Cannabis: la lucha de los padres que desafiaron a la justicia mexicana
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Manu Ureste (@ManuVPC)

Cannabis: la lucha de los padres que desafiaron a la justicia mexicana

El famoso caso de la niña mexicana 'Grace', cuyos padres obtuvieron en septiembre de 2015 un amparo para importar un aceite con componentes del cannabis, abrió la puerta a muchos otros padres que buscan este tratamiento. Hoy, los senadores se reúnen para discutir la iniciativa de Peña Nieto sobre la despenalización de la mariguana medicinal.
Manu Ureste (@ManuVPC)
Por Manu Ureste
14 de junio, 2016
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-Nadie, absolutamente nadie, me va a detener. Ni los diputados, ni los senadores, ni Peña Nieto. Nadie.

Mientras habla tratando de ahogar las lágrimas, Elsa sostiene entre sus rodillas una computadora portátil en la que corre un video que muestra a una bebé con los ojos cerrados, respirando con dificultad e inundada de cables y tubos de plástico.

-Nadie va a conseguir que deje de darle esto a Valeria –insiste la mujer mostrando a la cámara una jeringa con un líquido aceitoso-. Porque mi hija ya no es esa niña del hospital, cuando me dijeron que sólo estaban esperando a que falleciera. No -sentencia-. Valeria ahora está bien y nadie me va a quitar eso

Elsa sostiene en su mano derecha es una jeringuilla con unos miligramos en su interior de aceite de mariguana. Un preparado artesanal que ha comprado en el mercado negro por unos 800 pesos, y que alguien ha elaborado mezclando alcohol etílico con un concentrado extraído del cogollo de la planta de mariguana.

A pesar de lo rudimentario de su elaboración y de que es un producto actualmente prohibido por la ley mexicana, Elsa y su esposo Javier aseguran al unísono que darle este preparado de mariguana a su hija de tres años para tratar su epilepsia infantil no es producto de una locura, sino de un proceso lento, supervisado por doctores y abogados, y para el que previamente probaron sin éxito con muchos otros medicamentos convencionales.

Incluso, Elsa asevera que la mitad de un grano de arroz de ese líquido viscoso que sostiene en la mano le ha salvado la vida a Valeria. Una niña ojos dulces, que desde los cuatro meses de edad ha resistido peregrinajes por hospitales en busca de remedios que paliaran, o al menos controlaran, las más de 400 crisis convulsivas que sufría al día por culpa del síndrome Lennox-Gastaut; un tipo de epilepsia infantil grave que, como el síndrome de West –otro tipo de epilepsia infantil- se caracteriza por ser resistente a los fármacos, y por provocar crisis convulsivas y retrocesos en el desarrollo psicomotriz de los menores.

"No le estamos dando un churro de mariguana a nuestra hija". Javier matiza que antes de dar aceite de mariguana artesanal a Valeria, se informaron de todas las consecuencias médicas y legales del tratamiento.

“No le estamos dando un churro de mariguana a nuestra hija”. Javier matiza que antes de dar aceite de mariguana artesanal a Valeria, se informaron de todas las consecuencias médicas y legales del tratamiento. Incluso, la mamá de la niña probó el aceite para comprobar cuáles eran sus efectos.

-Valeria pasó dos años de continua hospitalización -narra Elsa tras recuperar el semblante sereno en el rostro-. La última vez que la internamos, los doctores me dijeron que ya no podían hacer nada por ella. Por eso les pedí que me la entregaran para que pasara sus últimos días en casa.

A continuación, respira hondo y entorna los ojos oscuros. Mira hacia el suelo con aire turbado y recuerda que luego vinieron meses “muy malos” de convulsiones, crisis y de medicamentos inútiles que carcomían el diminuto estómago de Valeria. Aún así, comenta, decidieron no llevar más a su hija al hospital y se volcaron en la búsqueda de “otras alternativas” como el uso de la mariguana medicinal.

