“¡Hola, Habana!”: Los Rolling Stones enamoran a Cuba con su música
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“¡Hola, Habana!”: Los Rolling Stones enamoran a Cuba con su música

“Sabemos que años atrás era difícil escuchar nuestra música aquí en Cuba, pero aquí estamos. Pienso que los tiempos están cambiando", dijo Mick Jagger, al inicio del concierto.
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Por Redacción Animal Político
25 de marzo, 2016
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“¡Hola, Habana! Buenas noches mi gente de Cuba”, dijo Mick Jagger, vocalista de los Rolling Stones, la banda británica que ofreció la noche de este viernes 25 de marzo un concierto gratuito en Cuba.

La primera canción que sonó fue Jumping Jack Flash, con lo que las decenas de miles de fans comenzaron a disfrutar del concierto, el primero de su tipo en Cuba y el último de la gira latinoamericana “Olé”.

“Sabemos que años atrás era difícil escuchar nuestra música aquí en Cuba, pero aquí estamos. Pienso que los tiempos están cambiando”, agregó el vocalista en relación a las dificultades que las bandas angloparlantes tuvieron en los años 60 y 70 en la isla, cuando al calor de la revolución se los silenciaba en las radios y medios bajo el argumento que su estática representaba la decadencia del capitalismo occidental, aunque los isleños se las ingeniaban pasándose los discos de vinilo de mano en mano.

“Estamos fascinadas con esta juventud, que no sufrió lo que nosotros para escuchar a los Beatles o a los Rolling”, comentó Yolanda Valdés, una ex guía de turismo de 71 años que vino con una amiga; mientras veía pasar grupos de muchachas y muchachas o parejas de adolescentes.

Otras personas trajeron a sus hijos menores y saltaban mientras coreaban las canciones con emoción y lágrimas en los ojos. Hubo globos, fotos con los celulares y no faltaron caras pintadas con la alegórica lengua del logo y gente que hizo de sus ropas un homenaje a la banda.

“Los había visto por la televisión, pero no me identifico tanto. Más bien vine por curiosidad y por acompañar a mi mamá”, comentó Daniel Tamayo de 17 años.

Entre los espectadores no faltaron los carteles con mensajes como “We Love Stones” o banderas de países que se declaraban “República Stones”, ni las personas vestidas con camisetas que lucían el popular logo de la banda de la boca con la lengua afuera.

Las luces, con fuertes tonos rojos y azules, le pusieron color al ambiente de un sonido impecable. Tres pantallas gigantes en la parte delantera y superior del escenario multiplicaban hasta la enormidad la labor del guitarrista Keith Richards y el carismático baterista Charlie Watts.

El espectáculo derrochó lujo rocanrolero y una docena de cámaras fueron capturando los momentos que se convertirán en un documental, indicaron los organizadores.

Los más apasionados no dejaron de corear “It’s Only Rock ‘n Roll ” o “Angie” e hicieron suyo hasta el delirio el clásico “(I Can’t Get No) Satisfaction” hacia el final del concierto.

The Rolling Stones playing Jumpin’ Jack Flash in Cuba!¡Gracias Cuba por el increíble e inolvidable show! ¡Fue maravilloso verles a todos ustedes!Thank you Cuba for an incredible, unforgettable show! It was wonderful to see all of you!#StonesCubahttp://www.rollingstones.com/2016/03/26/stonescuba-set-list/

Posted by The Rolling Stones on Viernes, 25 de marzo de 2016

La seguridad se garantizó con policías de uniforme y civil desarmados que patrullaron la zona y los accesos, mientras centenares de enfermeros de la Cruz Roja se apostaron por los accesos. No se produjeron disturbios.

El público comenzó a llegar desde el amanecer a las inmediaciones del lugar portando gorras, botella de agua y luciendo sudaderas con la emblemática imagen de la boca roja de los Rolling.

“Llegamos a las ocho de la mañana, son 12 horas de espera, pero vale la pena”, dijo a la AP Jorge Ricardo, un constructor de 47 años que vino desde la vecina provincia de Matanzas, a unos 200 kilómetros al este de la capital, junto a su esposa, a quien perdió entre el gentío y que por buscarla perdió la primera fila que había logrado conseguir.

Con información de AP.

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Por qué una calle en Carolina del Norte se llenó de banderas mexicanas

La familia Zambrano, de Wilmington, Carolina del Norte, obtuvo una inesperada muestra de solidaridad de sus vecinos después de recibir una nota amenazante contra la bandera mexicana en su porche.
12 de octubre, 2020
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Casas de Wilmington con banderas mexicanas

Familia Zambrano
Los vecinos de la familia Zambrano se solidarizaron con un emotivo gesto.

