Una gimnasta olímpica mexicana da cuatro razones para estar orgullosos de Alexa Moreno
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Especial

Una gimnasta olímpica mexicana da cuatro razones para estar orgullosos de Alexa Moreno

Tras las críticas que Alexa Moreno recibió en redes sociales, una gimnasta que participó en dos Juegos Olímpicos explica qué es lo que implica para una atleta calificar a unos olímpicos.
Especial
Por Fernanda Muñoz
10 de agosto, 2016
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Alexa Moreno tenía tres años cuando comenzó a practicar gimnasia en la Universidad Autónoma de Baja California. 19 años después, sus saltos y piruetas fueron vistas por el mundo en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Moreno hizo historia para México porque participó en la clasificación All Around; es decir, compitió en barras asimétricas, suelo, viga de equilibrio y salto femenino.  Por su participación, ahora ocupa el puesto 31 entre las mejores gimnastas del mundo.

En los últimos seis años, la joven gimnasta ha participado en al menos 12 campeonatos mundiales, entre ellos los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en 2010 y 2014; el campeonato de la Federación Internacional de Gimnasia, en 2012; la Copa Anadia Challenge, en 2016, los Juegos Panamericanos 2011; el Pacific Rim en 2010; y los Juegos Panamericanos de 2011. Y acumula ocho medallas. 

Sólo dos gimnastas mexicanas han logrado llegar a las finales de esta disciplina. Fue en los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, cuando Estela de la Torre casi regresa con una medalla en la prueba de manos libres. Pasaron 12 años y tres Juegos más para que otra gimnasta mexicana alcanzara ese nivel. Denisse López Sing representó a México en Barcelona 1992 y en Sidney 2000.

Ante las críticas que ha recibido en redes sociales Alexa Moreno por su físico, en Animal Político preguntamos Denisse López por qué fue histórica la participación de Moreno y qué requiere una gimnasta para calificar a unos Juegos Olímpicos.

Disciplina

“La primera palabra que me viene a la mente es disciplina. La gimnasia es un deporte muy complejo, pide mucho, tanto física como emocionalmente”, señala la atleta mexicana que anunció su retiro en 2002.  “A nivel personal, para lograr llegar a unos Juegos Olímpicos debes ser una persona disciplinada en todos los aspectos de tu vida. Como estudiante, como deportista, como persona. Debes trabajar rutinas diarias y hacer sacrificios en ese sentido. La disciplina y perseverancia son necesarias porque te caes y te levantas diario, literalmente”.

El camino de competencias a los Olímpicos

“También debes pasar por veinte mil competencias, ir escalando paso a paso por municipales, estatales, nacionales, Juegos Iberoamericanos, Panamericanos, campeonatos del mundo (…) En gimnasia, tienes que ganarte tu lugar antes de los Juegos Olímpicos, mínimo con un año de anticipación y refrendarlo”.

Determinación

Al igual que Alexa Moreno, Denisse es de Mexicali, Baja California. Por varios años entrenaron juntas en el mismo gimnasio. Para Denisse, Alexa es una joven determinada y tiene muy claro lo que quiere: “Es muy dedicada en los estudios, buena niña y muy perfeccionista. De carácter fuerte, como debe de ser en un deportista. Sólo así se aguantan los trancazos”.

La primera en el All Around

Su participación en estos Juegos Olímpicos, dice, es muy buena:  “Avanzamos en el aspecto del All Around, de los ejercicios completos. Es decir: una gimnasta haciendo cuatro ejercicios bien plantados, bien hechos.”

“Por supuesto que queríamos más y eso es bueno, quiere decir que no somos conformistas. Lo que no es bueno es que si no se regresa con medalla se toma en cuenta como mal resultado. Las críticas en redes sociales han sido muy fuertes y es muy triste que lleguemos a ese punto. Cuando yo competí no existían las redes sociales, gracias a Dios. Se dijeron muchas cosas pero yo estaba en mi casa, con mi gente y ellos me ayudaron en el proceso difícil que implica un resultado negativo en los Juegos Olímpicos”, finaliza.

Cada cuatro años, con la llegada de los juegos, la ex atleta se pone nostálgica y googlea viejas notas. Hace poco se encontró con un video que le recordó una visita a las oficinas de la Federación Mexicana de Gimnasia. Era 1992 y habían estado cerradas por mucho tiempo. Por su participación en los Juegos Olímpicos de Barcelona, las reabrieron.

A pesar de no haber ganado medallas en esa competencia, Denisse dice que fue un orgullo el impacto que tuvo dentro del país: “¿Qué significa que abran de nuevo unas instalaciones? Que no estás haciendo mal tu trabajo. Eso abre nuevas puertas para los que vienen detrás.”

