Paga Gobierno de Guanajuato sobreprecio de 318 millones de pesos en terrenos para Toyota
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Paga Gobierno de Guanajuato sobreprecio de 318 millones de pesos en terrenos para Toyota

Confirman avalúos federales pago en exceso en la compra de 294 hectáreas que el gobierno de Guanajuato regaló a Toyota.
Por Raúl Olmos / Valeria Durán
6 de septiembre, 2016
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Dos decretos de expropiación confirmaron que el gobierno de Guanajuato pagó 318 millones de pesos de sobreprecio por 294 hectáreas, que fueron regaladas a la empresa automotriz Toyota para que se instalara en esa entidad.

El pasado 9 y 10 de junio, una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reveló que el gobierno guanajuatense, que encabeza el panista Miguel Márquez, había pagado 481 millones de pesos por 31 terrenos que en realidad tenían un valor de 191 millones.

El sobreprecio pagado con fondos públicos —según la investigación, en la que consultaron avalúos particulares— fue de 290 millones de pesos.

Sin embargo, dos decretos de expropiación publicados el pasado lunes en el Diario Oficial de la Federación permiten establecer que el exceso en el pago fue superior, fue de 318 millones.

En esos decretos, el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) determinó que el precio promedio por hectárea en dos ejidos donde se construirá una planta de Toyota es de 568 mil pesos, mientras que el gobierno de Guanajuato pagó por tierras de idénticas características, el triple: 1 millón 636 mil por hectárea.

En la investigación publicada hace tres meses por Animal Político, Mexicanos Contra la Corrupción difundió los avalúos bancarios realizados por peritos de ABC Capital, que determinaron que el precio por hectárea en el citado ejido era de 650 mil pesos. Estos avalúos se realizaron en agosto de 2015, y a los dos meses el gobierno de Guanajuato pagó el triple.

Al precio establecido por el INDAABIN, el gobierno de Guanajuato debió pagar 166 millones de pesos por las 294 hectáreas que regaló a Toyota, y no los 481 millones que desembolsó entre 2014 y 2015.

Los decretos

En un primer decreto, fechado el 1 de septiembre de 2016 y firmado por el presidente Enrique Peña Nieto se ordena expropiar 112.39 hectáreas en el ejido Caleras de Ameche, del municipio guanajuatense de Apaseo el Grande, para destinarlo al desarrollo de industria, en concreto para la instalación de la planta de Toyota.

El decreto menciona que valuadores del INDAABIN realizaron un estudio de campo en el lugar y establecieron en 554 mil 131 pesos el valor comercial de cada hectárea, por lo que el monto de la indemnización que deberá cubrir el gobierno de Guanajuato por las 112 hectáreas es de 62 millones 284 mil pesos.

El segundo decreto se realizó para la expropiar 4.57 hectáreas del ejido La Norita, también de Apaseo el Grande.

En este caso, el valor comercial por hectárea se fijó en 583 mil pesos.

Estas expropiaciones se realizaron para crear reservas territoriales y áreas para el desarrollo de la industria.

Pagan mejor a intermediarios

Con base en los avalúos contenidos en los dos decretos de expropiación, el gobierno de Guanajuato ahora deberá indemnizar a 20 ejidatarios a una tercera parte del precio que la administración panista había pagado a finales de 2015 a la empresa intermediaria JAOS & SGB, formada por exfuncionarios del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y otros socios.

El 14 de diciembre de 2015, el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, había expropiado 8.17 hectáreas a JAOS & SGB en una comunidad del municipio de Apaseo el Grande. En promedio, pagó en 145.5 pesos el metro cuadrado.

Antes, en otras transacciones realizadas entre 2014 y 2015, la intermediaria había vendido al gobierno en 161 pesos el metro cuadrado de predios que había comprado a menor precio a campesinos.

En contraste, a los ejidatarios que esta semana les expropiaron sus predios, el gobierno de Guanajuato les pagará 57 pesos por metro cuadrado: una tercera parte de lo que le pagó a JAOS & SGB.

Los exfuncionarios

La empresa que sirvió como intermediaria del gobierno de Guanajuato para la compra de terrenos tiene las iniciales de dos exfuncionarios en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa: José Antonio Ortega Serrano (JAOS) y Santiago Germán Bordes (SGB), quienes trabajaron como directivos en la Procuraduría Agraria.

Santiago Germán Bordes fue uno de los negociadores en la compra de 12 parcelas a ejidatarios, las cuales luego revendió al gobierno de Guanajuato.

Además, es consejero, apoderado legal y socio de la empresa JAOS & SGB, que fungió como intermediaria.

Mientras que José Antonio Ortega Serrano (JAOS) fue coordinador de programas interinstitucionales en la Procuraduría Agraria en el sexenio de Calderón, y durante el gobierno de Vicente Fox fue director de área en el Registro Agrario Nacional.

