Delegado de Sedesol en Durango deja su cargo tras denuncias por presunto desvío de recurso
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Luis Lozano / El Siglo de Durango

Delegado de Sedesol en Durango deja su cargo tras denuncias por presunto desvío de recurso

Un extrabajador de la dependencia denunció que el delegado Javier Hernández Flores guarda en una bodega, insumos que la Sedesol debió haber entregado a personas de escasos recursos.
Luis Lozano / El Siglo de Durango
Por Lizbeth Padilla
21 de julio, 2016
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Javier Hernández Flores, delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Durango, renunció a su cargo ayer miércoles, luego de la denuncia pública hecha por un extrabajador de la dependencia quien lo acusó de malos manejos de los recursos destinados a la población más vulnerable en el estado.

En un comunicado de prensa, la Sedesol informó que el delegado solicitó al Órgano de Control Interno de la dependencia iniciar una investigación por las acusaciones en su contra, con el objetivo de deslindar responsabilidades y aclarar los hechos.

La razón de la denuncia

La renuncia del delegado se da luego que Roberto Hernández Burciaga, ex encargado del programa “Empleo Temporal” de la Sedesol Durango, denunciara malos manejos de los recursos por parte de su ex jefe; además de la falta de pago de renta – desde hace un año – de una bodega de su propiedad donde presuntamente Javier Hernández guardaba despensas e insumos de la dependencia.

El denunciante explicó a Animal Político que desde hace un año, su ex Jefe  ha utilizado la bodega para guardar materiales e insumos de la Sedesol sin que hasta ahora le haya pagado la renta del inmueble, deuda que asciende a 234 mil pesos.

Según Roberto Hernández, en agosto de 2015, su ex Jefe le pidió que guardara en su bodega – solo por 15 días – galones de pintura e impermeabilizante que la dependencia entregaría a beneficiarios de tres comunidades del estado; éstos acudían a la bodega para canjear vales de la dependencia por los insumos.

“Pero de repente se detiene la entrega del material porque él se ve con la posibilidad de ser el candidato a la alcaldía del municipio de Durango. Entonces lo guardó”.

pintura

Luis Lozano / El Siglo de Durango

Meses después, a mediados de junio de 2016, el ex delegado envió juguetes a la bodega y material deportivo con distintivos del gobierno del estado, los cuales se repartirían en el municipio del Mezquital en diciembre pasado.

balones

Luis Lozano / El Siglo de Durango

También guardó insumos para elaborar alrededor de 100 mil despensas que, de acuerdo con el denunciante, entregaría durante el pasado proceso electoral como parte de una campaña a favor del PRI estatal, pero no le alcanzó el tiempo para entregarlo todo.

“Desconozco con qué recursos se adquirió el material”, reconoció Roberto Hernández.

despensas 2

Luis Lozano / El Siglo de Durango

A finales de junio, 15 días después de que las despensas y juguetes llegaran a la bodega, Roberto renunció a la Sedesol pues presuntamente el ex delegado quería repartir los recursos del programa “Empleo Temporal” sin respetar las reglas de operación.

El delegado niega conocer de la bodega

Roberto Hernández dijo que denunció ante medios de comunicación los hechos, para evitar que el ex delegado buscara inculparlo por tener material  de la Sedesol en su bodega.

“Preferí hacer la denuncia pública para que en un momento esto me sirviera como protección de lo que yo tengo aquí. Y que quisiera darle vuelta a la tortilla”.

El ex delegado por su parte, en entrevista con el diario El Siglo de Durango, negó tener materiales guardados en una bodega e incluso dijo que se investigaría al dueño del inmueble.

“No tenemos ninguna bodega en la que resguardemos alimentos u otro tipo de productos. Es algo que desconozco y que el propio Roberto Hernández tiene que explicar. Estoy seguro que nada de lo que se menciona que hay en la referida bodega, tiene logotipos relacionados con la Sedesol, por lo que me deslindo totalmente de ese tema”, declaró.

Tras las declaraciones, Javier Hernández se separó del cargo para que la Sedesol iniciara “con absoluta transparencia” una investigación.

El área de comunicación social de la Delegación de Sedesol en el estado dijo a Animal Político que tanto la dependencia, como el ex delegado, no harán más comentarios sobre el tema “para no interferir” en las investigaciones.

 

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Reuters

Qué son los adyuvantes y por qué son tan importantes como la vacuna contra la COVID

El desarrollo de la vacuna contra el coronavirus no solo implica la obtención de una fórmula antígena efectiva, también se requieren elementos como los adyuvantes, sin los cuales sería reducida su efectividad.
Reuters
12 de agosto, 2020
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Así como no es lo mismo escuchar música en el celular que en los altavoces del auto, las vacunas sin adyuvantes no tienen el mismo efecto.

Se trata de substancias que, al unirse a la fórmula de las vacunas, tienen la capacidad de incrementar la respuesta del organismo humano al ser inoculado.

“Es un amplificador”, explica la doctora María Elena Bottazi, codirectora de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Colegio Baylor de Medicina de Houston y codirectora del Centro para Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, en Estados Unidos.

