Concluyen labor en fosa de Tetelcingo con un total de 117 cadáveres exhumados
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Concluyen labor en fosa de Tetelcingo con un total de 117 cadáveres exhumados

Autoridades y peritos tardaron 12 días en hacer la exhumación y la toma de muestras biológicas; entre los cadáveres había un feto de 36 semanas.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
3 de junio, 2016
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Las autoridades de Morelos informaron este viernes 3 de junio sobre la conclusión de sus trabajos en la fosa común del panteón de Tetelcingo, Morelos, con un total de 117 cadáveres exhumados e inhumados.

”Con la recuperación del cuerpo número 64 de la segunda sección de la fosa común en el panteón de Tetelcingo, este viernes, a las 14:10 horas se dio por concluida la diligencia de exhumación realizada en el municipio de Cuautla por la Fiscalía General del Estado (FGE)”, indicó el gobierno estatal, en un comunicado.

“En total fueron 117 los cadáveres exhumados e inhumados dignamente en el panteón Jardines del Recuerdo durante 12 días de labor”, agregó.

Lee: Familiares de desaparecidos podrán consultar fotografías de cuerpos inhumados en Tetelcingo

Tras la perforación de los pozos de sondeo y excavación lateral en las dos secciones de la fosa en donde se realizó la exhumación, se detalló en el comunicado, “y ante la aceptación y acuerdo de todos los equipos de trabajo”, se procedió al cierre de las fosas.

Autoridades y peritos independientes tardaron doce días en hacer todo el trabajo de exhumación y de toma de muestras biológicas y, al dar por acabado el proceso este viernes, reconocieron que hay un cuerpo más de los 116 que estaban contabilizados inicialmente, de los cuales 88 tenían registro genético y 28 ningún tipo de identificación.

Entre los cadáveres había un feto de 36 semanas, un niño de 2 años y una niña de 7, que estaban identificados pero que no habían sido reclamados desde su deceso entre 2012 y 2013, explicó el fiscal estatal, Javier Pérez.

Al recordar que hay dos exfuncionarios de la dependencia bajo proceso judicial por el caso, el fiscal aseguró que se investigará por qué el listado de cuerpos era menor del real y no descartó que más funcionarios y exfuncionarios sean investigados por distintas irregularidades en torno a esta fosa, cavada en un panteón del poblado de Tetelcingo, en el municipio de Cuautla (a unos 100 km de la Ciudad deMéxico).

Pérez aseguró, además, que ya se extrajo una muestra biológica de todos los cuerpos para su plena identificación y dijo que los 117 cadáveres fueron trasladados a otro panteón de Cuautla, donde cada uno de ellos reposará dentro de planchas distribuidas en 25 gavetas.

Mientras, siguen las excavaciones alrededor de la fosa de dos hoyos de Tetelcingo para descartar la localización de más cadáveres.

Cuerpos reclamados y fallas administrativas

El descubrimiento de la fosa se dio a raíz de la batalla judicial de la madre de uno de los fallecidos, Oliver Wenceslao Navarrete Hernández.

Aunque su cadáver estaba plenamente identificado, la familia de este hombre secuestrado en 2013 no lo pudo sepultar por la insistencia de la fiscalía de retenerlo para pruebas forenses.

Pero el tiempo pasó y el cadáver desapareció de los registros hasta que, después de muchas denuncias, un funcionario develó que Oliver había sido enterrado en la fosa de Tetelcingo con firmas aparentemente falsificadas.

Al lograr presenciar su exhumación en diciembre de 2014, los Navarrete Hernández grabaron un video de la fosa con decenas de cadáveres apilados, desatando la indignación de organizaciones de familiares de desaparecidos.

La presión de esas familias hizo que la fiscalía de Morelos abriera una investigación sobre el caso y accediera a exhumar los cuerpos el pasado 23 de mayo, bajo la expectante presencia de familiares provenientes incluso de otros estados del país.

En un primer momento, el fiscal Pérez argumentó que los cadáveres fueron enterrados en la fosa común por la falta de espacio en las instalaciones de la dependencia y por razones sanitarias.

Las autoridades pueden hacerlo cuando los cuerpos no son reclamados y, en este caso, al parecer se saltaron este y otros protocolos como la correcta identificación de algunos de los cadáveres mediante documentos que los relacionen con sus carpetas investigativas.

