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Cuartoscuro
A falta de resultados, padres de desaparecidos en Papantla piden a EPN que busque a sus hijos
Los padres de Uriel Pérez y Luis Humberto Morales estarán este lunes en la Ciudad de México para demandar que las autoridades federales atraigan el caso. Denuncian que a casi un mes del caso, la Fiscalía veracruzana no les ha dado información sobre sus hijos.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
11 de abril, 2016
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Familiares de Uriel, Luis Humberto y Jesús Alán, desaparecidos el pasado 19 de marzo en el municipio de Papantla, al norte del estado de Veracruz, temen que el caso se quede en el olvido y en la impunidad cuando restan apenas seis días para que se cumpla un mes del suceso sin que, hasta ahora, haya ninguna pista del paradero de los jóvenes.

A pesar de que van ocho policías municipales presos, incluyendo el comandante de seguridad pública de Papantla, acusados por la Fiscalía veracruzana de haber desaparecido forzadamente a los jóvenes y de entregarlos al crimen organizado, Blanca Ninfa Cruz, madre de Uriel Pérez, denunció que las investigaciones para encontrar a su hijo “van muy lentas”.

“Queremos que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto le entre a este caso y que apoye en la búsqueda de nuestros muchachos, porque tememos que la investigación se están quedando estancadas en Papantla”, dijo en entrevista con Animal Político Blanca Ninfa, quien informó que este lunes 11 de abril se trasladará a la Ciudad de México para exigir a las autoridades federales que atraigan el caso luego de que, a 24 días, la Fiscalía de Veracruz no haya informado de ninguna pista del paradero de los tres jóvenes.

Humberto Morales, padre de Luis Humberto, también viajará a la capital mexicana para demandar el apoyo del Gobierno de la República.

Ya han pasado muchos días y no hay nada de nada en nuestro caso. No nos han informado ni de una pista”, lamentó en entrevista el padre del joven de 18 años de edad, y amigo “de toda la vida” de Uriel Pérez, joven de 19 años que ocasionalmente trabajaba como ‘moto-tortillero’ y taxista en Papantla.

“Le pedimos al Gobierno Federal que busquen a nuestros hijos, que los encuentren, y que quienes hayan hecho esto lo paguen –insistió por su parte Blanca Ninfa Cruz-. No queremos que el caso se quede en el olvido. Porque, independientemente de que los muchachos aparezcan muertos, seguiremos luchando hasta que todos los culpables paguen por el daño que nos han hecho”.

Jesús Alán Ticante en una foto proporcionada por su hermano Alberto.

Jesús Alán Ticante en una foto proporcionada por su hermano Alberto.

Por su parte, Alberto Ticante, hermano de Jesús Alán Ticante, de 24 años y egresado de Ingeniería en la Universidad Veracruzana, no viajará por el momento a la Ciudad de México, pero también demandó la intervención del Gobierno Federal en el caso.

“Necesitamos más gente y por eso le pedimos al presidente Peña Nieto que nos ayuden con rastreos aéreos y con más personal que apoye la búsqueda. Porque pasan los días y seguimos con esta angustia de no tener ninguna respuesta”, dijo a Animal Político el pasado 8 de abril.

Lee aquí el perfil: Ellos son Uriel, Luis Humberto y Jesús Alán, los 3 jóvenes desaparecidos en Papantla

Las claves del caso Papantla

1.- El 19 de marzo, Uriel Pérez y su amigo Luis Humberto Morales salieron entre las ocho y las nueve de la mañana de su casa a bordo de un automóvil rojo para ir a ver a la novia de Uriel. De acuerdo con el testimonio de ésta, en el coche también viajaba un tercer joven de nombre Noé.

2.- Según contó Blanca Ninfa Cruz, varias patrullas comenzaron a seguir el auto de su hijo porque éste había tomado y discutido con su novia. “Al darse cuenta de que lo seguían las patrullas, mi hijo trata de escapar y comienza una persecución” que terminó con varios disparos en las llantas.

3.- La novia de Uriel contó que atestiguó los hechos y que vio que tras bajar a los jóvenes del auto, los presuntos policías municipales los sometieron, les taparon la cabeza, y los subieron a una patrulla sin que se haya vuelto a tener noticias de ellos.

