Jane Goodall: la doctora que habla con los chimpancés
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Instituto Jane Goodall

Jane Goodall: la doctora que habla con los chimpancés

La antropóloga, etóloga, primatóloga y hoy mensajera de paz de la ONU estuvo en nuestro país para hablar sobre su intención de involucrar a México en proyectos de conservación ambiental, dirigidos a niños y jóvenes.
Foto: Instituto Jane Goodall
Por Eréndira Aquino
1 de mayo, 2016
Comparte

A Jane Goodall siempre le han gustado mucho los animales y los libros. Cuando era pequeña leyó “’Tarzán, el rey de los monos” y decidió que, al crecer, dejaría Londres para vivir en África con los animales y escribir libros sobre ellos.

Todo mundo se burló de su idea, le dijeron que África estaba muy lejos y que, además, como niña debía tener metas más alcanzables. Ella ahorró dinero y partió a África, donde conoció al reconocido antropólogo Louis Leakey, quien la impulsó a que, en su calidad de etóloga –especialista en comportamiento humano y animal–, y antropóloga, investigara por primera vez a los chimpancés salvajes, porque eran los animales más semejantes al ser humano.

 Desde ese momento, comenzó a acercarse a la comunidad de chimpancés, de quienes poco a poco ganó la confianza.

Desde 1960 Jane Goodall, quien ahora tiene 82 años, comenzó a estudiar chimpancés en la Gombe Stream Chimpanzee Reserve –actualmente Parque Nacional de Gombe –, en lo que ahora se denomina Tanzania, antes Protectorado Británico de Tanganika.

El descubrimiento

El financiamiento para la investigación de Goodall era limitado, pero un día descubrió algo que impactó a la comunidad científica: un chimpancé utilizaba una varita recta para sacar larvas de los nidos de termitas y comerlas; básicamente, era un animal que estaba utilizando herramientas.

Este descubrimiento llamó la atención de National Geographic, que elaboró diversos documentales al respecto e incrementó el financiamiento de su trabajo, lo que le permitió seguir adelante.

A partir de entonces, documentó lo parecida que era la conducta de esta comunidad de chimpancés con las comunidades de seres humanos. En ese entonces, no se sabía todo lo que ahora se conoce acerca de la similitud, incluso genética, entre ambas especies.

Las similitudes que halló van desde las relaciones familiares, entre hembras y machos para reproducirse, su capacidad de generar empatía y ayudarse entre sí e, incluso, la hostilidad entre animales, que puede derivar en enfrentamientos a muerte. La gran diferencia es que los seres humanos manejamos un lenguaje oral, y ellos no.

Ahora ella ya no es investigadora; a cargo de los trabajos de investigación han quedado otros científicos y jóvenes estudiantes, mientras tanto, ella se dedica a visitar diferentes países del mundo, como activista y vocera de la conservación ambiental.

56 años después

El Parque Nacional de Gombe, donde ella comenzó sus investigaciones, se encuentra conectado a través de un corredor biológico con el Lago Tanganica.

Durante los noventas, que ella sobrevoló el área, quedó impresionada porque las 32 millas cuadradas del Psrtque, donde ella trabajaba, era la única “mancha verde” rodeada de deforestación en la zona.

Las comunidades tenían un número de habitantes mayor al que podían soportar y presentaban problemas, incluso, para producir comida suficiente.

Fue entonces que participó en la creación del Programa ‘They Care’ (TCARE), que trabaja con el concepto de Conservación Centrada en la Comunidad, abordando la problemática de la gestión sostenible de recursos naturales, la protección del medio ambiente, armonizada con la educación y la salud de las comunidades en Tanzania, Uganda, República Democrática del Congo y el sur de Senegal.

A partir del desarrollo de TCARE, comenzó a restaurarse la vegetación en los corredores ambientales de la región; además, trabajan también en zonas donde existen bosques y selvas intactos, ayudando a prevenir su destrucción.

Cuenta también con un programa de atención para chimpancés huérfanos, y se sostiene por medio de donaciones. Para mayor información acerca de cómo contribuir con esta causa, puedes visitar la página del Centro de Rehabilitación de Tchimpounga.

Niñas, niños y jóvenes por la conservación ambiental

La antropóloga, etóloga, primatóloga y hoy mensajera de paz de la ONU estuvo en nuestro país para hablar sobre su intención de involucrar a México en proyectos de conservación ambiental, dirigidos a niños y jóvenes.

Uno de los objetivos de la visita de Jane Goodall a México, fue hablar del programa Roots and Shoots, que actualmente está activo en 140 países.

Roots and Shoots ofrece una plataforma digital en la que niñas, niños y jóvenes de todo el mundo pueden registrar proyectos que desarrollen dentro de sus escuelas o comunidades, sobre medio ambiente, problemas de la comunidad y cuidado de los animales que quieran abordar.

Actualmente, la plataforma cuenta con 17 proyectos mexicanos registrados, entre los que destacan los de la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda –con programas de educación ambiental comunitaria, Festivales, etc. – y los de Calakmul – con la investigación sobre las características culturales de la población para la implementación de programas que ayuden a la gente a comenzar con formas de vida sustentables y amigables con el medio ambiente–.

“El objetivo es tener más proyectos en México. Lo único que necesitamos es que los niños se registren, sin costo, porque queremos compartir con todo el mundo lo que niños de diferentes países están haciendo… con links que lleven a ver los trabajos y que puedan comunicarse entre ellos, de país a país”, mencionó la Dra. Goodall.

