close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Ya no suba, ya no hay lugares; los microbuses toman su ruta final en la CDMX

Usuarios, conductores y autoridades dan su perspectiva tras el anuncio de que ya no habrá más concesiones para microbuses.
Por Arturo Ascención
9 de junio, 2016
Comparte

“Son feos, contaminan”, dice Eliud junto a una fila de microbuses, cerca del Metro Chapultepec, en la Ciudad de México.

Resignada, en medio del bullicio de un miércoles por la tarde, cuando los oficinistas salen a comer, cuenta que cada día utiliza ese medio de transporte, el microbús o pesero, para trasladarse hasta Xochimilco.

Siempre que lo hace, detalla, tiene que sufrir que el conductor avance muy despacio, casi calle por calle, a la espera de que aparezca algún pasajero.

Cuando se le comenta que el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, anunció momentos antes que la Ciudad ya no tendría más microbuses, que la era de ese transporte llegaría a su fin, ella abre más los ojos detrás de sus gafas de montura negra.

“Me suena perfecto”, expresa junto a uno de los hombres que anota en una libreta cuáles son los tiempos que hacen los conductores de esos monstruos metálicos, de color gris y verde, con hasta 20 años de antigüedad.

En las calles de la Ciudad de México, los microbuses y sus conductores tienen mala fama.

La mayoría de quienes los han utilizado alguna vez han sufrido porque el chofer aceleró de más para ganar un pasaje, porque tenía una cumbia a todo volumen, porque había demasiados pasajeros, casi desbordándose por la puerta, o porque el vehículo ya era tan viejo que parecía poder quebrarse en cualquier momento.

“Cada vez es peor, el servicio es muy malo”, dice otra usuaria cerca del Metro Chapultepec, también complacida con que ese medio de transporte sea sustituido por otro.

La otra cara de la moneda son los conductores. Ante lo dicho por Mancera, respecto a que ya no se permitiría una concesión más para microbuses, apostando a su extinción, mostraron enojo e incertidumbre.

“Por una parte está bien, y por otra mal. Está bien porque se va a renovar el parque vehicular. Estas unidades ya necesitan un cambio. Tienen más de 20 años”, dice Juan González, de 57 años, chofer de un microbus.

“Va a haber cambio de unidades… ¿y usted cree que me van a dar trabajo a mí? Que ya tengo 57 años. Va a ser difícil”, agrega respecto a la posibilidad de que lleguen nuevos concesionarios, con otro tipo de vehículos.

Otro conductor, de nombre Francisco, defiende que los microbuses no son responsables de la contaminación, y también se muestra inquieto respecto al futuro, los cambios.

Qué tal que de repente le dijeran que ya no conduciría más uno de esos micros, uno de esos que ha tenido bajo su mando los últimos 25 años. “Es nuestra fuente de trabajo”, dice el padre de tres hijas adolescentes.

IMG_0495 (1)

Pero, ¿qué es exactamente lo que anunció Mancera?

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México dijo que en breve se publicará una norma para establecer que ya no habrá nuevos microbuses, es decir, que ya no se permitirá una concesión más, para que alguna persona opere ese tipo de vehículos, tal como son conocidos ahora.

“Si alguien hoy tiene pérdida total de su microbús, las renovaciones ya no pueden ser con otro microbús, tiene que ser por un vehículo sustentable”, dijo Mancera a la cadena MVS.

“Si hoy alguien quiere una concesión, será con un vehículo que sea ecológicamente sustentable, pero no se va a dar ninguna concesión más, a ningún vehículo microbús”, remarcó antes en un evento público.

La medida, según dijo, se inserta en el plan para reducir la emisión de contaminantes en la Ciudad de México.

¿Y por qué es relevante?

De entrada, porque según el Centro Mario Molina, aproximadamente el 60% de los viajes que se realizan en transporte público en la Zona Metropolitana del Valle de México (CDMX y Edomex) es atendido por el transporte concesionado operado por particulares.

“Este incluye cerca de 35 mil microbuses, que en promedio tienen más de 20 años de antigüedad, y son altamente contaminantes, además de ser un peligro desde el punto de vista de seguridad vial”, apunta el Centro.

En específico, en la Ciudad de México, en 2012 se calculó que había unos 19,000 microbuses, de acuerdo con un inventario de emisiones de la Secretaría de Medio Ambiente local. El secretario Serrano dijo este jueves que ahora mismo se calcula tener unos 14,000.

Una de las dudas que surgen es cómo se transportará la gente si se pretende que dejen de circular 14,000 microbuses en la capital mexicana.

