En una década hubo mil 365 quejas por violencia sexual en escuelas de México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Cuartoscuro Archivo

En una década hubo mil 365 quejas por violencia sexual en escuelas de México

En todo el país, sólo 22 entidades tienen programas de prevención de violencia sexual contra menores de edad.
Foto: Cuartoscuro Archivo
12 de mayo, 2016
Comparte

Sólo de 2002 a 2013, las secretarías de Educación de los estados recibieron mil 365 quejas por agresiones, abuso y acoso sexual en los planteles escolares, y en 26% de los casos no se inició ninguna investigación, según documentó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

En todo el país, sólo 22 entidades tienen programas de prevención de violencia sexual contra menores de edad. Sin embargo, no siempre están dirigidos a todos las personas que deben estar informados, como lo son los padres y todo el personal que labora en la escuela y no sólo los maestros.

Se trata de Aguascalientes, Colima, Distrito Federal, Durango, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.

En tanto, desde 2014, la CNDH señaló que la Secretaría de Educación Pública (SEP) carecía de una normativa que estableciera los criterios mínimos para que las entidades realizaran sus lineamientos de atención y prevención de abuso sexual. Sin embargo, en los últimos dos años no se ha publicado nada al respecto en el Diario Oficial de la Federación.

SEP despide a 2 funcionarias por caso de agresión sexual contra 3 menores en un kínder

De acuerdo con la Recomendación sobre la prevención, atención y sanción de casos de violencia sexual en contra de niñas y niños en centros educativos, emitida por la CNDH en 2014, el organismo reportó que de enero del año 2000 a 2014 recibió 190 quejas al respecto.

Hasta 2012, el número de quejas no superó los 25 casos, pero en 2013 aumentó a 51 y en 2014 se registraron 31. Sobre estas quejas, la CNDH emitió 18 recomendaciones, de las cuales 14 fueron dirigidas a la Secretaría de Educación Pública, una al gobierno de Oaxaca, Michoacán, Zacatecas y a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Universidades reprobadas: solo 4 tienen protocolos contra el acoso sexual

En las recomendaciones se comprobó que 129 niñas y niños sufrieron violencia sexual mientras cursaban educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y educación especial.

En las investigaciones de la CNDH, comprobó que 28 los agresores eran servidores públicos y laboraban en las escuelas como profesores, prefectos, personal de intendencia y empleados administrativos.

Sólo en dos de las 18 recomendaciones hubo una actuación oportuna por parte de la autoridad escolar después de la denuncia, mientras que en los casos restantes, las fallas atentaron contra las víctimas: las escuelas y autoridades permitieron que el agresor continuara frente a un grupo, no sancionaron al agresor, ni actuaron para evitar que las agresiones continuaran repitiéndose.

La CNDH preguntó a las secretarías de Educación de los estados información sobre las quejas recibidas sobre abuso sexual en las escuelas y la Ciudad de México tuvo el mayor registro, con 546 entre 2000 y 2013. Le sigue Veracruz con 190 y el estado de México con 156; Jalisco 139 y Guanajuato 124.

El organismo concluyó que la violencia sexual en centros escolares conlleva “diversas omisiones por parte de las autoridades escolares”, como la falta de una política de prevención e identificación, desconocimiento o negligencia por parte de las autoridades escolares respecto al procedimiento que se debe seguir cuando se ha detectado un caso de violencia sexual, inadecuada atención a las víctimas.

Además, falta de instalaciones adecuadas en los centros escolares, y la falta de control en la contratación de personal y la aplicación de sanciones insuficientes hacia los servidores públicos que incurran en conductas de este tipo.

¿Falló el protocolo en el caso del kínder Matatena?

La violación sexual contra menores de edad en el kínder Matatena puso en evidencia la actuación de los funcionarios públicos frente a este problema. Aunque desde 2012 la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal tiene lineamientos para la prevención, atención y seguimiento de la violencia, maltrato, acoso escolar y abuso sexual infantil, no se cumplieron completamente en este caso.

