Los problemas de salud más frecuentes de cada profesión
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Los problemas de salud más frecuentes de cada profesión

Conoce la lista de los diez empleos menos saludables, según la Asociación Estadounidense del Corazón.

Cuanto más tiempo pases sentado y más estresante sea tu trabajo, peor será tu salud.

Y es que cuanto más largas e inflexibles sean tus jornadas laborales, menos tiempo tendrás para ejercitarte y para comprar productos saludables y cocinar en casa.

Poco hay de nuevo en eso, pero la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) ha ido más allá y ha utilizado esa información para hacer un ránking de los empleos menos saludables.

Y también ha identificado los problemas de salud más frecuentes de los diferentes sectores de la economía.

Para ello, analizó los datos sobre la presión arterial, el índice de masa corporal, el colesterol, el azúcar en sangre, la actividad física, el hábito de fumar y la calidad de la dieta de 5.566 trabajadores estadounidenses, tanto hombres como mujeres.

Ninguno de ellos tenía problemas de corazón al iniciar el estudio.

Y una vez llevado a cabo el mismo, los investigadores vieron que, a pesar de que el 88% de ellos no fumaba y un 78% tenía buen nivel de azúcar en sangre, menos del 41% gozaba de “una salud cardiovascular óptima”.

Estas son las condiciones de salud que la asociación identificó sector por sector en EU:

  • Transporte: El principal problema que la AHA identificó entre los conductores de autobús, tren y camión, así como entre los transportistas, es el tabaquismo. De acuerdo al estudio casi una cuarta parte de ello, el 22%, son fumadores. Y esto hace que tengan un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular.
  • Ventas, secretariado y administración: Son labores que se llevan a cabo casi exclusivamente en el escritorio y en muchos casos estos empleados no suelen levantarse ni para comer. Por ello, la asociación descubrió que el 68% tiene hábitos alimenticios muy poco saludables, el 69% tiene el colesterol altoy el 82% apenas realiza actividad física.
  • Industria alimentaria: A pesar de trabajar produciendo alimentos o sirviendo platos a otros comensales, los de este sector son los que peor calidad de dieta tienen. Más de tres cuartas partes de los trabajadores del sector que participaron en el estudio (79%) tienen malos hábitos alimenticios.
  • Servicios de seguridad: De los policías, bomberos y otros profesionales de la seguridad que formaron parte de la investigación el 90% son propensos a tener sobrepeso u obesidad, el 77% malos niveles de colesterol y el 35% la presión arterial alta.
  • Gerencia y profesiones liberales: Es el sector más saludable, teniendo en cuenta que un tercio de los empleados que pertenecen a él y participaron en el estudio tienen el peso ideal, el 75% hace ejercicio activo y solo un 6% fuma. Aunque la asociación también señala que el 72% de ellos tiene malos hábitos alimenticios.
El principal problema que identificó la AHA en los empleados del sector del transporte es el tabaquismo.

El principal problema que identificó la AHA en los empleados del sector del transporte es el tabaquismo.

Además del de la gerencia y las profesiones liberales, entre los sectores más saludables están el de los profesionales de salud (médicos y enfermeros) y aquellos que se dedican a las artes, el entretenimiento, los medios de comunicación y los deportes.

En eso coincide con la lista de los mejores empleos para la salud que sacó en su día la revista especializada Health.

Empleos con mejor y peor salud

De acuerdo a la publicación, los instructores de fitness, entrenadores personales y coreógrafos son los que cuentan con mejor salud, seguidos de los ingenieros de computación, los floristas, paisajistas y jardineros, los vendedores de seguros, así como los profesionales ligados al sector médico.

De la misma manera, la lista de Health coincide a grosso modo con la realizada por la Asociación Estadounidense del Corazón, AHA.

En base a la presión arterial, el índice de masa corporal y el del colesterol, el azúcar en sangre y otras variables, los que cuentan con peor salud son los bomberos y policías, aquellos que se encargan de preparar alimentos, los trabajadores de la construcción, los limpiadores, estilistas, los que cuidan de animales, etcétera.

De acuerdo a Leslie MacDonald, líder del estudio e investigadora veterana del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional de los Centros de Control de Enfermedades del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, las largas jornadas laborales y el poco control sobre el trabajo afectan al metabolismo y están relacionados con los factores de riesgo cardiovasculares.

