CDMX, capital de los decibeles: el ruido en la Ciudad supera el nivel recomendado por la OMS
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CDMX, capital de los decibeles: el ruido en la Ciudad supera el nivel recomendado por la OMS

En promedio, la capital mexicana solo tiene 15 días con calidad auditiva al año; el ruido aumenta el estrés y la irratibilidad.
Cuartoscuro Archivo
Por Diana Delgado // Más por Más
4 de septiembre, 2016
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Si existiera un concurso de ciudades ruidosas, la capital mexicana pelearía por los primeros lugares.

De acuerdo con especialistas, los más de nueve millones de habitantes de la Ciudad de México, la población flotante que cada día viene a estudiar o trabajar, los cinco millones de vehículos que circulan a diario y las actividades en espacios públicos —como manifestaciones, ceremonias y conciertos— se combinan para hacer que, en promedio, la urbe solamente tenga 15 días con calidad auditiva al año.

“La mayor parte del tiempo nos exponemos a 85 decibeles, lo que se traduce en daños auditivos para 75% de la población”, explica el investigador Óscar Vélez Ruiz, consultor en la agrupación Revive México.

La cifra está 20 puntos por encima de los 65 decibeles que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como límite en este campo.

Un estudio sobre el tema que la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) comenzó en 2011 advierte que los puntos más ruidosos de la capital del país se ubican en las delegaciones Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza. Por lo general, se trata de avenidas principales, zonas comerciales y turísticas, y las instalaciones del Metro.

En las grandes vialidades se registran entre 70 y 85 decibeles, detalla este Mapa de Ruido de la Zona Metropolitana, que incluye en su lista de puntos de atención los alrededores del antiguo Toreo de Cuatro Caminos, Periférico, Viaducto, las calzadas de Tlalpan e Ignacio Zaragoza y el tramo de Río Consulado que va de La Raza, en el norte, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en el oriente.

Durante las horas pico, un automovilista puede tardar más de una hora en realizar este recorrido, en medio del ruido producido por motores, escapes, bocinas, arrancones y frenados repentinos.

En el subsuelo el panorama no es mejor, sólo que ahí el ciudadano no se enfrenta a los sonidos generados por automotores, sino a los de trenes del Metro, vendedores ambulantes y bocineros. Según el estudio de la UAM, la situación es más evidente en la Línea 7 del Sistema de Transporte Colectivo (STC), debido a su profundidad, mientras la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) ha registrado hasta 100 decibeles en diversas estaciones de la red.

Negocios ruidosos

En el espacio público, algunos puntos identificados como ruidosos son la Plaza de la Constitución, donde se registran entre 72 y 83 decibeles; el corredor de Madero, con 71.3; Eje Central, con 73.9, y avenida Juárez, con 76.

De acuerdo con los especialistas, esto se debe a la cantidad de personas que visitan estas zonas, así como al número y tipo de comercios que hay ahí: tiendas, cafeterías, restaurantes, bares y antros.

En lo que va del año, el ruido es el tercer motivo más frecuente de quejas ciudadanas ante la PAOT, con 24.52% del total recibido por la dependencia. Hasta los primeros días de agosto, los dos primeros motivos son las presuntas violaciones al uso de suelo y la conducta de animales de compañía.

Las delegaciones con más reportes por contaminación auditiva son Cuauhtémoc, con 211; Benito Juárez, con 122; Iztapalapa, con 75, y Miguel Hidalgo, con 74. En contraste, Cuajimalpa sólo tiene 11 y Milpa Alta únicamente tiene uno.

Los causantes de ruido señalados con más frecuencia son los bares, los antros y las obras en construcción, a los que la PAOT puede multar si violan los límites de ruido indicados en la Ley de Establecimientos Mercantiles de la capital. Sin embargo, ciudadanos consultados consideran que quejarse ante las autoridades no da resultados, pues los negocios denunciados siguen incurriendo en faltas.

Las “silenciosas” consecuencias

Para el consultor Óscar Vélez Ruiz, los daños que ocasiona el ruido paradójicamente son “silenciosos”, debido a que no se notan con facilidad.

Estas afectaciones incluyen aumento del estrés y de la irritabilidad, falta de concentración, disminución del rendimiento laboral, alteraciones del sueño, dolores de cabeza y reducción de la agudeza visual.

Incluso, una exposición prolongada al ruido puede causar hipertensión y taquicardia, una mayor secreción gástrica y movimiento de los intestinos, una disminución de la capacidad auditiva, problemas de comunicación y propensión a sufrir accidentes.

Por esto, y frente al aumento previsto de la población capitalina y del parque vehicular, los expertos piden a las autoridades locales diseñar políticas públicas que permitan encarar la situación. Entre otras cosas, recomiendan establecer medidas más estrictas para la celebración de espectáculos públicos, incrementar la vigilancia sobre los centros de esparcimiento y revisar las normas de construcción.

