Violencia e informalidad, los problemas en Guerrero, alerta el #SemáforoEconómico
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Violencia e informalidad, los problemas en Guerrero, alerta el #SemáforoEconómico

En los últimos 10 años, Guerrero creció por debajo de la tasa nacional, ya que la economía del estado subió 2.2% en promedio anual, mientras el país lo hizo a un ritmo de 2.4%.
Cuartoscuro
17 de agosto, 2016
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La población de Guerrero es más pobre y más informal que hace 10 años, revelan los datos del Semáforo Económico elaborados por la organización “México ¿Cómo Vamos?”

El deterioro en el bienestar de Guerrero está acompañado de bajo crecimiento económico y del estancamiento de la productividad, ocasionados principalmente por la apuesta por el turismo y la violencia en el estado.

En los últimos 10 años, Guerrero creció por debajo de la tasa nacional, ya que la economía del estado subió 2.2% en promedio anual, mientras el país lo hizo a un ritmo de 2.4%, por lo que Guerrero es la sexta entidad con menor crecimiento en ese periodo.

El #SemáforoEconómico indica que Guerrero es el segundo lugar con mayor porcentaje de población en pobreza laboral del país, solo por arriba de Chiapas. Esto significa que 63.1% de la población de Guerrero está en pobreza laboral, es decir, no pueden adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente del trabajo de todos los integrantes del hogar.

Otro de los problemas de Guerrero es que los trabajadores ocupados están en actividades económicas informales. Las actividades primarias, como la agricultura, la ganadería y la pesca, agrupan a 29.4% de la fuerza laboral del estado y de ese total, prácticamente todos los trabajadores son informales.

En los últimos años se ha registrado un desplazamiento a la industria manufacturera y al sector turístico; sin embargo, en Guerrero, estas actividades muestran una tasa de informalidad mayor a la nacional, por lo que no disminuye la informalidad en el estado.

De hecho, Guerrero es el segundo estado con mayor tasa de informalidad, después Oaxaca, y el quinto en el que se ha incrementado más este fenómeno en los últimos 10 años. En total, 71.4% de la fuerza laboral en el estado labora en esta condición.

Debido a esos niveles de informalidad, no sorprende que el empleo en Guerrero sea de los menos productivos comparados con la media nacional. En Guerrero se genera 77 pesos por hora trabajada, mientras que a nivel nacional se genera 139 pesos.

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Incluso en el sector turístico, Guerrero es menos productivo en comparación a nivel nacional.

La economía de Guerrero apostó por el turismo; sin embargo, este sector no alcanza los niveles de productividad de otros estados turísticos como Quintana Roo.

Además, en los últimos años, el turismo se ha visto afectado por la violencia. La tasa de homicidios de Guerrero es de 63.5 por cien mil habitantes, mientras que a nivel nacional es de 16.3. La tendencia es clara, entre más aumenta la tasa de homicidios, el estado recibe menos turistas.

Hasta ahora no se cuenta con datos de la llegada de turistas en 2015; no obstante, se espera que hayan disminuido, dado el repunte en el número de homicidios.

Guerrero

Además del turismo, Guerrero se enfoca en el comercio, la minería y la industria alimentaria y aunque existen actividades económicas que son más sensibles al aumento de la violencia que otras, el crimen daña la funcionalidad de la economía en general.

La violencia afecta a la economía desde un aumento de los costos de operación de los negocios —por el gasto en seguridad privada y la disminución de las ganancias por el pago de extorsiones— hasta la cancelación de inversiones por la incertidumbre en los resultados.

Si un empresario o comerciante está amenazado por la inseguridad, buscará otro lugar para hacer sus negocios, privando a Guerrero de nuevas industrias.

Para desarrollar la industria en Guerrero es necesario un Estado de derecho funcional, infraestructura, capital humano, métodos de financiamiento y es aquí donde entran las Zonas Económicas Especiales (ZEE), cuyo objetivo es atraer inversiones en actividades productivas en una región delimitada.

Para lograr su objetivo, las ZEE asegurarán la provisión de infraestructura necesaria, capacitación laboral y condiciones excepcionales (incentivos fiscales y laborales).

En este panorama, las ZEE en Guerrero pueden ser el punto de inflexión para el establecimiento de actividades más productivas en la región, que incentiven a la acumulación de mayor capital humano, reduzcan la informalidad y mejoren las condiciones de vida de la población.

Sin embargo, el principal obstáculo de las ZEE en Guerrero será la violencia, que podría impedir que estas Zonas se incorporen a la economía del resto del estado e incidan en la productividad.

