Viejas tuberías hacen de México uno de los países con mayor desperdicio de agua: OCDE
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Viejas tuberías hacen de México uno de los países con mayor desperdicio de agua: OCDE

El promedio de agua que se pierde cada año por envejecimiento de tuberías es de 20%, pero en México la capital pierde hasta 40% y otras ciudades hasta 60%.
Archivo Cuartoscuro
Por Tania L. Montalvo
25 de marzo, 2016
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Las ciudades mexicanas son las que más pierden agua entre las urbes de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Una encuesta realizada a 48 ciudades de los países de la OCDE sobre el uso, pérdida, acceso, calidad o tarifas del agua mostró que el promedio de pérdida es de 20% pero en la ciudades mexicanas ese porcentaje incluso se triplica.

La ciudad con las mayores pérdidas de agua anuales es Tuxtla Gutiérrez, Chiapas que superó el 60%, le siguieron la capital de San Luis Potosí con 50%; Chihuahua y la Ciudad de México con 40%.

Los niveles de pérdida de agua en ciudades mexicanas debido a sistemas obsoletos son los más altos entre los países de la OCDE. La falta de tratamiento y el abandono de tuberías es el principal obstáculo para lograr un sistema de agua eficiente, según el reporte Gobernanza de Agua para Ciudades.

Esta encuesta muestra que las ciudades mexicanas también tienen los peores registros de la OCDE en acceso a agua potable o en el tratamiento de aguas residuales.

Mientras el 85% de las ciudades de la encuesta alcanzan prácticamente una cobertura total en el acceso de su población al agua potable, las ciudades mexicanas se colocaron en los últimos ocho lugares de acceso.

Veracruz fue la única urbe que no alcanzó el 85% de cobertura; le siguieron Toluca y Tuxtla Gutiérrez.

En tratamiento de aguas residuales, las urbes del país también se colocaron en las últimas posiciones.

Mientras el 80% de la población de los países de la OCDE está conectada a una planta de tratamiento de aguas residuales, en las ciudad de Hermosillo ese porcentaje es de apenas 10%, en Veracruz de 35%, en Toluca del 53% y en Chihuahua del 60%.

El organismo reconoce que las ciudades mexicanas presentan un retraso en comparación con los otros países miembro.

Este estudio de la OCDE destaca que “la capacidad de resistencia de los gobiernos para hacer frente a futuras crisis será diferente en función de su exposición a los desafíos del agua”.

La disponibilidad y demanda de agua será uno de los principales retos de las ciudades pues en 2050 se estima que el 70% de la población mundial vivirá en zonas urbanas; incluso se calcula que ese porcentaje será de 86% para las urbes de los países de la OCDE.

Para ese mismo año se calcula que al menos cuatro mil millones de personas vivirán en zonas con estrés hídrico, es decir, con problemas de acceso o abastecimiento de agua.

Esto implicará una “feroz competencia”, dice la OCDE, entre los diferentes usuarios de agua: agricultura, energía, industria y la población urbana.

Otros datos del reporte de la OCDE son:

-Las tasas más bajas de servicios sanitarios se ubicaron en la ciudad de Belo Horizonte, Brasil (75%) y en Veracruz, México (78%).

-El 75% de las ciudades ven como su principal reto la contaminación del agua; por lo que consideran que la inversión en el tratamiento de aguas y sistemas de irrigación es fundamental para los próximos años.

-Las ciudades están cada vez más expuestas a desastres naturales vinculados al agua. Las proyecciones indican que para 2050 el 20% de la población estará en riesgo de sufrir una inundación en su ciudad.

El informe completo está disponible aquí:

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Euro llega a su nivel más bajo en 20 años frente al dólar: qué consecuencias tiene la histórica paridad de las monedas

La divisa europea se hundió hasta niveles no vistos desde finales de 2002 en un contexto de crisis energética y bajas tasas de interés en la zona. Algunos economistas ven cada vez más cercana la posibilidad de una recesión.
12 de julio, 2022
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La divisa europea llegó a su nivel más bajo en 20 años, rozando la paridad con el dólar.

Las dos monedas estuvieron a menos de un centavo de alcanzar exactamente el mismo valor, cuando el euro rondó los US$1,007 el lunes, lo que supone un descenso de casi el 15% desde el comienzo del año.

