Algunas de las frases más célebres de Mohamed Alí
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BBC Mundo

Algunas de las frases más célebres de Mohamed Alí

Además de su gran habilidad boxística, Mohamed Alí se destacaba por su prodigiosa fluidez verbal que utilizaba tanto dentro como fuera del cuadrilátero.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
4 de junio, 2016
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Además de su gran habilidad boxística, Mohamed Alí se destacaba por su prodigiosa fluidez verbal que utilizaba tanto dentro como fuera del cuadrilátero.

Su capacidad para hablar interminablemente y su lengua mordaz deleitaba a los periodistas deportivos y desquiciaba a sus rivales.

Sus comentarios solían burlarse de su oponente eventual, prediciendo el resultado (naturalmente a favor de Alí) en rimas y versos sencillos que producían carcajadas en todos menos los que se dieran por aludidos.

Además de darle una ventaja psicológica antes de la pelea, también servían para publicitar el evento boxístico y aumentar los ingresos de taquilla.

De esa manera, Alí fue uno de los pioneros de la promoción personal y cultivación de la imagen en el mundo deportivo.

Pero sus palabras también podían crear polémica, particularmente durante la época, a finales de los años 60, en que se convirtió al islamismo y defendió su postura de no prestar servicio militar en Vietnam.

BBC Mundo les presenta algunas de sus frases más célebres:

“Flota como mariposa, pica como abeja”

Esta es quizás su frase más célebre y la que repetía una y otra vez.

Alí derrota a Sony Liston           Al derrotar a Sony Liston, Alí exigió a los periodistas a que se “comieran sus palabras”. Él nunca se comió las suyas.

La mencionó por primera vez antes de la primera pelea que tuvo contra el entonces campeón pesado Sony Liston, en 1964, cuando le arrebató sorpresivamente la corona.

Se convirtió en su lema y describe perfectamente su forma de boxear: rápido y ligero de piernas, moviéndose como si flotara, mientras que disparaba una metralleta de golpes no devastadores, pero cuya acumulación finalmente frustraba y derrotaba al rival.

La frase completa formaba una rima en inglés y reza: “Flota como una mariposa, pica como una abeja; sus manos no pueden golpear lo que sus ojos no ven”.

“Yo soy tan rápido que anoche apagué la luz y me metí en la cama antes de que el cuarto estuviera oscuro” Más descripciones sobre su prodigiosa velocidad de su boxeo que añadió a su repertorio de frases antes de la pelea en Zaire, en 1974, contra George Foreman, en la que reconquistó el campeonato de los pesos completos por segunda vez.

Puede ser una declaración muy exagerada, pero esa velocidad en los puños fue lo que, en parte, le dio la victoria.

Sin embargo, Alí se mantuvo estático y contra las sogas, atrincherado en una guardia cerrada, mientras George lo estremecía con poderosísimos golpes a los brazos y guantes.

Era parte de la estrategia. Foreman ya estaba exhausto y frustrado de tanto golpear. De pronto Alí, con una andanada de rápidos y certeros puñetazos a la cabeza, aturdió a George, que perdió el equilibrio y se fue al suelo para el conteo de diez.

La pelea llegó a conocerse como “The Rumble in the Jungle” (El rugido en la jungla), en una de las características rimas de Alí.

“Soy ‘El más grande'”

El más grande
Su autobiografía no podía tener otro título que “El más grande”.

También una frase que repitió una y otra vez y con la que, al final de cuentas, muchos comentaristas deportivos se referían a él.

Alí no era para nada modesto y ese fue el título que le dio a su autobiografía.

La expresión la usó por primera vez antes de su primera pelea con Liston.

En esa ocasión, después de ganar, también dijo: “Soy el más rápido, el más rudo y el más lindo”.

“Dije que era ‘El más grande’, no el más inteligente”

Mohamed Alí reconoció que no fue un gran estudiante en la escuela, pero con su manera habitual de darle una perspectiva positiva a una situación, buscó como convertir esa flaqueza académica en un arma a su favor.

En un mensaje para todos aquellos que no fueron muy buenos estudiantes o no tuvieron las oportunidades confesó: “No fui muy listo en la escuela, pero no me avergüenzo. Lo que quiero decir es, ¿cuánto dinero puede ganar el rector de un colegio?”

