Juan Gabriel reconquista Bellas Artes: miles dicen adiós al Amor Eterno del Divo de Juárez
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Juan Gabriel reconquista Bellas Artes: miles dicen adiós al Amor Eterno del Divo de Juárez

Poco después de las 4 de la tarde de este lunes 5 de septiembre, las cenizas de Juan Gabriel llegaron al Palacio de Bellas Artes, donde permanecerán hasta este martes. Miles de fans han desfilado durante horas para despedir a su ídolo.
Cuartoscuro
Por Lizbeth Padilla
6 de septiembre, 2016
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En Bellas Artes había tristeza por él ídolo que se fue. Pero al ritmo de la música que Juan Gabriel dejó, el festejo fue más fuerte que el dolor.

El Mariachi de mi Tierra no dejaba de tocar en honor al Divo de Juárez –que falleció el 28 de agosto pasado– y pese a la amenaza de lluvia la gente no paró de cantar, gritar y bailar, mientras grababa en sus celulares la fiesta alrededor del mayor recinto cultural del país.

Avenida Juárez se convirtió en un karaoke de miles de personas, en el que todos conocían las letras, que tantas veces han cantado por amor o desamor.

Yo me enamoré con sus letras”, dice Esther, de unos 70 años. Vino con sus sobrinas e hija desde Chalco y Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México. Calcula que estará en la fila para entrar a ver la urna con las cenizas del cantante unas tres horas, hasta las 10 de la noche, pero no le importa.

“No me voy hasta que lo vea”, dice. “No lo conocí en vida pero lo voy a despedir”.

Desde la muerte de Pedro Infante en la década de 1950 no se veía algo así. 

Pedro Infante, dice Rafael Guerrero de 65 años, también fue despedido así por el pueblo, ahora le tocó presenciar el homenaje de Juan Gabriel, el autor de más de 1,600 canciones y cuyas letras se han traducido al inglés, japonés, francés e italiano, entre otros. Pedro Infante, la estrella del Cine de Oro mexicano, y Juan Gabriel, son ídolos reconocidos por su pueblo. “Quien sabe cuándo habrá otro así”, dice Rafael.

¿Pero por qué esperar horas solo para ver la urna con la cenizas?

Porque Juan Gabriel me hizo feliz, porque con sus canciones lloré y baile, por todo eso merece que yo lo despida”, dice Georgina, de 60 años.

“Me gusta mucho, me gustas mucho tú”, coreaban y bailaban abuelos, hijos y nietos.

Con Se me olvidó otra vez y Hasta que te conocí empezaron las de dolor, que arrancaron gritos y lágrimas de sus miles de fans.

Mientras, dentro de Bellas Artes aunque también hubo música para despedir al Divo de Juárez, la solemnidad ganó. Nadie cantaba ni bailaba; pasaban rápido frente a la urna de madera, se tomaban una selfie, grababan y salían.

En tanto que personajes como la ex primera dama, Martha Sahagún de Fox, el empresario Miguel Alemán, María Elena Leal, hija de Lola Beltrán; el titular de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, sus amigos y familiares hacían la guardia a los restos del oriundo de Parácuaro, Michoacán, hijo adoptivo de Ciudad Juárez y la tarde de este lunes 5 de septiembre por cada uno de los fans que le dijeron adiós.

Amor eterno sonó más de tres veces, dentro y fuera de Bellas Artes y no faltó quien llorara traicionado por algún recuerdo.

Tres chicos menores de 20 años llegaroncon guitarras y la entonan: “como quisiera, ay, que tú vivieras, que tus ojitos jamás se hubieran cerrado nunca”. Decenas más los siguen y eso se convierte en una serenata. Aquí, como ocurría en los conciertos de Juanga, la gente cantó al unísono, sin conocerse, une recuerdos a ritmo de “fue un placer conocerte y tenerte unos meses” y “yo no nací para amar”. 

Abrazados, tomados de la mano, o solo en silencio, escuchaban, cantaban e inevitablemente se balanceaban casi inconscientemente.

Quienes llegaron a este sitio, ocho días después de la muerte intempestiva de Juan Gabriel a causa de un infarto, guarda recuerdos con su música.