Si te interesa conocer más sobre este proyecto o registrarte como parte de la comunidad de niñas, niños y jóvenes que están actuando para salvar el planeta, te invitamos a consultar la página de Roots and Shoots .

Este el mensaje que la Dra. Jane Goodall dio a las niñas, niños y jóvenes de México:

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Resuelven el misterio de la muerte de cientos de elefantes en Botsuana

Las toxinas producidas por las algas en los pozos de agua causaron la muerte de 330 elefantes en Botsuana a principios de este año.
21 de septiembre, 2020
Comparte
Dos cuerpos de elefantes al costado de un pozo de agua.

Reuters
Más de 300 elefantes murieron este año en Botsuana.

Entre mayo y junio de este año, cientos de elefantes aparecieron muertos en el trascurso de solo dos meses en Botsuana.

Las imágenes de los cuerpos sin vida se multiplicaban y eran desgarradoras.

Botsuana alberga un tercio de la población de elefantes en declive de África.

Nadie sabía la razón de esta muerte masiva. Hasta este lunes.

Autoridades de vida silvestre locales informaron que toxinas producidas por algas microscópicas en el agua fueron la causa de la muerte de cientos de ejemplares.

Las autoridades dicen que ahora se sabe que un total de 330 elefantes murieron por ingerir cianobacterias.

Se descartó la caza furtiva como causa de muerte.

Una foto compuesta muestra elefantes muertos en el delta del Okavango de Botsuana en mayo y junio de 2020.

Reuters
Las desgarradoras imágenes de elefantes muertos en Botsuana.

Cambio climático

Las cianobacterias son bacterias tóxicas que pueden aparecer de forma natural en el agua estancada y, a veces, crecer en gran medida convirtiéndose en lo que comúnmente se llaman algas verdiazules.

Los científicos advierten que el cambio climático puede hacer que estos acontecimientos, conocidos como floraciones tóxicas, sean más probables, porque se favorecen del agua caliente.

Los hallazgos se producen tras meses de pruebas en laboratorios especializados en Sudáfrica, Canadá, Zimbabue y Estados Unidos.

Muchos de los elefantes muertos se encontraron cerca de charcas de agua, pero hasta ahora las autoridades habían dudado que las bacterias fueran las culpables porque estas aparecen en los bordes de los estanques y los elefantes tienden a beber de la parte media.

“Nuestras últimas pruebas han detectado que las neurotoxinas cianobacterianas son la causa de las muertes. Estas son bacterias que se encuentran en el agua”, dijo este lunes el veterinario principal del Departamento de Vida Silvestre y Parques Nacionales, Mmadi Reuben, en una conferencia de prensa.

El cuerpo de un elefante cerca de los arbustos.

Cortesía
Pese a que los resultados de laboratorio revelaron la causa de la muerte de los elefantes, los especialistas aún tienen dudas.

Las muertes “cesaron a fines de junio de 2020, coincidiendo con el secado de los estanques (de agua)”, según lo cita la agencia AFP.

Los informes de junio señalaron que no les habían removido los colmillos, lo que significaba que la caza furtiva no era una explicación probable.

También se ha descartado el envenenamiento por ántrax, según el alto funcionario del departamento de vida silvestre, Cyril Taolo.

Pero aún quedan dudas sobre las muertes, dijo Reuben a periodistas.

“Todavía tenemos muchas preguntas por responder, como por qué solo los elefantes y por qué solo esa área. Tenemos una serie de hipótesis que estamos investigando”, aseguró.

Elefante muerto en Botsuana en mayo de 2020.

Reuters
Los especialistas consideran que estas muertes fueron “sin precedente”.

Los cientos de cadáveres fueron detectados con la ayuda de reconocimientos aéreos a principios de este año.

“Sin precedentes”

Niall McCann, de la organización benéfica National Park Rescue, con sede en Reino Unido, le dijo anteriormente a la BBC que los conservacionistas locales alertaron al gobierno por primera vez a principios de mayo.

Detectaron 169 (cuerpos de elefantes muertos) en un vuelo de tres horas”, enumeró. “Poder ver y contar tantos en un vuelo de tres horas fue extraordinario”, calificó.

“Esto no tiene precedentes”, enfatizó.

Veinticinco elefantes de un grupo murieron recientemente en el país vecino Zimbabue. Se han enviado muestras de prueba a Reino Unido para su análisis.


¿Qué son las cianobacterias?

Algas verdiazules, vistas al microscopio.

Getty Images
Estas son las cianobacterias vistas con microscopio.
  • Las cianobacterias, también conocidas como algas verdiazules, se encuentran en todo el mundo, especialmente en aguas tranquilas y ricas en nutrientes.
  • Algunas especies de cianobacterias producen toxinas que afectan a animales y humanos.
  • Las personas pueden estar expuestas a toxinas cianobacterianas al beber o bañarse en agua contaminada.
  • Los síntomas incluyen irritación de la piel, dolores de estómago, vómitos, náuseas, diarrea, fiebre, dolor de garganta y de cabeza.
  • Los animales, las aves y los peces también pueden resultar envenenados por altos niveles de cianobacterias productoras de toxinas.

Fuente: OMS


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=pYIf6wjvCOI

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.