La Alerta AMBER, un mecanismo discrecional y poco efectivo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La Alerta AMBER, un mecanismo discrecional y poco efectivo

Expertos advierten que este mecanismo sigue criterios discrecionales y carece de protocolos especializados para la búsqueda de menores.
Cuartoscuro
Por Rafael Montes / Más por más
2 de junio, 2016
Comparte

Cuando un menor de edad desaparece en la Ciudad de México, existe un mecanismo para ayudar a encontrarlo: la Alerta AMBER. Sin embargo, especialistas cuestionan su efectividad pues consideran que tiene fallas, como regirse por criterios ambiguos y discrecionales y que no cuenta con suficiente apoyo institucional.

La herramienta nació en 1996 e incluye búsqueda policiaca y la transmisión de los datos del niño, la niña o el adolescente a través de medios masivos de comunicación, para que más personas puedan ubicarlo y dar información para localizarlo.

Sus siglas significan America’s Missing: Broadcasting Emergency Response y coinciden con el nombre de Amber Hagerman, una niña secuestrada en Texas y encontrada muerta días después. En México es usada para casos nacionales y también en algunas entidades de la República.

El responsable de coordinarla en la capital es José Antonio Ferrer, también director del Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) de la procuraduría local, quien sostiene que la alerta se ha activado 140 veces desde 2012 y, de ellas, en 133 se ha encontrado al menor.

No obstante, expertos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y de la organización civil La Alameda coinciden en que esas cifras no reflejan la verdadera efectividad del mecanismo.

Coinciden en que la activación de la alerta está condicionada a que la ausencia del menor implique un riesgo inminente para su integridad física o su vida, y en que esta valoración se vuelve ambigua y discrecional porque depende de la autoridad policiaca.

El protocolo de la procuraduría capitalina establece que un menor corre riesgo si no sabe volver a casa o si, por su edad, ignorancia o alguna enfermedad, puede morir en la calle. Sin embargo, la alerta no se activa si se presume que el menor es víctima de secuestro, trata u otro delito porque —según la autoridad— hacerlo lo haría más vulnerable frente a sus victimarios.

En esos casos, las instituciones siguen otro método de actuación. Así ha ocurrido cuatro veces desde 2013 a la fecha, cuando se ha decidido desactivar alertas.

“(Pero esto) es ambiguo y discrecional porque depende de la valoración de quien haya recibido la denuncia. Hay un protocolo interno que no sabemos cómo se maneja […] Este ejercicio de ‘vamos a valorar si está en riesgo’ va en contra de los propios derechos de niños y niñas”, dice Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Redim.

“Lo hacen a ojo de buen cubero, sin conocer el caso a fondo”, agrega un vocero de La Alameda, quien pidió el anonimato.

“Se fue con el novio”

Según los expertos, otro factor que influye en la decisión de no activar una alerta son los prejuicios de quienes reciben un caso.

“Si la adolescente tenía uñas pintadas, pelo pintado, tenía novio o ya tenía antecedentes de haber faltado a la casa, lo consideran no grave. Es muy frecuente que a las madres de adolescentes les digan que volverá pronto porque está con el novio”, dice Pérez García.

El coordinador de la alerta rechaza que haya discriminación en el desempeño de la autoridad, pero reconoce que no todos los casos de adolescentes son considerados de riesgo ni, por lo tanto, merecedores de que se active una alerta.

“Si hablamos de una menor, aunque sea ausencia voluntaria, pero el novio es mayor de edad y la pone en riesgo, de inmediato la activamos. En otros casos, donde no es posible activarla, porque no cumple con los requisitos del protocolo, seguimos investigando. Aquí no prejuzgamos y nuestra obligación es buscar y localizar”, afirma.

Mayor participación

María Elena Solís, de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, advierte también que hay pocas instituciones involucradas en el mecanismo. La activista recomienda que participen policías preventivos, no sólo judiciales, como en EU.

En su opinión, esto permitiría ampliar las áreas de búsqueda, debido a que los agentes podrían usar sus patrullas para hacer un rastreo concéntrico desde el punto de la desaparición. Sin embargo, especialistas como Pérez García consideran que esta vía puede ser contraproducente, puesto que hay localidades donde las policías están cooptadas por la delincuencia.