Será por eso que el sentimiento que priva en el lugar es de agradecimiento, de alegría, de nostalgia pero no de llanto. Tal vez duele que el ídolo haya muerto, pero no hay sollozos. Hay porras, hay aplausos, hay música.

En cualquier rincón de la explanada, alguien tararea una canción. Un niño de unos cuatro años que apenas puede pronunciar palabras, canta “vamos al Noa Noa, Noa vamos a bailar”.

Juan Gabriel toma Bellas Artes otra vez

Bellas Artes recibió las cenizas del ídolo que abrió ese espacio –dedicado a la música culta de ópera y sinfónica–  a la música popular, y puso a bailar a todos ataviados con vestidos largos y esmóquines negros por primera vez en 1990.

26 años después, Juan Gabriel nuevamente abrió el recinto a las masas. Esta vez, sin importar la vestimenta, cualquiera entra a ver a Juan Gabriel.

La mano temblorosa de Rafael Guerrero, de 65 años, apenas le permite sostener su viejo teléfono celular. Aún así, quiere conservar en video los segundos en que la carroza con las cenizas de Juan Gabriel, pasará frente a él. Lleva dos horas defendiendo su lugar en la valla de gente formada en Eje central.

A pesar de que caen algunas gotas, nadie se mueve un centímetro. Ahí están, esperarán el tiempo que sea necesario sin importar el clima. Por fortuna, la tormenta no llega.

Los policías están formados sosteniendo un lazo color naranja para contener a la multitud. Después de un rato, frente a los fanáticos, ya en confianza, les va avisando la ruta del cortejo fúnebre. “Apenas viene por Viaducto” y los fanáticos calculan que faltará media hora más.

Calcularon bien. Después de unos minutos, aparecen dos motocicletas y una patrulla, el anuncio de que la carroza se cerca. “Ya está a cien metros”, avisa el policía y la multitud se prepara: sube los brazos con los celulares listos para grabar.

El cortejo avanza lento, pero cada uno de los presentes sólo alcanza a verlo unos segundos. Al ver la carroza, algunos gritan, no pronuncian nada, sólo gritan; otros aplauden, mueven las manos diciendo adiós. Solo alcanza el tiempo para eso. Son sólo segundos. Apenas pasa la carroza que lleva las cenizas y la vaya se deshace, los policías avanzan y la multitud también.

Rafael está emocionado. Vino del Estado de México para “ver” a Juan Gabriel, aunque “no físicamente, ni la urna, pero vimos la carroza”, dice, minutos después del gran momento. Sólo fueron unos segundos. “Sí, pero esos segundos se van a llevar para toda la vida”, responde.

Los músicos, coros, mariachi y bailarines que acompañaban a Juan Gabriel en la que fue su última gira por México y EU cierran el homenaje musical con el Noa Noa. Aunque son casi las 10 de la noche, lagente no se va. “Juan Gabriel lo vale todo”, dice Cristina.

La fila rodea el Bellas Artes y la Alameda, y aunque ya no hay música en vivo la gente no se irá hasta despedirse, por ello el palacio permanecerá abierto toda la noche.

La fiesta promete seguir este martes en Bellas Artes. A partir de las 10 de la mañana se prevé que más artistas suban al escenario a recordar los éxitos del Divo de Juárez.

Las autoridades de la Ciudad de México estiman que, en dos días de homenaje, unas de 750 mil personas se reunirán en el recinto y sus alrededores para despedirse del Divo de Juárez, quien falleció el 28 de agosto en Santa Mónica, California, a los 66 años.

De cumplirse estas previsiones, este homenaje triplicaría en asistentes al celebrado con motivo de la muerte del premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.

Tras su paso por la capital mexicana, las cenizas del artista regresarán a Juárez de manera permanente, por petición del propio cantante.

Juan Gabriel nació en Parácuaro, Michoacán, en 1950, pero creció en Ciudad Juárez, donde fue internado en un orfanato porque su madre no podía mantenerlo. Ahí empezó a componer música y a cantar en el cabaret Noa Noa, que inspiró su éxito “El Noa Noa”. El salón de baile fue demolido en 2007 y en su lugar quedó una placa con el nombre y una huella de sus manos.

Transmisión del homenaje en vivo vía internet que puedes seguir en este enlace.

