En 6 años, 798 investigaciones por agresiones a periodistas en México y solo 2 condenas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Manu Ureste (@ManuVPC)

En 6 años, 798 investigaciones por agresiones a periodistas en México y solo 2 condenas

Este miércoles 2 de noviembre se celebra el día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas. Solo en nueve meses de 2016, van 10 asesinatos de comunicadores. Esta cifra supera los siete de 2015, el año más violento para la prensa en México.
Manu Ureste (@ManuVPC)
Por Manu Ureste
2 de noviembre, 2016
Comparte

En México, agredir a un periodista se queda en la impunidad casi en el 100 por ciento de los casos. Así lo evidencian algunos de los homicidios más recientes sin resolver, como el de Moisés Sánchez, director de La Unión de Medellín en Veracruz. Y así lo corroboran también las cifras oficiales del gobierno mexicano.

De acuerdo con el último reporte estadístico de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la PGR, en los últimos seis años (agosto 2010-agosto 2016) se abrieron en México 798 averiguaciones previas por delitos contra periodistas.

Ahora bien, de esas 798 investigaciones abiertas –39% por amenazas, 17% por abuso de autoridad y 7% por lesiones y homicidios-, solo 101 dieron como resultado que el presunto agresor fuera consignado ante un juez. Es decir, apenas el 12.6% de los casos. O uno de cada 10.

Mientras que la cifra de condenados es más desalentadora: según la PGR de las 101 consignaciones derivadas de 798 averiguaciones sólo dieron como resultado 2 sentencias condenatorias. O en otras palabras: el 99.75% de los casos no ha recibido sentencia.

En contraste con estas dos únicas sentencias por atacar a periodistas, las cifras de agresiones continúan escalando: hasta septiembre de 2016, la organización Artículo 19 contabiliza 10 periodistas asesinados, superando los 7 registrados en 2015, el año más violento contra la prensa en México.

“El Estado está dando un mensaje muy claro con estas cifras: atacar a un periodista en este país no tiene consecuencias para los agresores casi en el 100 por ciento de los casos”, expone en entrevista Ana Ruelas, directora de la oficina de Artículo 19 para México y Centroamérica, quien subraya además que en los pocos casos en los que sí hay consecuencias, éstas van en su mayoría contra los autores materiales de las agresiones, quedando impunes los autores intelectuales.

“Solo querían un par de detenidos para dar ‘carpetazo’ al caso de Moisés Sánchez”

Así ha sucedido, por ejemplo, en el caso de Moisés Sánchez, uno de los 17 periodistas asesinados en Veracruz durante el gobierno de Javier Duarte.

Por la desaparición forzada del director de La Unión y su posterior asesinato, la Fiscalía encarceló a cuatro personas como autores materiales –aunque uno de ellos salió en libertad en noviembre de 2015 y otros cinco presuntos autores no han sido detenidos a la fecha-, pero el presunto autor intelectual, el exalcalde de Medellín, Omar Cruz, continúa prófugo a casi dos años del homicidio, más de 650 días después.

“La Fiscalía ya le dio carpetazo a la investigación. Sabíamos que era algo que iba a pasar. Que lo que buscaban era tener un par de detenidos y con eso cerrar el caso”, denuncia en entrevista Jorge Sánchez, hijo de Moisés, en el marco del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, que se celebra este 2 de noviembre.

10 asesinatos de periodistas en 2016, cero atraídos por FEADLE: Artículo 19

En cuanto al desempeño de la FEADLE para proteger a periodistas, la fiscalía especializada informa en su reporte que desde el 4 de mayo de 2013 –fecha en la que se reformó el Código Federal de Procedimientos Penales para que la FEADLE pudiera atraer casos- hasta el 31 de agosto, atrajo un total de 47 casos. Una cifra insuficiente para Artículo 19.

