Fui violada en un autobús y el chofer no hizo nada, denuncia una pasajera
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Fui violada en un autobús y el chofer no hizo nada, denuncia una pasajera

Rosa Margarita acusa que el chofer del autobús que abordó en la Central del Norte en la CDMX estuvo en contubernio con los criminales.
Por Redacción Animal Político
15 de junio, 2016
Comparte

“Fui violada, fui golpeada dentro de un autobús ETN. Me violaron, me encañonaron y me golpearon”, relata Rosa Margarita Ortiz Macías, con un moretón en el pómulo derecho y un collarín, llorando.

En un video en YouTube, y en entrevistas con medios, ella relató cómo la golpearon, la asaltaron y la violaron en un autobús de la empresa ETN, el pasado martes 7 de junio, en el trayecto de la Central de Autobuses del Norte, en la Ciudad de México, rumbo a San Luis Potosí.

Y además acusó que el chofer del autobús no hizo nada por ayudarla, e incluso estuvo en contubernio con los criminales, una versión que rechaza el chofer, señalando que todo el tiempo estuvo encañonado, y que no pudo hacer nada.

Rosa Margarita contó que aquel día, viajando acompañada por su hija y dos sobrinas, el autobús se detuvo pasando la caseta de Tepotzotlán, en el Estado de México, porque había mucho tránsito, ya que realizan obras en la zona de Coyotepec. Entonces, dos hombres afuera se acercaron y subieron al autobús.

“(El chofer) les abre, él dice que porque lo encañonaron, y eso es falso, es mentira, jamás vi que lo encañonaron”, relató en entrevista con MVS.

“Entra uno alzando la pistola, hacia arriba, hacia abajo, y dice ‘todos atrás, todos atrás’”, continuó su narración.

Los asaltantes, continuó, le pidieron al chofer que apagara la luz, y que cerraran las cortinas. Era de noche, cerca de las 22:00 horas. A los pasajeros les pidieron que se colocaran en la parte de atrás del autobús, y que entregaran sus pertenencias, pero cuando ella quiso hacerlo se lo impidieron, y la golpearon con la cacha de la pistola.

“Me dicen ‘usted quédese ahí’”, relató.

“(Uno de los agresores) me agarra del brazo y me dice ‘vente al asiento de adelante, bájate lo más que puedas, acuéstate ahí y bájate los pantalones… me empieza a violar con la pistola en la cabeza, y me empieza a decir que no vaya a gritar, que no vaya a decir nada. Que me va a bajar del autobús con él. Que no haga nada porque me mata”, agregó Rosa Margarita.

Después de que la violaron, dice, otro de los asaltantes le pidió que se quitara de nuevo la ropa. Pensó que de nuevo sufriría un ataque sexual, pero de acuerdo con su relato el atacante solo quería su ropa interior.

“Sentí impotencia. A todo tuve que decirles que sí. Todo lo que me pedían lo hacía”, dijo llorando, con la voz entrecortada, detallando que un momento uno de los delincuentes se molestó, porque no había podido quitarse una bolsa cangurera, y pensó que se la estaba ocultando.

En su relato, dijo que sus familiares en el autobús no sufrieron agresiones físicas (dos de ellas se habían resguardado en el baño), y que no sabía hasta qué punto tanto ellos como el resto de los pasajeros pudieron observar la agresión sexual.

Tras el ataque, dice que el chofer abrió la puerta para ver lo ocurrido, y que nunca buscó ayudarla. “Yo estaba adelante llena de sangre, y jamás me auxilia, jamás me dice ‘señora qué le pasó, qué le hicieron’. Nunca. Siempre evadió verme”, dijo.

Incluso, dijo Rosa Margarita, el chofer después buscó disuadirla tanto a ella como al resto de los pasajeros para que no denunciaran, porque eso llevaría tiempo, y lo que todos querían era regresar a casa. Además, acusó, el conductor nunca llamó a la policía, sino que lo hizo uno de los pasajeros.

“Nunca lo vi nervioso”, mencionó Rosa Margarita. “El chofer no hizo nada. El chofer está en contubernio con los delincuentes. Por el amor de Dios, qué pasa en México. Por el amor de Dios, ya basta”, mencionó en el video difundido en redes sociales.

Rosa Margarita dijo que el chofer pudo ayudarla, presionando un botón de pánico, y ante la versión difundida por ETN, pidió a la empresa que muestre si hay videos de lo ocurrido, para comprobar que el conductor nunca fue encañonado.

“Estoy realmente enojada, no tienen idea de cómo cambió mi vida en cuestión de minutos. No es posible la inseguridad que vivimos en México… 20 minutos es un mundo de tiempo, los delincuentes estuvieron en el autobús como en su casa. Haciendo lo que querían. El chofer nunca me brindó apoyo”, relató.

“Ya robaron, ¿por qué me hicieron eso? Yo hubiera querido me molieran a golpes, pero no me que me violaran”, agregó en entrevista con Radio Fórmula. 