Con información de AFP

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Las 2 causas científicas por las que se cayeron las Torres Gemelas tras el impacto de los aviones el 11 de septiembre de 2001

El violento choque de dos aviones contra los edificios más altos de Nueva York fue el comienzo de una secuencia de horror que redujo a escombros los emblemáticos colosos de acero y concreto.
7 de septiembre, 2021
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MITEl 11 de septiembre de 2001 dos aviones Boeing 767 embistieron las Torres Gemelas, que con sus 110 pisos eran los edificios más altos de Nueva York.

El primer avión chocó contra la torre norte a las 8:45 de la mañana. El edificio ardió durante 102 minutos y luego, a las 10:28 a.m. se derrumbó en solo 11 segundos.

Dieciocho minutos después del primer choque, a las 9:03 a.m., el segundo avión impactó la torre sur. El rascacielos resistió en llamas durante 56 minutos, tras lo cual, a las 9:59 a.m., colapsó en 9 segundos.

“Luego del increíble sonido del edificio colapsando, en pocos segundos todo se volvió más oscuro que la noche, sin sonido, y no podía respirar”, recuerda Bruno Dellinger, un sobreviviente que trabajaba en el piso 47 de la torre norte.

“Estaba convencido de que estaba muerto, porque el cerebro no alcanza a procesar algo como esto”, dice Dellinger en su testimonio compartido por el Museo y Monumento Conmemorativo del 11 de septiembre en Nueva York.

Trayectoria aviones

BBC

El saldo fueron 2.606 personas muertas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres resistieron varios minutos antes de venirse abajo.

¿Por qué se cayeron las torres?

“La respuesta aceptada por toda la gente seria es que las torres se vinieron abajo porque fueron objeto de un ataque terrorista“, le dice a BBC Mundo el ingeniero civil Eduardo Kausel, profesor emérito en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Justo después de los ataques, Kausel fue el líder de una serie de estudios y publicaciones en las que expertos del MIT analizaron las causas de los derrumbes desde el punto de vista estructural, de ingeniería y arquitectónico.

La respuesta de Kausel encierra una serie de fenómenos físicos y químicos que desataron una catástrofe que nadie, para ese entonces, era capaz de imaginar.

Combinación fatal

Los estudios del MIT, que se publicaron en 2002, coinciden en gran parte con los hallazgos del reporte que el gobierno de Estados Unidos le encargó al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) para averiguar por qué se cayeron las torres, y cuya versión final se publicó en 2008.

Torres Gemelas

Getty
En 2001 las Torres Gemelas eran los edificios más altos de Nueva York.

Tanto el MIT como el NIST concluyen que las torres se derrumbaron debido, principalmente, a la combinación de dos factores:

• El severo daño estructural que causaron los choques de los aviones en cada edificio

• La cadena de incendios que se expandieron a lo largo de varios pisos

“Si no hubiese habido incendio, los edificios no se habrían derrumbado”, dice Kausel.

“Y si hubiese habido únicamente incendio, sin el daño estructural, tampoco se habrían venido abajo”.

“Las torres tenían mucha resistencia”, dice el ingeniero.

El informe del NIST, por su parte, afirma que existen documentos oficiales que indican que las torres estaban diseñadas para soportar el impacto de un avión Boeing 707, que era la aeronave comercial más grande que existía al momento de ser diseñadas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres quedaron reducidas a escombros.

Los investigadores del NIST, sin embargo, advierten que no encontraron información sobre los criterios y los métodos que se utilizaron para llegar a esa conclusión.

Lo que sí está claro es que, juntos, el impacto y el incendio, produjeron un desenlace fulminante: el colapso de ambas torres.

Cómo estaban construidas las torres

Las Torres Gemelas tenían un diseño que era estándar en la década de los 60, cuando comenzaron a ser construidas.

Cada edificio tenía en el centro un núcleo vertical de acero y hormigón, que albergaba los ascensores y las escaleras.

Cada piso se formaba con una serie de vigas de acero (horizontales) que partían desde ese núcleo y se conectaban con columnas de acero (verticales) para formar las paredes exteriores del edificio.

El entramado de vigas distribuía el peso de cada piso hacia las columnas, mientras que cada piso, a su vez, servía como un soporte lateral que evitaba que las columnas se torcieran, lo que en ingeniería civil se conoce como pandeo.

