “beben” café, se lo “toman” -como una dosis de la medicina- tal vez por lo pequeño (aunque en español también nos tomamos un café, grande o chico).

Y los italianos se los toman más a menudo parados al lado de la barra en lugar de sentarse en una mesa (en las que puede costar dos o tres veces más).

Si el vino es la bebida nacional, el café es la puntuación del día: la coma, a media mañana; el punto, al final de una comida.

“Somos esnobs de café”, acepta el psicólogo Paolo Vergnani, quien se toma 10 espressos al día.

“Cuando las gente regresa de un viaje al extranjero, la pregunta es: ‘¿Qué tal era el café?’ y por lo general la respuesta es, por supuesto, ‘horrible'”.

Para Paolo, el café que se sirve en los bares italianos y las bebidas calientes para llevar de medio litro en un vaso de cartón con tapa de plástico no tienen ni un lejano parecido.

¿Me atrevo a preguntarle qué piensa del modelo estadounidense?

GETTY
Una visita a Milán insipiró a Howard Schultz a fundar Starbucks, hace 33 años.

“¡Creo que es sólo una manera de mantener las manos calientes!”, contesta.

A pesar de esto, Paolo dice que hay lugar para Starbucks en Italia.

“Hay muchos sitios tratando de hacer algo como Starbucks. El estilo es absolutamente el mismo: wi-fi, hasta la arquitectura es más o menos la mismo. Yo pienso que los jóvenes italianos les puede gustar”.

Se piensa que la razón es que hace que se sientan más cosmopolitas y conectados con el mundo, especialmente aquellos que han viajado. “Es una manera de recordar ‘cuando estuve en Nueva York’“.

GETTY
Quizás Starbucks se beneficie de los agradables recuerdos que dejan las vacaciones.

Esto es algo que he notado también.

Aquí, en Bolonia, el café que abrió más recientemente en la estación central tiene un mostrador lleno de brownies y una variedad de panecillos.

En la mayoría de las ciudades grandes ahora se puede encontrar un par de lugares de café al estilo estadounidense, ofreciendo cafés con jarabes de sabores y salsas para agregar, crema o leche batida libre de grasa, todos adornados con el chocolate o frutos secos, pequeños merengues y hasta malvaviscos.

Es la antítesis de los bares de espressos.

Reuters
A su llegada a Colombia despertó también la duda de si cautivaría a la tierra de Juan Valdés… y sí.

Pero, si bien algunos italianos arrugan sus narices ante la cultura estadounidense, otros se sienten atraídos a ella, desde las palomitas de maíz en el cine, Halloween o el pastel de queso.

Max, un barista de 36 años de edad, está de acuerdo en que Starbucks será de interés para los jóvenes italianos como un lugar para pasar el rato, algo así como McDonald’s.

En una ciudad internacional como Milán, creo que puede funcionar. Probablemente se llenará de gente joven, modelos y extranjeros que trabajan en la ciudad”, dice.

Y él, ¿iría?

“¿A un Starbucks en el extranjero?, sí. Pero ¿a uno en Italia? Definitivamente no”.

A mediados del siglo pasado

Sorprendentemente, tomar café es una tradición relativamente nueva en Italia.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, era una importación de lujo para la élite rica, y la mayoría de los italianos tomaba bebidas calientes a base de cebada o achicoria tostada.

GETTY
Image captionMoka, la clásica cafetera, forma parte de la exposición del Museo de Diseño de Milán.

Sin embargo, la producción masiva de máquinas de café espresso hizo que estuviera al alcance de la gente común, y rápidamente los bares de café se extendieron por todo el país.

Uno nunca está a más de 20 pasos de una cafetería en ninguna ciudad italiana.

Yo tengo uno al otro lado de la calle y otro en la esquina. El de la esquina tiene cómodas sillas y una lámpara veneciana, pero el de al frente, al igual que muchos bares italianos, es un poco viejo, está en mal estado, pero es familiar, y considero que es mi “local”.