JAOS & SGB fue constituida en Monterrey el 13 de junio de 2014, y a los 25 días sus representantes ya habían concretado las primeras adquisiciones de predios en el ejido Caleras de Ameche, los cuales luego revendieron al gobierno de Guanajuato.

El dueño casi único de JAOS & SGB es José María Garza Treviño, empresario inmobiliario de Monterrey, que tiene participación en los ramos de la construcción, desarrollos industriales, servicios y vivienda.

 

Las diferencias

Precio por hectárea en ejidos de Apaseo el Grande, donde se instalará Toyota

554 mil pesos Avalúo publicado esta semana, en decreto presidencial.
650 mil pesos Avalúo bancario ordenado por empresa intermediaria en agosto de 2015.
1 millón 636 mil pesos Precio que pagó el gobierno de Guanajuato.

 

Pago en exceso

Valor de 294 hectáreas compradas por el Gobierno de Guanajuato entre 2014 y 2015:

166 Millones de pesos según avalúo de INDAABIN.
481 Millones de pesos precio al que pagó el gobierno de Guanajuato.

 

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Coronavirus: por qué incluso después de ponerte la vacuna contra la COVID-19 deberás seguir usando mascarilla

Según médicos y científicos, las personas vacunadas deberán esperar por lo menos un mes y medio hasta quedar protegidos del virus.
15 de diciembre, 2020
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Una de las vacunas que ya ha demostrado eficacia contra el COVID-19, la de Pfizer/BioNTech, se distribuye en Reino Unido desde el lunes pasado. Se espera que se aplique desde diciembre en México, y en los meses posteriores en otros países de América Latina.

¿Qué sería lo primero que harías después de recibir la vacuna?

Si crees que podrías abandonar la mascarilla de inmediato, viajar, y ver a todos los que no viste en casi un año de pandemia, médicos e infectólogos advierten que de hecho, la vida no volverá a la normalidad tan pronto.

“Después de ponerte la vacuna, es necesario regresar a casa, mantener el aislamiento social, esperar la segunda dosis y luego esperar al menos 15 días para que la vacuna alcance el nivel de efectividad esperado“, explica la bióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciência, de Brasil.

“Incluso después, es necesario esperar a que una buena parte de la población ya esté inmunizada para que la vida vuelva a la normalidad”, añade.

Hay tres razones para mantener las precauciones.

Tiempo para que el cuerpo reaccione

El mecanismo general de funcionamiento de una vacuna es siempre el mismo: introduce una partícula en el cuerpo llamada antígeno.

Este antígeno puede ser un virus desactivado (muerto), un virus debilitado (que no puede enfermar a nadie), una parte del virus, alguna proteína que se parezca al virus o incluso un ácido nucleico (como la vacuna de ARN).

Una mujer con mascarilla.

Getty Images
Los científicos recomiendan mantener las medidas de prevención después de ponerse la vacuna.

El antígeno provoca una respuesta inmune, es decir, prepara al organismo para enfrentar un intento de contaminación, para ser capaz de reconocer un virus y producir anticuerpos para combatirlo, explica el médico de enfermedades infecciosas Jorge Kalil, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo (FMUSP).

La próxima vez que entre en contacto con ese virus, el cuerpo recordará cómo combatirlo y podrá enfrentar la amenaza de manera rápida y eficiente.

Esta respuesta se denomina respuesta inmune adaptativa y es específica para cada virus. “Es una respuesta que tarda al menos dos semanas”, explica Natália Pasternak.

La primera respuesta inmune del cuerpo después de la vacunación es la producción de anticuerpos, que se adhieren al virus y evitan que ingrese a las células del cuerpo y las use para producir más virus, explica Pasternak.

Es decir, en una persona inmunizada, desde el momento en que el patógeno ingresa al organismo, se liberan anticuerpos que evitan la contaminación de las células.

Pero existe un segundo tipo de respuesta inmune, llamada respuesta celular. “Son células, llamadas células T, que no se unen al virus, pero reconocen cuándo una célula está contaminada con el virus y la destruyen”, explica Pasternak.

Es decir, si un virus logra escapar de los anticuerpos y contaminar cualquier célula del cuerpo, las células T funcionan como “cazadoras” y destruyen las “células zombi”, evitando que se produzcan más virus.

Una persona recibiendo una vacuna.

Getty Images
La vida no regresará tan rápido a la normalidad después de que empiece la vacunación en tu país.

La respuesta celular tarda un poco más que la respuesta de los anticuerpos, otra razón por la que la inmunización solo se completa unas semanas después de recibir la vacuna, explica Jorge Kalil.

Es decir, después de recibir una vacuna, solo estás realmente protegido al cabo de unas pocas semanas, explican los científicos. Es como si el cuerpo necesitara tiempo para “procesar” la información y reaccionar de manera apropiada.

Dos dosis contra el coronavirus

En el caso específico del coronavirus, otra cuestión obliga a mantener las medidas de protección durante algún tiempo después de la vacunación: la mayoría de las vacunas que se están desarrollando contra la enfermedad requieren dos dosis para lograr la eficacia esperada.

