Cárceles privadas, con los mismos problemas que las públicas: corrupción y drogas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Cárceles privadas, con los mismos problemas que las públicas: corrupción y drogas

El modelo de cárceles privadas no privilegia la reinserción social, pues ve a los reos como un negocio, según un informe hecho por varias organizaciones.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán
24 de agosto, 2016
Comparte

En 2010, el ex presidente Felipe Calderón lanzó un nuevo modelo de inversión para construir 12 nuevos centros penitenciarios privados y así abatir el hacinamiento y mejorar las condiciones de las personas en reclusión. A seis años de la operación, persisten los mismos problemas que en los centros públicos: autogobierno, tráfico de drogas, prostitución y tratos degradantes.

Así lo concluye el estudio “Privatización del sistema penitenciario en México”, realizado por la Universidad Iberoamericana Puebla, México Evalúa y Due Process of Low, entre otras organizaciones.

De acuerdo con el análisis, la privatización de las cárceles ha sido un proceso opaco, toda vez que se han adjudicado contratos directos que no se dan a conocer vía transparencia por “seguridad nacional”. Además, los inversionistas han mercantilizado a los reos “sin tomar en cuenta los aspectos de reinserción social”.

El documento incluye la investigación sobre nueve de los centros de reclusión construidos con capital privado de 2010 a 2016: el Cefereso 15 de Chiapas, Cefereso Femenil de Ramos Arizpe en Coahuila; el Centro varonil de seguridad penitenciaria I y el II en la Ciudad de México. Cefereso 14, en Durango; Cefereso 12, en Guanajuato; Cefereso Buena Vista Tomatlán, en Michoacán; Cefereso femenil 16 en Morelos; Cefereso femenil 13 en Oaxaca y el Cefereso 11 en Sonora.

La idea de incluir capital privado en la administración de los centros de reclusión (excepto en las tareas de vigilancia y custodia, que sigue a cargo de los gobiernos estatales y Federal) era quitar presión a las finanzas públicas y mejorar las condiciones de los reos a través de una mayor inversión en infraestructura; pero “esta medida parece estar más enfocada a satisfacer las necesidades de las empresas que de las personas usuarias”, dice el estudio.

Los centros de reclusión construidos después de 2010 están focalizados en el modelo de máxima o alta seguridad, lo que permite una mayor inversión en la infraestructura y en las condiciones de seguridad (rejas, puertas blindadas, cámaras de seguridad), pero sin tomar en cuenta los aspectos de reinserción social o de contacto con las familias.

Esto implica problemas para los familiares de reclusos, pues los centros penitenciarios están geográficamente aislados y son de difícil acceso. Uno de los casos que ejemplifica que el modelo de inversión privilegia los intereses de privados por encima de acabar con la crisis de los centros penitenciarios, son el Centro varonil de seguridad penitenciaria I y II de la Ciudad de México.

La construcción de ambos centros representaba una oportunidad para afrontar los niveles de sobrepoblación que va de 49% a 120% en los 12 centros de la ciudad; seis meses después de su apertura, los nuevos centros tienen una ocupación de 23% y 14%, respectivamente. ¿La causa? “Se construyeron centros de máxima seguridad en una entidad donde la mayoría de la población fue sentenciada por el delito de robo”, explica el estudio.

Esto demuestra “una falta de planeación en materia penitenciaria al momento de definir los contratos de construcción desde un enfoque de reinserción social. En lugar de privilegiar las múltiples posibilidades para evitar el uso de la prisión como las medidas alternativas, se decidió construir cada vez más cárceles”.

A esto se suma que las empresas cobran una cuota de mantenimiento al Estado por cada lugar disponible en el centro concesionado; es decir, debe pagar una cuota por la capacidad completa del centro y no por el número de reos. “Esto significa que el gobierno mexicano tiene interés en llenar estos centros porque, de todas formas, tiene que asegurar el pago completo, lo que se ha traducido en casos de traslados masivos hacia los nuevos centros concesionados”, indica el estudio.

Por ejemplo, en los primeros tres meses de operación del Cefereso 16, en Morelos, se trasladaron a mil 339 internas, lo que representa 53% de la capacidad instalada del lugar. Sin embargo, los traslados atentan contra del derecho a ser internadas en centros más cercanos a sus domicilios.

¿Certificación patito?