“No vemos que la Fiscalía especial esté respondiendo a las circunstancias que se viven en México con las agresiones a periodistas. Llevamos 10 asesinatos de periodistas en 2016 y ninguno ha sido atraído por la FEADLE”, critica Ruelas, quien recuerda que la reforma al Código de Procedimientos Penales se hizo precisamente porque las fiscalías estatales “no tenían autonomía suficiente” para investigar delitos contra periodistas cometidos, en su mayoría, por funcionarios locales.

Javier Garza, periodista de Torreón y asesor de seguridad en la Asociación Mundial de Periódicos, opina al respecto que las instituciones que se han creado en México para proteger la actividad periodística “no han sido contundentes para acabar con la impunidad”.

“Por ejemplo –expone-, el mecanismo de protección de la FEADLE busca protegerte de quien te quiere hacer daño, pero no necesariamente busca que la persona que te quiere agredir sea detenida o castigada”.

Incluso, añade Garza, el hecho de que una de las alternativas de protección para el periodista sea la “evacuación” de su lugar de residencia y trabajo, “pues es otra manera de decirle al tipo que te quiere hacer daño que ya ganó, que ya se deshizo de ti”.

Todo lo anterior, es decir las agresiones consumadas, la impunidad, la mala calidad de las investigaciones ministeriales y la protección de los autores intelectuales, lo que está generando en opinión de Garza es “una inhibición” en el trabajo periodístico, especialmente del que busca la rendición de cuentas de las autoridades.

Y esta ‘inhibición’ o ‘autocensura’ a la hora de reportear temas, especialmente los relacionados con seguridad pública, es para Garza aún “más preocupante” en municipios pequeños como Medellín, en Veracruz, donde Moisés Sánchez era prácticamente el único periodista que reporteaba a diario temas relacionados con la inseguridad de la localidad.

Por el momento el hijo de Moisés, Jorge Sánchez, dice que se mantiene al frente de la revista. O al menos lo estará hasta el próximo mes de enero, cuando los apoyos para publicar los mil ejemplares de La Unión se agoten.

Mientras los fondos alcancen, Jorge asegura que cumplirá con la labor periodística de su padre, a la par que continuará pidiendo justicia para los asesinos del comunicador, aun y cuando es consciente de los riesgos que eso implica en Veracruz.

“Sabemos que reclamar justicia y hacer el trabajo periodístico que hacía mi padre es algo muy peligroso –admite-. Pero este es el precio que hay que pagar por ejercer esta profesión y alguien tiene que hacerlo”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Lucie Vildnerova

'Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia'

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena. Y se quedó a gusto porque, según dice, encontró familia en un pequeño pueblo de la costa caribeña del país.
Lucie Vildnerova
4 de enero, 2021
Comparte

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

A diferencia de cientos de extranjeros que volvieron a su país, elladecidió quedarse en un país cuya naturaleza enamora con facilidad.

Su relato, presentado en este texto que resultó de una conversación con BBC Mundo, es prueba de que el virus, además de trágico, abrió la puerta para muchas experiencias e historias positivas.


En agosto de 2020, cuando en Colombia anunciaron el fin de la cuarentena estricta, nosotras ya nos queríamos quedar donde estábamos. No queríamos que nada cambiara.

Mis amigos turistas y yo, que vinimos a América Latina a viajar antes de que empezara la pandemia, encontramos en Palomino, en la Costa Atlántica colombiana, un hogar.

Palomino es un pequeño pueblo muy cerca de una hermosa playa llena de palmeras que se prolonga por varios kilómetros.

En marzo, apenas empezó todo, yo no quise irme a Polonia, como hicieron algunos de mis compañeros, porque tenía la esperanza de que pronto podría seguir viajando.

Pero luego pasaron dos semanas y prolongaron la cuarentena. Y dos más. Y más. Y así hasta que nos quedamos ocho meses en un pueblo al lado de la playa sin poder nadar en el mar.

Estábamos en un hostal y todos los restaurantes y bares estaban cerrados. No había nada para hacer.