Fuera de esto, otra exigencia en la que coinciden los expertos es el diseño de un protocolo especializado de búsqueda de menores, porque quienes actualmente los rastrean son los mismos policías judiciales que buscan adultos, pese a que estos grupos tienen conductas diferentes.

Además, Solís advierte que no hay una participación eficiente de los medios de comunicación, cuando en estos casos “la celeridad es lo que importa”. “Ahí está el problema: no es obligatorio para los medios transmitir el mensaje de emergencia y, dependiendo del momento, llegan a transmitirlo en vivo o sólo en internet. La mayoría sólo cumple con la formalidad, no hay compromiso serio”, agrega Pérez García.

En cifras

  • 224 menores fueron reportados como desaparecidos en la ciudad de 2007 a 2015, según Gobernación.
  • 40% de las personas desaparecidas en México entre 2006 y 2014 tenía menos de 17 años, según la Redim.
  • 95% de los casos en los que se activa la alerta es por ausencia voluntaria, según la PGJ.
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo crear un sistema de alerta de enfermedades infecciosas basado en el modelo para detectar hambrunas

Las pandemias no surgen de repente: comienza con el brote de una enfermedad infecciosa que se transforma en una epidemia local, que luego se propaga entre sus vecinos, y adquiere el potencial de convertirse en global. ¿Cómo detectar estos primeros signos?
5 de agosto, 2020
Comparte

“Para todos los desastres —ya sean hambrunas, terremotos o tsunamis— necesitamos recibir una alerta lo más temprano posible”. Y las pandemias no son la excepción.

Esta es la reflexión de Andrew Natsios, profesor de la Universidad de Texas A&M y director del Instituto Scowcroft de Asuntos Internacionales, en Estados Unidos, quien sostiene que del mismo modo que se puede predecir una crisis alimentaria analizando una serie de variables, también se puede estimar cuándo un brote de una enfermedad infecciosa tiene el potencial de salirse de control.

Crear un método de alerta temprana (que denomina Sistema de Advertencia Temprana de Pandemias, PEWES, por sus siglas en inglés) serviría para evitar que se produzca, asegura el profesor, quien también se encargó de administrar la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) entre 2001 y 2006.

“Una pandemia no surge de repente: comienza con un brote de una enfermedad que luego se transforma en una epidemia localizada, después se propaga a otros países y más tarde se convierte en una pandemia que puede tener el potencial de transformarse en global”, le explica a BBC Mundo.

¿Pero cómo funcionaría este sistema? ¿En que datos se basaría para hacer esta predicción? ¿Y no existen ya otros sistemas de alerta temprana de pandemias?

Entierros y multitudes en los hospitales

El sistema, explica el profesor, sería similar a la Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambrunas, (FEWES, por sus siglas en inglés), un modelo exitoso desarrollado por USAID tras la devastadora hambruna de 1985 en Etiopía que dejó cerca de un millón de muertos.

Cementerio en Brasil

Getty Images
La aparición de una gran cantidad de nuevas fosas es un elemento que indica qué algo fuera de lo normal está ocurriendo en un lugar determinado.

Desde su implementación, recalca Natsios, este programa “ha logrado predecir todas las hambrunas en los territorios bajo su responsabilidad en los últimos 40, 50 años”.

Este sistema utiliza imágenes satelitales para evaluar qué está ocurriendo en el terreno, datos sobre el comercio de granos y ganado, del clima, así como reportes de expertos en alimentos, científicos agrícolas y empresarios que ingresan información a la red cuando notan que algo no está bien.

Con esta información produce mapas de acceso gratuito de zonas con inseguridad alimentaria y análisis sobre los problemas que se están gestando en el mundo.

En el caso de una pandemia, informes de profesionales de la salud locales en distintas regiones del globo podrían contribuir con información relevante.

Paciente en China

Getty Images
Profesionales de la salud locales pueden aportar información clave que, en contexto, puede servir de indicador.

Imágenes satelitales permitirían obtener datos clave.

Fotos aéreas de entierros masivos, crematorios trabajando horas adicionales, imágenes que muestren un aumento en el tamaño de grupos que se congregan frente clínicas y hospitales son un material valioso.

No son necesariamente indicadores de un brote, pero sí denotan la presencia de un problema que amerita investigación, por ejemplo.

Agosto, no diciembre

Otra herramienta crucial es el monitoreo de lo que ocurre en internet y de los temas de los que está hablando la gente.