El barista Mimmo me saluda por mi nombre y con indulgencia me hace capuchino, a pesar de que son las 4 de la tarde.

Sus clientes han visto a su niño crecer, y le envían postales cuando se van de vacaciones. Él sabe cuáles son las bebidas preferidas de cada uno, incluso de detalles como si les gusta que les sirva agua con gas o sin gas con el café.

MARIAGRAZIA MONCADA
“El barista italiano es ahora el sustituto de la madre del cliente italiano”, dice Manuel Terzi, especialista en café.

Esta clase de atención personalizada también se remonta a los años de la posguerra, cuando un gran número de gente se fue del campo a la ciudad, según cuenta el galardonado barista y especialista en café Manuel Terzi.

Los italianos tuvieron que dejar la tradición de desayunar en casa y empezar una nueva fuera de ella“, dice. “Así que el barista italiano es ahora el sustituto de la madre del cliente italiano. Debemos ser una mamma“.

En ese sentido, Starbucks tendrá dificultades para competir, dice.

“Bueno, sería difícil, ya que Starbucks es una fábrica, que no un hogar. A los italianos les gusta entrar en las cafeterías y escuchar al barista llamarlos por su nombre. Starbucks tiene una continua rotación de las personas por lo que será imposible. Detrás del mostrador un día encuentras cinco chicos y otro día, cinco diferentes. A los italianos les gusta que los mimen“.

Arrogancia italiana

Pero Manuel Terzi no está horrorizado ante la idea de Starbucks en Italia. Más bien, le entusiasma.

Admira cómo estadounidenses luchan por dominar la tradición del café italiano, y le impresiona su interés en los tostados y las mezclas complejas y aromáticas.

MARIAGRAZIA MONCADA
Se ve sencillo, pero no es tan fácil lograr la perfección.

Además, le disgusta la arrogancia de algunos baristas italianos que, me dice, a menudo hacen mal café.

Los baristas italianos deberían darse cuenta de que ser italiano no te hace automáticamente un maestro del café. Es necesario el estudio, el sacrificio y la práctica”, asegura.

Además de que Starbucks no podrá competir con la familiaridad de las cafeterías italianas, también tendrá problemas con los precios.

Un café espresso cuesta, en promedio, US$0,87, sin cargo adicional para un macchiato. Un capuchino vale alrededor de US$1,40.

Pero es posible que a los italianos les atraiga la “experiencia Starbucks”, optando por “exóticos” Frappuccinos en lugar de un café o capuchino, pasteles y galletas de estilo estadounidense y la garantía de una conexión wi-fi gratuita y un cómodo sillón.

¿Qué piensa la gente en Milán?

MariaGrazia Moncada recogió para la BBC un puñado de opiniones en las calles milanesas.

MARIAGRACIA MONCADA
Opiniones encontradas, pasión compartida.

¡La emoción de un café no se puede diluir!“, dijo el agente de ventas Fabio Mastinu, de 38 años de edad.

Ainur Pshimova , de 35 años de edad, originario de Kazajstán, no concuerda: “¡No me aguanto las ganas de que Starbucks abra en Milán! Me gusta mucho el café con leche de Starbucks y no he sido capaz de encontrar uno de la misma calidad en Italia”.

Danilo Mariotti , de 68 años de edad, expresó su opinión maravillosamente: “Cada vez que un italiano tome un café en Starbucks, una cafetera se va a suicidar“.

Lo que contrasta con lo que piensa la estudiante Giulia Salteri, de 22 años de edad: “Si tienen acceso a internet wi-fi en Starbucks, ¿por qué no voy a ir?

Pero no es cuestión de edad. Malvina Berti, una artista de 26 años de edad, contestó: “¡Los italianos lo hacen mejor!