En algunos países, por ejemplo, se han empezado a utilizar materiales que tienen más capacidad para aislar el sonido, o se ha recurrido a estrategias como colocar fachadas verdes para repeler el ruido.

En cifras

– 65 decibeles es el límite de ruido recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
– 85 decibeles se registran en varias zonas de la CDMX, como las avenidas principales.
– 350 días del año hay mala calidad auditiva en la Ciudad de México, según especialistas.

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Cuánto se ha construido realmente del famoso muro de Trump con México y quién lo está pagando

Qué hay de cierto en las cifras que aporta el presidente estadounidense cuando dice que está prácticamente listo.
17 de octubre, 2020
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“¡Construye el muro! ¡Construye el muro! ¡Construye el muro!”.

Este fue uno de los cánticos más repetidos por los fervientes seguidores de Donald Trump en sus mítines de campaña por la presidencia en 2016.

Rápidamente, el “infranqueable, grande y hermoso muro” que iba a construir Trump en la frontera entre Estados Unidos y México se convirtió en una de las promesas bandera de su candidatura.

La propuesta venía acompañada, además, de otro compromiso: México iba a pagar los costos de la ambiciosa obra.

Cuatro años después, en plena campaña para su reelección, el presidente afirma que el muro pronto estará listo y que México está pagando por él.

Ya hemos construido 300 millas (480 kilómetros) del muro fronterizo“, exclamó Trump el 28 de agosto en un mitin en New Hampshire, recién terminada la Convención Nacional Republicana.

“El muro pronto estará listo y nuestros números en la frontera son los mejores de la historia. Por cierto, México está pagando por el muro, por si no lo sabían“, añadió el mandatario.

Desde entonces, en todos sus actos de campaña, incluidos los de esta semana en Florida y Pensilvania en su reaparición tras el contagio de covid-19, Trump ha insistido en estas dos ideas: que el muro avanza rápidamente y que la factura está del lado mexicano.

¿Son verídicas estas cifras? ¿Cuál es la situación actual del muro?

Cómo es la frontera

La frontera entre Estados Unidos y México tiene una longitud de 3.142 kilómetros.

Antes de que Trump llegara a la Casa Blanca, había barreras o vallas de separación en un tercio de la frontera, unos 1.050km.

Mapa de la frontera entre EE.UU. y México

BBC

En las zonas más urbanas, las barreras están hechas para impedir el paso de peatones y vehículos.

Las vallas son de diversos tipos: en algunos segmentos son paneles de chapa o acero corrugado, en otras partes hay una malla de alambre o varias superpuestas, y en ciertos sectores, hay barras verticales que miden entre 5,5 y 9,1 metros de altura colocadas sobre cemento y separadas por pequeños espacios.

Instalación de postes verticales en la frontera

Getty Images
Instalación de una valla secundaria de postes verticales en California.

En las áreas más remotas, el gobierno usa “cercas vehiculares”, que son postes de madera cruzados (generalmente obtenidos de las vías ferroviarias) que impiden el paso de vehículos pero que pueden ser superados por peatones.

En el puesto fronterizo entre San Diego y Tijuana, las vallas se adentran hasta 100 metros en el mar y están hechas por materiales resistentes al óxido y la corrosión salina.

Valla se adentra en el océano Pacífico

Getty Images
El muro o valla separa a San Diego y Tijuana y se adentra unos 100 metros en el mar.

En el resto de la frontera, donde hay zonas montañosas, desiertos, humedales y canales en torno al río Bravo (o río Grande), no existe una estructura hecha por el ser humano: la naturaleza forma su propia barrera.

En algunos puntos, la frontera tiene dos o hasta tres capas de barreras, una detrás de otra. Las autoridades se refieren a ellas como barreras primarias, secundarias y terciarias.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La promesa y las cifras de Trump

Durante la campaña de 2016, Trump prometió construir el muro a lo largo de toda la frontera.

Posteriormente aclaró que solo cubriría la mitad, dado que la naturaleza se encarga del resto.

El rio Bravo (río Grande en EE.UU.)

Getty Images
El rio Bravo (río Grande en EE.UU.) y otros accidentes geográficos crean una frontera natural de por sí difícil de cruzar.

Las dificultades para encontrar financiación para el muro retrasaron los planes del presidente.

Ahora, a unas semanas de las elecciones y con más de tres años y medio de gobierno en la espalda, Trump se jacta de que el muro está prácticamente listo.

Muro en el desierto de Sonora

Getty Images
Partes del muro atraviesan el desierto como esta que separa San Luis, Colorado, de Sonora.

El presidente dice que ya se han construido 480km y espera que para principios de 2021 se haya completado un total de 800km.

Pero las cifras oficiales muestran una cara diferente.

Los datos

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) envió a BBC Mundo su último informe sobre el estado del muro, con datos actualizados al 4 de septiembre de 2020.

