“Los policías nos sacaron de la casa como perros”; vecinos narran desalojo de Xochicuautla
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Manu Ureste (@ManuVPC)

“Los policías nos sacaron de la casa como perros”; vecinos narran desalojo de Xochicuautla

Vecinos de la comunidad indígena de Xochicuautla, en el Estado de México, realizaron este viernes una marcha en la Ciudad de México para protestar por su desalojo para que iniciaran las obras de la pista Toluca-Naucalpan.
Manu Ureste (@ManuVPC)
Por Manu Ureste
15 de abril, 2016
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-Díganme: ¿acaso ustedes no tienen hijos? ¿No tienen familia?

La voz de Selene está rota.

Desgarrada.

Hace poco más de un minuto que tomó el micrófono, se colocó a unos pasos de los rostros acartonados y sudorosos de los granaderos y de las agentes de la unidad Atenea de la Policía de Tránsito de la Ciudad de México, y no deja de gritarles su rabia contenida apuntándoles con el dedo.

-¿Por qué no nos apoyan, eh? ¿No ven lo que está haciendo este Gobierno? –se lleva el índice a la sien y les advierte con los ojos muy abiertos-. Ahorita nos toca a todos nosotros, es verdad. Pero al rato van a ser ustedes.

Ante la regañada, cuatro agentes vestidas con su uniforme de camisa blanca y amarilla, y tocadas con una gorra azul marino de la corporación, bajan al unísono la mirada y taladran el suelo.

-¡Miren mis lágrimas! –les grita furiosa Selene, quien rompe a llorar mientras una compañera le coloca con delicadeza la mano en la nuca para tratar de apaciguarla sin éxito-. ¡Véanlas bien –les espeta de nuevo-, porque estas son lágrimas de lucha y de coraje!

“¿Qué sentiría Peña Nieto si entráramos a la fuerza a su Casa Blanca?”

Esta escena sucedió ayer en la calle Sierra Gorda, en la colonia Lomas de Chapultepec. El lugar donde el presidente Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera vivían en una lujosa casa conocida como ‘La Casa Blanca’; misma que, según la investigación que realizó el equipo de la periodista Carmen Aristegui, es propiedad de una filial de Grupo Higa, del empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, quien consiguió obras millonarias durante el gobierno de Peña Nieto en el Edomex.

Hasta allí se trasladó un contingente de vecinos de la comunidad indígena otomí de San Francisco Xochicuautla, perteneciente al municipio mexiquense de Lerma.

El objetivo: protestar por los hechos del pasado 11 de abril, cuando fueron desalojados por agentes de la Policía Estatal para permitir la construcción de la autopista Toluca-Naucalpan, obra que además estará a cargo de una empresa filial de Grupo Higa.

“Venimos hasta la Casa Blanca para preguntarle al señor presidente qué sentiría él si ahora nosotros entráramos a la fuerza a su casa, le despojáramos de todo, y la derrumbáramos”, dice un vecino de Xochicuautla, quien apoya la marcha lanzando consignas con un altavoz a la barrera de granaderos y policías de tránsito que impiden el acceso a las inmediaciones de la ‘Casa Blanca’.

Y es que eso precisamente, que unos extraños entraran en la vivienda de un vecino y sacaran a sus habitantes literalmente a rastras para derruir la casa, es lo que sucedió el lunes pasado en Xochicuautla.

Sólo que en este caso no se trataba de unos simples extraños, sino de policías con armas y escoltados por aparatosas retroexcavadoras.

Así lo explica en entrevista con Animal Político Sergio García Salazar, habitante de la localidad indígena otomí y hermano de Armando García, el vecino cuya propiedad fue derruida a pesar de que el Juez Quinto de Distrito en materia de Amparo y Juicios Federales del Estado de México concedió en febrero una suspensión definitiva de las obras a favor de los pobladores, quienes desde hace 10 años se oponen a que la pista Toluca-Naucalpan pase por su territorio por el daño ecológico que ocasionaría la tala de árboles para trazar la carretera.

“Los granaderos y la policía del Estado de México invadieron la casa de mi hermano. Se metieron a la fuerza y lo sacaron como a los perros. Lo arrastraron a él y a su familia”, dice Sergio, quien sostiene entre sus manos una lona con el rostro de Emiliano Zapata y el emblema ‘No más ecocidio en San Francisco Xochicuautla’.

“Los policías arrastraron y patearon a una señora para sacarla de la casa”

Selene Romero ya está más tranquila. Tras encararse verbalmente con uno de los granaderos que dibujó una sonrisa burlona en los labios cuando rompió a llorar en la primera escena de esta crónica, se ha refugiado con su esposo Sergio García al amparo de la sombra de un raquítico árbol, en la esquina donde una placa anuncia que esta es la calle ‘Sierra Gorda’.

