Maduro anuncia viernes no laborable; pide a las mujeres dejar de usar secadora de cabello
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Maduro anuncia viernes no laborable; pide a las mujeres dejar de usar secadora de cabello

El presidente de Venezuela activó un plan para ahorrar energía eléctrica, estableciendo medidas como el viernes no laboral durante abril y mayo; pidió a las mujeres reducir el uso de la secadora para el cabello y peinarse con los dedos.
Foto: Archivo AP
Por AP
7 de abril, 2016
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El gobierno venezolano convertirá los viernes en “días no laborables” para los empleados públicos durante los meses de abril y mayo, en un intento de enfrentar la crisis energética generada por la sequía que afecta a la represa del Guri.

El agua de esa represa genera cerca del 60% de la electricidad que se consume en Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro anunció el miércoles el decreto especial, con el que las autoridades esperan reducir en al menos un 20% el consumo eléctrico en las oficinas públicas.

“Mañana debe salir en la Gaceta Oficial el decreto especial… estableciendo todos los días viernes como día no laborable a partir de esta misma semana, durante los meses de abril y el mes de mayo”, dijo Maduro durante su intervención en programa semanal de radio y televisión del influyente diputado oficialista Diosdado Cabello “Con el Mazo Dando”.

“Así que vamos a tener fines de semana largos donde tenemos que incrementar el aporte” de la administración pública nacional, estatal y municipal para contribuir con el ahorro de la energía, incluyendo “todos los entes laborables del sector público que no afecte la producción” de bienes y servicios, resaltó el mandatario.

Maduro defendió el decreto especial, afirmando que apunta a sortear el riesgo que enfrenta la represa de Guri ante la fuerte sequía, “buscando la menor afectación en un momento extremo”. Gurí alimenta las tres centrales hidroeléctricas del estado suroriental de Bolívar, que generan cerca de 60% de la electricidad del país.

El mandatario recomendó además a las mujeres reducir el uso de la secadora eléctrica de cabello. Usarla solo para ocasiones especiales, o peinarse con los dedos:

Añadió que se mantendrán las jornadas diarias de trabajo a 5 horas y media en algunos ministerios y empresas públicas para contribuir con el ahorro eléctrico, fijado a finales de febrero.

Además ordenó que los inspectores eléctricos, en colaboración con agentes de las Fuerzas Armadas, verifiquen “la ampliación de la autogeneración de grandes usuarios públicos y privados de 4 a 9 horas, entre los que destacan centros comerciales y empresas estatales básicas del acero y aluminio”.

Maduro advirtió que los comercios e industrias que no cumplan el recorte de consumo mediante la autogeneración de electricidad serán sancionados, sin dar otros detalles.

El gobierno está trabajando para incrementar la capacidad de generación termoeléctrica con la activación de nuevos generadores, señaló el presidente.

El sistema termoeléctrico genera cerca de 6.000 megavatios que suplen parte de la demanda promedio del país, que el gobierno estima en 15.500 megavatios. La mayor parte de la demanda eléctrica de Venezuela es atendida por el sistema hidroeléctrico.

El gobierno atribuye la crisis energética al fenómeno climático de El Niño, que generó un prolongado y fuerte verano.

Los críticos del gobierno, en tanto, aseguran que la crisis energética se debe en gran parte a las deficiencias del sistema público termoeléctrico debido a la falta de planificación y a erradas inversiones realizadas por el ex presidente Hugo Chávez (1999-2013), fallecido en marzo de 2013, y después Maduro, su heredero político.

El gobernante también exhortó a los venezolanos “racionalizar el consumo eléctrico” en sus hogares, argumentando que todas las medidas adoptadas por su gobierno para ahorrar electricidad serán insuficientes debido a que en esta nación sudamericana “el consumo en el sector residencial, a diferencia de otros países, es mayor que el comercial e industrial”.

Algunos analistas asocian ese particularidad a la sostenida caída del aparato productivo durante los mandatos de Chávez y Maduro y a las tarifas residenciales preferenciales del servicio, que figuran entre las más bajas del mundo.

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'Mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz': el testimonio de muerte digna en Colombia

Martha Sepúlveda es la primera paciente en Colombia que accederá a la eutanasia sin tener una enfermedad terminal. Federico, su único hijo, cuenta en un conmovedor relato por qué ayudó a su madre a cumplir su último deseo.
9 de octubre, 2021
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Martha Sepúlveda está feliz porque pondrá fin a su vida el domingo 10 de octubre a las 7 de la mañana.

Se ríe frente a las cámaras comiendo patacón con guacamole y tomando cerveza en un restaurante de Medellín, a pesar de que se enfrentará a la muerte.

Está feliz precisamente porque logró que la justicia le diera la autorización para someterse a una eutanasia.

En Colombia la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015. En julio pasado, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable,

Y el de Martha Sepúlveda es el primer caso en que se autoriza una eutanasia en un paciente que no tiene una enfermedad terminal.

Según la agencia EFE, que cita al Ministerio de Salud, en el país se han realizado 94 procedimientos de eutanasia desde abril de 2015 hasta el 8 de mayo de 2020

Para Martha, desde que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad grave e incurable, su vida se había transformado en un tormento.