La carta estaba dirigida al “jefe del hogar” y en cuatro líneas (cargadas de insultos) expresaba su propósito.

“Cuando hijos de p*** como ustedes izan su m***** de bandera mexicana, eso significa guerra. La segunda enmienda da el derecho y el deber de usar armas para eliminar de mi país a personas como tú y tu familia”.

BAJEN LA BANDERA O SENTIRÁN MI IRA“.

Jessica Zambrano dijo que tuvo que releerla para “no malinterpretar el propósito” de lo que decía.

Pero la carta era muy clara: alguien no estaba de acuerdo con que hubiera una bandera mexicana izada al lado de una estadounidense en la entrada de su casa en Wilmington, Carolina del Norte.

En esa ciudad del sureste de Estados Unidos, donde más del 75% de la población es blanca, menos del 10% de sus habitantes son latinos. El estado ha sido un bastión conservador desde la década de 1960.

La casa de la familia Zambrano.

Familia Zambrano
Jessica Zambrano dice que las banderas frente a su casa están para honrar el origen binacional de su familia.

Los Zambrano son mexicano-estadounidenses y, orgullosos de ello, decidieron mostrarlo en su porche.

Tras conocerse la amenaza, sus vecinos dieron una muestra de solidaridad que llamó la atención en redes sociales y en medios locales y nacionales de EE.UU.

La calle se llenó de banderas mexicanas.

Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano
Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano

“Vecinos solidarios, haciéndole saber a esta persona que sus creencias no son bienvenidas aquí. Nos lo expresaron en un momento de necesidad y estamos eternamente agradecidos“, escribió Jessica Zambrano en Facebook.

Investigación en marcha

La estadounidense Jessica Zambrano está casada con Gustavo Zambrano, un hombre originario de Michoacán, México, que tiene la doble nacionalidad.

“Aunque también es ciudadano estadounidense, eso no borra de dónde viene”, explica la mujer en un mensaje con miles de reacciones en Facebook.

“Tenemos una bandera mexicana en nuestro porche. Bueno, a la persona que envió esta carta claramente no le gustó eso. Y sintió que era su ‘deber’ informárnoslo”, añade.

Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano
Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano

La Oficina del Alguacil del condado de New Hanover le dijo a BBC Mundo que, tras recibir la denuncia de la amenaza, se inició una investigación junto al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y el Servicio Postal de EE.UU.

Jessica Zambrano le contó a BBC Mundo que la semana pasada habló con un detective: “Todavía están investigando”.

El derecho a tener armas

La Segunda Enmienda de la Constitución de EE.UU., a la que hace referencia la carta, garantiza el derecho de los estadounidenses a poseer y portar armas, pero su significado ha sido motivo de debate durante décadas.

Trump con simpatizantes en Wilmington

Reuters
El presidente Trump estuvo en Wilmington, Carolina del Norte, en septiembre, donde encabezó un mitin. El estado es clave para su reelección.

“Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas“, dice el texto constitucional.

El sentido de “milicia bien ordenada” que procure la “seguridad de un Estado libre” ha sido debatido históricamente entre quienes consideran que es un deber personal cuidar la soberanía de EE.UU., y otros que opinan que eso era reflejo de una época que ha quedado superada.

Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano

“Debemos exponerlo y enfrentarlo”

Para Zambrano, las “acciones y comentarios” de líderes de EE.UU. en los últimos tiempos han sido “gasolina” para “grupos extremistas que se sienten validados en sus creencias”.

“El racismo y la xenofobia corren por las venas de este país. Están incrustados profundamente en nuestros vecindarios, escuelas, lugares de trabajo, en todas partes. Debemos exponerlo y enfrentarlo”, agregó Zambrano, que considera que el remitente de la carta “no representa a la mayoría de los verdaderos estadounidenses“.

Una casa en Wilmington con una bandera mexicana

Familia Zambrano

Unos días después de su publicación, a comienzos de octubre, la calle donde vive la familia Zambrano se llenó de banderas mexicanas.

“El gran apoyo que recibimos de nuestros amigos y familiares nos dio paz. Nos dio la esperanza de que algún día haya un lugar donde no exista un comportamiento como este. Donde nuestros niños no se sentirán amenazados por el color de su piel, de dónde vienen, el idioma que eligen hablar en público o simplemente por quiénes son”, expresó Zambrano.


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https://www.youtube.com/watch?v=FqPEZGKchE4

https://www.youtube.com/watch?v=CX5AgQ5QDYk

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