A modo casi de disculpa, Selene explica que se exalta porque no puede guardarse el coraje. Ni la rabia que siente por la impotencia de ver que su cuñado Armando “vive ahora con su familia en una tienda de campaña”.

“Yo creo que ni a un criminal lo andan buscando así los policías”, lamenta Romero, quien fue testigo directo de lo sucedido el lunes 11 de abril.

“Yo estaba en la casa de mi cuñado, en el tercer piso. Y otras personas estaban abajo. Los policías abrieron la puerta a la fuerza y sacaron a mi cuñado sin dejarlo siquiera que tomara sus cosas, sus documentos y los de sus hijos. Nada. Y no suficiente con eso, nos aventaron el gas lacrimógeno”, recuerda Selene.

Otro vecino de la comunidad, quien también pide guardar su identidad en el anonimato, denuncia que en el despojo incluso fue agredida la señora Isabel Fernández García, de 64 años de edad.

“Los policías los sacaron a todos a rastras de la casa. Incluso a una señora mayor con su nietecita. La arrastraron y la patearon”, asegura el vecino.

“Aunque haya diálogo con el gobierno, nuestra postura va a ser la misma: No a la autopista en Xochicuautla”

Luego del despojo violento del lunes pasado, el gobierno del Estado de México reaccionó ante las notas periodísticas que daban cuenta del suceso con un comunicado en el que se dio “respetuoso” de todos los procesos jurídicos interpuestos acerca de la construcción de la autopista Toluca-Naucalpan.

El gobierno de Eruviel Ávila dijo además reconocer la resolución del juicio de amparo 771/3015, donde se refiere la suspensión definitiva de los trabajos en la comunidad de Xochicuautla. Sin embargo, argumentó que hay poca claridad sobre la ubicación del terreno que estaría amparado y que no se ha acreditado la titularidad del mismo, de ahí que las excavadoras procedieran con las obras.

En cualquier caso, ayer jueves habitantes de la comunidad informaron sobre un acuerdo con las autoridades mexiquenses, para suspender las obras de la autopista mientras se realizan mesas de trabajo conjuntas. Asimismo, se acordó que el Sistema de Autopistas, Aeropuertos, Servicios y Conexos del Edomex pague una renta a Armando García Salazar y su familia, en tanto le reparen el daño por el patrimonio perdido.

Pero estos anuncios, matizan algunos vecinos, no van a modificar la postura de la comunidad indígena sobre el proyecto carretero.

“Ahora quieren reparar el daño dialogando. Pero el pueblo está muy enojado con las autoridades”, apunta otro líder comunero, quien señala que primero se reunirá la comunidad para analizar cuáles serán sus siguientes pasos, y después decidirán si proceden al diálogo.

“No obstante, aunque haya un diálogo con el gobierno, nuestra postura va a ser la misma que hasta ahora: no queremos que se construya esa autopista en Xochicuautla”, zanja enfática Selene.

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Foto: Getty Images

Qué son los “vuelos fantasma” (y por qué las aerolíneas no los cancelan)

Cada mes en Europa despegan decenas de aviones que están esencialmente vacíos o con menos del 10% de su capacidad y que se conocen como "vuelos fantasma".
Foto: Getty Images
1 de septiembre, 2022
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¿Por qué volaría un avión que no lleva a nadie?

¿Por qué una aerolínea pagaría al piloto y la tripulación, llenaría el enorme tanque de una aeronave comercial y despegaría sin llevar carga o pasajeros suficientes que justifiquen el gasto?

¿Sucede de verdad?

Si, cada mes en Europa despegan decenas de aviones que están esencialmente vacíos o con menos del 10% de su capacidad y que se conocen como “vuelos fantasma”.

Durante años el fenómeno, que no se da en América Latina ni el Caribe, ha sido una realidad, pero con la llegada la pandemia y las restricciones de viajes el problema se hizo más acuciante.

Aeropuerto

Getty Images

Muchos aeropuertos requieren que las aerolíneas realicen al menos el 80% de los vuelos previstos para mantener sus derechos de despegue y aterrizaje en determinadas horas (slots).

Eso les deja un 20% de margen de cancelación.

Si sus operaciones no cumplen con esos porcentajes se ven obligadas a activar aviones vacíos para mantener los slots o al año siguiente se arriesgan a perder los mejores horarios comerciales.

No es lo mismo despegar de Londres a las 6 de la mañana que hacerlo a las 8 o 9.

Tampoco es igual aterrizar en Madrid a las 5 de la tarde que a la 1 de la madrugada, cuando el metro ya ha cerrado y las conexiones con el centro de la ciudad son más complicadas.

El precio tampoco es el mismo.

Una estación de metro vacía

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Muchos servicios de metro en capitales europeas no funcionan durante la noche.

“Los vuelos fantasma: úsalo o piérdelo”

Así que en los aeropuertos más congestionados, y para poder organizar todo el tráfico aéreo, la Comisión Europea y la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos aplican la regla “úsalo o piérdelo”.