Fue entonces cuando vía Facebook contactaron a varías familias de Chile, donde ya se comenzaba a debatir el uso terapéutico del cannabis en niños con epilepsia grave. Y a través del grupo, llegaron hasta el caso de una mamá en la Ciudad de México que, sin tiempo para esperar a que la ley o los legisladores se pusieran de acuerdo, le daba aceite de mariguana artesanal a su hijo para combatir las crisis.

Ya no teníamos ninguna esperanza con Valeria, porque los medicamentos no le hacían efecto –suspira Elsa sin soltar la jeringa-. Y fue por eso, por lo que nosotros también comenzamos a darle mariguana artesanal a nuestra hija.

Berenice Mendoza es la mamá de Leo. Ella explica que el desafío más grande para los papás con menores con epilepsia infantil es encontrar un neurólogo que acceda a recetar un tratamiento a base de cannabidiol.

Berenice Mendoza es la mamá de Leo. Ella explica que el desafío más grande para los papás con menores con epilepsia infantil es encontrar un neurólogo que acceda a recetar un tratamiento a base de cannabidiol; uno de los requisitos que exigen las autoridades de salud para conceder el permiso de importación del aceite.

Berenice Mendoza es la mamá de Leo. Ella explica que lo más difícil para acceder al tratamiento de CBD es encontrar el apoyo de un neurólogo que esté dispuesto a recetarlo.

Otro de los retos, explica Berenice, es poder costear los tratamientos de cannabidiol, debido a su elevado costo de importación.

Valeria se aferra ahora a los brazos de Javier, su padre.

Lo mira a los ojos.

Ríe a carcajadas con las cosas que le dice y se comunica con él emitiendo chasquidos con la boca para recordarle que ya es hora de comer.

-Por supuesto que sabíamos que era un riesgo darle mariguana artesanal a la niña –admite Javier con una sonrisa desdeñosa, como si la respuesta fuera obvia-. Pero sabemos que no le estamos dando un churro de mariguana, y también sabemos que no perdíamos nada por intentarlo. Porque era arriesgarnos a darle algo que sabíamos que sí la podía ayudar, o quedarnos igual de mal que ya estábamos.

-Sí fue un riesgo, pero un riesgo positivo. Porque Valeria está cien por ciento libre de crisis convulsivas –tercia Elsa, quien enfatiza que la niña ha experimentado “cambios increíbles” en su vida, como simplemente comer por la boca –“cosa que antes hacía solo por sondas gástricas”-, dormir seis horas seguidas, o tener un estado de ánimo alegre y estable.

De hecho, el cambio ha sido tan extraordinario -coinciden ambos padres- que Valeria dejó de tomar los 12 medicamentos que le destrozaban el estómago debido a las fuertes dosis para adulto que le recetaban, y la mantenían todo el día sedada y postrada en la cama.

“Sabemos que el cannabis tampoco es la cura milagrosa”

No obstante, tal vez para rebajar la euforia de sus propias palabras, la madre de familia admite a colación que a pesar de estos pasos adelante, también está “muy consciente de la realidad” que enfrenta una niña con el síndrome Lennox-Gastaut, una enfermedad que, según estimaciones del neurólogo Saúl Garza, afecta en México a 25 mil niños.

-También soy realista, claro. Sé que esto tampoco es la cura milagrosa. Y sé que en cualquier momento puede aparecer de nuevo una crisis, porque la epilepsia es algo que siempre va a estar ahí. En realidad –añade ahora reflexiva la madre de familia-, la mariguana artesanal es solo una alternativa más, como los anticonvulsivos. La diferencia es que el cannabis sí nos ha funcionado y los medicamentos no.

Tere Vara, mamá de Mari Tere, asegura que tras comenzar a tomar el aceite de CBD, alternándolo con medicamentos convencionales, las crisis convulsivas de la menor se han reducido de manera sobresaliente.

Tere Vara, mamá de Mari Tere, asegura que tras comenzar a tomar el aceite de CBD, alternándolo con medicamentos convencionales, las crisis convulsivas de la menor se han reducido de manera sobresaliente.