Un padre de familia denunció ante la directora del preescolar Patricia Guitlán, que el administrador, Rafael Duarte, había abusado sexualmente de su hijo. Aunque el protocolo establece que ella debía dar aviso a la SEP, no ocurrió. Aún cuando el protocolo advierte que “la oportunidad con que se atienda a las personas involucradas en el evento de violencia, va a incidir directamente en su solución”.

Detienen a empleado del kínder Matatena acusado de agresión sexual contra tres niños

Otro padre interpuso la denuncia directamente ante la Administración Federal de la SEP. Según el protocolo, después de abrir un expediente, deben realizar una investigación en la escuela.

Mariana Tovar, madre de uno de los pequeños, asegura que las supervisoras sí acudieron al plantel, pero “sólo llenaron reportes machotes y no profundizaron en la investigación; hubo negligencia”, sentencia.

Por ejemplo, dice, nunca reportaron ante la SEP que el kínder también tenía a 22 niños en guardería, pese a que no tenía permiso. Por eso, la SEP cesó a María Reyna Gómez Pérez y Rosalía Cruz Reyes, subdirectora de Control de Operación e Inspección de Escuelas Particulares y supervisora de Zona, respectivamente.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Qué tan fuerte es tu apretón de manos y qué dice sobre tu estado de salud

La mano humana tiene muchas funciones, pero también puede ser un indicador de varias enfermedades comunes.
Getty Images
15 de noviembre, 2020
Comparte

La mano humana es extraordinaria.

No solo nos permite arrojar, agarrar o recoger cosas, sino que también es un indicativo de salud.

Evaluando la cantidad de fuerza que una persona puede generar con su agarre de manos, los investigadores pueden comprender la fuerza de una persona, conocer la velocidad a la que envejece e incluso diagnosticar ciertas afecciones de salud, como enfermedades cardíacas y cáncer.

La fuerza del agarre se puede medir usando un dinamómetro, con el cual la persona lo agarra de la misma forma que sostendrían un vaso, con el codo echado hacia un lado y colocado en ángulo recto.

Entonces se exprime el instrumento durante unos cinco segundos. La prueba se realiza en ambas manos, normalmente con tres apretones por mano, y entonces se mide la fuerza media.

Los hombres de entre 20 y 30 años poseen la mayor fuerza, mientras que las mujeres mayores de 75 tienen la menor.

Grupo de hombres y mujeres juntando sus manos.

Getty Images
Los hombre y mujeres de entre 20 y 29 años de edad son el grupo que mayor fuerza media posee en sus manos.

En las personas entre 20 y 29 años, el apretón medio es de 46 kilogramos de fuerza en hombres y 29 kilogramos en mujeres. Esta medida decrece hasta 39 y 23,5 kilogramos respectivamente cuando la persona alcanza entre 60 y 69 años de edad.

¿Qué significa tener menos fuerza en las manos?

Algunas investigaciones han mostrado que tener una fuerza de agarre menor que la media si se compara con el mismo género y rango de edad se asocia a un mayor riesgo de fallo cardiovascular. Una fuerza menor indica cambios perjudiciales en la estructura y funciones del corazón.

De forma similar, un apretón más débil puede predecir una muerte cardíaca, muerte por cualquier otra causa e ingresos en hospitales por un fallo en el corazón.

La fuerza de un apretón de manos también puede ser útil para predecir la supervivencia al cáncer. Aunque la supervivencia se base en otros factores como el tipo de cáncer y el tiempo de diagnóstico, un estudio afirma que sus pacientes tuvieron más posibilidades de superar cáncer de pulmón mientras más fuerte era su apretón.

Doctor revisando una placa de tórax.

Getty Images
Un estudio afirma que una mayor fuerza en la mano está asociada con mayor supervivencia al cáncer de pulmón.

Ser diagnosticado con cáncer colorrectal, de próstata o pulmón en hombres y mama o pulmón en mujeres está asociado con una reducción de cinco kilogramos de fuerza en la mano en las personas que tienen entre 60 y 69 años.