Se necesitarán dos dosis para las cuatro vacunas que ya han demostrado su eficacia: las de Pfizer, Moderna, Oxford/AstraZeneca y la Sputnik V. Esto también es válido para la Coronavac, que está siendo desarrollada por el Instituto Butantan en colaboración con la farmacéutica Sinovac.

“Probablemente la indicación será recibir la primera dosis, esperar un mes, tomar la segunda dosis y mantener todos los cuidados pandémicos, como el aislamiento social y el uso de mascarillas, durante al menos 15 días. Solo así estarás protegido, según la efectividad de cada vacuna”, explica Jorge Kalil.

La primera dosis, explica Natália Pasternak, es lo que los científicos llaman el refuerzo principal. “Es como si (…) le diera un ‘impulso inicial’ al sistema inmunológico. La segunda dosis genera una mejor respuesta inmunológica”, explica.

Mujer con mascarilla.

EPA
La OMS estima que se necesita que un 80% de la población esté vacunada para contener la pandemia.

Combinando el tiempo necesario entre una dosis y otra y el tiempo que el cuerpo necesita para producir una respuesta inmunitaria, se necesitará al menos un mes y medio para que alguien que haya sido vacunado sea considerado inmunizado.

Pero, incluso después de eso, tomará tiempo para que la vida vuelva a la normalidad, y hasta que la mayoría de la población esté vacunada, la recomendación es que incluso las personas inmunizadas mantengan las medidas de prevención.

¿Es cierto que la vacuna puede no prevenir la contaminación por coronavirus?

No, explican los científicos, porque si hay una buena cobertura de vacunación, una vacuna puede reducir en gran medida la circulación del virus a través de la llamada inmunidad colectiva.

Es cierto que individualmente ninguna vacuna es 100% efectiva, y esto también es cierto para el covid-19. La vacuna de Pfizer, por ejemplo, tiene un 95% de efectividad, según los resultados de la tercera fase de prueba.

Esto significa que existe un 5% de probabilidad de que esa vacuna específica no produzca una respuesta inmune en el cuerpo de la persona vacunada.

Pero, entonces, ¿cómo evitan las vacunas que el virus se propague si hay algunas personas que pueden infectarse?

Vacuna

Getty Images
Ninguna vacuna es 100% efectiva a nivel individual.

“La vacuna funciona a través de la inmunidad colectiva”, dice Jorge Kalil.

“La vacuna reduce el número de personas susceptibles (a la enfermedad) de manera tan significativa que el virus no puede circular más y queda contenido. Así fue como erradicamos la viruela”, explica el médico.

La inmunidad colectiva es importante no solo porque las vacunas no son 100% efectivas, sino porque hay muchas personas que ni siquiera pueden aplicársela.

“Hay personas que no pueden recibirla porque no son mayores o porque no forman parte del programa de vacunación. Las vacunas contra el coronavirus aún no se han probado en niños o en mujeres embarazadas”, explica Kalil.

Las personas con alguna enfermedad que comprometa su sistema inmunológico tampoco pueden vacunarse.

“Cuando haya una cobertura mínima de vacunación para la población, estas personas vulnerables estarán protegidas por la inmunidad colectiva”, explica Kalil.

En el caso del coronavirus, la OMS estima que la cobertura de vacunación necesaria para estabilizar y contener la pandemia es del 80% de la población, idealmente el 90%.

Por eso es importante que, incluso quienes ya se han vacunado y esperaron mes y medio, no abandonen las medidas contra la pandemia.

En el caso de la vacunación contra el coronavirus, pasará algún tiempo antes de que la vacuna llegue a la mayoría de la población.

La producción de millones de dosis no es algo que ocurra de la noche a la mañana. También hay cuestiones como los acuerdos gubernamentales con las empresas farmacéuticas, la lista de espera de varios países, la dificultad de distribución y almacenamiento (algunas vacunas deben almacenarse a temperaturas muy por debajo de cero), etc.

“Es importante que quien reciba la vacuna primero mantenga las medidas para combatir la pandemia porque, incluso después de un mes y medio, aunque esté inmunizado, no hay garantía de que no pueda ser vector de la enfermedad hasta que no haya inmunidad colectiva”, dice Pasternak.

La científica explica que las vacunas probadas hasta ahora evitan que el virus se reproduzca en el cuerpo y enferme a la persona. Pero no hay pruebas, por ahora, que demuestren que la persona vacunada no transmitirá el virus a otras personas.

El resumen de todo esto es que, aunque te pongas las dos dosis de la vacuna, hay que esperar a que la mayoría de la población esté vacunada para que la vida vuelva a la normalidad, aconseja Jorge Kalil.

Es decir, hay que esperar hasta que la inmunidad colectiva generada por la amplia cobertura de vacunación permita contener la pandemia definitivamente.

* Este artículo apareció originalmente en portugués BBC Brasil y puedes leerlo aquí.


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