Margarita Garfias es la mamá de Carlos. Explica que ya han probado sin éxito con todo tipo de medicamentos anticonvulsivos para tratar la epilepsia infantil que padece su hijo. "El cannabis es nuestra última oportunidad", asegura.

Margarita Garfias es la mamá de Carlos. Explica que ya han probado sin éxito con todo tipo de medicamentos anticonvulsivos para tratar la epilepsia infantil que padece su hijo. “El cannabis es nuestra última oportunidad”, asegura.

“Las prohibiciones no detienen a las familias; harán lo que sea para conseguir lo que sus hijos necesitan”

El neurólogo pediatra Saúl Garza asegura que por su consultorio han pasado, por lo menos, otros tres casos en los que los padres daban preparados artesanales de mariguana a sus hijos, comprados en el mercado negro.

Sin embargo, aunque enfatiza que desaprueba el uso de estos preparados de mariguana y advierte de los riesgos que puede implicar dárselo a un niño –puesto que no se tiene un control médico y sí puede incluir altas cantidades de THC, la sustancia psicotrópica de la mariguana- el doctor entiende que ante la desesperación y la prohibición de usar tratamientos a base de cannabis, muchos padres prefieren desafiar las leyes a cruzarse de brazos mientras sus hijos sufren cientos de crisis al día.

-Los legisladores y los políticos tienen que entender que prohibir una condición en donde está de por medio la salud de un hijo, de ninguna manera detiene a los familiares para buscar y conseguir los recursos que sean necesarios –apunta Garza, quien opina que las políticas prohibicionistas ponen en riesgo a las personas, ya que una familia que escucha casos de otras familias, o que ha leído en internet, que derivados del cannabis puede mejorar la salud de un hijo, hace lo que sea por conseguirlo.

-Se pueden ir incluso a una discoteca o a un rincón oscuro de la ciudad a medianoche, para conseguir lo que su hijo necesita –recalca el doctor.

Javier, aunque prefiere no dar detalles de dónde consiguen el preparado de mariguana artesanal, admite en efecto, que cuando sube al coche para ir a por la dosis para su hija no puede evitar sentirse un poco “traficante”.

-Nos sentíamos así, traficantes –concede-. Y probablemente aún nos sentimos un poco así, porque estamos haciendo algo indebido dentro de lo que cabe.

-Sin embargo, estamos tranquilos. Contentos, y muy orgullosos con los beneficios de la niña –contrapone-. Por eso pedimos que nos ayuden a no tener que acudir de forma ilegal a comprar lo que necesita nuestra hija.

"Somos venezolanos y vinimos a México atraídos por la oportunidad que ofrece para estos niños el caso de Grace", asegura José Villalobos, padre de Jose David.

“Somos venezolanos y vinimos a México atraídos por la oportunidad que ofrece para estos niños el caso de Grace”, asegura José Villalobos, padre de Jose David, quien padece el síndrome Lennox-Gastaut. Para diagnosticar a José David, el matrimonio venezolano recorrió hospitales de España, Itala, Miami, Colombia y Argentina. Llegaron a México hace dos meses y ya accedieron al aceite de CBD gracias a la Fundación Por Grace.

Los retos: que los médicos se atrevan a recetar cannabidiol, las exigencias de Cofepris, los costos…

Por el momento, ya se ha dado un primer gran paso en México en este sentido.

A raíz del caso histórico de la niña ‘Grace’, a cuyos padres –Raúl Elizalde y Mayela Benavides- la justicia mexicana les concedió en septiembre de 2015 un amparo tras una larga batalla legal para que las autoridades permitieran la importación de Estados Unidos de un aceite elaborado a base de Cannabidiol –componente del cannabis también conocido como CBD, al que se le atribuyen propiedades anticonvulsivas, entre otras, pero no psicotrópicas-, la Secretaría de Salud ha autorizado desde enero de este año 48 permisos de importación de estos aceites.

