¿Qué va a pasar? ¿voy a morir?: lo que piensan los militares durante su lucha contra el narco
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¿Qué va a pasar? ¿voy a morir?: lo que piensan los militares durante su lucha contra el narco

El colectivo Periodistas de a Pie entrevistó a siete militares implicados en abusos narran cómo se sienten durante los enfrentamientos con presuntos delincuentes y cuáles son sus miedos.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
29 de agosto, 2016
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En la lucha contra el narcotráfico, iniciada en 2006, las fuerzas armadas han tenido un papel importante y también polémico.

Los soldados realizan desde hace una década las labores contra la delincuencia en pueblos y ciudades del país, algo para lo que no fueron entrenados.

Esto derivó en abusos cometidos por soldados y marinos. Todos estos casos se volvieron estadísticas de la lucha contra el narcotráfico, y se dio voz a las víctimas de esos abuso.

Sin embargo no se conocieron las historias personales de los militares implicados.

El colectivo Periodistas de a Pie realizó entrevistas a seis militares, cinco de ellos en proceso penal por homicidio. A través de sus testimonios se deja ver el otro lado de esa “guerra”.

El proyecto “Cadena de Mando” retoma estas entrevistas para narrar en siete entregas lo que viven los militares en sus tareas de combate el crimen.

Te dejamos la primera de estas entregas “Matar o morir” donde los militares narran sus sentimientos al encontrarse en un enfrentamiento.

Aquí puedes leer todas las entregas de este proyecto.

Javier

“Cuando estás en un enfrentamiento sudas, entras en un shock de ¿qué va a pasar? ¿voy a morir aquí? Algunos compañeros los ves llorando, otros repeliendo, otros defendiéndose, otros diciendo ‘órale, cabrón, ¿piensas morir aquí?’ En tu cabeza solo pasa si vas a morir o no. En ese momento, un segundo, unos segundos, te acuerdas de que tienes familia y pones en juego todo lo que tienes y como todos, de que lloren en tu casa, pues que lloren en la de él, lamentablemente”.

Habla Javier. El nombre con que será identificado este soldado de 27 años que ingresó a las fuerzas armadas apenas cumplió la mayoría de edad. Javier no quería portar uniforme militar, quería ser arquitecto pero logró terminar los estudios de la preparatoria. La urgencia de mantener a la familia lo llevó a buscar espacio en el Ejército.

“Nunca tuve en mi vida un sueño… Nunca me sentí comprometido aquí, era un trabajo más. Antes había trabajado en el comercio, con mi familia. En algún momento, ya adentro, tuve expectativa de ser soldado, estudiar aquí y tener una carrera… Yo no me metí aquí para morir ni para matar, yo me metí aquí para superarme, para ser un orgullo a la familia… Y mira….”, lamenta. Javier enfrenta un proceso penal por un homicidio cometido por su convoy durante un patrullaje en Tamaulipas.

Aquí se presentan testimonios de soldados entrevistados  que, como Javier, participaron en acciones contra la delincuencia organizada y se vieron involucrados en homicidios. Los testimonios reflejan la forma en que ellos dicen combatir el crimen: las órdenes, la presión, las emociones, las dudas, las ganas de vengar la muerte de sus compañeros. ¿En qué condiciones sale a la calle un soldado?

José

José ingresó a las fuerzas armadas en 2003, cuando tenía 18 años. Como varios de sus compañeros, ser soldado, dice, le daba la posibilidad de tener un ingreso fijo y de salir de su hogar. José creció en una familia con problemas, el padre abandonó a la madre desde que él era niño y no tuvo otra opción que trabajar, por lo que dejó los estudios cuando iba en la primaria. En el año 2007 salió de las fuerzas armadas para convertirse en Policía Federal pues el ingreso como soldado, menor a dos mil pesos quincenales, no alcanzaba para mantener a su propia familia, además de que quería un mejor status social.

“Nos decían van a salir a patrullar, van a salir, quiero chamba, quiero que metan resultados, la pinche delincuencia debe quedar erradicada”.