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Dalila Sarabia

Enfermeras en CDMX buscan, casa por casa, a niños con cuadro básico de vacunación incompleto

Ante la baja afluencia en los Centros de Salud por COVID-19, brigadas de enfermeras recorren las calles de la CDMX en búsqueda de niños y niñas menores de 10 años que les falten vacunas en su esquema, como las que son contra el sarampión y la rubéola.
Dalila Sarabia
Por Dalila Sarabia
26 de agosto, 2021
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Son las 8:30 horas y afuera del Centro de Salud T-III Ampliación Presidentes, en la alcaldía de Álvaro Obregón, ya hay una fila de al menos 20 personas que están a la espera de poder ingresar al jardín de la unidad médica para realizarse una prueba de COVID-19. Ahí se levantó una carpa en donde se toman las muestras a fin de que los pacientes sospechosos de contagio no tengan contacto con los otros usuarios que acuden a sus consultas regulares.

Adentro, un grupo de 10 enfermeras alistan las maletas con la que saldrán a recorrer las colonias aledañas al Centro de Salud en búsqueda de niños menores de 10 años que tengan incompleto su cuadro de vacunación.

“Anteriormente veíamos que venía más gente a los centros de salud, pero actualmente se ha mermado muchísimo. Si bien muchos no se acercan por miedo (al COVID), también es muy dado que ellos consideran que ya no es necesario vacunar a los niños. Ahorita para muchos lo importante es conseguir la vacuna contra el COVID y las demás dicen que pueden esperar”, explica la enfermera Raquel González.

Además: México, entre los 10 países que más retrocedieron en aplicación de vacunas a niños en 2020

Cuando tienen todo listo se dirigen al área de refrigeración en donde les entregan los frascos con las vacunas que llevarán para su aplicación: hexavalente (que protege de difteria, tétanos, tosferina, influenza, poliomielitis y hepatitis), SR (sarampión y rubéola), triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis), neumococo y rotavirus.

Con los biológicos asegurados en los termos especiales que llevan, es hora de comenzar el recorrido. 

Serán cinco horas y esta ocasión les toca visitar la colonia La Joya. Afuera las espera una camioneta de la Secretaría de Salud de la CDMX que las llevará al punto donde deben empezar.

“Vacunas gratuitas y seguras”

Son cinco los profesionales de la salud que conforman la cuadrilla de vacunación: dos de las enfermeras cargan las mochilas con las vacunas, jeringas y demás material necesario.

“Se les invita a participar en la jornada de vacunación. Se estarán completando esquemas de vacunación en menores de 10 años, las vacunas son seguras y gratuitas”, repite una y otra vez – con ayuda de un megáfono –  el enfermero Mahatma Hernández. Mientras, las demás enfermeras comienzan a tocar puerta por puerta esperando encontrar a los niños y niñas.

Enfermeras anunciando la vacunación con megáfono.

A veces esperan cinco o más minutos para que les abran la puerta solamente para escuchar una respuesta negativa: “mis hijos están grandes” o “aquí no viven niños chiquitos”. Y con eso, es momento de seguir a la siguiente vivienda.

“Algunos padres sí nos dicen ‘qué bueno que vinieron porque los contagios están muy fuertes y pues no nos podemos acercar al Centro de Salud’ principalmente porque se están haciendo pruebas COVID y otros sí son un poco renuentes y no quieren que les apliquemos las vacunas a sus hijos; dicen que tienen todas puestas, pero no nos dejan ver la cartilla de vacunación”, comenta la enfermera Mireya Chávez.

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Estos recorridos se realizan de las 09:00 a las 14:00 horas de lunes a viernes. Dependiendo de la zona que les toque cubrir están aplicando entre 10 y 20 vacunas cada brigada y, al menos en el Centro de Salud T-III Ampliación Presidentes, cada día salen entre cinco y seis brigadas.

La enfermera Norma Cruz subraya que es la actividad principal de los centros de primer nivel de atención en la CDMX y que ahora se ha tenido que reforzar e ir tocando casa por casa para garantizar que los menores de edad cuenten con todas sus vacunas y con eso evitar brotes de enfermedades que ya se han logrado controlar.