Si no se pone un alto a la violencia, estará en riesgo la ventana de oportunidad que abren las ZEE y el futuro de 3.57 millones de mexicanos que viven en el estado.

Nota: Las Zonas Económicas Especiales son áreas claramente delimitadas, en las que las condiciones de inversión, normas de comercio, impuestos y entorno regulatorio son más liberales que en el resto del país. El propósito de estas zonas es generar desarrollo en regiones o en industrias específicas.

Los siguientes #SemáforosEconómicos de México, ¿Cómo Vamos? estarán dedicados al análisis de los perfiles económicos de los estados donde se instalarán las primeras Zonas Económicas Especiales. Se analizarán los indicadores que se buscan mejorar con la implementación del Programa.

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Vacunas COVID: A qué se debe el secretismo que rodea los contratos entre los gobiernos y las farmacéuticas

Los detalles de los contratos entre algunas grandes farmacéuticas y los gobiernos son confidenciales, lo que ha provocado críticas y sospechas.
28 de enero, 2021
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El mundo entero se disputa una plaza para recibir la vacuna contra el coronavirus, un bien todavía demasiado escaso y producido por pocos laboratorios farmacéuticos.

Los gobiernos firman contratos con las compañías que han desarrollado esas vacunas en tiempo récord y, sin embargo, información crítica de esos acuerdos permanece oculta para el gran público debido a estrictas cláusulas de confidencialidad.

Cuánto cuestan o cómo se distribuirán son detalles que en la mayoría de los casos la ciudadanía desconoce, porque así lo exigen los acuerdos firmados.

En Perú, por ejemplo, las negociaciones entre el gobierno y la compañía Pfizer encallaron por este motivo. Y en Colombia el gobierno afirma que las cláusulas de confidencialidad le impiden ofrecer aún un cronograma claro de vacunación.

El problema es mundial.

En respuesta a una petición de información en el Parlamento Europeo a mediados de noviembre, la comisaria de Salud, Estela Kiriakides, afirmó: “Debido a la naturaleza altamente competitiva de este mercado, la Comisión está legalmente imposibilitada para desvelar la información que contienen estos contratos”.

Y la ministra belga de Presupuesto, Eva de Bleeker, tuvo que retirar poco después de publicarlo un mensaje en Twitter en el que recogía la lista de precios de los laboratorios con los que había negociado la UE.

A las quejas por el incumplimiento de los compromisos adquiridos por algunos fabricantes de vacunas, se suman ahora las de las voces que exigen mayor transparencia en un asunto de salud pública vital.

Y la polémica sigue subiendo de tono, sobre todo en la Unión Europea (UE), enojada después de que los laboratorios Pfizer y AstraZeneca le comunicaran que no estarán en condiciones de suministrar al bloque la cantidad de dosis iniciales acordadas.

Ello ha llevado a que, según fuentes de la UE citadas por la agencia Reuters, desde Bruselas se les exija a las farmacéuticas que hagan públicos los términos de los contratos y amenace con controlar las exportaciones de las vacunas producidas en Europa.

¿Por qué tanto secreto?

Una práctica habitual

Según Jonathan García, experto en salud pública en la Universidad de Harvard, en EE.UU., “esto no es nada nuevo; es frecuente que en los contratos entre los sistemas de salud de los países y las farmacéuticas se incluyan cláusulas de confidencialidad”.

“Los laboratorios buscan fraccionar el mercado para poder negociar precios distintos con los distintos países”, añade.

Esto les permite negociar con los países en función de sus recursos, ofreciéndoles precios más bajos a los países pobres o en desarrollo y exigiendo cantidades más altas a los más ricos.

La compañía AstraZeneca ha revelado que la vacuna que ha desarrollado en colaboración con la Universidad de Oxford tendrá un coste aproximado de entre 3 y 4 dólares por dosis (se requieren dos). Pero el suyo es por ahora un caso excepcional.

Además de los precios, se mantienen muchas veces en secreto la información relativa a la producción y logística, y las conocidas como cláusulas de responsabilidad.

En ellas se estipulan límites a la responsabilidad de los laboratorios en el caso de posibles efectos adversos de los medicamentos y se indica que si hay diferencias no las resolverán los tribunales nacionales, sino unas cortes especiales de arbitraje internacional.

Vacuna de Pfizer.

Reuters
Pfizer es una de las compañías señaladas por la exigencia de confidencialidad en los contratos.