“Ellos nos decían ‘jóvenes, van a salir a patrullar, van a salir, quiero chamba, quiero que metan resultados, la pinche delincuencia debe quedar erradicada, los sicarios, los traidores a la patria, todos esos pinches militares que ya no están con nosotros y que están en el otro bando deben ser erradicados. Ellos a ustedes no se la van a perdonar (…) Erradiquen jóvenes, erradiquen a todos los pinches traidores de la patria’. Entonces tu salías con esa imagen, pinche sicario pa´abajo”.

Lo que José relata sucedió en 2005, cuando salía a patrullar las calles de Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde estuvo destacamentado durante un año y 15 días. Entonces esa era la ciudad más violenta del país con un récord de 250 asesinatos por año. Entonces, la llamada “guerra contra el narco” no había sido declarada, pero los soldados ya patrullaban en las calles de esta ciudad y estaban al frente de operativos policiales. Él explica que la palabra “traidores” era la forma de nombrar a los ex militares que dejaron las filas de las fuerzas armadas para sumarse al grupo de los zetas.

“El mando se aprovecha de que tú como elemento andas en la calle, de que si te tumbaron a un compañero ya tienes rencor en contra del crimen. Entonces el mando te dice ‘no hay pedo, mátenlos, que no quede nada vivo, ustedes mátenlos, yo los pago’, porque haciendo memoria en el Ejército sí me tocó recibir esa orden, que no queden vivos, los muertos no hablan. Esa era la norma número uno, los muertos no hablan, los muertos no declaran. Esa es la uno. Ah pero cuando ya todo sale mal, que se chinguen las escalas básicas, que se chingue la tropa. El mando se lava las manos”, agrega José.

Otro soldado, que será identificado como Ramiro, de 31 años de edad y que ingresó a los 18 años a las fuerzas armadas, relata aquella ocasión en que su convoy fue enviado a patrullar las calles de Nuevo León de rutina y terminaron en un “enfrentamiento”. Esa noche, antes de salir, recuerda, el capitán al mando les dio “luz verde” para “accionar”.

“Luz verde significa que te dan la libertad de hacer lo que tú quieras, sin pedir permiso o autorización. Por ejemplo por reglamento las camionetas de los soldados (cuando van en convoy) no se pueden separar, con luz verde, se pueden separar; si ves a un sospechoso se puede revisar y disparar antes de que ellos disparen porque un hombre armado es un peligro para el soldado”, dice Ramiro.

Ramiro es del estado de Oaxaca y se hizo soldado por urgencia. Su mamá lo había corrido de la casa y necesitaba encontrar un trabajo, una salida; a los tres días se fue a registrar a las fuerzas armadas.

“(Estar en un enfrentamiento) es pura adrenalina. Por los muertos muchas veces dices no, no quiero venganza, pero sí que pagaran lo que hicieron. Los narcos ejecutaban civiles, te tocaba ver a familias llorando por sus hijos ejecutados. La mamá de un chavo llorando, por ejemplo, nos decía ‘haga algo, haga algo, búsquelos y hágalos pagar’. Muchas veces, por qué les voy a decir que no, había veces y golpeábamos al narco. Por ejemplo, en una esquina está un tirador (vendedor de droga). Para que tengas información es necesario golpear a una persona y así te da los puntos (de venta) y así era cómo obteníamos información y los resultados ahí estaban, agarrábamos gente con armas”, explica Ramiro.

Cuando había heridos en un enfrentamiento, relata el soldado Ramiro, el mando les decía que era mejor matarlos. “A veces detenerlo es más complicado porque lo tienes que llevar al hospital, a veces el mando nos decía que para evitarse trámites, pues mejor tirarle (…) Así lo manejaban, porque también si lo pones a disposición, te conoce porque te careas con él, sale y busca su desquite. A dos o tres compañeros los mataron porque se carearon con personas y pagaron un dinero y salieron libres y buscaron venganza.