Y de acuerdo con el neurólogo Saúl Garza, quien trató a la niña Grace, los resultados hasta el momento son alentadores: de 20 niños a los que atiende, diez ya notaron una mejoría del 80% de las crisis convulsivas, y dos tuvieron una remisión completa de las convulsiones.

A pesar de estos resultados positivos –aunque el doctor Garza enfatiza que el tratamiento “no es una varita mágica” y que los niños primero deben pasar por estudios para analizar la idoneidad de tomar el tratamiento a base de cannabidiol-, los desafíos continúan para los padres que buscan acceder al tratamiento.

Como, por ejemplo, que los médicos se atrevan a recetar cannabidiol, cumplir con todos los requisitos legales y burocráticos que exige la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), o el elevado costo –unos nueve mil pesos entre el aceite y el trámite de importación- que supone la compra de un tratamiento que dura entre dos y tres meses.

Carlos Hernández (@soymr_chk)

Carlos Hernández (@soymr_chk)

Senado reinició la discusión de la iniciativa de EPN sobre mariguana medicinal

Mientras que otro gran desafío está en el Senado, donde los legisladores iniciaron ayer lunes 13 de junio el periodo extraordinario de sesiones para discutir –tras posponerla el pasado mes de mayo- la iniciativa que el presidente Peña Nieto presentó en el mes de abril, en la cual se plantean varias medidas, como despenalizar el uso de mariguana medicinal y sus derivados, o acortar los tiempos en los que la Cofepris expida los permisos de importación.

Sobre este último desafío, padres como Javier y Elsa dicen que no tienen muchas expectativas puestas en lo que discutan los legisladores.

-Vemos que no saben del tema, que no hay un consejo o un grupo del gobierno que esté con especialistas neurólogos para conocer más a este tipo de niños –critica Javier-. No vemos tampoco que sea algo que realmente les interese.

Por ello, aunque gracias al caso de Grace y al apoyo de su fundación ya obtuvieron el aceite de CBD para Valeria, Elsa dice de nuevo tajante que no van a dejar de darle el preparado de mariguana artesanal a su hija, decidan lo que decidan los senadores. Porque -hace hincapié- ya han comprobado durante más de nueve meses que el efecto del cannabidiol combinado con una mínima porción de THC, “como un rescate cada tres o cuatro días”, ha generado efectos muy positivos en la salud de la niña. Incluso, ya se ha comprobado médicamente que en la niña Grace -la única hasta el momento que, por amparo, sí tiene acceso a un aceite con CBD y una pequeñísima parte de THC– la combinación ha dado resultados positivos.

“No nos vamos a cruzar de brazos hasta que los senadores decidan qué es bueno y qué no para nuestros hijos”

-No nos vamos a cruzar de brazos hasta que estos señores decidan qué es bueno y qué no es bueno para nuestros hijos. Por eso haremos lo que sea necesario –sentencia Javier-. Porque sabemos los beneficios que ha tenido nuestra hija con el cannabis. Y vamos a pelear por eso.

Por su parte, María Cristina Díaz, presidenta de la Comisión de Gobernación, dijo ayer tras la primera reunión de trabajo de los senadores para discutir la iniciativa del Ejecutivo, que existe un “amplio consenso” para aprobar en los próximos días el uso de cannabis con fines medicinales, terapéuticos e investigación científica.

Sin embargo, padres de niños con epilepsia y organizaciones civiles salieron ayer de la reunión insatisfechos con los cambios que los legisladores buscan hacer a la iniciativa del Ejecutivo.

Raúl Garza, papá de la niña Grace, criticó que los senadores están discutiendo permitir sólo la importación de “productos farmacéuticos” derivados de la mariguana. Es decir, que sólo se importen medicamentos y no suplementos alimenticios, como son considerados en Estados Unidos los aceites de CBD, lo cual imposibilitaría el acceso a estos tratamientos.