Y otras interrogantes: ¿en cuánto tiempo la Ciudad de México se quedaría sin un solo microbús? ¿Harán chatarra todos los que están en circulación ahora mismo?

Laura Ballesteros, subsecretaria de Planeación en la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, explicó a Animal Político que el cambio será gradual, que no se borrará de un momento a otro toda la flota de microbuses, chatarrizando por completo de un día para otro.

“Va a llevar una ruta de tiempo”, dijo la funcionaria.

“Hay una proyección a corto, mediano y largo plazo para este tema. Sin duda no vamos a sacar de circulación este fin de semana al resto de los micros, pero hay ya una definición de conversión a corredores, a las empresas que quieran constituirse y participar”, mencionó Ballesteros a W Radio.

“Hay una fase de microbuses que ya están convertidos, que ya son buses sustentables, y que estos inmediatamente van a poder entrar a la fase de eficiencia, de tecnología e innovación que está buscando el jefe de Gobierno”, agregó.

Héctor Serrano, secretario de Movilidad, dijo a Radio Fórmula este jueves 9 de junio que el compromiso es que en 2018, cuando termine el gobierno de Mancera, ya no haya microbuses circulando.

“El año pasado, sacamos de circulación cerca de 2,500 microbuses. Este año, van a salir 3,000 microbuses. En 2017, serán 5,000 los que salgan, y en el 18 serán 6,000”, mencionó Serrano.

Las respuestas de Ballesteros, y lo dicho por Mancera, dan la ruta de que el gobierno capitalino apostará por la extinción natural e inevitable de los microbuses, después de cumplir su vida útil, y sin que pueda renovarse su concesión.

En su Artículo 97, la Ley de Movilidad establece que “las unidades destinadas al servicio de transporte público de pasajeros y de carga que circulan en vías de tránsito vehicular en el Distrito Federal, con aprobación de la Secretaría, deberán ser sustituidas cada diez años, tomando como referencia la fecha de su fabricación”.

Ahora mismo, la mayoría de los microbuses ya cumplió ese plazo.

Serrano, secretario de Movilidad, comentó que, en efecto, la vida útil de un microbús es de 10 años.

¿Y entonces por qué siguen circulando micros con hasta 20 años de antigüedad? De acuerdo con el funcionario, en su momento, aunque esos vehículos ya tuvieran 10 años, fue renovada la concesión, pero ya no se permitirá que puedan hacerlo de nuevo.

“En la administración del doctor Miguel Ángel Mancera, lo que encontramos fueron microbuses que, en su gran mayoría, pues estaban evidentemente fuera de norma. Nosotros encontramos con esta dificultad”, apuntó Serrano.

¿Y qué tipo de vehículos los sustituirían? 

Ballesteros dio algunas características, sin precisar qué modelo de vehículo en específico reemplazaría a los microbuses, aunque según ella no importaría tanto su tamaño, sino el esquema de servicio.

Entre otros elementos, Ballesteros dijo que se buscará tener vehículos con tecnología GPS o de geolocalización, que tengan un solo centro de control, para ser monitoreados, y un corredor específico o incluso confinado para hacer sus recorridos, como sucede ahora con el Metrobús.

“No solo estamos hablando de la sustitución de los microbuses”, dijo, sino también de aplicar lo estipulado en la Ley de Movilidad de 2014, y seguir impidiendo que el servicio sea concesionado a una persona física.

El esquema a seguir desde hace un par de años, aseguró, es dar concesiones a personas morales, o empresas, en un recorrido determinado.

De ese modo, se evita lo que es conocido como “hombre camión”, que es tener a diferentes personas físicas o concesionarios en una sola ruta, compitiendo cada uno por ganar el pasaje, algo sobre lo que alertó el Centro Mario Molina.

“El esquema de concesiones que proliferó en los años 90 creó incentivos perversos, privilegiando el modelo de “hombre camión”, que da lugar a que en ciertos corredores coexistan de manera simultánea docenas de asociaciones de operadores”, señaló el Centro en un reporte de mayo pasado, titulado Soluciones de Fondo para Mejorar la Calidad del Aire del Valle de México.

“Ello genera una competencia feroz, que deriva en un exceso de unidades subutilizadas en ciertos corredores y horarios, así como en constantes violaciones a la normatividad vial. Todo lo anterior genera ineficiencia desde la perspectiva que se mire: ambiental, económica o social”, agregó.

Hay un punto obvio: para establecer el sistema de buses que delineó Ballesteros, como sustituto de los microbuses, se requiere dinero.

Si se sigue la ruta del transporte concesionado, habría recursos privados de aquellos que quieran invertir en el nuevo servicio, con vehículos sustentables.