Como sabía que la suya iba a ser una muerte lenta y dolorosa que se extendería por varios años, el futuro le parecía desgarrador.

Hasta que un día le dijo a Federico, su único hijo de 22 años, que quería luchar por conseguir su eutanasia.

Los médicos no le dieron muchas esperanzas porque una de las condiciones establecidas por la legislación colombiana para acceder al procedimiento, es que la expectativa de vida del paciente sea inferior a seis meses.

En el caso de Martha, la agonía podía prolongarse al menos por tres años más. Sin embargo, ella dio la batalla judicial hasta que finalmente logró su objetivo.

Paradójicamente, conseguir la muerte, le devolvió la vida.

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno”, cuenta su hijo en diálogo con BBC Mundo.

Y así se le ve, contenta porque va a morir.

“Tengo buena suerte”, dice en su última entrevista televisiva con Caracol TV. “Me río más, duermo más tranquila”.

“Soy una persona católica, me considero muy, muy creyente. Pero Dios no me quiere ver sufrir a mi“.

“Con una esclerosis lateral en el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es que me vaya a descansar”.

Este es el testimonio de su hijo, Federico Redondo Sepúlveda, contado a BBC Mundo en primera persona.


A mi mamá le diagnosticaron la esclerosis lateral amiotrófica a fines de 2018.

Ella lo tomó de una manera bastante particular. Su reacción fue reírse. Dijo “vea, tengo esta enfermedad y me muero en tres años”. Pero lo dijo de manera muy jocosa, muy divertida, haciendo bromas.

Mi mamá siempre ha sido una persona muy abierta a la muerte. Ella siempre ha dicho “yo no tengo miedo a partir, sino a la forma en la que voy a partir”, que es precisamente por lo que buscó que le reconocieran el derecho a una muerte digna.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Ella no concebía la vida postrada en una cama. El final de la esclerosis lateral amiotrófica es sin poder hablar, sin poder tragar… es algo sumamente doloroso e indigno para ella.

Se tomó muy olímpicamente el diagnóstico. Posteriormente ya empezó a perder fuerza en las piernas, a requerir apoyo para caminar en distancias más o menos largas. Ya luego requería apoyo para todo tipo de caminatas incluso dentro de la casa.

Y a principios de este año empezó a requerir apoyo para ir al baño. Después, había que bañarla, había que vestirla. En ocasiones se le dificultaba comer o cepillarse porque las manos estaban perdiendo demasiada fuerza.

Lo peor para ella es ver cómo se deterioraba a tal punto que no puede ser independiente para lo más básico de las actividades cotidianas.

Un día ella me dijo: “Sería tan bueno que yo pudiera solicitar la eutanasia”. Y pues yo no lo tomé como muy en serio.

Pero cuando me dijo que quería hacerlo, yo estuve en negación por unos días. Yo decía, “no, mi mamá no, todavía no”. Le decía, “mami, por favor no”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda
Martha y su hijo Federico.

Yo me considero una persona muy liberal, pensaba que el derecho a la eutanasia es un derecho que hay que proteger, pero nunca lo vi como algo cercano.

Pero ya luego, concientizándome un poco de la condición precaria en la que ella estaba, y de su desespero, y de la indignidad en la que estaba, yo dije: “Creo que demuestro más mi amor si la apoyo en esta decisión que ella tomó“.

Yo sí necesito a mi mamá y quiero que esté conmigo en cualquier condición. Pero en ese caso solo estaría pensando en mí, en mis necesidades.

Llevamos 22 años juntos. Mi vida giraba alrededor de ella y la de ella alrededor mío. Luego de su partida, yo tendré que inventarme otra vida. Por eso fue tan difícil al principio.

Cuando yo la cuidaba tenía sentimientos encontrados. Por un lado me gustaba, porque sentía que le estaba regresando a mi mamá de alguna forma, todo el apoyo y todo lo que ha hecho por mí a lo largo de la vida.

Pero también pensaba en lo que ella me decía. Me decía: “Hijo, esto no es vida, esto no es digno”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Claramente yo estoy triste. Claramente estoy ansioso, claramente estoy… de alguna forma desesperado. Sería muy raro que no lo estuviera.

Pero también de alguna manera me reconforta el hecho de que mi mamá haya podido terminar su vida de la forma que ella quería.

El día y la hora que ella quería.

Desde muy joven dijo que nunca quería estar postrada en una cama, absolutamente dependiente en todo momento.

Nosotros coincidimos en que vivir es decidir y desde que la esclerosis empezó a condicionar físicamente a mi mamá, ella ya no puede decidir por sí misma.

Muchas personas se sorprenden porque la ven muy tranquila y muy feliz.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno. Ella antes no era así. Antes estaba desesperada, triste y con pocas esperanzas de cara al futuro.

Pero ahora, mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz. Está feliz desde que sabe que le van a aplicar el procedimiento eutanásico.

El domingo se va a hacer una cremación, se va a celebrar una eucaristía y… y ya, porque básicamente eso es lo que quiere.

La voy a extrañar mucho. Yo creo que no hay nada que no vaya a extrañar porque nada volverá a ser lo mismo. Nada.

Desde su sonrisa y su berraquera y su buena actitud ante lo bueno y lo malo de la vida… hasta sus regaños.

Todo me hará falta.


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