El mando se dio cuenta de esto y tomó una medida interna: si había forma de no carearse con tal delincuente, pues mejor no hacerlo, el oficial lo decía. Muchas veces ya las palabras u órdenes salen sobrando porque el soldado se da cuenta de la situación que vive. Ahí uno usa el criterio, tienes familia, mejor que lloren allá a que lloren en mi casa. En una situación de riesgo, con tu vida en peligro, es lógico, si tengo con qué defenderme claro que lo voy a hacer, más si son personas que hacen mal a la población”.

“La extrema violencia en Nuevo León era el pan de todos los días. Ya no era novedad que hubiera muertos,  todos los días te topas a los malos. El uso extremo de la fuerza se volvió cotidiano porque era lo que hacíamos normal, ellos muchas veces nos madrugaban, ya no había reglas ni de uno ni de otro bando”, dice Ramiro.

Israel es un soldado más que entrevistó este equipo de reporteros. Él ingresó a las fuerzas armadas a los 18 años y fue destacamentado en Nuevo León. Recuerda el recibimiento que tuvo por parte de su mando.

“El general nos recibió en el batallón y nos reunió con un equipo de audio, éramos como 200”. El soldado se refiere a la bienvenida como parte del Operativo Conjunto Tamaulipas-Nuevo León, lanzado durante el Gobierno de Felipe Calderón que como parte de la estrategia gubernamental contra el crimen consistía en enviar fuerzas federales a los estados con altos niveles de violencia, casi siempre con la consecuencia de disparar más aún los índices de muerte. “Nos dijo ‘cuídense mucho, ya saben que hay que trabajar conforme a derecho, pero si ven camionetas con vidrios polarizados en la noche, son malandros’…”.

Israel reflexiona sobre la guerra contra las drogas lanzada por Felipe Calderón en el 2006, que es vigente en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

“Pensábamos, ‘si esto es una guerra, desgraciadamente va a haber muertos’. Desde que dices guerra, sabes que va a haber muertos. Realmente era algo verdadero, nunca he visto una guerra donde no haya muertos. Y pues eso era, tener mucho cuidado porque no disparas a un enemigo, disparas a tu paisano. Para mí no es un enemigo, aunque esté armado. Yo no veo a nadie como un enemigo, jamás”.

-¿Cómo se explica que muera gente en un enfrentamiento?

-Por la ignorancia, el poco adiestramiento. Mucha gente se mete al ejército por la cartilla y se queda por la tortilla. Hay gente que ni leer sabe, desde ahí empieza la mala, en el reclutamiento. Dentro de la institución, te haces la idea y aceptas de que va haber fallecidos.

-Después de un enfrentamiento ¿llegaban a sembrar cosas?

-Agarrábamos a un delincuente y por ponerlos a disposición me tocó ver que a unos individuos iban bien drogados, llevaban armas, traían poca droga y les pusimos a disposición, les pusimos un poco más de droga. No sé de dónde la sacaban o si ya la llevaban en la camioneta.

“Pensábamos, ‘si esto es una guerra, desgraciadamente va a haber muertos’. Nunca he visto una guerra donde no haya muertos”.

Maureen Meyer, directora del programa para México de WOLA, considera que hay varias razones para explicar las ejecuciones extrajudiciales.

Por ejemplo, durante el sexenio de Felipe Calderón fue común el asesinato al no detenerse en un retén, o en ataques a la población civil, “en estos casos tiene que ver con la capacitación militar, con una lógica de usa de la fuerza masiva”. En otros casos, como el de Tlatlaya, lo que explica la ejecución extrajudicial es la orden o la interpretación de una orden. La especialista en derechos humanos critica que en México la investigación de las ejecuciones no avanza en la cadena de mandos.

“Si hay una investigación de un soldado responsable, se queda en el soldado implicado. Hay que investigar la cadena de mando, la disciplina militar, preocupa porque es dejar toda la responsabilidad al soldado y no a sus superiores que podrían estar emitiendo órdenes ilegales o simplemente permitiéndolas”, dice.

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Cómo Elon Musk está revolucionando un rincón en la frontera de EU y México (y los contradictorios efectos que provoca)

Las ambiciones espaciales del multimillonario Elon Musk están cambiando la economía, demografía e incluso la geografía de un rincón de la frontera entre EU y México, provocando una grieta en la comunidad.
28 de abril, 2022
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“Hay mucho movimiento y ruido. Pero esto es el progreso. Podemos adaptarnos”.

