En cuatro entidades se pierde 63% de los recursos federales para todos los estados del país
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

En cuatro entidades se pierde 63% de los recursos federales para todos los estados del país

De los recursos del Ramo 33 que el gobierno federal transfirió en 2014 a las entidades federativas para educación, salud, seguridad pública o infraestructura, 10 mil 602 millones de pesos se perdieron en Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Veracruz.
Archivo Cuartoscuro
2 de marzo, 2016
Comparte

6 de cada 10 pesos que el gobierno federal envío en 2014 a las entidades federativas para temas de educación, salud, infraestructura, seguridad pública o desarrollo social se perdieron en Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Veracruz.

Esos cuatro gobiernos suman el 63% de los recursos estatales del Ramo 33 —Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios— que según la Auditoría Superior de la Federación (ASF) implican un probable daño a la Hacienda Pública Federal por desvío o uso irregular.

10 mil 602 millones 315 mil 126 pesos es el total que estas cuatro entidades desviaron de siete fondos diferentes que entregan recursos a los estados a través del Ramo 33.

Ese monto es equivalente al presupuesto total para este 2016 del programa de Escuelas de Tiempo Completo, cinco veces los recursos del Programa Nacional de Prevención del Delito o sólo 35% más que el presupuesto de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Con el Ramo 33 el gobierno federal transfiere recursos a los estados y municipios para “fortalecer su capacidad de respuesta y atender demandas de gobierno (…) y apoya a los gobiernos locales en las necesidades de su población”.

Animal Político revisó las auditorías de cada una de las entidades federativas para los siete fondos federales que en 2014 transfirieron recursos del Ramo General 33. El monto total considerado por la ASF como probable daño a la Hacienda Pública Federal por diversas irregularidades fue de 16 mil 825 millones 488 mil 736 pesos; de los cuáles, el 63.01% ocurrieron en Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Veracruz.

Este último estado, concentra el 37% de los recursos con uso irregular. Por ejemplo, del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas —destinado a fortalecer las finanzas públicas estatales— hay un uso irregular por el 100% de los recursos entregados.

En el sentido opuesto, Querétaro es la entidad con menos irregularidades. Según las auditorías, en la Cuenta Pública 2014 en el estado sólo se presume un daño a la Hacienda Pública Federal por 250 mil 400 pesos.

Ningún estado terminó en ceros en este ejercicio, es decir, en todas las entidades la ASF encontró un probable daño por uso irregular de recursos federales del Ramo 33 transferidos a los gobiernos locales.

Sin embargo, las entidades todavía pueden hacer aclaraciones sobre los hallazgos del órgano fiscalizador, por lo que estos montos no son definitivos.

El Fondo para la Seguridad Pública, con más desvíos

En este ejercicio, Animal Político revisó las auditorías a la Cuenta Pública 2014 de siete fondos del Ramo 33:

-Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal. FAEB. (Que en 2015 se convirtió en el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo).

-Fondo de Aportaciones Múltiples. Destinado a construcción de espacios educativos.

-Fondo de Aportaciones para la Educación Tecnológica y de Adultos.

-Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud

-Fondo de Infraestructura Social para las Entidades. Destinado al financiamiento de obras e inversiones que beneficien directamente a población en pobreza extrema.

-Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y el Distrito Federal.

-Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas.

En el caso del Fondo para la Seguridad Pública —recursos destinados, entre otras cosas, al reclutamiento, formación, selección, evaluación y depuración de los agentes de seguridad pública— destacan entidades como Coahuila, Tamaulipas e Hidalgo, con entre 32 y 36% de los recursos transferidos con irregularidades.

Otros estados como Coahuila y Morelos presentan probable daño a la Hacienda Pública federal por más de 25%.

En promedio, en los estados se registraron irregularidades en el 11.2% de los recursos federales destinados a este Fondo y auditados por la ASF.

Otros hallazgos

En Baja California Sur, para el Fondo para el Fortalecimiento de Entidades Federativas se presumen irregularidades en el 99.8% de los recursos entregados.

-En Colima ocurre lo mismo para el 99.6% de los recursos entregados a través del Fondo de Infraestructura Social.

-En Quintana Roo, con el 48.5% de los recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples ocurrió un posible daño a la Hacienda Pública Federal.

-Yucatán fue la única entidad que no registró ninguna irregularidad en los recursos de fondos educativos.