-Si sólo van a permitir importar medicamentos derivados de la mariguana, sería mejor que no pasara nada de la iniciativa y que nos quedemos como estamos, ya que ahora por lo menos sí tenemos acceso al CBD –dijo en entrevista Raúl Garza, quien estará este martes en la segunda discusión sobre la iniciativa de mariguana medicinal, que se llevará a cabo en el Senado.

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La gente que todavía cree que Trump ganó las elecciones en EU

La desconfianza en el proceso electoral entre los simpatizantes de Donald Trump podría tener implicaciones para la nación.
6 de enero, 2021
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Semanas después de que el presidente electo Joe Biden fuera declarado ganador de las elecciones de noviembre, sigue habiendo una profunda desconfianza del proceso electoral entre muchos partidarios fervientes de Donald Trump.

Esto refleja un sentimiento más amplio entre los conservadores, uno que tiene profundas implicaciones para la nación y sus instituciones.

En Main Street (Kansas), Dillard Ungeheuer, de 73 años, estaba raspando el estiércol de vaca de sus zapatos, que quedó tras una visita a un corral de ganado, y parecía irritable.

En lo que respecta a las papeletas, fue enfático: muchas eran falsas.

“No voy a discutir con nadie al respecto”, dijo, levantando la voz. “Creo que lo que estoy diciendo está basado en hechos”.

Su indignación por la elección presidencial y el gobierno en general era palpable, y muchos en la ciudad compartían sus sentimientos.

“No, no tengo mucha fe en el gobierno”, declaró.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, perdió las elecciones ante su rival demócrata, Joe Biden, y sus esfuerzos por anular ese resultado en los tribunales han fracasado.

El 6 de enero el Congreso contará los votos electorales de cada estado.

Aunque algunos republicanos han dicho que desafiarán este paso final en el proceso de certificar al ganador de las elecciones, esto solo retrasará, en lugar de cambiar, el resultado.

Mound City

BBC
En Mound City 80% de los electores votaron por Trump y muchos dudan de los resultados.

Las entrevistas con unas dos decenas de votantes republicanos en el estado de Kansas, en el medio oeste, revelan una imagen de cómo ven el mundo.

La mayoría sienten que les robaron la victoria y que las instituciones democráticas, en particular el proceso electoral, están rotas.

La mayoría de los votantes republicanos, en Kansas y en otros lugares, creen que Trump ganó las elecciones o no están seguros del vencedor, sugieren encuestas como la de la Universidad de Northeastern.

Jackie Taylor, de 59 años, editor de Linn County News en Pleasanton, dice que la elección fue robada: “Todo está turbio. Tienes a un tipo que fue elegido en circunstancias turbias, y ahora es presidente”.

Cuando se les preguntó por qué piensan que la elección fue manipulada, muchos dijeron que les llegaron noticias de Newsmax, One America News y otros medios que han transmitido historias sobre un presunto fraude electoral.

Estas empresas de comunicación eran relativamente desconocidas hasta antes de que Trump asumiera el cargo.

El presidente con frecuencia los menciona y esto ha elevado su perfil.

Tyler Johnson

BBC
Tyler Johnson cree que algunos votos fueron fraudulentos.

Otros dicen que no conocían a nadie que apoyara a Biden y que solo han visto letreros de Trump.

Para ellos, era inconcebible que Biden pudiera ganar.

Mantienen una creencia inquebrantable, a pesar de la falta de evidencia, de que los liberales se robaron las elecciones.

Sus puntos de vista se reflejan en los programas que miran y se discuten en cafeterías, gasolineras y otros lugares de la ciudad.

Pidieron una revisión del sistema, diciendo que se deberían imponer controles más estrictos a los votantes.

Dijeron que temían que Biden demoliera lo que quedaba de la democracia estadounidense convirtiendo al país en un estado socialista.

Tyler Johnson, de 35 años, habla sobre el fraude electoral parado junto a su Chevy.