Margarita dijo que acudió a presentar una denuncia, en Cuatitlán Izcalli, Estado de México, porque no quiere que el hecho quede impune.

“Por ser una empresa poderosa, creen que son intocables”, dijo sobre ETN. En su video en YouTube, lanzó un llamado a las autoridades, y a otras mujeres que han sufrido ataques, para que ya no ocurran hechos similares.

“Por favor hagan algo, ¿qué pasa? Tomamos un autobús y no sabemos si vamos a bajar vivos. Compramos un boleto de la línea más cara porque creemos que tenemos seguridad. Mentira, no tenemos seguridad. A la empresa no le importa más que cobrar su dinero”, dijo.

El esposo de Rosa Margarita es Adolfo Micalco Méndez, ex diputado local y ex dirigente del PRI en San Luis Potosí. Sin embargo ella dijo que en su caso no importa la política, sino que se haga justicia a una mujer atacada, tanto en su caso como en el de muchas otras.

La versión de ETN

En su comunicado, la empresa ETN dio la versión que contó el conductor del autobús 5270, que salió de la Ciudad de México rumbo a San Luis Potosí.

Cruz Rito López, chofer de la unidad, dijo que a la altura del kilómetro 53 de la carretera México-Querétaro, cuando el tráfico estaba “totalmente parado” a consecuencia de los trabajos de reparación en ese tramo, dos personas aparecieron y lo amenazaron.

“Uno de ellos se apostó al frente de la unidad, amagando con una pistola al conductor Cruz Rito López Rodríguez (de 9 años de antigüedad como trabajador de ETN), y el otro asaltante ubicado en la puerta de acceso de la unidad, también con palabras altisonantes y pistola en mano, amenaza al conductor con disparar, si no abre la puerta”, indicó ETN en su boletín.

En su relato, Rito López señaló que lo mantuvieron amenazado con un arma, y que le pidieron que no se moviera de su lugar. Otro conductor, según su versión, se encontraba en un camarote en la parte baja del autobús, esperando el cambio de turno, así que no se dio cuenta del asalto.

Rito López insistió en que no pudo hacer nada, durante 20 minutos en los que duró el asalto, ya que estuvo encañonado por uno de los delincuentes.

“De los acontecimientos al interior de la sala de pasajeros, no tenemos mayor información hasta el momento. Viajaban 21 pasajeros, de los cuales 8 eran mujeres y 13 hombres”, señaló ETN.

“Al retirarse los asaltantes, el conductor Sr. López pasa al interior de la unidad para informar a los pasajeros, observando que estaban instalados en la parte trasera del autobús, donde se encuentran los sanitarios, separados por una mampara de la sala de pasajeros. La Sra. Rosa Margarita Ortiz Macías se encontraba sentada en la primera fila de asientos del autobús, específicamente en el asiento 3, llorando y en notoria crisis nerviosa”, agregó.

En su versión, ETN señaló que los conductores informaron a una patrulla de la Policía Federal, solicitaron la ayuda de una ambulancia, y se pidió a los pasajeros, por medio de los choferes, que presentaran la denuncia correspondiente.

“Los pasajeros manifestaron su deseo de no levantar la denuncia en esos momentos, y su conformidad para continuar el viaje a su destino final”, apuntó ETN, además de indicar que los conductores del autobús y personal del área jurídica de la empresa presentaron una denuncia en Cuatitlán Izcalli, el miércoles 8 de junio.

“Las condiciones bajo las que se dieron estos lamentables hechos, narrados por ella misma, son ajenos totalmente al protocolo de seguridad al viajar en nuestras unidades”, agregó.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Viacrucis de Iztapalapa: la olvidada historia de cómo surgió esta representación de Semana Santa

Cada año en Ciudad de México hay una recreación de grandes proporciones de la Pasión de Cristo. Su origen se dio en un momento de gran necesidad para México.
15 de abril, 2022
Comparte

Hasta antes de la pandemia de coronavirus, cerca de dos millones de personas se congregaban en el sureste de Ciudad de México para presenciar la representación de la Pasión de Cristo.

Es uno de los rituales de Semana Santa más importantes y de maores proporciones del mundo, y se celebra en Iztapalapa, la alcaldía más poblada de la capital mexicana.

Curiosamente, el origen de esta tradición de casi 180 años está en otra enfermedad que se azotó México en el siglo XIX: una epidemia de cólera.

“La epidemia fue una situación límite, como la actual. Enfrentaron una mortandad tan grande que creían que iban a desaparecer“, explica a BBC Mundo la antropóloga Mariángela Rodríguez.

Este año, la Pasión de Cristo espera recuperar el esplendor que tenía hasta antes de la pandemia, con el regreso de cientos de miles de visitantes dado que Ciudad de México ha registrado un bajo nivel de contagios de covid-19 en los últimos meses.