Así resume Jim Crawford, un jubilado de 76 años, su vida en Boca Chica Village, un asentamiento de una veintena de casas en el condado de Cameron, en el extremo sur de Texas (EE.UU.) y a poca distancia de la frontera con México.

Crawford vive la mayor parte del año en Michigan pero todos los inviernos se escapa a su casa en la playa, donde el clima es más amable, las reservas naturales ofrecen abundante vegetación y aves, y donde puede disfrutar de su pasatiempo favorito: la pesca.

Pero desde hace casi una década, en Boca Chica las cosas empezaron a cambiar.

Jim Crawford, frente a su casa en Boca Chica Village

Analía Llorente
Jim Crawford dice que recibió varias ofertas de Space X, pero no está dispuesto a vender su casa en Boca Chica Village.

En 2013, SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, el hombre más rico del mundo con una fortuna de unos US$273.000 millones, se instaló a unos metros de la casa de Crawford.

La compañía compró la mayoría de las propiedades en Boca Chica Village -donde no hay agua corriente ni sistema de cloacas- pero unos pocos vecinos, como Crawford, se resisten a venderlas.

También adquirió numerosas hectáreas frente al mar y alrededor de varias zonas naturales protegidas como el Parque Estatal Boca Chica, Refugio de Vida Silvestre Boca Chica y Área de manejo de Vida Silvestre Las Palomas.

Boya con el mensaje de bienvenida a Boca Chica Village

Analía Llorente
Boca Chica Village

Analía Llorente
En Boca Chica Village hay una veintena de casas. No tienen agua corriente ni cloacas.

“No creo que sean muy cuidadosos con el medio ambiente. Cortaron muchos árboles y este es un santuario de aves. Ahora hay menos pájaros”, describe Crawford a BBC Mundo frente a su casa, mientras dice que se conforma con ir a pescar “cuando no cierran la playa” para hacer pruebas.

“Cohetes en el patio trasero”

Boca Chica es un lugar estratégico para SpaceX.

Al igual que Cabo Cañaveral en Florida, Boca Chica está cerca del mar, en una zona relativamente poco poblada y es uno de los puntos de EE.UU. más cerca del ecuador.

Y a diferencia de California, donde Elon Musk estableció la mayoría de sus empresas, Texas durante los últimos años comenzó una campaña de oferta de beneficios fiscales que hicieron que el multimillonario mudara varias de sus operaciones al estado de la estrella solitaria.

A principios de abril, Musk inauguró una “gigafactory”, una planta de fabricación enorme para la producción de sus autos eléctricos Tesla en Austin.

Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Getty Images
Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Varias de las autoridades locales celebran que el multimillonario haya elegido este rincón del país.

“Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero”, dice el juez del condado de Cameron, Eddie Treviño, quien ejerce de alcalde.

“Ese compromiso e inversión de SpaceX en Boca Chica ha inspirado a muchas personas a estar entusiasmadas con el futuro de Brownsville, del condado de Cameron y del valle”, le cuenta a BBC Mundo.

Juez Eddie Treviño.

Analía Llorente
El juez Eddie Treviño está al frente del condado de Cameron.

“Somos una mezcla”

El condado de Cameron comprende geográficamente varias localidades y áreas, entre ellas Boca Chica y Brownsville. Esta última es la ciudad más grande del valle del Río Grande del lado estadounidense, con casi 200.000 habitantes y con su propio gobierno y legislación.

Mapa

BBC

Como toda ciudad de frontera, la composición demográfica de Brownsville dista mucho de cualquier otro sitio de Estados Unidos.

Allí el 94% de la población se percibe como hispana o latina, según el último censo.

“No somos México y no somos EE.UU. Somos una mezcla”, asegura el agente inmobiliario Bruno Zavaleta, quien nació y se crió en Brownsville.

Cartel de Visit Brownsville con una locomotora detrás.