-En el Estado de México se presume que ocurrió el 5.3% de las irregularidades en el manejo de estos siete fondos, por detrás de Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Veracruz.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cuánta gente se necesita que salga a protestar para derrocar a un gobierno (según la ciencia)

¿Cuán grande tiene que ser una protesta para forzar la salida de un líder político? Un equipo de expertos de la Universidad de Harvard analizó lo ocurrido desde 1900 hasta el presente para hallar una respuesta.
20 de septiembre, 2020
Comparte
Protestas en Bielorrusia

Getty Images
Las protestas no violentas tienen más posibilidades de éxito.

La lucha de los sindicatos agrupados en Solidaridad en Polonia en la década de 1980; el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica; el derrocamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic; la Revolución del Jazmín que forzó la salida del presidente tunecino Zine al-Abidine Ben Ali y desencadenó la Primavera Árabe…

Todos estos son ejemplos de movimientos populares que culminaron con un cambio político sustancial.

Y el último en ser noticia está en Bielorrusia, donde decenas de miles de personas han salido a las calles en las últimas semanas tras unas polémicas elecciones en las que el presidente Alexander Lukashenko se adjudicó la victoria.

Las autoridades han reaccionado con brutalidad: muchos manifestantes han sido arrestados y hay numerosas denuncias de torturas a manos de la policía.

Protestas en Bielorrusia

Reuters
Las protestas en Bielorrusia han movilizado a mucha gente. ¿En cantidades suficientes?

A pesar de esto, sin embargo, el movimiento de momento se ha mantenido fundamentalmente pacífico.

Pero, ¿cuán probable es que tenga éxito?

Lecciones de la historia

Una buena forma de evaluarlo es mirando la historia.

Que es lo que ha hecho la politóloga de Harvard Erica Chenoweth.

La profesora Chenoweth ha centrado su trabajo sobre todo en protestas contra dictaduras, no democracias.

A diferencia de los demócratas, los dictadores no pueden ser destituidos mediante el voto popular. En una democracia, si una política es impopular, otros políticos pueden ser elegidos con la promesa de abolirla. No existe tal mecanismo en una dictadura.

Erica Chenoweth

Kris Snibbe / Harvard Gazette
La politóloga de Harvard Erica Chenoweth ha estudiado la efectividad de las protestas.

Estas definiciones, sin embargo, son a menudo cuestionadas. ¿Dónde está la frontera entre democracia y dictadura? A menudo, de hecho, hay todo un espectro: un sistema político puede ser más o menos democrático.

Y también está el problema de cómo se clasifica la violencia y la no violencia.

¿Los ataques a la propiedad deben considerarse “violentos”? ¿Qué pasa con las personas que gritan insultos racistas pero sin agresión física? ¿Qué pasa con los actos de autosacrificio, como la autoinmolación o las huelgas de hambre? ¿Son violentos?

Las ventajas de la no violencia

A pesar de estas dificultades de categorización, existen algunas formas de protesta que son claramente no violentas y otras que son claramente violentas.

El asesinato es claramente violento. Las manifestaciones pacíficas, las peticiones, los carteles, las huelgas y los boicots, las sentadas y las huelgas no son violentas.

De hecho, según una clasificación bien conocida, existen 198 formas de protesta no violenta.

Y al analizar cada movimiento de protesta sobre el que había datos suficientes, desde 1900 hasta 2006, Erica Chenoweth y Maria Stephan llegaron a la conclusión de que un movimiento tenía el doble de probabilidades de éxito si no era violento.

La siguiente pregunta entonces es: ¿por qué?

La respuesta parece ser que la violencia reduce la base de apoyo de un movimiento, mientras que mucha más gente se une activamente a las protestas no violentas.

Protestas en Bielorrusia

Getty Images
La no violencia atrae a mucha más gente a las manifestaciones.

La no violencia es generalmente de menor riesgo, requiere menos capacidad física y ningún entrenamiento avanzado.

Y, por lo general, también requiere menos tiempo.

Por todas estas razones, los movimientos no violentos tienen mayores tasas de participación de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad.

Pero, ¿por qué importa esto?

Bueno, tomemos la llamada Revolución Bulldozer contra Slobodan Milosevic. Cuando los soldados fueron entrevistados sobre por qué nunca apuntaron con sus armas a los manifestantes, explicaron que conocían a algunos de ellos. Se mostraban reacios a disparar contra una multitud que contenía a sus primos, amigos o vecinos.