Sin embargo, nunca perdió la oportunidad de representarse como intelectualmente más capaz que sus rivales del ring, a quienes tildaba de “lentos” mentales.

“En la emoción de Manila, voy a derrotar al gorila”

Las declaraciones de Alí podían rayar en el insulto, a pesar de que se puede discutir que su propósito era promocionar las peleas.

Alí contra Frazier         Alí y Joe Frazier siempre se exigieron a fondo y sus tres enfrentamientos son clásicos del boxeo.

En 1975, en Manila, Filipinas, Alí se enfrentó por tercera y última vez contra Joe Frazier, en lo que sería la última gran pelea de las dos leyendas del boxeo, que no fueron los mismos tras esa velada.

Como se creía hermoso, le encantaba contrastarse con sus contrincantes refiriéndose a ellos como feos y malolientes.

En esta ocasión llamó a Frazier “gorila”, cosa que disgustó mucho a Joe y, de no tratarse de un negro refiriéndose a otro, hubiera podido considerarse racista.

La prensa lo aceptó como un slogan, ya que “gorila” rima con “Manila” y con“thrilla”, que describe un evento emocionante y lleno de suspenso.

“Siempre saco lo mejor que tienen los hombre que pelean conmigo, pero Joe Frazier saca lo mejor de mí”A pesar de los insultos en público, Alí apreciaba a Joe Frazier y lo reconocía como un durísimo oponente.

La rivalidad entre los dos es considerada una de las más grandes en la historia de los deportes.

Se enfrentaron tres veces. Joe ganó la primera, tumbando a Alí en el decimocuarto asalto y propinándole su primera derrota profesional. En la segunda, a doce asaltos, los jueces le dieron la decisión unánime a Alí.

Pero la tercera fue brutal, en el apabullante calor y humedad de Manila, con un vaivén en las acciones, hasta que Joe no pudo contestar la campana en el último asalto. “Le pegué con golpes que hubieran tumbado paredes”, expresó Frazier después.

Más tarde se supo que Alí estuvo a punto de tirar la toalla. “Es lo más cercano que he estado de la muerte”, confesó.

“Soy la parte que ustedes no reconocen, pero acostúmbrense a mí. Negro, seguro de mí mismo, engreído”

El auge de Mohamed Alí coincidió con los movimientos sociales para la igualdad racial en Estados Unidos.

Alí con mujeres musulmanasTY
Mohamed Alí fue el portavoz ideal para la iglesia negra musulmana.

Al lograr la fama a mediados de los 60, el entonces Cassius Clay se convirtió en musulmán uniéndose a la Nación del Islam, una rama islámica para afroestadounidenses, y cambió su nombre a Mohamed Alí.

Alí era el portavoz perfecto de Elijah Muhammad, el líder espiritual de los negros musulmanes.

Algunos piensan que fue manipulado por el líder religioso, pero no cabe duda que Alí inspiró a muchos negros en EE.UU. y les presentó una imagen positiva a la cual aspirar.

“Yo no tengo pleito con los vietcong. Ningún vietcong me ha llamado nigger(fuerte insulto para referirse a un negro en inglés)”

Sin duda la más penetrante declaración política que hizo Mohamed Alí al rehusar prestar el servicio militar obligatorio e ir a combatir en la impopular Guerra de Vietnam.

La declaración incluye una palabra despectiva e intensamente fuerte que muchos arguyen que ya no tiene cabida en el léxico moderno.

Sin embargo, en este contexto, es necesaria y llena de verdad.

En esa época esa manera peyorativa de referirse a un negro era común en EE.UU. y la postura de Alí era que había una guerra interna en le país que había que luchar para liberar a los afroestadounidenses, antes de ir a combatir a un pueblo extranjero que no había hecho nada contra los negros.

Por esa postura, Ali fue despojado de su corona mundial y vetado de los cuadriláteros durante casi cuatro años y a la edad de mayor potencial físico.

Fue el mayor de sus sacrificios.