Natsios hace referencia a un estudio reciente de la Universidad de Harvard que combinó dos piezas de información que permitieron llegar a un conclusión interesante.

“Los investigadores observaron imágenes satelitales de aparcamientos, clínicas y hospitales en la zona de Wuhan, donde la pandemia se manifestó a gran escala en China, y notaron un gran aumento de gente en esos lugares en agosto del año pasado”, le dice Natsios a BBC Mundo.

El segundo dato provino de Facebook y Twitter, que reveló que, desde principios de agosto del año pasado, la gente había empezado a hacer preguntas sobre una nueva enfermedad, enumerando todos los síntomas típicos de la covid-19.

Redes sociales

Getty Images
Analizar los temas que la gente discute en las redes sociales puede darnos una pista de si algo está ocurriendo.

“Combinando estos dos datos, es muy probable que hayan descubierto que, de hecho, la pandemia no empezó en diciembre sino en agosto“, explica el profesor.

De haberlo sabido, “incluso si no hubiésemos podido enviar equipos de ayuda sanitaria (dado que China nunca hubiera permitido el ingreso de grupos de EE.UU., Europa o un contingente de la ONU) podríamos haber alertado a las autoridades chinas”.

Natsios no cree que en ese entonces el gobierno chino tuviera conocimiento de la situación: intuye que los funcionarios locales no quisieron enviar malas noticias a Pekín y por eso mantuvieron en secreto esta información.

Equipos de ayuda

No es que los datos que menciona Natsios por separados no existan, “uno puede obtenerlos comprándolos”, explica.

Pero la idea es aunarlos bajo una mismo techo, y ponerlos en un reporte a disposición del público, ONG y demás organismos e instituciones de forma gratuita.

Los equipos de ayuda son la otra pata del sistema de alerta.

La idea, le dice a BBC Mundo Natsios, es utilizar la estructura de los Equipos de Respuesta Frente a Emergencias de USAID para entrenar a profesionales en el terreno que puedan actuar frente a una pandemia y enviar equipos especiales de ayuda de EE.UU. a los países que lo permitan.

Gobiernos autoritarios

Un sistema de alerta temprana es particularmente útil para recabar datos de países con gobiernos autoritarios, poco dispuestos a revelar información, señala Natsios, aunque estos no son los únicos renuentes a presentar información sobre sí mismos poco halagadora.

Ayuda de USAID enviada a Honduras.

Getty Images
Enviar equipos de ayuda es algo que podría hacerse si se tiene conocimiento de que una enfermedad infecciosa se está escapando de control.

“En realidad a ningún gobierno le gusta dar noticias incómodas. Pero en una democracia, hay organizaciones civiles, profesionales, centros de estudio, congresos, parlamentos y medios de noticias independientes que pueden hacer preguntas”, afirma Natsios, mientras que las autocracias carecen de estas instancias de control.

Con un sistema de alerta temprana, se puede obtener información por otros medios con mucha antelación y hacer sonar la alarma para tomar medidas o presionar a algunos gobiernos a que las tomen.

Superposición

Dado el alcance global de este proyecto, es lógico preguntarse si no sería más indicado que cayera bajo la jurisdicción de un organismo internacional, como la ONU, o cualquier otra institución que no tenga una afiliación nacional.

Es más, la ONU ya cuenta con una Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN).

¿Qué sentido tiene entonces diversificar recursos y esfuerzos para crear un sistema paralelo?

“No podemos poner todos los ‘huevos humanitarios’ en una canasta, porque a veces los sistemas fallan“, dice Natsios con vehemencia.

Paciente con covid-19

EPA
Saber lo más pronto posible que se avecina una pandemia puede servir para evitar que se produzca.

El problema de un sistema como el de la ONU, es que por la forma en que está organizado los directores ejecutivos tienen derecho a veto, dice el profesor, y menciona el ejemplo del brote de ébola detectado por GOAR en 2014 en África Occidental, del cual no se emitió una alerta porque el funcionario local estimó que esta perjudicaría a la economía regional.

“Y, a veces, también nuestro propio sistema puede fallar”, reconoce. “Por eso tenemos que tener una superposición, una multiplicidad de sistemas, en caso de que se produzcan fallas”.

“Aunar todo en un único sistema internacional sería una idea terrible”, concluye Natsios.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=9JOee6bCojU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.