Desde enero de 2017 -cuando Trump asumió la presidencia- hasta primeros de septiembre se han construido aproximadamente 507 kilómetros del llamado nuevo sistema de muro fronterizo”, que además de barreras con balizas de acero incluye patrullas, carreteras adaptadas a todas las condiciones climáticas, iluminación, cámaras y otras tecnologías de vigilancia como sensores o drones.

Una excavadora en la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez

Reuters
En distintos puntos fronterizos de Texas se pueden ver trabajos de construcción o sustitución del muro.

Si se comparan los números con las cifras que maneja Trump, no hay apenas diferencia.

Lo que sucede es que la mayor parte de los 507km construidos -unos 451km- son sustituciones o reparaciones de estructuras ya existentes que estaban deterioradas (421km de barreras primarias y 30km de barreras secundarias).

En conclusión, únicamente se han construido 56 kilómetros de muro nuevo, de los cuales 43km corresponden a vallas secundarias, lo que nos deja un total de 13km de barreras primarias totalmente nuevas.

Las dificultades para construir de cero

El hecho de que el gobierno no haya podido avanzar en la construcción de un muro totalmente nuevo se explica por varias razones.

Una de ellas es la ya mencionada dificultad para construir en zonas donde la naturaleza se impone, especialmente en las inmediaciones del río Grande.

Valla en Texas

Getty Images
La valla también cruza zonas rurales y agrícolas, como esta cerca en Brownsville, Texas. Los rancheros del norte que tienen propiedades en el sur cruzan la frontera por una gran puerta metálica con cerrojo de seguridad.

También hay que tener en cuenta que muchas de las zonas libres de barreras se encuentran en tierras de propiedad privada y sus dueños no están dispuestos a permitir que se erija un muro en su terreno.

A diferencia de los estados del oeste, donde gran parte de la tierra está bajo control del gobierno, hay cientos de granjas en la ribera del río, ranchos y otras propiedades en manos privadas en Texas.

Algunas carecen de registros de propiedad, otras están en manos de múltiples herederos.

El gobierno planea hacer uso de su derecho de expropiación para adquirir los terrenos, pero el proceso es lento e implica acciones legales que se pueden prolongar en el tiempo.

A estos obstáculos se les suma la falta del presupuesto total necesario para completar la construcción prometida.

Donald Trump en un mitin en New Hampshire el 28 de agosto de 2020

Reuters
La visión de Trump sobre cómo será el muro ha cambiado desde que llegó a la Casa Blanca.

Lo que nos lleva al siguiente punto: ¿quién está pagando por el muro?

México en la mira

El 25 de enero de 2017, Trump firmó un decreto que autorizaba la construcción del muro en la frontera sur.

Pocos meses después, en abril, Trump tuvo que renunciar a hacer la obra en su primer año fiscal como presidente, como era su promesa.

El mandatario insistió en que la gran obra de infraestructura sería financiada por México.

Trabajador en el muro entre Estados Unidos y México a la altura de Mission, Texas

Reuters
El presidente Trump insiste en que México está pagando la construcción del muro fronterizo.

El entonces presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, rechazó esa afirmación y aseguró en varias ocasiones que su país no pagaría ningún muro.

Y en su reciente encuentro en la Casa Blanca, tanto el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, como Trump evitaron hablar del delicado asunto.

Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump en la Casa Blanca el 8 de julio de 2020

Reuters
Los presidentes de México y Estados Unidos no hablaron sobre la financiación del muro durante su encuentro en la Casa Blanca a primeros de julio.

Aun así, el mandatario estadounidense insiste en que México “está pagando” el muro, algo que los datos oficiales también contradicen.

Según la CBP, la financiación para la construcción procede de los Departamentos de Seguridad Nacional, Defensa yTesoro.

Esto ha sido posible gracias a la declaración de estado de emergencia nacional en la frontera firmada por Trump el 15 de febrero de 2019 y que todavía está en vigor.

El presidente justificó que la declaración era necesaria para proteger al país de una “invasión de drogas y criminales” procedente de México y que supone “un grave riesgo para la seguridad nacional”.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La medida le permitió desviar para el muro US$6.300 millones de partidas presupuestarias del Departamento de Defensa para la lucha contra las drogas.

A esa cantidad se le sumaron US$3.600 millones del presupuesto del Departamento de Defensa para construcciones militares más unos US$3.400 millones de los presupuestos anuales de la CBP (que depende del Departamento de Seguridad Nacional).

Muro de paneles metálicos

Getty Images
Muro de paneles metálicos vistos desde México.

Todas esas partidas más los US$1.375 millones que sí fueron aprobados por el Congreso en 2018 suman un total de unos US$15.000 millones, una cantidad inferior a los US$25.000 millones inicialmente presupuestados para la construcción del muro.

En cualquier caso, ninguna de estas partidas parece proceder de México.

BBC Mundo se puso en contacto con el equipo de campaña de Trump para aclarar las discrepancias en los datos de construcción y financiación y nos remitieron a la Casa Blanca.

Hasta ahora no hemos obtenido respuesta.

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BBC

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