Y también el hecho de que se tome poco tiempo para ejercitarse o hacer la compra y cocinar de forma saludable.

Así, recomendó aprovechar el descanso para comer para pasear en lugar de utilizar ese tiempo para trabajar sin levantarse del escritorio, aparcar lejos del trabajo para así tener que caminar a diario, y evitar el ascensor y usar las escaleras.

En cuanto a la alimentación, según la asociación las raciones deben incluir cuatro piezas y media diarias de frutas y vegetales, 3,5 onzas de pescado al menos dos veces por semana, menos de 1.500 miligramos de sodio (sal) al día y 450 o menos calorías semanales provenientes de productos con azúcar. “Es importante no desanimarse pero no dejar de cumplir esos pasos”, señaló MacDonald al presentar el estudio.

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COVID-19 en Estados Unidos: las filas para bancos de alimentos en el país más rico del mundo

Las imágenes de largas colas de autos a la espera de recibir comida en las principales ciudades de EE.UU. han desatado las alarmas en un país en el que cada semana se bate un nuevo récord en el número de desempleados.
1 de mayo, 2020
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Presume de ser el país más próspero del planeta, pero millones de sus habitantes pasan hambre.

Una realidad que se ha visto agravada por la expansión del coronavirus y que estos días se refleja en las interminables filas de autos que se forman en puntos de entrega de comida.

La crisis sanitaria que vive Estados Unidos, actual epicentro de la pandemia de covid-19, arroja inquietantes cifras: más de un millón de contagios confirmados, más de 60.000 muertes y más de 30 millones de nuevos desempleados.

En este contexto, los bancos de alimentos del país redoblan esfuerzos para llegar al mayor número de personas, con el desafío adicional de hacerlo manteniendo la distancia.

Autos en fila esperan que empiece la distribución gratuita de alimentos

BBC Mundo
Cientos de personas acudieron el miércoles 29 de abril a un reparto gratuito de alimentos en Miami Beach.

Ciudades como Chicago, Pittsburgh, San Antonio o Miami, entre otras, empiezan a acostumbrarse a ver larguísimas colas de autos cuyos conductores esperan su turno para recibir cajas de productos básicos.

BBC Mundo acudió a varios puntos de distribución en Miami.

“Qué le voy a hacer”

Pepe logró lo inesperado: ser el primero en la fila de autos de varios kilómetros de longitud que se formó en Miami Beach el miércoles 29 de abril.

Auto de policía y un auto blanco detrás en Miami Beach

BBC Mundo
Pepe, conductor del vehículo blanco, no podía creer que tenía el primer lugar en la fila de espera.

Había oído que las autoridades locales junto con la organización Feeding South Florida, el banco de alimentos más grande del sur del estado, iban a repartir comida a unas 500 familias.

Como se ha hecho común desde la aparición del coronavirus, el método de entrega era por drive-thru, que consiste en que los autos circulan despacio con los maleteros abiertos mientras los organizadores del reparto y voluntarios colocan en su interior productos suficientes para una semana.

La cita era a la 1 de la tarde, pero él se presentó a las 5 de la mañana. Cuando se dio cuenta de que era el primero, fue como si le hubiera tocado la lotería.

"Gracias por la ayuda, que Dios los bendiga" se lee en un cartel en un maletero

BBC Mundo
El conductor de este auto emocionó a los voluntarios con un cartel de agradecimiento en el maletero.

“Intento ir a todos los sitios que puedo para que me den comida”, nos cuenta. “Qué le voy a hacer, me hace falta”, añade encogiendo los hombros.

Hasta ahora no había tenido esa suerte, en varias ocasiones se ha tenido que ir con las manos vacías porque al llegar su turno ya no había mercancía.

Pero la necesidad es fuerte y adelanta que seguirá acudiendo a todos los centros de distribución que pueda.

Variedad de productos

La distribución de alimentos funciona al estilo de una cadena de montaje, los voluntarios se colocan en puntos estratégicos para hacer que la entrega sea lo más rápida y fluida posible.

A los conductores se les recuerda que deben mantener las ventanillas subidas para evitar todo contacto y se les pide que no se detengan.