4.- El tercer joven, según varios testigos, consiguió escapar de los policías. Blanca Ninfa dijo a Animal Político que ella y su nuera vieron a Noé en su casa una noche después de la desaparición de los jóvenes. Poco después, Blanca Ninfa asegura que el muchacho abandonó Papantla.

5.- Jesús Alán Ticante salió de su casa alrededor de las 8:30 de la mañana del 19 de marzo para ir a visitar a su abuela. Media hora después, Jesús Alan le habló a su abuela para decirle que ya faltaban pocos minutos para que la viera. Sin embargo, nunca llegó.

6.- Aunque en un principio se manejó que la desaparición de Jesús Alán fue un hecho aislado del caso de Uriel y Luis Humberto, su hermano Alberto Ticante admite que creen que se produjo “una terrible confusión”, ya que éste pudo haber sido “levantado” por los elementos policiacos “creyendo que se trataba de Noé”, el tercer joven que viajaba en el coche y que se escapó de las patrullas.

7.- A pesar de esta hipótesis, Alberto explica que para su familia “el principal sospechoso” de la desaparición de Jesús Alán es otro policía municipal cuyas iniciales son M.O.G., contra quien presentaron formalmente un denuncia el pasado 21 de marzo ante el Ministerio Público de Papantla, con número de folio UIPJ/DUIII/5/338/2016.

8.- Este policía local es el padrastro de la novia de Jesús Alán, quien “tan solo un par de semanas antes” habría agredido verbalmente y físicamente al joven, según la denuncia de la familia Ticante.

9.- A pesar de esta denuncia, Alberto Ticante señaló que las autoridades ministeriales no han llamado a declarar al policía municipal para interrogarlo por su posible relación con los hechos del 19 de marzo.

10.- El 3 de abril, un juez dictó la orden de formal prisión contra ocho policías municipales, incluido el comandante de la Secretaría de Seguridad Pública de Papantla, por este caso. Sin embargo, por ahora, no se tiene ninguna pista del paradero de los tres jóvenes.

11.- El caso Papantla tiene lugar poco después de que en enero de este 2016 otros cinco jóvenes desaparecieran en el municipio veracruzano de Tierra Blanca, también a manos de policías estatales.

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La revolucionaria ley que permite convertir los cadáveres humanos en abono para jardines
El estado de Washington es el primero de EU en aprobar una ley que permite que el cuerpo se transforme en compostaje como una forma de entierro.
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29 de abril, 2019
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“Polvo eres y en polvo te convertirás”: una máxima que se ha repetido por siglos como una forma de definir lo que ocurre con nuestro cuerpo una vez acaba la vida.

Sin embargo, en el estado de Washington, Estados Unidos, han decidido cambiar un poco esa aproximación: en vez de polvo, el cuerpo humano puede convertirse en el compostaje perfecto para jardines y cultivos en general.

O sea, que los restos humanos pueden ser los cimientos de un jardín florecido a las puertas de una casa o pueden servir para alimentar las raíces de los árboles.

La idea, que fue aprobada la semana anterior por el Senado estatal y está a la espera de la firma del gobernador Jay Inslee para su visto bueno final, es convertir el compostaje en una alternativa al entierro o la cremación, mediante un proceso que dura 30 días y por el que el cadáver se convierte en abono natural.

Una idea que cada vez tiene más adeptos en EE.UU. como una forma de aportar al medio ambiente después de la muerte. Y sobre todo, hacerlo de forma legal, porque en muchos países está prohibido disponer de restos humanos por fuera de cementerios o sitios de entierro autorizados.

Ataudes

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Se estima que más de la mitad de los cuerpos son cremados en EE.UU. y no enterrados como se hacía tradicionalmente.

Pero, ¿cómo cambia la forma en que se degrada el cuerpo con este método, comparado con el proceso que ocurre naturalmente con un cuerpo enterrado? ¿Y cómo puede ser beneficioso para el medio ambiente?

Maneras ecológicas de morir

De acuerdo al antropólogo forense Daniel Wescott, al cuerpo humano le toma meses degradarse en la tierra.

Y todo depende de la calidad del suelo. En un ambiente seco, el cuerpo puede terminar momificado. En zonas más húmedas, un rostro puede degradarse hasta llegar a los huesos en pocas semanas.