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Facebook: Victoria Esperanza Salazar

Refugiada por motivos de género y con dos hijas menores: así era Victoria, la mujer asesinada por policías en Tulum

Ahora la preocupación de la familia es cuidar a las dos menores que siguen solas en Tulum tras el asesinato de su madre. También gestionan con el gobierno de Nayib Bukele los permisos necesarios para repatriar el cuerpo.
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Victoria Esperanza Salazar Arriaza, de 36 años, salió de Sonsonate, El Salvador, buscando protección en 2016. Con ella iban sus hijas, que entonces tenían 11 y 10 años, respectivamente. Las tres llegaron a Tapachula, Chiapas, donde solicitaron asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) el 4 de septiembre de 2017, un año después de abandonar su país. Los trámites se alargaron dos meses y medio y el 17 de noviembre de ese mismo año, la mujer se convirtió en refugiada por motivos de género. 

En aquel momento las solicitudes de refugio se redactaban sin tanta profundidad como en la actualidad, así que solo hay constancia de Victoria Esperanza pidió protección por su condición de mujer. Su familia, que realizó diversas declaraciones a medios salvadoreños, dijo desconocer los detalles de por qué escapó de su país, pero este detalle apunta a un posible caso de violencia machista.

“Ella como era madre soltera, entonces ella aquí no encontraba un empleo digno, un trabajo, entonces por eso se fue por un mejor futuro de las niñas, de sacarlas adelante”, dijo su madre, Rosibel Salazar, en declaraciones citadas por el medio Elsalvador.com.

“Me imagino que cuando la entrevistaron ella debió haber dicho la situación del país, por eso ella se iba, eso pienso yo de para nadie es oculto, esas cosas que han estado pasando”, dijo, sobre su petición de asilo, tras reconocer que desconocía si su hija había recibido amenazas que le obligaron a escapar. 

La realidad es que Victoria Esperanza salió de El Salvador buscando protección y encontró la muerte en México, el país que se había comprometido a cuidarla.

Cuatro policías de Tulum la mataron en la tarde del 27 de marzo. La acusaban de causar desorden en la vía pública y la sometieron de forma brutal. En los vídeos difundidos ese mismo día se aprecia los lamentos de la víctima hasta quedar inconsciente. Según la autopsia, los policías quebraron el cuello de la víctima. 

“La principal idea era dar mejores oportunidades a sus hijas”, explicó su hermano, René Olivares, en el exterior de la cancillería salvadoreña, donde familiares de la víctima fueron citadas para ser asesoradas sobre los trámites de apoyo y repatriación de los restos.

Según explicó, su hermana no le comunicó nunca su intención de tratar de alcanzar Estados Unidos, como hacen miles de centroamericanos cada año. Tras ser reconocida como refugiada en Tapachula, Victoria Esperanza se desplazó hasta Tulum, Quintana Roo, donde trabajaba en la industria turística laborando en un hotel. 

Sonsonate, el lugar del que escapó la mujer, es un municipio de poco más de 70 mil habitantes, ubicado a 60 kilómetros de San Salvador, la capital. Se trata de una localidad con altas tasas de violencia, aunque en los últimos dos años los índices de homicidios se han desplomado en todo el país. De hecho, El Salvador pasó de ser uno de los países más violentos del mundo a tener tasas de asesinatos inferiores a la de México.

El departamento de Sonsonate es también uno de los territorios salvadoreños con mayores tasas de violencia contra las mujeres según dijo Morena Herrera, presidenta de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto e integrante del equipo de coordinación de la Colectiva Feminista de El Salvador, citada por DW

“Se supone que las autoridades están para proteger a los seres humanos”, protestaba Rosibel Arriaza, tras la muerte de su hija. 

Ahora la gran preocupación de la familia son las dos menores que siguen solas en Tulum tras el asesinato de su madre. Por eso gestionan con el gobierno de Nayib Bukele para tramitar los permisos necesarios que les permitan viajar a México para hacerse cargo de la repatriación del cuerpo y del cuidado de las hijas de la víctima. 

“Lo siento mucho, hermana, nos harás mucha falta en nuestras vidas y dejas un vacío que nada podrá llenar jamás. Sin duda fue un acto de violencia injustificada y cobardía y lucharemos para que esto no quede impune como muchos casos más. Te amo, un beso y un abrazo estés donde estés”, dejó escrito su hermano René Olivares en su perfil de Facebook. 

Lo siento mucho hermana, nos harás mucha falta en nuestras vidas y dejas un vacío que nada podrá llenar jamás.
Sin duda…

Publicado por Rene Olivares en Domingo, 28 de marzo de 2021

 

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