Fila de admiradores de Juan GabrielDesde las primeras horas de lunes, los admiradores de Juan Gabriel comenzaron a formar una fila para despedir al cantante en el Palacio de Bellas Artes.
Homenaje a Juan Gabriel en Bellas ArtesMuchas personas se congregaron para cantar las canciones de Juan Gabriel, ofrecer flores y algunos mensajes al “Divo de Juárez”
Homenaje a Juan Gabriel en Bellas ArtesLos admiradores de Juan Gabriel tendrán la oportunidad de pasar frente a la urna que contiene las cenizas del cantante al interior de Bellas Artes.
Restos de Juan Gabriel transitan por Ciudad Juárez.El traslado de los restos de Juan Gabriel hacia Ciudad de México fue acompañado por decenas de personas en Ciudad Juárez.
Cortejo fúnebre de Juan Gabriel.Las cenizas de el “Divo de Juárez” permanecerán en Bellas artes durante dos días.
Misa de Juan Gabriel en Ciudad Juárez.En Ciudad Juárez se dio el primer homenaje masivo para el cantante desde su fallecimiento el 28 de agosto en Estados Unidos.

 

Homenaje a Juan Gabriel en Bellas ArtesDesde el domingo cientos de personas estuvieron unas horas frente al recinto para recordar al cantante que compuso más de 1.800 canciones.

Con información AP. 

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#YoSoyAnimal

Cómo tu personalidad cambia a medida que cumples años

Por mucho tiempo se ha pensado que nuestra personalidad se fija, aproximadamente, para cuando alcanzamos los 30 años de edad. Investigaciones recientes revelan que no es así.
1 de febrero, 2021
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“Señor presidente, quiero plantearle un tema que creo que ha estado rondando durante dos o tres semanas y presentarlo específicamente en términos de seguridad nacional… “, dijo el periodista Henry Trewhitt, mientras miraba fija y seriamente al presidente estadounidense Ronald Reagan.

Era octubre de 1984, y Reagan estaba en el circuito de debates, luchando por permanecer en el cargo por un segundo mandato.

Unas semanas antes había tenido un mal desempeño frente a su rival principal. Entonces se rumoreaba que, a los 73 años, simplemente era demasiado mayor para el trabajo.

En ese momento, Reagan ya era el presidente más mayor en la historia de Estados Unidos, un récord que ha sido superado por Donald Trump (74) y ahora por el actual presidente Joe Biden, de 78 años.

Trewhitt quería saber si Reagan tenía alguna duda de si podría funcionar en circunstancias estresantes.

“No, ninguna, Trehwitt”, respondió Reagan, conteniendo una sonrisa.

Expresidente de EE.UU. Ronald Reagan en 1984

Getty Images
En 1984, Reagan era el presidente de mayor edad que había gobernado EE.UU. hasta la fecha.

“Y quiero que sepa que tampoco voy a convertir la edad en un tema de esta campaña. No voy a explotar, con fines políticos, la juventud y la inexperiencia de mi oponente”.

Su respuesta fue recibida con risas estridentes y aplausos, que precedieron a una victoria aplastante en las elecciones.

La broma de Reagan, sin embargo, contenía más verdad de lo que sabía entonces.

No solo tenía la experiencia de su lado, también tenía una “personalidad madura”.

Cambio misterioso

Todos estamos familiarizados con la transformación física que conlleva el envejecimiento: la piel pierde su elasticidad, las encías retroceden, nuestra nariz crece, los pelos brotan en lugares peculiares -a la vez que desaparecen por completo de otras partes- y esos preciosos centímetros de altura a los que nos aferramos comienzan a desaparecer.

Ahora, después de décadas de investigación sobre los efectos del envejecimiento, los científicos han comenzado a descubrir cambios más misteriosos.

“La conclusión es exactamente esta: que no somos la misma persona durante toda nuestra vida“, señala René Mõttus, psicólogo de la Universidad de Edimburgo.

Mujer mayor disfrutando de una piscina de agua caliente.

Getty Images
Si bien nuestras personalidades cambian constantemente, lo hacen en relación a quienes nos rodean.

A la mayoría de nosotros nos gustaría pensar en nuestra personalidad como algo relativamente estable a lo largo de nuestra vida. Pero diversas investigaciones sugieren que este no es el caso.