Anaía Llorente

Hasta hace muy poco, la gente vivía y trabajaba en continuo movimiento entre ambos lados de la frontera.

En Brownsville, el español e inglés se escuchan por igual en las calles.

Hay carteles en ambos idiomas e incluso instalaciones artísticas que resaltan la fusión de ambos en un Spanglish que termina creando nuevas palabras que solo los que viven en la frontera entienden.

Puente internacional entre EE.UU. y México.

Analía Llorente
Desde Brownsville se cruza por un puente internacional a Matamoros, México.
El muro en la frontera entre EE.UU. y México, desde Brownsville.

Analía Llorente
El vallado que marca la frontera entre EE.UU. y México.

Pero la demografía también está cambiando en Brownsville.

“Brownsville es una comunidad predominantemente hispana pero se está volviendo un poco más diversa porque más gente de fuera se está mudando aquí, debido a compañías como SpaceX. Eso nos puso en el mapa“, reconoce Roy De los Santos, comisionado por el distrito 3 de Brownsville.

Instalación artística con la palabra "wacha".

Analía Llorente
“Wacha” significa observar.

De los Santos, quien nació en Brownsville y está orgulloso de sus orígenes mexicanos, españoles e ingleses, es también el presidente del Sombrero Festival, que junto a Charro Days y Mr Amigo conforman las tres fiestas más importantes de la comunidad para honrarlas raíces latinas y celebrar la amistad entre Brownsville (EE.UU.) y Matamoros (México).

Brownsville incluso cuenta con un “paseo de la fama” cuyas estrellas homenajean a personalidades y artistas que destacan la fraternidad entre las comunidades de los dos lados de la frontera.

Walk of Fame en Bronsville.

Analía Llorente
El “paseo de la fama” en Brownsville.
Homenaje a Mr Charro.

Analía Llorente
“Mr Charro. Dedicado a la ciudad de Brownsville como muestra de amistad entre México y Estados Unidos”, dice la leyenda de la estatua.

La realidad económica de Brownsville es compleja.

Según datos publicados por la oficina del censo de EE.UU., casi el 30% de la población de Brownsville es pobre. Y hace menos de dos décadas encabezaba el listado como la ciudad con más pobres en todo el país.

“En Brownsville siempre hubo pobreza. Pero hace una década, que coincide con la llegada de SpaceX, se empezaron a ver cambios en los edificios del centro de la ciudad”, describe el agente inmobiliario.

Centro de la ciudad de Bronwsville

Analía Llorente
Las calles del centro de Brownsville muestran carteles en español e inglés.
Comercio en el centro de Brownsville.

Analía Llorente

Elizabeth St. es la calle principal de Brownsville que desemboca en el puente internacional para cruzar a México. Allí hay comercios de venta de telas, bazares y edificios históricos que fácilmente son reconocibles por su arquitectura.

Y en otras calles aledañas se observan nuevos negocios y restaurantes.

“En 10 años esto cambió significativamente. Jamás pensé que Brownsville tendría un concesionario de Tesla”, dice Zavaleta.

Las oficinas del condado de Cameron.

Analía Llorente
En este edificio histórico de Brownsville funcionan las oficinas del condado de Cameron.
Un puesto de hot dogs en Bronsville.

Analía Llorente

“La playa de los pobres”

La relación entre Brownsville y Boca Chica es muy estrecha.

Incluso algunos dicen que “Boca Chica Beach es la playa de Brownsville”. Otros que es “la playa de los pobres” porque allí no hay que pagar para entrar y no hay desarrollo inmobiliario ni servicios.

Boca Chica Beach

Analía Llorente

Unos 40 kilómetros separan a Brownsville de Boca Chica y para llegar allí hay que tomar la ruta 4, la única vía de acceso.

A solo cinco minutos fuera de la ciudad ya se puede apreciar el verde de la vegetación local y la variedad de aves que buscan estas zonas de humedales para alimentarse y reproducirse.

Pero dos cosas llaman la atención de este trayecto.