“Si tienes una buena cantidad de actividad de bacterias, en un mes el cuerpo humano ya debería estar degradado en la tierra“, le dijo Wescott a la BBC.

Pero es algo que cada vez pasa menos: más de la mitad de los cuerpos de quienes fallecieron en 2016 en Estados Unidos fueron cremados, no enterrados.

Y los que son enterrados van dentro de ataúdes de madera, que ralentizan el proceso de degradación.

Por eso, hay personas que llevan años pensando en que deberían extenderse otras maneras de ser depositado bajo tierra.

“La naturaleza sabe cómo transformar nuestros cuerpos en tierra. En abono“, le dijo a la BBC Nina Schoen, una de las promotoras de la idea de convertir el cuerpo humano en compostaje.

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Para 2035 se estima que solo el 15% de los entierros se realizarán de la forma tradicional.

“Lo que es más importante, al menos para mí, es que mi cuerpo sea capaz de devolverle a la Tierra lo que ella hizo por mí cuando yo estaba viva y, a través de ese proceso, crear nuevas fuentes de vida”, agregó.

Pero, ¿cómo hacerlo?

Tal vez la mayor impulsora de esta nueva ley estadounidense es Katrina Spade, la fundadora de la compañía Recompose, con sede en la ciudad de Seattle, en el oeste del país.

Es ella la que señala que puede convertir el cuerpo humano en un fértil abono en tan solo 30 días.

“Lo que hacen es simplemente acelerar el proceso natural de descomposición”, explicó Nora Menkin, directora People’s Memorial, una organización sin ánimo de lucro que provee servicios funerarios a personas sin recursos en Seattle.

El método de Recompose, que ha sido tratado por investigadores de la Universidad de Washington, consiste en seguir el proceso normal de compostaje, pero en el caso del cuerpo humano se le añade una mezcla de astillas de madera y otros ingredientes biodegradables.

Lo que hace que microbios y bacterias termofílicas -o sea, a las que les gusta el calor- hagan su trabajo y aceleren la descomposición.

Todo el proceso ocurre a unos 55 C, que además termina de matar a posibles bacterias responsables del contagio de enfermedades.

El resultado es abono que se puede usar de manera segura, que es la razón definitiva por la que muchas personas apoyan esta forma de tratar los cuerpos tras la muerte.

“Tenemos toda esta energía que muchas veces es quemada o sellada en ataúdes que podemos utilizar para ayudar a que la vida continúe”, dijo Menkin.

Por su parte, Schoen aclara que apoya esta opción porque quiere que su cuerpo aporte al medio ambiente.

“Las preocupaciones sobre el medio ambiente son muy importantes para mí y tienen un rol central en las decisiones que tomo a diario”, dijo.

Costoso… por ahora

Para 2035, la Asociación de Funerarias de Estados Unidos (NFDA, por sus siglas en inglés) anticipa que solo el 15% de los entierros serán de tipo tradicional.

Sin embargo, experimentar puede resultar costoso.

“Es un hecho que la mayoría de las personas señalan que (el proceso de convertir al cuerpo en compostaje) es una opción costosa“, dijo Menkin.

“Ahora mismo puede llegar a costar unos US$5.500. No es un proyecto barato”, agregó.

cremación

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La cremación sigue siendo el método más económico para disponer los restos mortales del cuerpo humano.

El costo promedio de un entierro tradicional es de alrededor de US$7.000. Sin embargo, una cremación llega solo a los US$1.000.

Por ahora, los entierros ecológicos no son muy populares.

Además de que existen reparos éticos sobre esta manera de disponer de los restos de lo que fue un ser humano.

¿Los cuerpos van a ser cuidados de forma respetable?, ¿podremos en el futuro ser capaces de recordarlos, de recordar que formaron parte de una comunidad? Esas preguntas siempre estarán cuando se insiste en cambiar la forma en que enterramos a quienes mueren”, dijo el profesor de la Universidad de California David Sloane.

Sin embargo, tanto Menkin como Schoen creen que la idea es convencer a la gente de que aunque “sea diferente, no es malo”.

“Lo que pasa es que aquí en EE.UU. nadie quiere hablar sobre el tema. No hablamos lo suficiente sobre lo que significa la muerte o sobre la muerte en general”, recalcó Schoen.


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https://www.youtube.com/watch?v=rCXa2gRXlcM

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