David Richardson, comisionado del Ayuntamiento de Miami Beach

BBC Mundo
El gobierno de la ciudad de Miami Beach organiza cuatro entregas semanales.

“Los productos que entregamos dependen de la disponibilidad de cada día”, le explica a BBC Mundo David Richardson, comisionado del Ayuntamiento de la Ciudad de Miami Beach.

“Hoy tenemos jugo de naranja, pavo congelado, pepinos, fruta enlatada, frijoles, huevos, uvas pasas, carne de hamburguesa, yogures ¡y flores!”, detalla.

Richardson señala que este es el primer día que organiza la distribución de alimentos en esta parte de la ciudad, 50 cuadras al norte de South Beach, donde hace entregas semanales los sábados.

Autos parados en la avenida Collins en Miami Beach

BBC Mundo
El atasco en Miami Beach llegó a una de sus vías principales, la avenida Collins.

“En total, estamos atendiendo a 2.200 individuos o familias a la semana en todo Miami Beach“, indica.

La otra cara del paraíso

A pocos metros de donde nos encontramos están la playa (ahora cerrada) y Collins, la avenida principal que recorre de norte a sur este destino turístico por excelencia.

El contraste es abrumador.

Una voluntaria ayuda a una mujer a acercarse a la acera

BBC Mundo
Aunque el reparto de alimentos se realiza exclusivamente en autos, las personas que llegan a pie pueden inscribirse en una lista para recibir los productos en casa.

“Hay mucha inseguridad alimentaria en la playa”, apunta J. Elizabeth Alemán, predecesora de Richardson en la comisión municipal.

“La gente no se da cuenta, todos piensan que es un lugar rico, y lo es, pero muchos vecinos viven en viejos y pequeños apartamentos, construidos en los años 40, en los que residen familias completas”.

Alemán suele ayudar en el centro de distribución de South Beach y ha observado que ahora, a raíz de la crisis del coronavirus, hay un nuevo perfil: el de quienes nunca pensaron que se verían en esta situación.

El miedo a no poder poner comida en la mesa es transversal a todos los niveles socioeconómicos“, sostiene.

Romina Orozco ante el maletero de un auto en Miami Beach

BBC Mundo
Romina Orozco donó cientos de flores de su negocio para aportar un detalle especial.

Una de las voluntarias es Romina Orozco, dueña de la floristería Abbot, que llega con un regalo especial, cientos de ramos de flores para que las personas se lleven un detalle extra.

A esta mujer de origen argentino no le extraña que en un lugar como Miami Beach tantas personas hayan acudido a pedir ayuda.

“En el sur de Florida, en este sector, la mayoría de la gente trabaja en la hostelería, en restaurantes y en este momento están la mayoría cerrados”, expone.

“El sábado pasado en la 21 y Collins había gente desde las 3 de la mañana. La gente está necesitada“.

Creciente demanda

Los datos corroboran lo que dicen los entrevistados.

Antes de la pandemia, 1 de cada 7 personas en EE.UU. buscaba asistencia en los bancos de alimentos, según cifras de Feeding America, red nacional que abarca cientos de organizaciones que combaten el hambre.

Vista aérea de un reparto de alimentos

Getty Images
Los propios bancos de alimentos se encuentran en una situación complicada para abordar la crisis, ante el aumento de la demanda y la reducción de las donaciones de supermercados y restaurantes.

La demanda se ha duplicado o incluso triplicado en algunos lugares.

Feeding South Florida, por ejemplo, sirve actualmente a unas 265.000 personas a la semana en cuatro condados del sur de Florida.

Es más del doble de las personas que solía atender, unas 120.000 a la semana.

“Esto no tiene precedentes”, le dice a BBC Mundo Paco Vélez, presidente de Feeding South Florida.

En las últimas semanas, la organización ha distribuido cerca de 10 millones de kilos de comida, en comparación con los tres millones que repartió durante el mismo período en 2019.

La sombra del desempleo

En Coconut Grove, un arbolado y tranquilo barrio de Miami, hay otro punto de reparto de alimentos.

Pese a la cantidad de autos que hacen fila en este laberinto de calles residenciales, no se percibe tensión alguna. La gente espera con paciencia, sin enfados o bocinazos.