La primera es el control migratorio sobre la carretera. La playa de Boca Chica termina en la desembocadura del Río Grande, límite natural con México. Del otro lado está la playa Bagdad, próxima a la ciudad de Matamoros. Allí no hay muro.

La segunda es que la línea del horizonte se interrumpe por las gigantescas torres de ensamblaje y almacenamiento de SpaceX.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
Sobre la ruta 4 se observan la plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.
Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
La plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica está a metros de la playa.

Y mientras uno se aproxima a la playa, puede recorrer con detalle los trabajos que se realizan en la planta de SpaceX, bautizada como Starbase, que es el nombre que muchos usan para todo el área de Boca Chica, aunque no ha habido un pedido oficial para el cambio de denominación.

En ese tramo sobre la carretera se puede observar la construcción de los motores y de los prototipos de las naves. Todo está allí, al alcance de la vista, aunque está lleno de carteles que nos recuerdan que se trata de una propiedad privada.

A la Luna y más allá

SpaceX se estableció en Boca Chica con la idea original de lanzar sus cohetes parcialmente reutilizables Falcon 9 para poner satélites en órbita.

SpaceX en Boca Chica

Analía Llorente
Cartel de área protegida.

Analía Llorente
Frente a las instalaciones de SpaceX está el parque estatal Boca Chica, un área protegida.

Hace unos años eso cambió. Elon Musk decidió que quería desarrollar una la espacial Starship/Super Heavy aquí y enviar a los humanos de regreso a la Luna y más allá . Transportar personas a Marte es parte clave del plan.

“Entonces, en lugar de una huella pequeña, esa huella se volvió mucho más grande”, explica Treviño.

Para que SpaceX pueda realizar operaciones de lanzamiento de Starship desde Boca Chica, la compañía debe obtener un permiso experimental o una licencia de operador de vehículos de la Oficina de Transporte Espacial Comercial de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), algo que se espera que ocurra a fines de abril de 2022.

Cartel de área protegida.

Analía Llorente
Frente a las instalaciones de SpaceX está el parque estatal Boca Chica, un área protegida.
Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica frente al área protegida.

Analía Llorente

La evaluación de la FAA de una solicitud de permiso o licencia incluye entre otros requisitos el potencial impacto ambiental.

“Soy optimista de que obtendremos la aprobación”, dijo Musk el pasado febrero.

“Supongo que nuestro peor escenario es que nos retrasemos de seis a ocho meses para construir la torre de lanzamiento del cabo (Cañaveral, Florida) y lanzar desde allí”, añadió.

" Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero"", Source: Eddie Treviño, Source description: Juez del condado de Cameron, Texas., Image: Eddie Treviño

Mayor empleador

En el discurso anual del estado de la ciudad el pasado 21 de abril, el alcalde de Brownsville, Juan Trey Mendez, reveló cifras del impacto de SpaceX en la economía de la localidad y el condado.

“Un estudio de impacto económico reciente mostró que SpaceX invirtió US$430 millones en diferentes operaciones en el condado de Cameron el año pasado”, dijo.

“Tuvo más de 1.600 empleados directos en Starbase, siendo el 71% de ellos residentes del valle del Río Grande”.

Según el alcalde, SpaceX se convirtió en el empleador privado más grande en Brownsville.

Elon Musk

Getty Images
Elon Musk busca lanzar su nave espacial para transportar personas desde Boca Chica hacia Marte.

Pero varios entrevistados coinciden en que para los habitantes de Brownsville solo quedan los trabajos de menor calidad.

“La mayoría de los trabajos profesionales son ocupados por personas de fuera de la comunidad, específicamente jóvenes blancos”, dice Emma Guevara, una joven activista de la organización Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas.

“Y los locales se quedan con los trabajos de recepcionista, construcción o lavando platos”, cuenta.

Emma Guevara de South Texas Environmental Justice Network.

Analía Llorente
Emma Guevara es miembro de Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas y critica el impacto ambiental y económico de SpaceX en Boca Chica y Brownsville.

De los Santos no está de acuerdo. “Siempre y cuando estén calificados, los residentes consiguen trabajo. Y lo he visto de primera mano”, afirma.