Aplicando la vacuna a los menores.

Para las 10:30 horas, luego de tocar la puerta de decenas de casas por fin la cuadrilla de vacunación encontró un hogar donde había menores de edad: un pequeño de 6 años y una niña de 3.

Lee también: Pandemia sí afecta a menores de edad, es falso lo que dice la infografía del gobierno

Primero tuvieron que esperar alrededor de 15 minutos para que les abrieran la puerta. Desde una ventana un hombre les pidió esperar. Cuando al fin fueron atendidas tuvieron que esperar otros 10 o 15 minutos a que volvieran porque la abuela y madre de los menores no encontraban las cartillas de vacunación.

Poco después de las 11:00 horas las enfermeras por fin pudieron aplicar vacunas a ambos menores.

Después de explicarles las posibles reacciones que podrían presentar y de llenar sus registros con los datos de cada uno, las enfermeras tomaron de nueva cuenta sus mochilas y siguieron su camino. Aún había más puertas que tocar.

Enfermeras siguen su camino por las calles.

Contra el sarampión

El sarampión es una enfermedad que particularmente en la Ciudad de México había sido erradicada; sin embargo, en los últimos años ha habido brotes focalizados que, aunque no se han salido de control, sí han encendido las alertas epidemiológicas.

Entre abril y agosto la Secretaría de Salud local (Sedesa) puso en marcha la campaña de vacunación contra sarampión y rubéola. Aplicar estos biológicos, explicó José Jesús Trujillo, director de epidemiología de los servicios de salud pública de la CDMX, fue la prioridad; no obstante, se dotó de otros biológicos a las cuadrillas que recorren casa por casa para que también refuercen la aplicación de aquellos que podrían faltarles a los menores.

“Se tuvo que tomar esta decisión porque no hace mucho tiempo (en 2019) hubo un brote de sarampión aquí en la Ciudad de México en donde se vieron involucrados 144 casos. Este brote de sarampión cubrió casi toda la ciudad, excepto dos alcaldías: Magdalena Contreras y Benito Juárez.

Sobre el tema: En pandemia crecen los pensamientos suicidas entre niños y jóvenes

“Lo que hicimos fue lo que llamamos ‘aprovechar las oportunidades perdidas’, así que, si la puerta de entrada era la vacuna contra sarampión y rubéola, se aprovecha para revisar las cartillas y si en ese momento se identificó por nuestro personal que hubiera algún niño que le faltara alguna vacuna de su esquema, se le aplicó y se registró en su cartilla en ese momento”, detalló el doctor en entrevista con Animal Político.

Esta estrategia, informó, ha logrado que solo en el primer semestre del año (entre enero y junio) ya se hayan aplicado 1 millón 150 mil 987 dosis de todos los productos biológicos con los que cuentan los servicios de salud pública.

Además, se han logrado coberturas mayores al 80% entre los menores.

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Por ejemplo, la cobertura de vacunación en menores de 1 año en la CDMX se ubica en el 80.6%; entre aquellos de 1 año está en el 96%, y entre los menores de 4 años la vacuna triple viral alcanza una cobertura del 100%.

“En pleno auge de la pandemia por supuesto que los servicios que se prestan en las unidades de salud se vieron disminuidos. Hubo una disminución bastante significativa en la presencia de las mamás con sus bebés; sin embargo, es algo que ahorita ya se ha estado regularizando y ya se tiene una vez más la demanda de vacunación en todas las unidades”, agregó Trujillo.

Aunque formalmente la campaña de vacunación contra el sarampión y rubéola ha concluido y en los centros de salud se está vacunando de forma regular, el encargado de epidemiología de la CDMX informó que las cuadrillas de vacunación continuarán recorriendo las calles en busca de menores con esquemas incompletos.

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