“Sin duda va a requerir de un proceso con los transportistas, porque muchos de ellos son los que ponen también dinero para poder cambiar la unidad”, dijo a W Radio.

Por otro lado, Ballesteros también habló de que podrían utilizarse recursos públicos, pero eso quedaría definido a partir del presupuesto que se apruebe para el gobierno capitalino el próximo año.

En una entrevista con el medio Alto Nivel, y en su cuenta de Twitter, la funcionaria también planteó crear una gran red de Metrobús Metropolitano, con una inversión de hasta 35 mil millones de pesos. Ese proyecto, dijo, tendría que ser con recursos del gobierno local y el gobierno federal.

Respecto al temor de los conductores actuales de microbuses, de quedarse sin empleo o sustento, la funcionaria dijo que cuando se activó el Metrobús muchos choferes de microbús se integraron para trabajar en ese sistema de transporte, y en este caso podría ocurrir algo similar.

En la Zona Metropolitana del Valle de México, según el reporte del Centro Mario Molina, además de los microbuses, se cuenta con 12 líneas de Metro (226 km), seis de Metrobús (125 km), tres de Mexibús (57 km), una de tren suburbano (20 km) y una de tren ligero (25 km).

Además hay 93 rutas organizadas de transporte colectivo (RTP), administradas por el Gobierno de la Ciudad de México. Y aún así, con todas esas opciones, cualquier habitante de la capital sufre para transportarse, sobre todo en horas pico.

IMG_0489

 Contra la “guerra del centavo”

Sobre el tema de los microbuses, un personaje urbano conocido como Peatónito, defensor de los peatones en la Ciudad de México, opinó que sea cual sea el tipo de vehículo que se utilice el tema clave es dejar atrás el esquema “hombre camión”.

Al igual que Ballesteros, habló de que en cada corredor o ruta de transporte, los concesionarios deben ser personas morales, empresas y no particulares, tal como lo establece la Ley de Movilidad, para tener más orden y eficiencia.

Así, mencionó, se evitará la “la guerra del centavo”, o la competencia encarnizada entre choferes por ganar pasaje, ya que no sería necesario (los conductores contratados por una empresa tendrían una salario que no dependería de la cantidad de pasajeros).

Peatónito habló de que en un buen sistema los conductores tendrían una ruta y paradas bien definidas, una frecuencia regular de viajes, además de un buen equilibro entre la oferta y la demanda.

Algo que no ha ocurrido hasta ahora con el servicio de los también llamados peseros. “El microbús da un pésimo servicio”, dijo el héroe enmascarado antes de tomar su bicicleta, y seguir su recorrido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Reuters

Joker: 4 datos que quizá no conocías de Joaquin Phoenix (y cómo se preparó para ser el Guasón)

El actor estadounidense Joaquin Phoenix se ha quedado muy cerca del Oscar en tres ocasiones, pero con su interpretación del Guasón en "Joker" parece tener todo a su favor para lograrlo. Estos son 4 datos que quizás no conocías de este experimentado intérprete.
Reuters
7 de octubre, 2019
Comparte

Con las salas de cine llenas y las críticas a su favor, el actor Joaquin Phoenix está cosechando los frutos de uno de sus mejores papeles en su larga carrera en la industria cinematográfica.

El estadounidense de 44 años es el protagonista de “Joker”, la película que relata la tortuosa vida de un aspirante a comediante que lo lleva a convertirse en el Guasón, el villano que luego sería el archienemigo de Batman.

“Phoenix interpreta al inadaptado Arthur Fleck, un hombre que no se ha quedado sin suerte, porque nunca tuvo ninguna”, explica el editor de entretenimiento de la BBC Will Gompertz.

“Desde temprana edad, Arthur sufrió una afección neurológica que lo hace reír como una hiena en los momentos más inapropiados. No es una risa contagiosa divertida, sino una risa tan seca y dura que lo hace vomitar y todos los demás sienten náuseas”, añade.

Joaquin Phoenix in Joker

Warner Bros
El actor dice que no consideró personificaciones pasadas al hacer su propia interpretación.

El reto de meterse en la mente del personaje no fue fácil de tomar, ha reconocido Phoenix.

“No sé cómo rayos lo hice. No lo sé. Pero entonces había algo que me atraía (al papel). Simplemente evolucionó mientras trabajábamos juntos. Comenzó a convertirse en algo más de lo que esperaba. Fue una de las mejores experiencias de mi carrera“, dijo el actor a la revista Variety el mes pasado.

Con esta interpretación, los críticos dicen que Phoenix parece estar finalmente encaminado a conseguir el Oscar al que ha estado nominado en tres ocasiones en el pasado.