Una probadita de la competencia en la que participó este año:

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Por qué la pandemia de COVID-19 disminuyó nuestra capacidad de concentración (y 3 trucos para recuperarla)

Una de las consecuencias psicológicas de la pandemia es la dificultad para concentrarse en tareas como la lectura o el trabajo.
19 de diciembre, 2020
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Da la impresión que ya llevamos años en estos “tiempos inciertos”.

Hace meses nuestras rutinas fueron interrumpidas y nos hemos visto obligados a adaptarnos.

Y una consecuencia importante es el estado de fatiga mental. Se volvió más difícil concentrarse durante un período largo de tiempo y parece que estuviéramos en un estado colectivo de distracción casi constante.

“Sentí que tenía un bloqueo mental que me impedía concentrarme “, afirma la escritora y lectora asidua Sophie Vershbow.

Ella entró en ese estado de ánimo al principio de la pandemia y su tuit en el que admitía no poder concentrarse lo suficiente para leer un libro recibió más de 2.000 “me gusta”.

Pero no está sola. Haga una búsqueda rápida en internet y encontrará una avalancha de artículos recientes sobre personas que no pueden concentrarse, el predominio de la “niebla mental” y las diferentes formas de pérdida de concentración.

Por supuesto, gran parte de este sentimiento subjetivo de distracción mental se centra en los aspectos prácticos de la vida actual.

Para muchas personas, sobre todo para los padres y madres, el cambio repentino al trabajo desde casa significó una intensificación del conflicto entre su labor profesional y la vida doméstica.

Es complicado concentrarse en una hoja de cálculo mientras los hijos luchan por el control remoto del televisor.

Trabajo en casa

Alamy
El trabajo en casa cambió la vida a personas en todo el mundo.

Pero parece que hay más que eso. Incluso cuando se termina el trabajo del día y los niños están en la cama, no deja de ser difícil escapar con la ayuda de una novela.

La teoría

Existe una teoría psicológica, aplicada originalmente en el contexto del aprendizaje, que puede ayudar a explicar por qué vivir en la era de la covid-19 puede haber convertido nuestras mentes en una ensalada mixta.

Se llama teoría de la carga cognitiva y fue desarrollada por primera vez por el psicólogo educativo australiano John Sweller.

Nuestras mentes son como sistemas de procesamiento de información. Cuando estamos trabajando en un problema, especialmente uno desconocido, dependemos de nuestra “memoria de trabajo“, que es muy limitada tanto en su capacidad de almacenamiento como en el tiempo que retiene los datos.

Cuanto menos familiarizado uno está con una tarea, más dependerá de su memoria de trabajo para intentar hacer algún malabar con la información relevante y buscar una solución.

Por el contrario, cuando uno es experto, la mayor parte de lo que necesita saber se almacena en la memoria de largo plazo y puedes completar la tarea en piloto automático.

Nuevas tareas, nuevos niveles de estrés

La teoría de la carga cognitiva proporciona un marco útil para comprender las diferentes formas en que la pandemia puede estar causando estragos en la función mental.

Mujer corriendo

Alamy
El ejercicio es una buena manera de reducir el estrés.

Primero, le fuerza a adoptar nuevas rutinas y le despoja la capacidad de hacer cosas en automático.

Por ejemplo, en una reunión de trabajo de antes simplemente la persona aparecía y se unía a la discusión.

Ahora, si ese mismo individuo trabaja de forma remota, debe iniciar su software de videoconferencia, preocuparse por la conexión a internet, ajustar sus tiempos a los posibles retrasos, etc.

Lo mismo se aplica a los desafíos domésticos como hacer la compra online en lugar de en persona en el supermercado.

Estas adaptaciones forzosas obligan a salir del piloto automático y le exigen a nuestra limitada capacidad de memoria de trabajo.

Para esta teoría, la “carga cognitiva” intrínseca requerida en gran parte de lo que hacemos ha aumentado.

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo obligados a pensar deliberada y conscientemente, más como novatos que como un expertos, y eso es agotador en sí mismo.

En segundo lugar, las investigaciones basadas en la teoría de la carga cognitiva sostienen que las emociones pueden interferir con el procesamiento de la información.

Imagen de cerebro

Getty Images
La pandemia provoca que nuestro cerebro se esfuerce más.

Cuando uno está ansioso, por ejemplo, se reduce la capacidad de la memoria de trabajo. Esto hace que sea más difícil resolver cualquier problema mental que requiera una resolución consciente.

Algo parecido a los nervios durante un examen que revuelven el cerebro y dificultan resolver operaciones matemáticas o redactar una oración coherente.

O cómo el estrés ante una prueba de manejo hace que sea mucho más difícil realizar las diferentes maniobras solicitadas.

En tercer lugar, esta teoría habla de la “carga cognitiva externa”. Se trata de la demanda sobre la capacidad de nuestra memoria de trabajo impuesta por distracciones que no son directamente relevantes para lo que se trata de hacer.

Estas alteraciones podrían ser solo tareas secundarias básicas que se ejecutan en segundo plano, como escuchar el boletín de noticias mientras se trabaja.