“Obviamente en la ciencia espacial se necesitan personas muy especializadas. Si no tenemos el talento local, lo importarán”, añade.

Impacto ambiental

Las críticas más escuchadas contra SpaceX es el posible impacto ambiental que provocan sus operaciones.

“Hemos realizado varios proyectos de investigación y monitoreo de vida silvestre en el área durante los últimos años y hemos documentado impactos negativos sustanciales durante ese tiempo”, afirma Stephanie Bilodeau, bióloga conservacionista del Programa de Bahías y Estuarios Coastal Bend.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

Analía Llorente
Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

El área al norte de la carretera desde el sitio de lanzamiento sería la más afectada. Allí está el parque estatal Boca Chica.

“Se pueden observar innumerables huellas y marcas de arrastre de escombros de varias explosiones a lo largo de los años. Estos daños hacen que el suelo no se pueda recuperar“, dice.

La especialista también denuncia la existencia de residuos y agua espumosa saliendo de todas las zanjas que se han cavado para drenar las propiedades en Boca Chica Village y que “desembocan en las sensibles planicies del refugio de Vida Silvestre de Boca Chica”.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX

Analía Llorente

Bill Berg tiene 76 años y es profesor de ingeniería retirado de la Universidad de Texas Valle del Río Grande.

Berg es miembro de la organización sin fines de lucro Save RGV (Salven al Valle Río Grande) que analiza el impacto ambiental de SpaceX en Boca Chica.

“Los escombros de los ensayos destruyeron parte del suelo del área protegida. Allí solía crecer un alga que alimenta a los pájaros. Las algas ya no crecen, así que las aves no vienen aquí en su ruta de migración”, detalla a BBC Mundo frente al parque estatal Boca Chica.

Según Berg, “esto parece Marte antes de que ellos lleguen allí”.

Bill Berg

Analía Llorente
Bill Berg dice que el condado de Cameron avala que SpaceX cierre la carretera que conduce a la playa de Boca Chica muchas más veces de lo permitido.

BBC Mundo solicitó a SpaceX acceso a sus instalaciones y comentarios sobre el impacto medioambiental y en la comunidad de sus operaciones, pero el pedido fue denegado.

Cortes de ruta

Para hacer sus pruebas, SpaceX realiza numerosos cortes en la ruta 4 que deben ser aprobados por el condado de Cameron.

Muchos miembros de la comunidad se quejan porque hay un exceso en los cortes y dicen que la empresa y el condado están violando la Constitución de Texas al no poder ingresar a la playa.

La playa Boca Chica Beach está protegida por la Ley de Playas Abiertas de Texas, por la cual el público tiene el derecho libre y sin restricciones de acceder a las playas en todo el estado.

Sin embargo, el único acceso a ella suele bloquearse por las operaciones de SpaceX. Y permanecer en la playa durante las pruebas puede ser extremadamente peligroso.

Roy de los Santos

Analía Llorente
Roy De los Santos es el comisionado por el distrito 3 de la ciudad de Brownsville y dice que SpaceX trae muchos beneficios a la comunidad.

“Gentrificación”

Existe otro problema que indirectamente causa SpaceX: la gentrificación.

Los precios de las casas y los alquileres subieron significativamente en Brownsville.

“Antes de la llegada de SpaceX las casas de a poco estaban aumentando de precio, pero ahora el incremento es mayor”, dice Bruno Zavaleta.

Bruno Zavaleta.

Analía Llorente
Bruno Zavaleta asegura que el mercado inmobiliario en Brownsville es una locura desde que llegó SpaceX.

Según el agente inmobiliario, el norte de Brownsville se revalorizó. Un alquiler de una casa de tres habitaciones estaba hace un año a US$1.500 y ahora está US$2.400.

Mientras que una casa de cuatro habitaciones pasó de valer US$287.000 en marzo de 2021 a US$349.000 en diciembre de ese mismo año.

Según él, todo esto se debe “al poder de un tuit de Elon Musk”, de marzo de 2021.

