Zacatecas, un foco rojo en delitos de alto impacto en 2016: Semáforo Delictivo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Zacatecas, un foco rojo en delitos de alto impacto en 2016: Semáforo Delictivo

La clasificación de una organización civil ubicó a Zacatecas en los primeros sitios de diferentes delitos, como el homicidio, el secuestro y la violación; Colima es el estado con más asesinatos cometidos por la delincuencia organizada.
Cuartoscuro Archivo
Por Manuel Ureste
26 de julio, 2016
Comparte

A pesar de que en septiembre pasado el gobernador de Zacatecas, el priista Miguel Alonso Reyes, aseguró que la “seguridad está de regreso” en la entidad, el análisis de delitos de alto impacto la colocan como un ‘foco rojo’ de violencia emergente en el país en el primer semestre de 2016, advierte la organización civil Semáforo Delictivo en un informe presentado este martes.

En el informe, elaborado a partir de datos oficiales del Gobierno federal y de firmas especializadas como Lantia Consultores, el Semáforo Delictivo apunta que Zacatecas acumula el mayor número de ‘semáforos en rojo’ en la clasificación global de delitos de alto impacto, como el homicidio, el secuestro o la violación sexual.

¿Qué significa esto? Que Zacatecas es la entidad que más veces repite entre los tres primeros lugares del ‘podio’ de estos delitos, por delante de estados como Tamaulipas, Guerrero y Michoacán.

Por ejemplo, en el análisis del comportamiento de los homicidios por cada 100 mil habitantes, Zacatecas es el tercer lugar a nivel nacional con más asesinatos: 25.8 por cada 100 mil, solo por detrás de Guerrero (29.7); y de Colima, que lidera el ranking con 40.4. Cabe mencionar que la media nacional es de 8.0.

Zacatecas es el segundo lugar con más secuestros de México, con 1.5 plagios por 100 mil habitantes, mientras que la media nacional es 0.4. Sólo la supera Tamaulipas, con 1.6 secuestros.

También es tercer lugar nacional en extorsiones, con 5.5 por cada 100 mil (la media es 2.0), por detrás de Nuevo León (5.9) y Baja California Sur (8.4); además es tercer lugar en violaciones sexuales con 11.9, por detrás de Baja California Sur (12.7) y de Chihuahua (13).

Mientras que en robos a vehículos, Zacatecas ocupa el tercer lugar: 133 por cada 100 mil habitantes, muy cerca del Estado de México, con 138; y algo más alejado de Baja California, entidad que lidera la clasificación con 217.

“Debido a un deterioro de la situación que se comenzó a dar desde el año pasado, Zacatecas se ha convertido este 2016 en uno de los estados más complicados en cuanto a violencia se refiere”, destacó en entrevista Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo.

Zacatecas

Colima, con más asesinatos del narco

Otra entidad donde la violencia ha aumentado notablemente durante los primeros seis meses de 2016 es Colima, advierte el informe. Esta pequeña entidad de apenas 600 mil habitantes registra el mayor número de asesinatos por cada 100 mil habitantes, con 40.4, superando a entidades como Guerrero (29.7) y Sinaloa (17.7).

“No se ha resuelto la situación de inseguridad en el país. Al contrario, vemos que regiones que antes eran tranquilas ahora se están complicando, como Zacatecas y Colima”, advirtió Roel, quien además pidió prestar atención a otras entidades seguras sobre el papel, como Aguascalientes y Querétaro, “donde venimos advirtiendo desde 2015 que también se está produciendo un incremento de la violencia”.

Por otra parte, el estudio del Semáforo Delictivo apunta que de los 9 mil 615 homicidios dolosos registrados oficialmente en el país en este primer semestre de 2016, el 56% -5 mil 413- fueron cometidos por el crimen organizado.

Esta cifra, según documentó Lantia Consultores para el Semáforo a partir de un monitoreo de notas publicadas den medios de comunicación (ya que las procuradurías no hacen distinción si un homicidio es cometido por el crimen organizado) refleja un aumento de la actividad del narco, ya que es ocho puntos porcentuales mayor a la registrada en el primer semestre de 2015, cuando se documentó que 48% de los asesinatos fueron cometidos presuntamente por el crimen organizado.

Colima es la entidad con más homicidios cometidos por la delincuencia organizada: 33.3 por cada 100 mil habitantes. Le sigue Guerrero, con 25.9; Sinaloa y Morelos, ambos con 12.8; Michoacán, 11.1; y Zacatecas, con 10.9.

En números totales, Guerrero es la entidad con más asesinatos del narco: 881 en seis meses. En segundo lugar está Michoacán (484), en tercero Sinaloa (355), cuarto Veracruz (328), y cierra el ‘top 5’ el Estado de México (318).

Por el contrario, Yucatán, con dos asesinatos en seis meses, Campeche (6), Hidalgo (10), Tlaxcala (13) y Nayarit (14), son los estados con menos actividad del narco.

Asesinatos

75% de los mexicanos opinan que la inseguridad ha empeorado

En cuanto a la percepción de los mexicanos, el Semáforo Delictivo señala, a partir de encuestas propias realizadas en su página web, que siete de cada 10 mexicanos considera que la situación de violencia en el país se ha agravado en lo que va de 2016.

“No hemos resuelto nada. Aunque hay delitos que sí han bajado a nivel nacional, como el robo a casa, el robo a negocio, o incluso el secuestro, otros delitos graves como el homicidio, los asesinatos del narco, y las violaciones sexuales, continúan aumentando”, remarcó Santiago Roel.

En este sentido, el Semáforo Delictivo plantea una serie de propuestas al Gobierno federal para contener la violencia, como la regulación del mercado de las drogas.

“Sería una propuesta interesante, para que el Estado tome el control de este mercado, en lugar de que lo hagan las mafias. Sin embargo, seguimos insistiendo en una estrategia fallida (de combate frontal al narco), que a nivel mundial no le ha funcionado a nadie”, concluyó Roel.

Semáforo Delictivo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
Getty Images
6 de septiembre, 2021
Comparte

Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

Getty Images
Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

Getty Images
Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

Getty Images
La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

Getty Images
La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.