“Los vuelos fantasma se definen como aquellos operados voluntariamente por las aerolíneas exclusivamente con el fin de conservar los derechos históricos sobre sus franjas horarias”, explican desde el Consejo Internacional de Aeropuertos -ACI por sus siglas en inglés-.

El organismo, que representa los intereses de los aeropuertos ante los gobiernos añade que “los vuelos fantasma no se ofrecen a la venta, no transportan pasajeros y no generan ingresos para las aerolíneas”.

Muchos cree que los vuelos fantasma no benefician a nadie y que es una práctica innecesaria y derrochadora.

Otros que el reparto coordinado de los slots en aeropuertos que están en el máximo de su capacidad posible asegura la competencia entre aerolíneas y beneficia a los consumidores.

Aeropuerto

Getty Images
Las aerolíneas nuevas tienen barreras para entrar en el mercado

“Son vuelos que, a priori, no tienen sentido económico y mucho menos medioambiental. Se quema mucho queroseno que tiene un claro impacto en el cambio climático”, afirma Diego R. González, presidente de la Asociación Mundial de Abogados de Aeropuertos.

Aereolíneas tradicionales y low cost

La clave está precisamente en el aspecto comercial.

“Los slots son esos horarios o turnos asignados. Si no los utilizan, son penalizadas. Al año siguiente la autoridad aeroportuaria se lo asigna a otra compañía y para las aerolíneas es una forma de perder cuota de mercado“, afirma González.

Para el abogado existe una puja entre las aerolíneas tradicionales y las que han llegado al mercado recientemente, que incentiva que los transportistas se esfuercen al máximo por cumplir con la regulación así sea volando vacíos.

“Las líneas aéreas que dominan el mercado lo hacen porque tienen los mejores horarios, que son los más costosos. Son las rutas que llegan a los aeropuertos en los horarios centrales en términos de conveniencia”, dice.

“Al haber un carrier dominante que no tiene competencia en una ruta en un horario, lo que ocurre es que no baja los precios. Hay un problema de competencia entre las compañías aéreas que pujan por un recurso escaso, como es el de infraestructura aeroportuaria“, añade.

Cola en un aeropuerto

Getty Images

Willie Walsh, director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, argumenta que este modelo comercial alienta a las aerolíneas a volar a baja capacidad o vacía para mantener las franjas horarias.

“Si vuelas entre dos aeropuertos con la capacidad regulada, necesitas tener el permiso de ambos para no volar. De lo contrario tienes que operar”, explicó el directivo en un video al tiempo que dijo que no cree que haya aerolíneas haciendo esta práctica de forma deliberada.

Las aerolíneas reclaman mayor flexibilidad en la regla.

Pero desde la industria también apuntan a que antes de volar un avión vacío, la aerolínea afectada podría rebajar los precios intentando atraer viajeros al vuelo en problemas.

Una política rara de ver.

Aeropuerto de Miami

Getty Images

Daño ambiental de los vuelos fantasmas

A todo este frágil equilibrio de la industria aeronáutica se suma el daño ambiental.

La aviación es responsable de alrededor del 2% de las emisiones globales de CO2 pero el sector en su conjunto suma alrededor del 3,5% del calentamiento global debido a la actividad humana.

Y es un sector que seguirá creciendo.

Desde el año 2000, las emisiones han aumentado un 50% y se espera que la industria crezca más de un 4% cada año durante las próximas dos décadas, según la Agencia Internacional de Energía (AIE).

El daño ambiental de los “vuelos fantasma en Europa”, según Greenpeace, es “equivalente a las emisiones anuales de más de 1,4 millones de automóviles”.

Y todo en un momento en el que la industria de la aviación se comprometió a lograr emisiones netas de carbono cero para 2050.

Aeropuerto Benito Juárez en México

Getty Images

No sucede en Latinoamérica

La situación en América Latina y el Caribe es diferente.

Hay que tener en cuenta que el sistema de slots está en vigor en aeropuertos una capacidad al límite.

“Evidentemente hay aeropuertos congestionados en algún país como pueden ser Brasil o México y en determinados horarios en Perú y Colombia, pero en la región no está sucediendo porque la capacidad de los aeropuertos no ha llegado a un punto en el que necesiten restricciones”, dice González.

Y es que aunque después de la pandemia el volumen de pasajeros se está recuperando, el número de movimiento de aeronaves no es tan representativo como para obligar a los aeropuertos a tomar medidas.

“Europa está sufriendo, entre otras cosas, de una demanda latente. Es decir, gente que estaba esperando que se abriera todo para viajar. También de los vuelos recuperados que no se hicieron durante la pandemia. Aquel billete que compraste y quedo ahí hasta que todo volvió a abrir”, dice Rafael Echevarne, director general de ACI para Latinoamérica y el Caribe.


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