“Estados Unidos está en una posición muy frágil’

Más temprano, en las afueras de la ciudad, una camioneta había levantado columnas de polvo que se elevaban tan alto como un granero, y un letrero, justo al lado de la ruta 69, decía: “Vota, elimine a todos los demócratas”.

Johnson no cree que los demócratas deban estar a cargo: “con las dudas sobre las elecciones, me hace cuestionar todo lo que defienden”.

Johnson cría terneros como lo hizo su padre, y como espera que algún día lo haga su hijo de dos años, Monroe, y teme que los demócratas saboteen la industria ganadera.

“Con todas las reglas que la presidencia de Biden quiere imponernos, me pregunto: ¿será mi estilo de vida viable para mi hijo, como lo fue para mi padre y para mí?”, señala.

Main Street -

BBC
En Mound City los electores expresan escepticismo sobre Biden.

Su cautela sobre el proceso electoral podría conducir a una división más profunda en EU, con los que creen en la Casa Blanca de Biden y con quienes la rechazan.

“Estados Unidos se encuentra en una posición muy frágil”, dice Edward Foley, académico en derecho electoral en la Universidad Estatal de Ohio en Columbus.

Describe la desconfianza en el proceso electoral como “un verdadero desafío a la premisa misma del sistema”.

Foley recuerda otro momento en la historia cuando estalló una batalla por las elecciones.

En 2000, el candidato republicano, George W. Bush, ganó Florida y sus votos electorales por un estrecho margen de 537, asegurando la elección.

Los partidarios de su rival demócrata, Al Gore, estaban angustiados.

“Existía el temor de que los funcionarios usaran el poder político para manipular las papeletas”, dice Foley, aunque no hubo ningún esfuerzo serio para socavar el proceso.

Los demócratas llevaron el asunto ante la Suprema Corte, pero los jueces detuvieron sus esfuerzos. Y se apagó.

Mike Avery

BBC
Mike Avery cree que los demócratas ganaron con medios turbios.

Hoy, sin embargo, Trump y sus aliados plantean serias dudas sobre la victoria de Biden.

Roger Marshall, senador estadounidense recientemente elegido por Kansas, planea plantear objeciones sobre la victoria de Biden el miércoles mientras los miembros del Congreso se reúnen en una sesión conjunta para certificar los resultados de las elecciones.

Marshall y una docena de otros senadores conservadores desafiarán los votos en algunos estados, un esfuerzo desesperado y condenado para detener a Biden.

Cuando se le preguntó si disputar las elecciones erosiona la confianza en el proceso, Marshall dice que está presionando el tema porque “quiero darle a la gente confianza en las elecciones futuras, así que no podría minar la confianza de la gente más de lo que está minada ahora”.

Sus temores son compartidos por muchos en la zona, una región profundamente conservadora.

Aquí, los temores al socialismo y el temor a una presidencia de Biden son intensos.

“Siento que veremos los primeros signos del socialismo”, dice Mike Avery, de 53 años, propietario de un almacén de madera en Main Street, ubicado en el condado de Linn, donde el 80% de los electores votaron por Trump.

Ungeheuer, que fabrica cercas para corrales, opina sobre las políticas de Biden: “No puedes empezar a dar algo a todo el mundo, y hacerme trabajar duro, dirigir un negocio y esperar que lo regale. A Venezuela no le fue muy bien al seguir una agenda socialista”.

Julia Smith

BBC
Los conservadores de Kansas, como Julia Smith, están pidiendo reformar el sistema electoral.

Ahora también hay pedidos en Kansas y en otros lugares para endurecer las restricciones a la votación.

“Creo que la elección fue amañada con las papeletas de votación por correo. Creo que sólo votaron personas que ya no están con nosotros”, señala Julia Smith, de 65 años, quien está jubilada.

“Creo que tendremos que volver a votar en persona, con identificación”.

Para ella, la derrota de Trump fue una prueba de que los demócratas los engañaron, y dice que se deberían detener sus intentos.

Tras decir esto se ajusta el abrigo para protegerse del viento helado y continúa su camino.

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BBC

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