Las voces que reclaman mayor transparencia alertan de que la urgencia por el desarrollo de una vacuna para una enfermedad que se ha cobrado ya más de dos millones de vidas en todo el mundo ha podido llevar a los gobiernos a aceptar limitaciones de responsabilidad aún mayores.

En la Estrategia para la Adquisición de Vacunas que hizo pública la Comisión Europea se decía que “la responsabilidad por el desarrollo y el uso de la vacuna, incluida cualquier indemnización específica requerida, recaerá sobre los Estados miembros que la adquieran”.

El caso de Perú

Un país de América Latina, Perú, se ha convertido en ejemplo destacado de los problemas que acarrea esta limitación de responsabilidad para las farmacéuticas.

Las negociaciones del gobierno peruano con la compañía Pfizer para la adquisición de la vacuna no cuajaron porque, según dijo la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, “se identificaron algunas cláusulas que requerían un análisis más profundo para determinar la compatibilidad con las leyes peruanas y los alcances que puede asumir el Estado”.

BBC Mundo trató de contactar con Pfizer, pero no obtuvo respuesta.

La falta de acuerdo con Pfizer llevó a las autoridades peruanas a buscar otras opciones, como la vacuna del fabricante chino Sinopharm.

Mujer recibe la vacuna en Hungría.

EPA
El ritmo al que avanza la vacunación varía según los países.

Al contrario de lo que sucede en otros países de la región, como Argentina o Chile, la vacunación no ha comenzado aún en Perú y las autoridades no han podido ofrecer un cronograma seguro.

En Colombia, el gobierno ha sido objeto de fuertes críticas por no haber comenzado aún a vacunar a la gente y haber aludido a las cláusulas de confidencialidad para justificar por qué no podía ofrecer aún una fecha para comenzar a hacerlo.

La confidencialidad en los contratos, sin embargo, cuenta con defensores, con base, sobre todo, en los llamados “subsidios cruzados”. Al poder cobrarles más a los países ricos, los laboratorios se ven en condiciones de ofrecer precios asequibles a los países con menos recursos.

El economista David Bardey señala en conversación con BBC Mundo que si hubiera transparencia en los precios de los medicamentos, “sería más complicado para los laboratorios cobrar precios más altos a los países más ricos si estos pueden observar precios menores para otros países”.

“Si queremos que los países más desarrollados paguen más, es mejor que los precios no sean públicos“, indica el experto, que alerta además de que los países más avanzados están adquiriendo muchas más dosis de las que necesitan porque “sus gobiernos tienen una gran presión de su opinión pública y eso los está empujando a una especie de nacionalismo sanitario”.

Se suele aludir también al derecho que tienen las compañías a obtener un beneficio de las grandes inversiones que hacen en investigación.

Y un tercer factor son los derechos de propiedad intelectual. Un experto español en salud pública que prefirió no dar su nombre resume el papel que, a su juicio, están jugando los grandes laboratorios occidentales: “Están defendiendo su patente para evitar que otros la fabriquen en la India y se las vendan a menor coste a los países pobres”.

Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

EPA
Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se enfrenta al problema de hacer que las farmacéuticas cumplan sus compromisos.

Jonathan García cree que los argumentos a favor de la transparencia ganan valor en el contexto de la pandemia.

“Estamos hablando de una emergencia sanitaria global, de algo que sucede cada 100 años, ante lo que uno esperaría que el sistema utilizara mecanismos mucho más transparentes y buscara un esquema más cooperativo. En cambio vemos que se sigue buscando un mercado monopólico y mantener ventajas en los precios”.

Las diferencias en el acceso a las vacunas han llevado al mundo a un riesgo de “fracaso moral catastrófico”, como definió el director de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, el hecho de que los países más necesitados vayan a tener que esperar años para inmunizar a su población.

La historia de las epidemias muestra que no sería la primera vez. Ya sucedió con la poliomielitis y la viruela, enfermedades erradicadas mucho antes en los países más avanzados.

O con el VIH, que todavía diezma a muchas poblaciones africanas cuando los pacientes en el llamado primer mundo han visto prolongada significativamente su esperanza de vida gracias al desarrollo de los tratamientos antirretrovirales.

“Los medicamentos están disponibles; el problema son los costos”, indica García.

Y los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, no pueden permitirse al negociar con los laboratorios la actitud exigente mostrada por la Unión Europea, un bloque formado por 27 estados entre los más prósperos del mundo.

*Con información adicional de Martín Riepl en Lima y Carlos Serrano en Miami.


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