¡Considera mudarte a Starbase o al área metropolitana de Brownsville/South Padre en Texas y anima a tus amigos a hacerlo!

Las necesidades de contratación de SpaceX para ingenieros, técnicos, constructores y personal de apoyo esencial de todo tipo están creciendo rápidamente.


Desde ese momento, Zavaleta cuenta que empezó a recibir consultas y mucha gente comenzó a mudarse a Brownsville.

“Los inversionistas creen que los precios van a seguir subiendo. Yo realmente no lo sé. No tengo la bola de cristal. Pero el mercado es una locura“, define.

Mural en Brownsville.

Analía Llorente
Las calles de Brownsville muestran algunos murales, varios financiados por Elon Musk, según dijo el alcalde Treviño.

Emma Guevara opina que ese tuit de Musk “causó muchos problemas a la comunidad”.

“Mi renta aumentó y tuve que mudarme, asegura.

“Todo es difícil. Yo amo este lugar. Mi familia, la comida, mi cultura están aquí… y es tan deprimente, insultante y agotador cómo siempre se están aprovechando todo el tiempo”, reflexiona.

Un reclamo ancestral

Existe un reclamo mucho más antiguo sobre estas tierras desde las que Musk quiere colonizar el espacio.

“Esta es tierra ancestral de nuestra tribu”, le dice a BBC Mundo Christopher Basaldu, miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”, también conocida como Carrizo/Comecrudo.

Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto'k Gna, que significa "seres humanos".

Analía Llorente
Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”.

“Tenemos a uno de los hombres más ricos del planeta colonizando activamente esta tierra sin el consentimiento de los nativos indígenas”, detalla Basaldu, quien es doctor en Filosofía y Antropología de la Universidad de Arizona.

“Y siempre tienen un mantra: no hay daños ambientales significativos, sin impacto social y cultural. Pero SpaceX nunca consultó con la tribu para entender que mientras construyen estas cosas, lo más probable es que perturben sitios arqueológicos, restos humanos, restos indígenas”, afirma.

Starbase

Analía Llorente

Basaldu explica que, al no ser una tribu con reconocimiento federal, ni SpaceX ni ninguna otra compañía en la zona están sujetas a las leyes federales que las obligan a informar sobre potenciales hallazgos.

“La tribu continúa planteando este tema lo mejor que puede. Pero las empresas siguen ignorándolo“, dice.

“El progreso es una narrativa supremacista blanca para facilitar la creación de un consentimiento en la opinión popular para continuar permitiendo la destrucción de las tierras nativas”, opina.

“El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto”.

"El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto"", Source: Christopher Basaldu, Source description: Miembro de la tribu Esto'k Gna (Carrizo/Comecrudo), Image: Christopher Basaldu

Contrastes

“Esto es una locura y me encanta”, asegura Gene Gore, quien se define como indoamericano y que cuenta que su familia vivió en Brownsville por generaciones.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica con caballos.

Analía Llorente

Para él es maravilloso lo que está pasando con SpaceX en toda la zona. Y asegura que la empresa aeroespacial es muy consciente del impacto.

“Yo trabajo protegiendo a las tortugas. Puse cámaras y después de cada lanzamiento no hubo un pájaro muerto. Nada”, asegura este instructor de surf en South Padre Island que visita a menudo Boca Chica Beach con sus caballos.

Cuando introdujeron los caballos (al continente americano), lo cambiaron todo. SpaceX está haciendo lo mismo. Vamos a descubrir lo que aún no conocemos. Eso es asombroso”, asegura Gore.

Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Analía Llorente
Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Lo cierto es que desde hace casi una década, SpaceX genera una grieta en la comunidad del condado de Cameron.

“Si llega el progreso, siempre hay consecuencias asociadas. Tenemos que hacer todo lo posible para asegurarnos de que el medio ambiente de Boca Chica está protegido”, señala el juez Treviño.

“Pero estos trabajos que llegaron y ojalá sigan, son trabajos muy bien pagados. La gente que construye los cohetes es nuestra mano de obra local. Entonces, si podemos construir cohetes, podemos construir cualquier cosa“, concluye.


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