“El adyuvante hace que (la vacuna) llegue a más lugares dentro del cuerpo y que obviamente atraiga a diferentes componentes del cuerpo humano y así eventualmente se activen las diferentes células inmunológicas”, añade.

De ahí que, como en otros casos, son un elemento importante para el desarrollo de las vacunas para tratar el covid-19, que ya ha dejado más de 700.000 muertos y 20 millones de contagios en el mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=xhM2rTMB9I4&t

Vladimir Putin anunció este martes que Rusia ya tiene una aprobada y registrada contra el coronavirus, la Sputnick V, y otros países avanzan a contrarreloj para crear las suyas.

Más de 160 estudios preclínicos están en marcha, pero menos de 10 en una fase avanzada hasta inicios de agosto, según la Organización Mundial de la Salud.

Las investigaciones médicas y las farmacéuticas que participan se enfrentan a un problema: el desarrollo de adyuvantes no ha sido tan prolífico en la industria mundial en los últimos años.

Y la falta de estas sustancias dificultaría que la vacuna pueda ser producida de forma masiva.

“Así como hemos escuchado mucho que tenemos que generar miles de millones de dosis de la vacuna, también tenemos que producir miles de millones de dosis de cada uno de los componentes. No solo es producir las proteínas, sino también con qué se van a combinar”, explica Bottazi.

Una mujer en un laboratorio médico

Reuters
Además de los antígenos, las vacunas llevan otros componentes químicos que deben ser producidos.

La escasez de adyuvantes y otros elementos, desde las ampolletas hasta los birreactores, “puede retrasar las vacunas”, advirtieron desde mayo los especialistas Susan Athey, Michael Kremer, Christopher Snyder y Alex Tabarrok en una carta publicada en el diario The New York Times.

La vacuna en el cuerpo

Las vacunas están compuestas por tres elementos básicos: el antígeno, los adyuvantes y los preservantes.

Una vez que la dosis ingresa al cuerpo, causa una reacción del sistema inmunitario, que intenta proteger al resto del cuerpo enviando glóbulos blancos que producen anticuerpos para contener la infección.

Así, cuando un virus intenta de nuevo ingresar por cuenta propia al organismo, los anticuerpos saben cómo actuar en su contra y eliminarlo.

Cómo funcionan las vacunas

BBC

En este proceso los adyuvantes tienen dos propósitos, “amplificar la señal y al mismo tiempo guiar la para que atraiga la respuesta correcta, a las células correctas”, señala Bottazi.

“Si no se quiere que la vacuna se disemine muy rápido, sino que llegue a las células que la necesiten, entonces se necesita tiempo y eso es lo que llamamos el efecto depot, que se deposita en un lugar y da tiempo a que se disemine la información”, añade.

Los adyuvantes por sí mismos no tienen ningún efecto; es decir, son inertes.

“Es como si se tiene un parlante pero no se le pone música. Se acoplan a lo que se quiera diseminar, en este caso el componente específico de la vacuna”, explica la especialista.

Una vacuna contra el coronavirus es probable que tenga menos efecto en las personas mayores, porque sus sistemas inmunológicos no responden tan bien a la inmunización.

Así se en la vacuna contra la gripe.

Es posible superarlo administrando múltiples dosis, pero otra solución es usar adyuvantes que estimulan el sistema inmunológico.

Los problemas que se avecinan

Durante prácticamente todo el siglo XX hubo un adyuvante que se empleó prácticamente en todas las implementaciones de vacunas: las sales de aluminio, también conocidas como alumbre).

Sigue siendo el adyuvante más conocido y uno de los más fabricados hasta la fecha.

La vacuna Pandemrix y su adjuvante

Reuters
Las dosis de las vacunas para la pandemia del virus H1N1 (en la foto Pandemrix) estaban acompañadas con un adyuvante.

A finales de la década de 1990 fue que las farmacéuticas empezaron a desarrollar otras alternativas.

Como ocurrió con otros medicamentos patentados, esos adyuvantes fueron asegurados en registros de propiedad privada.

“Al ser de propiedad intelectual privada, no se sabe mucho sobre qué son exactamente, tienen una formulación que no es genérica y no conocemos su costo“, señala Botazzi como uno de los problemas de la actual carrera por la vacuna del covid-19.

“Si los adyuvantes son experimentales, de propiedad intelectual privada o de alto costo, va a ser difícil que sean accesibles para los países de bajos recursos“, añade.

Además, si se desarollan adyuvantes nuevos, estos deberán ser probados y certificados por las autoridades médicas, un inconveniente en una situación que exige urgencia, como la pandemia actual.

Eduardo Ortega-Barria, vicepresidente y director de investigación clínica para Latinoamérica de la firma británica GSK -uno de los mayores fabricantes de adyuvantes del mundo- explica el que el tiempo usualpara obtener una vacuna es de 10 años.

“En la historia la que más rápido se ha licenciado es la vacuna contra las paperas, que se demoró cerca de cinco años, pero con el coronavirus estamos intentando hacerlo entre 12 y 18 meses“, le dijo a la agencia EFE.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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