Como parte de la Iniciativa Mérida (una estrategia entre el gobierno de México y Estados Unidos para el combate del crimen organizado) existe el Programa de correccionales, para mejorar las capacidades del sistema penitenciario mexicano. Entre las estrategias donde intervienen particulares en este tema está la acreditación internacional por parte de la Asociación Americana de Correccionales (ACA).

En abril de 2011, por solicitud del gobierno de México, auditores nacionales y personal ejecutivo de la ACA visitaron algunas prisiones de este país para evaluar su viabilidad para ser acreditadas. De acuerdo con la investigación, hay 14 centros estatales, cinco federales, tres para adolescentes y la Academia Nacional de Administración Penitenciaria (ANAP) acreditados por la ACA.

La ACA incluye 139 estándares internacionales divididos en siete áreas: seguridad, orden, cuidado, programas y actividades, justicia y administración. Sin embargo, en los CERESOS de Chihuahua, la entidad pionera en la certificación, persisten las problemáticas estructurales.

Las organizaciones que realizaron el estudio recabaron testimonios de internos y sus familias entre enero y abril de 2016 en la entidad y detectaron que, como ocurre en otros centros penitenciarios, en las cárceles certificadas de Chihuahua existe hacinamiento, pues hay de seis a ocho personas en celdas individuales.

Los testimonios narran también el autogobierno: “El que controla no son ni los comandantes, ni el director, ahí el que comanda es un jefe alto del narcotráfico” y que las autoridades permiten y promueven la prostitución, al “realizar traslados de internas de la zona femenina a la zona varonil para la realización de fiestas”.

“Se prostituyen las reclusas. Van a las fiestas y los narcos que están ahí, traen lana. Les gusta y luego las piden, le dice a la custodia: ‘me gustó fulana de tal, échamela, échamela’. Luego ahí está tu lana y también a la reclusa”, narran los testigos entrevistados por los investigadores.

El estudio concluye que esta es “una acreditación de papel que deja fuera del proceso la palabra de las personas privadas de la libertad y permite a los centros pagar por una acreditación mediática sin tener que cambiar sus prácticas”.

La opacidad 

La inversión privada en un sector de seguridad ha propiciado la opacidad, como lo denunció la Tercera Visitaduría de la CNDH en 2013. Aunque los investigadores realizaron solicitudes de acceso a la información entre 2013 y 2014, respecto a los contratos, la Secretaría de Gobernación negó la información al clasificarla como “reservada” por “comprometer la seguridad nacional”.

Entre las pocas cosas que la Secretaría de Gobernación respondió está que el gobierno federal ha firmado 223 contratos con empresas privadas para la construcción, operación, mantenimiento y prestación de servicios en los Ceferesos de 2009 a 2014, pero sin informar los detalles.

El modelo público privado en los centros de reclusión, a seis años de implementarse, no ha traído los beneficios que argumentaron las autoridades federales

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Afganistán: los primeros cambios para las mujeres en Kabul tras el control talibán

La toma del control de la capital afgana por parte del Talibán causa desconfianza en la población, particularmente en las mujeres, que temen perder los derechos ganados en los últimos 20 años
17 de agosto, 2021
Comparte
Mujeres caminan en Kabul el 15 de agosto.

Getty Images
Mujeres caminan en Kabul el 15 de agosto.

La llegada del Talibán a Kabul, la capital de Afganistán, despertó el miedo en los ciudadanos, principalmente en las mujeres.

Con el retorno del Talibán al poder 20 años después, las mujeres en Afganistán tienen miedo a perder los derechos sociales y económicos que ganaron en las dos últimas décadas.

El Talibán impone una interpretación radical y restrictiva de la ley islámica que restringe notablemente los derechos de las mujeres.

Estos son algunos de los cambios que se observan ya en Kabul contra las mujeres en los primeros días de control talibán.

Sin mujeres en la TV

Los principales canales de televisión de Afganistán siguen transmitiendo tras la llegada del Talibán al poder.

Sin embargo, hay diferencias notables, como el hecho de que ya no hay presentadoras mujeres en la pantalla, según detalla el servicio BBC Monitoring.

También se destaca que hay un gran aumento de comentarios favorables y muy pocas críticas al Talibán en los canales como el estatal National Afghanistan TV y los privados Tolo News, Ariana, Shamshad y 1TV.

Presentador afgano en el canal Shamshad TV.

Shamshad TV
Captura de pantalla de un presentador afgano en el canal Shamshad TV.