Torres Gemelas

Getty
Las torres tenían una columna central a partir de la cual salían las vigas que se conectaban con las columnas exteriores.

Toda la estructura de acero estaba recubierta por hormigón, que funcionaba como un protector de vigas y columnas en caso de incendio.

Las vigas y las columnas, además, estaban recubiertas por una delgada capa aislante a prueba de fuego.

Impacto, fuego y aire

Ambas torres fueron golpeadas por modelos distintos de aviones Boeing 767, que son más grandes que un Boeing 707.

El impacto, según el informe del NIST, “dañó severamente” las columnas y desprendió el aislamiento contraincendios que recubría el entramado de vigas y columnas de acero.

“La vibración del choque hizo que el recubrimiento antifuego del acero se fracturara, con lo cual las vigas quedaron más expuestas al fuego“, explica Kausel.

Así, el daño estructural le abrió camino a las llamas, que a su vez iban causando más daño estructural.

Torres Gemelas

Getty
Gran parte del combustible se quemó durante la bola de fuego que se produjo al momento del impactó de los aviones.

Mientras eso ocurría, las temperaturas, que llegaban a los 1.000 °C, hacían que los vidrios de las ventanas se dilataran y se rompieran, con lo cual entraba aire que servía de alimento al fuego.

“El fuego se autoalimentó de aire y por eso se propagó“, dice Kausel.

“Bombas voladoras”

Los datos oficiales estiman que cada avión cargaba cerca de 10.000 galones de combustible (más de 37.850 litros).

“Eran bombas voladoras”, dice Kausel.

Gran parte de ese combustible se quemó durante la bola de fuego que se formó en el momento del impacto, pero también hubo mucho combustible que se derramó a los pisos inferiores de las torres.

Eso hizo que el fuego se expandiera, encontrando a su paso varios objetos inflamables que le permitían seguir avanzando.

Torres Gemelas

Getty
El fuego causó daños severos a las columnas de las torres.

Ese incendio descontrolado tuvo dos efectos principales, explica el ingeniero del MIT.

Primero, el intenso calor hizo que se dilataran las vigas y las losas de cada piso. Esto causó que las losas se separaran de sus vigas.

Además, la dilatación de las vigas también empujó las columnas hacia afuera.

Pero luego hubo un segundo efecto.

Las llamas comenzaron a ablandar el acero de las vigas, volviéndolas maleables.

Eso hizo que lo que antes eran estructuras rígidas, ahora parecieran cuerdas que al arquearse comenzaron a impulsar hacia adentro las columnas a las que estaban unidas.

“Eso fue fatal para las torres”, señala Kausel.

Colapso

En ese momento ya estaban todos los ingredientes para desencadenar el colapso.

Torres Gemelas

Getty
El calor del fuego dilató las vigas, que a su vez empujaron las columnas.

Las columnas ya no estaban totalmente verticales, debido a que las vigas primero las empujaron hacia afuera y luego las halaron hacia adentro, así que comenzaron a pandear.

Así, según el informe del NIST, las columnas iniciaron el colapso arqueándose, mientras las vigas a las que estaban conectadas tiraban de ellas hacia adentro.

El análisis de Kausel, por su parte, añade que, en alguno casos, las vigas halaron tan fuerte de las columnas que destrozaron los pernos que las ataban a las columnas, lo que causó que estos suelos se derrumbasen y los escombros fueran causando sobrepeso en los pisos inferiores.

Esto produjo un estrés adicional a la capacidad de las ya debilitadas columnas.

El resultado fue una caída en cascada.

Torres Gemelas

Getty
Las paredes se derrumbaron “como quien pela un banano”.

Una vez que el edificio entró en caída libre, explica Kausel, el colapso expulsó progresivamente el aire que había entre los pisos, lo que causó un viento fuerte hacia la periferia.

Esto hizo que el derrumbe quedase envuelto en una nube de polvo, y que las paredes externas se derrumbasen hacia afuera, como quien pela un banano, dice el experto.

Ambos edificios se esfumaron en cuestión de segundos, pero el fuego entre los escombros siguió ardiendo durante 100 días.

Veinte años después, el horror y el dolor que causaron los atentados aún no se apagan.


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