Incendio en Holbox reaviva conflicto entre pobladores por su explotación turística

El reciente incendio en Holbox ha provocado una guerra de acusaciones entre ambientalistas que piden proteger esta Área Natural Protegida y pobladores a favor del desarrollo turístico, quienes acusan a los primeros de ser los causantes del siniestro

Controlan incendio en Holbox.
Controlan incendio en Holbox. Cuartoscuro

A tres semanas del incendio ocurrido en Holbox la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) desconoce quién lo provocó; lo que es un hecho es que el incidente ha generado un nuevo conflicto entre los pobladores que se oponen al desarrollo turístico de la zona y los que están a favor del crecimiento de la isla.

Además, el incendio ha generado una guerra de acusaciones entre los grupos antagónicos de la zona sobre quién o quiénes pudieran estar detrás del incidente: Por un lado grupos de ambientalistas acusan a Península Maya Developments (PMD) de haber provocado el siniestro y por otro los representantes de la empresa se deslindan y responsabilizan a sus opositores de haberlo hecho.

No sólo eso. El daño a las 87 hectáreas también ha provocado incertidumbre sobre el papel de las autoridades en el cuidado de la isla, ubicada en el Área Natural Protegida (ANP) de Yum Balam, luego de que el incendio tardara tres días sin ser combatido para detenerlo.

A ello se suma el reclamo de que la zona de Yum Balam siga sin contar con un plan de manejo integral de los recursos ambientales a 22 años de su creación, luego de ser decretada como ANP el 6 de junio de 1994; lo que abre la puerta a que muchas actividades y proyectos turísticos desarrollados en la isla se hagan sin un ordenamiento claro.

La única certeza hasta el momento es que la Profepa, instancia que tras el incidente prohíbo la construcción de hoteles en la zona siniestrada, continúa con las investigaciones para tratar de localizar a los responsables del incendio que inició el pasado 19 de septiembre.

Opiniones divididas

Juan Rico, mejor conocido en Holbox como “el Karateka”, lamenta no sólo el incendio de hace tres semanas, sino los nuevos conflictos que se han suscitado en la isla, principalmente entre grupos ambientalistas que han surgido a raíz de la presencia de la empresa Península Maya Developments (PMD) que hace dos años sostuvo un conflicto con un grupo de 70 ejidatarios inconformes con el proceso de venta de sus terrenos a esa compañía.

Para Rico el problema está en que el área dañada y clausurada por Profepa, forma parte de tierras de uso común pertenecientes a 39 ejidatarios, que resultaron afectados porque en dos décadas no podrán cambiar el uso de suelo de las 87 hectáreas destruidas.

Esa situación ha generado encono porque ahora hay ejidatarios y ambientalistas que quieren que el gobierno federal clausure toda el área de La Ensenada, incluyendo los terrenos que pertenecen a la iniciativa privada.

Rico llegó a Holbox hace 18 años para trabajar como guía de turistas. Para encontrarlo sólo hay que preguntar por su mote de “El Karateca” en cualquier establecimiento, que se ha ganado por el trabajo a favor del medio ambiente que realiza de forma personal, fuera de cualquier agrupación.

Rico es pesimista sobre lo que sigue para Holbox. Recuerda el primer conflicto que surgió debido a los 70 ejidatarios que se inconformaron luego de vender sus terrenos a PMD y recibir cinco millones de pesos cada uno por terrenos de 8 a 16 hectáreas. Surgieron grupos a favor y en contra del desarrollo y el cuidado al medio ambiente.

Dos años después ve un escenario similar: Hay una disputa entre quienes buscan que toda la isla se convierta en un área prohibida para el desarrollo económico y quienes no ven un problema en ello, mientras se realice en orden y con el mínimo impacto ambiental.

La postura de Rico es más mediadora. Quiere que en Holbox se dé un desarrollo ordenado, con respeto a la naturaleza, más enfocado al ecoturístico, para que la gente de la zona pueda trabajar.

Las acusaciones

No habían pasado 24 horas de haberse iniciado el incendio en Holbox, cuando Carlos Martínez Correa, dirigente del grupo “Yo defiendo Holbox”, expuso a medios de comunicación su sospecha de que Península Maya Developments era la responsable del incidente, pues éste “habría” ocurrido en los terrenos de la empresa.

Martínez Correa ha formado parte de diferentes grupos ambientalistas y pertenece a las familias inconformes con PMD por el proceso de compra-venta de terrenos; es hermano del ex alcalde de Holbox, Javier Martínez Correa, quien apoyó las negociaciones para la venta de predios entre ejidatarios y los socios de PMD.

En entrevista, reconoció carecer de evidencias sobre la acusación lanzada contra PMD: “Directamente no puedo señalar a nadie, porque no tengo las pruebas directas. Dijimos que posiblemente podrían haber sido quienes tienen los intereses ahí adentro, como puede pensar cualquiera… lo dijimos así porque creemos que el interés principal está en construir ahí”.

En una posición diferente se expresa el presidente del comisariado ejidal, Benigno Correa, quien cree que el incendio fue provocado por “los ecológicas” a quien considera como los únicos interesados en dañar la zona para que nadie más se beneficie.

Según su dicho, los ambientalistas ganarían porque incidentes como el incendio podrían provocar medidas más restrictivas para el desarrollo económico de la zona denominada “la isla grande” en Holbox, donde se encuentran los terrenos de PMD.

“Eso es lo que ellos quieren, que ahí no se construya, porque están inconformes con Península Maya (Developments)”.

Según los señalamientos del comisario ejidal y otra fuente que pidió anonimato, clausurar totalmente la zona de La Ensenada dejaría satisfechos no sólo a los ambientalistas; también beneficiaría a los ejidatarios inconformes con el pago recibido de PMD porque el proyecto tendría que cancelarse y tendrían que devolverles los predios. Como ambas causas convergen y sus protagonistas se mezclan, añade la fuente, esa sería la mejor solución.

Por su parte, el director general de PMD, Alejandro Canales Reygadas, niega “rotundamente” las acusaciones de que su empresa causó el incendio, pues los únicos que se beneficiarían con un acto similar serían aquellos que estén en contra del desarrollo de la isla.

A decir de Canales Reygadas el incendio no sólo ha dejado daños en el área dañada, sino que lo más preocupante “pudiera ser que se repitiera un hecho similar en cualquier otra zona de la isla”.

Reconoció que hubo daños al predio que les pertenece, por lo que esperan el dictamen final de la Profepa para ubicar a los responsables. Por lo pronto sostiene que el incidente no les beneficia, tanto por el daño ambiental causado, como por las restricciones legales posteriores que los limitaría a utilizar el terreno.

En relación al litigio con los ejidatarios, por los terrenos comprados hace 2 años, dijo que todos están cerrados, con un fallo de la Suprema Corte e incluso hubo la devolución de varios predios a quienes los vendieron y luego se inconformaron con el proceso.

“Estamos trabajando con los distintos dueños de terrenos en la isla grande, queremos desarrollar juntos proyectos de desarrollo económico sustentable, ahí requerimos de trabajo conjunto y coordinado”, dijo.

El punto coincidente

El único punto coincidente entre los dos grupos antagónicos en este problema, es sobre la necesidad de que el ANP de Yum Balam, donde se encuentra Holbox, tenga un plan de manejo de los recursos ambientales.

El ANP fue decretada el 6 de junio de 1994, durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y hasta la fecha, es decir, 22 años después no cuenta con dicho plan.

Según especialistas del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), mientras el plan no exista, será muy difícil regular el crecimiento de actividades humanas en Holbox y por consecuencia los riesgos para el medio ambiente seguirán latentes.

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