Esto ocurre mientras aumenta el temor en los mercados de una recesión económica en Europa, en un contexto de alta inflación y una creciente incertidumbre sobre la continuidad en el suministro de gas ruso.

Atrás quedaron los años en que el euro era tan fuerte (1,6 veces el dólar durante la crisis financiera mundial de 2008) que muchos europeos iban de vacaciones a Estados Unidos por los bajos precios en hoteles y comida, volviendo a casa con las maletas llenas de productos electrónicos y ropa.

Pero ahora la situación es completamente distinta, con Europa sufriendo las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania y la decisión del Banco Central Europeo de mantener las tasas de interés.

¿Por qué se está hundiendo el euro?

La depreciación del euro ocurre en medio de una crisis energética en Europa provocada por la invasión rusa en Ucrania.

Existe inquietud frente a la posibilidad de que esta crisis cause una recesión de consecuencias insospechadas, una sombra que se intensificó el lunes ante la reducción del suministro de gas ruso y la preocupación de que la inflación siga aumentando.

Gasoducto entre Bulgaria y Grecia

Getty Images

El gigante energético ruso Gazprom inició 10 días de mantenimiento en su gasoducto Nord Stream 1, con Alemania y otros países europeos observando ansiosamente si el gas regresará después de esta operación.

Rusia podría aprovechar la oportunidad para cerrar las válvulas.

“Hay mucho miedo sobre lo que pueda pasar en el plano energético con la guerra. Ya veremos si seguimos recibiendo gas de Rusia.”, dice Juan Carlos Martínez, profesor de Economía de IE University.

A ese conflicto se suma el golpe que ha recibido la divisa porque las tasas de interés están subiendo mucho más rápido en Estados Unidos y eso atrae los capitales hacia la mayor economía del mundo.

“La causa más importante de la caída del euro es la diferente velocidad en la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo”, argumenta Martínez en diálogo con BBC Mundo.

Mano con euros.

Getty Images

Para los inversores, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. son más altos que los de la deuda de Europa, lo que hace que ellos prefieran el dólar antes que el euro.

Desde esa perspectiva el Banco Central Europeo está en una posición difícil, tratando de frenar la inflación y, al mismo tiempo, amortiguando una economía en desaceleración.

“La zona euro todavía no empieza a subir los tipos de interés. Lo hará previsiblemente en su reunión de finales de julio, pero lo hará de una forma más lenta”, agrega Martínez.

¿Cuáles son las consecuencias?

Con la inflación en la zona euro en su nivel más alto desde que comenzaron los registros (8,6%), la depreciación del euro aumenta el costo de la vida al encarecer las importaciones.

En otros momentos de la historia, una moneda más débil no es necesariamente una mala noticia porque los gobiernos la utilizan como una manera de estimular el crecimiento económico, dado que las exportaciones se vuelven más competitivas.

Ahora, sin embargo, no es el caso.

Consumidores en mercado alemán

Getty Images

“Cada vez que el dólar sigue apreciándose, nos cuesta más en euros comprar un barril de petróleo. Ese es el gran problema que vemos ahora”, explica el economista.

Es por eso que un euro débil ha contribuido a que los combustibles hayan superado máximos históricos, perforando el bolsillo de los consumidores.

La situación es inquietante para los países de la región, considerando que cerca del 50% de las importaciones de la zona euro están denominadas en dólares.

Estación de gasolina en Atenas, Grecia.

Getty Images

Si terminara pronto la guerra en Ucrania, algo que los expertos consideran como poco probable, la depreciación del euro podría detenerse.

La segunda alternativa para frenar la devaluación es que suban los tipos de interés en la zona euro.

“Sería necesaria una política más agresiva del Banco Central Europeo, algo que por el momento no parece estar sobre la mesa”, dice Martínez.

América Latina

En el caso de América Latina, la paridad entre el euro y el dólar “no tiene un impacto directo en la región”, le dice a BBC Mundo Elijah Oliveros-Rosen, economista senior de la división Latin America Global Economics & Research.

Lo que refleja esta situación, agrega, es que hay una apreciación del dólar a nivel general.

Flecha descendente con billetes de euro.

Getty Images

La fortaleza del dólar no es solo frente al euro, sino también frente a la mayoría de las monedas de los países emergentes, incluyendo América Latina”.

De hecho, Argentina, Chile y Colombia son los tres países que han sufrido las peores devaluaciones de sus monedas en lo que va de este año frente al dólar.


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