La televisión estatal, cuya dirección está en manos del Talibán desde la noche del 15 de agosto, ha estado transmitiendo en gran medida programas religiosos.

Por su parte, la mayor parte de la grilla de Tolo News y 1TV ha estado repitiendo programas emitidos el domingo, posiblemente debido a dificultades en el trabajo.

Sin embargo, Saad Mohseni, propietario de Moby Group, que incluye Tolo TV y Tolo News TV, dijo en un tuit: “Puedo asegurarles que nuestra gente está bien y que hemos continuado con nuestra transmisión ininterrumpida durante esta ‘transición'”.

Moby Group es el mayor generador de programas de entretenimiento, noticias y actualidad de Afganistán.

Asimismo, Shamshad TV, propiedad de un exasistente presidencial, estuvo transmitiendo contenido a favor de los talibanes.

En un programa, el corresponsal del canal mostró a los residentes de Kabul celebrando que el grupo traería seguridad y unidad al país.

Ni vestidos, ni maquillajes

Tras el avance del Talibán en Afganistán, muchos derechos sociales y económicos alcanzados durante los últimos 20 años se acabaron de repente, según le dijeron a la BBC varios ciudadanos afganos.

Mujeres con burka caminan frente a retratos de otras mujeres maquilladas en Kabul, el 7 de agosto de 2021.

Getty Images
En las calles de Kabul, hasta hace unos pocos días se podía ver publicidad con mujeres luciendo maquillaje.

Y las denuncias de recortes de libertades de las mujeres no son la excepción.

“Hay muchas restricciones ahora. Cuando salgo, tengo que llevar la burka (el traje que impide ver completamente el cuerpo de la mujer), como me lo ordenan los talibanes, y un hombre me tiene que acompañar”, aseguró una partera de Ishkamish, un distrito rural con escasos servicios, en la provincia de Takhar, en la frontera noreste de Afganistán con Tayikistán.

En los primeros dos días de la llegada del Talibán a Kabul, las calles de la capital empiezan a mostrar también indicios de esos cambios restrictivos para las mujeres.

Fotos en las redes sociales muestran que vidrieras con imágenes de mujeres sin velo, con maquillaje y con vestidos de fiesta estaban siendo arrancadas o tapadas con pintura.

https://twitter.com/bbclysedoucet/status/1426855750601789449

“No sé cómo será nuestro futuro”

Muchas mujeres en Kabul sienten miedo y desesperanza.

Una joven -que prefirió no identificarse- describió la ciudad como “silenciosa”. El Talibán gobierna la ciudad y todos están en casa, le dijo a la BBC.

“Tenía muchos planes para mi futuro, pero ahora no puedo ir al trabajo ni a la universidad”, agregó.

“No sé cómo será nuestro futuro. Esto me ha hecho perder la esperanza. Estoy buscando una manera de salir de Afganistán porque no hay esperanza para las mujeres”.

Mujer con los ojos pintados y burka.

Getty Images

Por su parte, Aisha Ahmad, que estudia Ciencias de la Computación en la Universidad de Kabul, terminó el domingo golpeada por la multitud que intentaban tomar un vuelo desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai de la capital.

“A la multitud la empujó la policía, los niños y las mujeres estaban en el suelo, yo me lastimé las manos, los pies y las rodillas”, contó la joven de 22 años a la agencia de noticias PA.

Después de no poder abordar un vuelo, Ahmad pidió en las redes sociales que algún país le diera asilo para poder terminar su educación, que ya no lo cree posible.

“He perdido la esperanza y creo que no será un camino fácil”, aseguró. “Me siento como si estuviera en un túnel… No puedo ver ninguna luz brillante y no sé qué tan largo es el túnel”, añadió.

https://www.youtube.com/watch?v=eHBHETE7NM4

Mahbouba Seraj, una activista por los derechos de las mujeres y los niños en Kabul le dijo a la BBC que no le servía a nadie si todas las mujeres abandonaban el país y agregó que está dispuesta a dialogar y trabajar con el Talibán.

“Si las mujeres de Afganistán, las que están involucradas y hemos estado trabajando, pudiéramos sentarnos en una mesa y hablar con estas personas, podrían ser inteligentes y conocer los recursos que tienen en las mujeres de Afganistán”, afirmó.

“Porque antes de esto, antes del Talibán, ni el mundo ni nuestra propia república vio realmente la fuerza de la mujer afgana“.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarganuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6X6MQcydovo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.