El 3,5%

Obviamente, cuanto mayor sea el movimiento, más probable es que los miembros de la policía y las fuerzas de seguridad conozcan a algunos de sus participantes.

Y Erica Chenoweth ha dado una cifra muy precisa de cuán grande debe ser una manifestación antes de que su éxito sea casi inevitable: esa cifra es el 3,5% de la población.

Puede parecer un número pequeño, pero no lo es.

La población de Bielorrusia, por ejemplo, es de poco más de nueve millones, por lo que el 3,5% supera los 300.000. Y se estima que en las grandes manifestaciones en la capital, Minsk, participaron decenas de miles, quizás hasta 100.000 (aunque la agencia Associated Press una vez las estimó en 200.000).

La regla del 3,5% tampoco es estricta.

Muchos movimientos tienen éxito con tasas de participación más bajas que esta, y uno o dos fracasan a pesar de contar con el apoyo de las masas: el levantamiento de Bahréin de 2011 es uno de esos ejemplos que cita Chenoweth.

Menos efectivas

Los datos originales de Chenoweth llegan hasta 2006, pero la académica acaba de completar un nuevo estudio que examina los movimientos de protesta más recientes.

Y aunque sus últimos hallazgos generalmente refuerzan la investigación inicial, que muestra que la no violencia es más efectiva que la violencia, también ha identificado dos nuevas tendencias interesantes.

La primera es que la resistencia no violenta se ha convertido, con mucho, en el método de lucha más común en todo el mundo, mucho más que la insurrección armada o la lucha armada.

De hecho, entre 2010 y 2019 hubo más levantamientos no violentos en el mundo que en cualquier otra década de la historia registrada.

Argelia

Getty Images
Las protestas de Argelia en 2019 obligaron a dimitir al presidente Bouteflika.

La segunda tendencia es que la tasa de éxito de las protestas ha disminuido.

Ha caído drásticamente en lo que se refiere movimientos violentos: actualmente alrededor de nueve de cada diez movimientos violentos fracasan, dice Chenoweth.

Pero la protesta no violenta también tiene menos éxito de lo que solía.

Antes, alrededor de una de cada dos campañas no violentas tenía éxito; ahora es alrededor de una de cada tres.

Aunque, por supuesto, también se han producido algunos éxitos desde 2006.

Por ejemplo, el presidente sudanés Omar al-Bashir fue depuesto en 2019. Y unas semanas más tarde, el malestar popular obligó a dimitir al presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika.

Pero estas salidas son cada vez más raras.

¿Por qué? Bueno, podría haber muchas explicaciones, pero una parecería ser el impacto de doble filo de las redes sociales y la revolución digital.

Durante unos años, parecía que Internet y el auge de las redes sociales habían proporcionado a los organizadores de protestas una nueva y poderosa herramienta, facilitando la transmisión de información de todo tipo: por ejemplo, dónde y cuándo reunirse para la próxima marcha.

Pero los regímenes despóticos ahora han encontrado formas de darle la vuelta a esa arma y de usarla contra sus oponentes.

Policía en Bielorrusia

Reuters
Los gobiernos despóticos también utilizan la tecnología.

“La organización digital es muy vulnerable a la vigilancia y la infiltración”, dice Erica Chenoweth.

Y los gobiernos también pueden utilizar las redes sociales para hacer propaganda y para difundir desinformación.

Lo que nos lleva de regreso a Bielorrusia, donde los teléfonos de los manifestantes detenidos son examinados de forma rutinaria para establecer si siguen los canales de la oposición en la aplicación de mensajería Telegram.

Cuando las personas que manejan estos canales han sido arrestadas, Telegram se ha apresurado a cerrar sus cuentas con la esperanza de hacerlo antes de que la policía haya podido verificar la lista de seguidores.

¿Podrá el presidente Alexander Lukashenko aferrarse al cargo? ¿Realmente conseguirá sobrevivir ahora que está tan claro que existe una oposición tan generalizada a su gobierno?

Tal vez no. Pero si la historia sirve de guía, es demasiado pronto para descartarlo.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5tVPAlZqgQw

https://www.youtube.com/watch?v=YPmLtudnWbo

https://www.youtube.com/watch?v=xzjd_7qkYtU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.