Vehículo en el reparto de alimentos en Coconut Grove, Miami

BBC Mundo
Los conductores no tienen que bajarse del auto ni cumplir ningún requisito especial.

“Yo soy el que trae la comida”, dice Elkin, de Farm Share, la organización al frente de este reparto con el apoyo de autoridades locales.

“Ya hacíamos este trabajo antes, pero con el coronavirus se ha notado mucho cambio. Antes solo se hacía una distribución por día, ahora hacemos tres o cuatro y por todos los lados”.

La comida de hoy la aporta el gobierno federal a través del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés).

Elkin, de Farm Share

BBC Mundo
Las organizaciones que ya antes de la pandemia repartían alimentos han visto cómo la demanda se ha duplicado o incluso triplicado.

Hay pollo, una bolsa con productos enlatados, pasta, arroz, frijol y garbanzos; después viene la leche, un galón por familia; a continuación hay fruta, hoy manzanas y naranjas; después de eso entregan verduras, y lo último que se reparte es el pan.

“Así es la secuencia que se hace. En una hora u hora y media pasan 500 carros. Se reparte hasta que haya, generalmente quedan muchos carros por fuera, no alcanza”, lamenta Elkin.

Entre los voluntarios que entregan comida se encuentra Nick Duran, legislador en la Asamblea estatal de Florida.

“Hay muchas familias con verdaderos problemas para llegar a fin de mes”, le dice Duran a BBC Mundo.

Nick Duran

BBC Mundo
Figuras de la política local participan también en la distribución de productos.

“Este tipo de repartos con organizaciones como Farm Share y autoridades estatales y locales son una forma de hacer llegar comida a la gente”.

Además de comida, los voluntarios ofrecen formularios para solicitar el subsidio de desempleo.

Y es que muchas de las personas que por primera vez necesitan donaciones de comida perdieron su trabajo recientemente.

Es el caso de Dora y Marcela, que se llevan varias solicitudes, en inglés y español.

Estas dos mujeres nos dicen que han llegado al lugar a las 4 de la madrugada, y aun así no han sido de las primeras en avanzar hacia la cadena de reparto.

Mi familia solo puede sobrevivir dos semanas sin un cheque“, indica Dora.

Vivir al día

Todo esto deja a la vista el precario estado en el que se encuentran millones de personas en EE.UU.

No es una sorpresa que la demanda de ayuda alimentaria haya subido de forma exponencial con la crisis del coronavirus y que la mayoría de los beneficiarios sean primerizos, según organizaciones de los diferentes estados.

Latas de comida y otros productos en cajas de cartón

Getty Images
La crisis generada por el coronavirus ha desencadenado una demanda de donaciones sin precedentes en Estados Unidos.

Mucha gente vive al día, sin suficientes ahorros y con el peso de deudas de las tarjetas de crédito, hipotecas, préstamos de autos o créditos estudiantiles.

Según un estudio divulgado el año pasado por la Reserva Federal, el banco central estadounidense, en caso de que tuvieran que enfrentar un gasto inesperado de US$400, el 27% de los adultos en EE.UU. tendrían que pedir dinero prestado o vender algo y un 12% no tendrían manera de desembolsar ese dinero.

Y de acuerdo al índice de seguridad financiera de Bankrate 2019, ya antes de la actual crisis la mitad de los adultos no tenía los suficientes ahorros para cubrir tres meses de gastos.

Un hombre llena su maletero de agua y alimentos

Getty Images
En algunos lugares se permite que las personas acudan a recoger los productos.

Con las cifras de desempleo que se registran semana tras semana, el panorama no es muy alentador.

Feeding America calcula que por lo menos 17,1 millones de personas pasarán a enfrentar inseguridad alimentaria en los próximos meses, un aumento del 46%.

Antes de la pandemia, cerca de 37 millones de personas en EE.UU. ya estaban en esa situación, según datos del USDA.

No es extraño, por tanto, que una de las frases más repetidas por todas las personas con las que hablamos, ya fueran beneficiarios de la ayuda, voluntarios o personas con responsabilidad de gobierno sea: “Esto no ha hecho más que empezar“.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=3FlrsNfKguk

https://www.youtube.com/watch?v=QBv7nudMSpc&t=30s

https://www.youtube.com/watch?v=BVgNytA9FNs&t=104s

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