En BBC Mundo te contamos 5 cosas que quizás no conocías de este actor (alerta spoiler: algunos detalles de la trama de “Joker” son revelados en los siguientes párrafos).

1. Perdió 23 kg para el papel

Phoenix hizo público el anuncio de que aceptó interpretar a Arthur Fleck en julio de 2018 y la película comenzó a filmarse en septiembre de ese año.

En cuestión de semanas, el actor -que no consume carne desde la infancia- se sometió a una dieta intensa de la que salió con poco más de 23 kg menos de peso.

Todd Phillips y Joaquin Phoenix

Reuters
Phoenix (derecha) es notoriamente delgado en “Joker”, del director Todd Phillips (a su lado en la foto).

“Resulta que afecta tu mente, y realmente empiezas a enloquecer cuando pierdes tanto peso en ese periodo”, explicó Phoenix, según un reporte de la revista People.

Algo inesperado, dijo el actor, es que la pérdida de peso también le dio una “fluidez” a su cuerpo que no sentía antes, lo cual se refleja en los grandes esfuerzos físicos que hace el actor en las escenas de acción y en sus movimientos estrafalarios.

El actor no ha querido revelar más detalles para evitar influenciar a personas que pueden tender a sufrir desórdenes alimenticios, pero asegura que todo el proceso estuvo supervisado por un médico.

2. El secreto de su baile

El personaje del Guasón ha tenido notables interpretaciones, como la de Jack Nicholson o la del fallecido Heath Ledger, por citar algunas.

Phoenix estaba llamado a llenar esos zapatos, pero asegura que no prestó atención a las pasadas interpretaciones para capturar la esencia del personaje, sino que quiso darle su estilo personal.

Joaquin Phoenix como Joker

Warner Bros.
Los extravagantes movimientos de Phoenix tienen origen en el baile de un actor del siglo XX, como ha revelado Phoenix.

El actor ha confesado que “copió” un estilo de baile, pero no de Nicholson o Ledger, sino de un actor -y gran cantante y bailarín- del cine estadounidense del siglo XX: Ray Bolger.

En particular, explicó Phoenix, imitó su forma de moverse en el tema The Old Soft Shoe, de la que capturó la “arrogancia” de los movimientos que Bolger hace y que le resultaron parecidos a los que el Guasón haría.

3. Su pasado por América Latina

Joaquin Rafael Phoenix nació en San Juan, Puerto Rico, el 28 de octubre de 1974, donde vivió hasta los 3 años.

Sus padres eran miembros del culto religioso La Familia Internacional, el cual los llevó a vivir como misioneros durante la década de 1970 en América Latina antes de regresar a Estados Unidos.

Phoenix es parte de una familia de cinco hermanos, todos dedicados a la actuación por iniciativa de sus padres: River, Rain, Liberty Butterfly y Summer.

Joaquin Phoenix

Reuters
Joaquin Phoenix tiene 3 hermanos, además de uno fallecido, que también se han dedicado a la actuación.

River Phoenix -nominado al Oscar a Mejor actor de reparto en 1988- murió a los 23 años el 31 de octubre de 1993 por una sobredosis de droga en un club nocturno en el que estaban presentes Joaquin y Rain.

Vivió en México y Cuba durante una pausa en su carrera de actuación después de la muerte de River Phoenix.

4. Sus papeles aclamados

Joaquin Phoenix es un experimentado actor, que ha aparecido en más de 30 filmes desde 1986, cuando obtuvo su primer papel a la edad de 12 años.

Pero no fue hasta el año 2000 cuando el artista fue nominado a los grandes premios de la industria cinematográfica de Occidente por su papel del emperador Cómodo en “Gladiador”.

Joaquin Phoenix en "Gladiador"

Getty Images
El emperador Cómodo es interpretado por Joaquin Phoenix en “Gladiador”, del director Ridley Scott.

Fue nominado a Mejor actor de reparto para el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA, pero no consiguió hacerse con ninguno de esos galardones.

“Johnny y June: pasión y locura” (Walk in the Line) fue la siguiente película que le trajo nominaciones de Mejor actor en 2005, incluido el Oscar, pero solo ganó el Globo de Oro (su máximo premio hasta la fecha).

También fue nominado a Mejor actor en 2012 por “The Master: todo hombre necesita un guía” (The Master), pero en esa ocasión también se quedó entre los candidatos.

Quizás su fortuna cambie ahora con el Joker y sea este papel el que finalmente lo lleve a la tan deseada estatuilla.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=0erzbX0Kg3k&t=15s

https://www.youtube.com/watch?v=pVg29BThB0s

https://www.youtube.com/watch?v=1n31Ogeuvvw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.