Nuestros rasgos cambian constantemente, y para cuando entramos en la década de los 70 y 80 años, hemos experimentado una transformación significativa.

La modificación gradual de nuestra personalidad tiene algunas ventajas sorprendentes. Nos volvemos más conscientes, agradables y menos neuróticos.

Los niveles de los rasgos de personalidad de la llamada “Tríada Oscura” -el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía- también tienden a disminuir, y con ellos, nuestro riesgo de caer en comportamientos antisociales como el crimen y el abuso de sustancias.

Las investigaciones han demostrado que nos convertimos en personas más altruistas y confiadas. Nuestra fuerza de voluntad aumenta y desarrollamos un mejor sentido del humor.

Finalmente, los adultos mayores tienen más control sobre sus emociones.

Es sin duda una combinación ganadora, y una que indica que el estereotipo de que las personas mayores son gruñonas y cascarrabias necesita ser revisada.

Nuestras personalidades son fluidas y maleables

Lejos de asentarse en la infancia, o alrededor de los 30 años -como pensó la comunidad científica durante años-, parece que nuestras personalidades son fluidas y maleables.

“Las personas se vuelven más agradables y más adaptadas socialmente”, dice Mõttus.

“Son cada vez más capaces de equilibrar sus propias expectativas de vida con las demandas de la sociedad”.

Los psicólogos llaman al proceso de cambio que ocurre a medida que envejecemos “maduración de la personalidad”.

Mujer mayor

Getty Images
Aquellos con mayor autocontrol serán probablemente más saludables de mayores.

Es un cambio gradual e imperceptible que comienza en nuestra adolescencia y continúa al menos hasta nuestra octava década en el planeta.

Curiosamente, parece ser universal: la tendencia se observa en todas las culturas humanas, desde Guatemala hasta India.

“Generalmente es controvertido hacer juicios de valor sobre estos cambios de personalidad”, dice Rodica Damian, psicóloga social de la Universidad de Houston, en Estados Unidos.

“Pero al mismo tiempo, tenemos evidencia de que son beneficiosos”.

Por ejemplo, la falta de estabilidad emocional se ha relacionado con problemas de salud mental, tasas de mortalidad más altas y divorcios.

Entretanto, Damian explica que la pareja de alguien con un grado elevado de conciencia probablemente sea más feliz, porque es más probable que estas personas laven los platos a tiempo y sean menos propensos a engañar a su pareja.

Un lado más estable de nuestra personalidad

Resulta que, si bien nuestra personalidad cambia en cierta dirección a medida que envejecemos, lo que somos en relación con otras personas del mismo grupo de edad tiende a permanecer bastante estable.

Por ejemplo, es probable que el nivel de neurosis de una persona vaya bajando en general, pero los niños de 11 años más neuróticos siguen siendo, en general, los ancianos de 81 años más neuróticos.

“Hay una base de quiénes somos en el sentido de que mantenemos nuestro rango en relación con otras personas hasta cierto punto”, dice Damian.

“Pero en relación a nosotros mismos, nuestra personalidad no está escrita en piedra, podemos cambiar”.

¿Cómo se desarrollan estos cambios de personalidad?

Dado que la maduración de la personalidad es universal, algunos científicos piensan que, lejos de ser un efecto secundario accidental de haber tenido más tiempo para aprender las normas sociales, las formas en que cambia nuestra personalidad podría estar genéticamente programada, tal vez incluso moldeada por fuerzas evolutivas.

Por otro lado, otros expertos creen que nuestra personalidad está en parte forjada por factores genéticos y luego esculpidas por presiones sociales a lo largo de nuestra vida.

Por ejemplo, una investigación de Wiebke Bleidorn, psicóloga de la personalidad de la Universidad de California, concluyó que, en culturas donde se esperaba que las personas maduraran más rápido (en términos de casamiento, empezar a trabajar, asumir responsabilidades adultas), sus personalidades tienden a madurar a una edad más temprana.

Niño con traje

Getty Images
Las personas de culturas donde se espera que se casen o empiecen a trabajar más jóvenes, tienen personalidades que maduran antes.