Lo que sucede ahora es que las interrupciones cotidianas causadas por la pandemia obligan a las personas a aprovechar su capacidad de memoria de trabajo con más frecuencia.

Cuando uno está más estresado y los niveles de ansiedad aumentan, o si se están haciendo malabares con múltiples tareas y compromisos, disminuye la capacidad de la memoria de trabajo.

Es lo peor de ambos mundos y otra razón por la que te puedes sentir agotado mentalmente.

Factor covid-19

Por lo general, en un momento de conflicto, podemos resolver el problema de forma rápida y la carga cognitiva se vuelve más manejable.

Mujer con barbijo

Getty Images
La pandemia nos impone desafíos nuevos todos los días.

Lo sorprendente de la vida en esta pandemia es que la situación no deja de cambiar.

Los gobiernos de todo el mundo están implementando constantemente restricciones diferentes y más complejas.

Reglas de viaje, instrucciones de autoaislamiento, listas de observación de síntomas, nuevas aplicaciones para teléfonos inteligentes, etc. No pasa un día sin que escuchemos sobre algún cambio.

Cualquier situación novedosa impone una carga cognitiva en nuestros cerebros, pero el hecho de que la covid-19 tuviera un impacto tan extendido en la sociedad nos obligó a absorber información nueva más rápido de lo que éramos capaces”, explica Samuli Laato, investigadora de la Universidad de Turku, quien estudia el papel de la carga cognitiva en el comportamiento de compra inusual de las personas durante la pandemia (compra por pánico) y en el intercambio generalizado de información errónea.

La experta explica que “en general, la incertidumbre siempre aumenta la carga cognitiva. Los factores estresantes como la amenaza para la salud, el miedo al desempleo y el miedo a las perturbaciones del mercado de consumo provocan eso”.

“Además, se introdujeron políticas de trabajo remoto a nivel mundial, lo que requirió que las personas se adaptaran a las nuevas tecnologías y una nueva forma de trabajar en conjunto “, añade Laato.

Planificación y autodisciplina

Afortunadamente, interpretar el efecto de agotamiento mental de la vida pandémica a través de la lente de la teoría de la carga cognitiva nos brinda algunas estrategias simples y efectivas.

En primer lugar, hay que intentar establecer nuevas rutinas y mantenerlas, de modo que no utilicemos constantemente la capacidad de la memoria de trabajo para tareas cotidianas.

Por ejemplo, recientemente invertí en un sistema de internet inalámbrico con repetidores que redujo la interferencia en las videollamadas y me tomé el tiempo para leer sobre las diferentes funciones de las distintas plataformas de conferencias virtuales.

Al comprender esta clase de elementos básicos necesarios durante la pandemia, ya no tendremos que desperdiciar capacidad mental en ellos.

Mujer duerme

Getty Images
Dormir bien es fundamental para mejorar nuestra salud mental.

En segundo lugar, debido a que estamos atravesando una era de mayor ansiedad e incertidumbre, es importante poner un esfuerzo adicional en el manejo del estrés, para que su memoria de trabajo no se vea constantemente sobrecargada por las preocupaciones.

Esto significa comer bien, hacer ejercicio y establecer una rutina regular a la hora de dormir, así como encontrar tiempo para actividades que relajen.

En la medida en que la situación lo permita, se pueden elaborar planes de contingencia para diferentes aspectos de su vida. Realizar preparativos realistas para escenarios temidos puede ser un gran alivio para la ansiedad.

Además, hay que darle al cerebro un descanso de las diarias actualizaciones de cifras de la pandemia.

Se puede considerar disponer días (o al menos tardes o noches enteras) para evitar cualquier charla o información referida a la covid-19.

Finalmente, es importante aliviar la tensión de la memoria de trabajo desconectando cualquier “carga cognitiva extraña”.

Esto significa esforzarse más en organizar el tiempo y ser disciplinado con las distracciones.

Tratar de reservar momentos del día dedicados a diferentes tareas, ya sean laborales o domésticas.

Por ejemplo, cuando se trabaja es mejor no tener encendido el televisor o la radio con las noticias de fondo.

Cuando se juega con los hijos, no tener el teléfono móvil al lado, o al menos no revisar correos electrónicos o Twitter.

Hay que permitir que la mente se concentre en una cosa a la vez y la recompensa será sentirse menos agotado mentalmente.

Parece que vamos a vivir en esta era pandémica por un tiempo todavía.

Si bien la ansiedad y la anomalía constantes cansan mentalmente, puede consolarnos el hecho de que no somos los únicos que se sienten así.

Nuestros cerebros tienen una capacidad de procesamiento limitada que se está extendiendo al límite en este momento, pero con una planificación cuidadosa y autodisciplina, hay formas de reducir la carga cognitiva y redescubrir cómo concentrarnos.

*Este artículo es una adaptación, puedes leer la versión original en inglés aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

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