Y como antes, unos 5.000 participantes, entre actores, organizadores y penitentes, volverán a las calles de Iztapalapa.

Pero ¿cómo surgió el fervor por la Pasión de Cristo en un antiguo barrio prehispánico?

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

El “teatro evangelizador”

Si bien el ritual de los últimos días de la vida de Jesús, según la tradición católica, comenzó a escenificarse hace dos siglos en Iztapalapa, el cómo pasó a formar parte de la fe de la mayoría de los mexicanos viene de mucho antes.

El colonialismo y la instauración del catolicismo como única religión permitida desde el siglo XVI supuso el adoctrinamiento generalizado de los pueblos indígenas, los cuales tenían una diversidad de creencias y tradiciones que fueron prohibidas.

Una de las herramientas que más sirvió al clero fue el “teatro evangelizador”, explica Rodríguez, pues echó mano del arraigado gusto de los pueblos prehispánicos, como el mexica de Ciudad de México, por las puestas en escena teatrales.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Tenían que popularizar las creencias y no había manera de enseñarlas de manera oral o escrita. Y lo más útil fue usar imágenes”, explica Rodríguez.

En su tiempo, los dramaturgos prehispánicos eran los sacerdotes que componían comedias cortas representadas ante el público con temas religiosos o profanos. Los actores incluso eran profesionales, dedicándose casi exclusivamente a ello.

En las ceremonias y fiestas indígenas abundaba el sentido dramático, tanto en procesiones como en cantos, danzas, trajes y escenificaciones que tenían un alto contenido emotivo.

“Los mexicanos eran en especial sensibles a las formas teatrales, pues gustaban mucho de la farsa y la comicidad. Sin embargo, también se conmovían ante los hechos cruentos y dolorosos. Esto nos permite entender por qué fueron tan receptivos a la Pasión de Cristo”, señala la antropóloga Mariángela Rodríguez en su investigación titulada “Los insólitos caminos de la tradición: Semana Santa en Iztapalapa”.

Facsímil del códice Tonalámatl de Aubin

BBC
Los pueblos prehispánicos tenían muchas ceremonias alegóricas que eran vistas por grandes públicos.

Los evangelizadores españoles aplicaron lo que ahora se conoce como “culto de sustitución”.

Templos como el del Señor del Santo Entierro, conocido popularmente como el Señor de la Cuevita, el más venerado en Iztapalapa, en la época prehispánica era el de Tezcatlipoca, una deidad de los mexicas.

Una doble intención

La antropóloga reconoce la astucia de los españoles al haber usado la cosmovisión indígena como herramienta didáctica de la evangelización católica.

Pero los pueblos prehispánicos también se sirvieron de este fenómeno para preservar sus tradiciones.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“El culto de sustitución muestra que, para que sobreviviera la religiosidad indígena, tuvo que vestirse de católica. La Virgen de Guadalupe es Tonantzin del mundo indígena”, le dice Rodríguez a BBC Mundo.

Hasta la fecha, elementos alegóricos de las viejas tradiciones prehispánicas siguen vivos en torno a rituales católicos como el viacrucis de Iztapalapa.

Aquellos caballeros águila o tigre prehispánicos hoy siguen apareciendo en las danzas de los carnavales que preceden a la Semana Santa y que forman parte de la tradición católica de la cuaresma.

El mismo sitio en donde hoy se realiza la Pasión de Cristo no es otro que el antiguo Huizachtépetl (“cerro de los huizaches”, en la lengua náhuatl) donde cada 52 años tenía lugar la ceremonia del Fuego Nuevo.

La promesa

Hacia el año 1833, México vivió una epidemia de cólera morbus que causó decenas de miles de muertes. En Ciudad de México falleció el 5% de la población y decenas de miles enfermaron.

La gente de Iztapalapa acudió ante el Señor de la Cuevita para pedirle el fin de la enfermedad. En retribución, recrearían el Vía Crucis de Jesucristo cada año a partir de 1843.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Creían que iban a desaparecer. Entonces el tamaño de la promesa tenía que ser así de grande”, explica Rodríguez.

El pueblo de Iztapalapa se apropió de la celebración y su organización, más allá de las directrices de la Iglesia católica.

“Es la elaboración propia de los pueblos. Se basa en textos que son básicamente melodramas. Si bien la Iglesia ya echaba mano del melodrama, aquí es hipermelodrama“, señala la antropóloga.

“Hay que recordar que en la Biblia no existen las tres caídas. Y acá sí. Y está la virgen María y María Magdalena que lloran”, añade.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

La representación del viacrucis es convalidado por la Iglesia a través de la celebración de misas, pero los organizadores son un grupo familias que han heredado la estafeta desde hace décadas.

“Todos los que participan tienen una manda o promesa para transformar su mundo. Buscar la salud, buscar empleos, son las peticiones más importantes que se hacen ahí”, señala Rodríguez.

“Es un pueblo que ama sus tradiciones”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=jS8VesNuRUA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.