“Las personas simplemente se ven obligadas a cambiar su comportamiento y, con el tiempo, a volverse más responsables. Nuestras personalidades cambian para ayudarnos a enfrentar los desafíos de la vida”, dice Damian.

¿Pero qué ocurre cuando nos volvemos muy mayores?

Hay dos formas posibles de estudiar cómo cambiamos a lo largo de nuestra vida.

La primera es tomar un grupo grande de personas de muchas edades diferentes y luego observar en qué se diferencian sus personalidades.

Un problema con esta estrategia es que es fácil confundir accidentalmente los rasgos generacionales que han sido esculpidos por la cultura de un período de tiempo particular -como la mojigatería o una adoración inexplicable por las natillas y el jerez- con los cambios que ocurren a medida que uno envejece.

Estudio de largo plazo

La alternativa es tomar un mismo grupo de personas y estudiarlas a medida que crecen.

Esto es exactamente lo que sucedió con el Lothian Birth Cohort (estudio de cohorte de Lothian), un grupo de personas en Escocia a quienes se les examinaron sus rasgos de personalidad e inteligencia en junio de 1932 o junio de 1947, cuando aún estaban en la escuela.

En ese momento, las personas tenían cerca de 11 años de edad.

Junto con colegas de la Universidad de Edimburgo, Mõttus rastreó a cientos de las mismas personas cuando tenían 70 u 80 años, y les hizo dos pruebas idénticas más, con varios años de diferencia.

Señor mayor en un parque

Getty Images
Un famoso estudio con personas en Escocia mostró resultados notablemente diferentes para dos generaciones de personas.

“Debido a que teníamos dos grupos diferentes de personas, y ambas fueron medidas en dos ocasiones, pudimos utilizar ambas estrategias a la vez”, dice Mõttus.

Fue una suerte, porque los resultados fueron notablemente diferentes para las dos generaciones.

Si bien las personalidades del grupo más joven permanecieron más o menos iguales en general, los rasgos de personalidad del grupo mayor comienzan a cambiar, de modo que, en promedio, se volvieron menos abiertos y extrovertidos, así como menos agradables y concienzudos.

Los cambios beneficiosos que habían estado ocurriendo a lo largo de sus vidas comenzaron a revertirse.

“Creo que esto tiene sentido, porque en la vejez las cosas comienzan a pasarle a la gente a un ritmo más rápido”, dice Mõttus, quien señala que la salud de estas personas podría haber estado en declive y es probable que hayan comenzado a perder amigos y familiares.

“Esto tiene cierto impacto en su participación activa en el mundo”.

Nadie ha investigado aún si esta tendencia continuaría después de los 100 años.

Investigaciones sobre japoneses centenarios han descubierto que tienden a obtener una puntuación alta en la conciencia, la extroversión y la apertura, pero es posible que hayan tenido más de estas características para empezar, y tal vez esto incluso contribuyó a su longevidad.

Mujer mayor asiática

Getty Images
Nuestra personalidad está muy ligada a nuestro bienestar.

De hecho, nuestra personalidad está intrínsecamente ligada a nuestro bienestar a medida que envejecemos.

Por ejemplo, aquellas con un mayor autocontrol tienen más probabilidades de ser saludables en la edad adulta, las mujeres con niveles más altos de neurosis tienen más probabilidades de experimentar síntomas durante la menopausia, y cierto grado de narcisismo se ha asociado con tasas más bajas de soledad, que en sí mismo es un factor de riesgo para una muerte más temprana.

En el futuro, comprender cómo ciertos rasgos están vinculados a nuestra salud -y cómo podemos esperar que nuestra personalidad evolucione a lo largo de nuestra vida- podría ayudar a predecir quién está en mayor riesgo de padecer ciertos problemas de salud y poder intervenir.

El conocimiento de que nuestra personalidad cambia a lo largo de nuestra vida, lo queramos o no, es una prueba útil de lo maleables que son.

“Es importante que sepamos esto”, considera Damian. “Durante mucho tiempo, la gente pensó que no”.

“Ahora estamos viendo que nuestra personalidad puede adaptarse, y esto nos ayuda a enfrentar los desafíos que nos presenta la vida”, agrega.

Al menos, nos da a todos algo que esperar a medida que envejecemos y la posibilidad de descubrir en quiénes nos convertiremos.


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