Este deterioro también se vinculó a un aumento en las posibilidades de morir con cáncer colorrectal en hombres y de mama en mujeres.

La obesidad también está asociada a un apretón más frágil en una etapa más adulta. La presencia de grasa alrededor de un músculo reduce su eficacia.

Un trabajo reciente mostró que las personas que desarrollan diabetes tipo 2 tienen un apretón de manos más débil. Probablemente, esto está causado por la presencia de grasa en los músculos, haciéndolos menos eficientes y consecuentemente provocando inactividad y empeoramiento muscular.

Persona pesándose en una báscula.

Getty Images
La obesidad también está asociada a una pérdida de fuerza en las manos.

La fuerza de la mano disminuye con la edad. Mientras el cuerpo pierde masa muscular cuando envejece, también pierde fuerza en su mano.

El envejecimiento provoca una disminución de la masa (y función) muscular, a un ritmo de 1% anual a partir de la mediana edad. Esto puede resultar en una pérdida de hasta el 50% de la masa muscular entre los 80 y los 90 años de edad.

Pero el envejecimiento progresa a diferentes ritmos en las personas.

Esto significa que la fuerza de agarre podría disminuir por los cambios relacionados con la edad en el sistema nervioso, donde las señales no viajan tan rápido, o por la pérdida de masa muscular en los brazos.

Otro estudio ha demostrado que la fuerza de agarre reducida en los adultos mayores se asocia con una función cognitiva más baja.

Pérdida muscular

La pérdida muscular ocurre en todo el cuerpo cuando desarrollamos ciertas dolencias de salud y envejecemos.

Sin embargo, la fuerza puede ser difícil de medir en varias zonas, de ahí que las manos sean tan importantes. Su habilidad para producir tanto movimientos refinados como potentes les hace ser un buen indicador general de salud.

Mujer haciendo ejercicio.

Getty Images
Una de las claves para el mantenimiento de la salud y de la fuerza muscular es hacer ejercicio.

Cuando enfermamos, incluyendo diabetes, corazón o cáncer, se reduce la habilidad de nuestros músculos de generar fuerza. También se deteriora la funcionalidad y movilidad de los mismos.

Esto resulta de una combinación de factores, como la reducción de la función del corazón de permitir movimientos prolongados, la pérdida de eficiencia y masa muscular y la fatiga.

Ciertas condiciones de salud también pueden causar fatiga, lo que nos hace menos propensos a movernos y hacer ejercicio, provocando un ciclo de mayor pérdida muscular y disminución de la fuerza.

El cáncer, en particular, puede limitar el funcionamiento de nuestro sistema digestivo, dificultando el consumo de alimentos y reduciendo el apetito.

Puño apretado.

Getty Images
¿Qué tan fuerte es tu apretón de manos?

Los alimentos que comemos, especialmente las proteínas, son importantes para mantener la masa muscular y la fuerza. Sin alimentos adecuados que nos den energía, el cuerpo debe aprovechar sus reservas internas para generarla.

Una de las principales formas en que lo hace es quemando el tejido que no se está utilizando, y el músculo es el combustible favorito para esta situación. La pérdida de masa corporal reduce las reservas naturales del cuerpo y, potencialmente, su capacidad para soportar enfermedades crónicas prolongadas.

Una de las claves para el mantenimiento de la salud y de la fuerza muscular es hacer ejercicio. Los músculos se descomponen si no se usan.

Por ejemplo, es bien sabido que hacer que los pacientes caminen después de una cirugía previene la pérdida de músculos y huesos y reduce la duración de la estadía en el hospital.

De cualquier manera, un fuerte apretón de manos puede ofrecer más información sobre ti de lo que piensas.

Adam Taylor es profesor de anatomía en la Universidad de Lancaster en Reino Unido.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Haga clic en este enlace para leer la nota original en inglés.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=OPBtbIkRIUc&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.