Con el tiempo se fueron yendo los turistas y solo quedamos algunos pocos. Pero con los días fuimos conformando una familia de unas quince personas con una relación muy íntima con los dueños de los hostales donde estábamos.

Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia.

Atrapada a gusto en Colombia

En 2019, decidí tomarme un año sabático porque me aburrí de Polonia, donde además tengo un apartamento que genera renta y me permite viajar tranquila.

Estuve en México y Cuba. Luego tenía el plan de viajar dos meses por Colombia, un país que recomiendan mucho para el turismo. Me quedé 10 meses y sigo contando.

Cuando viajas conoces muchas personas, pero normalmente los ves máximo una semana. Pero cuando vives con alguien seis meses, se genera una relación única.

Turistas en Palomino

Joanna Zdanowska
Los turistas que se quedaron en Palomino toda la cuarentena se convirtieron en miembros y colaboradores de la comunidad.

Porque ninguno trabajaba, entonces pasábamos todos el día juntos. Nos sentimos como en vacaciones permanentes.

Cada día había actividades con la gente local para apoyarnos unos a otros. Nos cocinaban. Algunos trabajaban para los hostales, otros aprendieron a surfear, había una chica que empezó a dar clases de español por internet.

En la casa donde yo me quedé, por ejemplo, había una familia de venezolanos con dos niños que descubrieron que nosotras las tratábamos mejor que sus padres. Entonces pasaban el día con nosotras. Yo les compré libros y les leía cuentos. Les mostraba videos en YouTube. Ahora los niños dicen que nosotras somos sus madres. Eso te rompe el corazón.

Lo que aprendí

Lo mejor de haberme quedado tanto tiempo aquí fue que pude conocer bien a la gente del pueblo, una experiencia que no tiene nada que ver con uno ve en el sector turismo.

Una de las experiencias más extraordinarias que tuve fue cuando fui a un pueblo de arhuacos, un grupo de indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y han tenido muy poco contacto con culturas occidentales.

Tuvimos que salir a las 4 de la mañana. Nos dijeron que eran 8 horas caminando pero cuando levábamos 9 horas aún no llegábamos. Pensamos que este lugar no existía. A las 10 horas finalmente llegamos, sin poder hablar del cansancio. Y nos quedamos ahí con nuestras hamacas.

Nos dieron su casa más grande. Nos quedamos tres días.

Joanna Zdanowska

Joanna Zdanowska
Joanna dice que los tres días que estuvo en un pequeña villa de indígenas le cambió su forma de pensar.

Esta experiencia cambió mi pensamiento, descubrimos algo que puede ser obvio pero nunca lo habíamos vivido: que no necesitamos nada para ser feliz.

Nos cobraban 50 dólares por cada uno de nosotros cinco. Cuando vimos las condiciones en las que viven los indígenas, decidimos no negociar nada, porque duermen en el suelo, cocinan en el fuego, no hay electricidad, ni gas, todo es muy básico; comen solo cosas que tienen ahí en su finca: yuca, plátano, arroz.

Son cosas muy básicas que me enseñaron mucho y me dieron ganas de seguir viajando, y quizá buscar aprovechar mi experiencia de 14 años en la televisión polaca en alguno de estos países. Creo que es buen momento para vender producciones que ya están listas y no necesitan más que subtítulos o doblaje.

Palomino

Joanna Zdanowska
Palomino es uno de los tantos paraísos de Colombia.

Con mi familia no necesito tener contacto físico. Lo único que me hace falta es ver al hijo de mi hermana, que solo vi cuando tenía un año. Pero hablamos mucho.

Y ahora la situación en Polonia es muy fuerte: en coronavirus Colombia y Polonia son países vecinos. Pero, además, ahora el gobierno en mi país es muy conversador y tengo la impresión de que estamos como hace 30 años: no aceptan la sociedad LGTBI, el aborto es tema de guerra, millones de personas están en la calle protestando.

Además allá es invierno. Y no es que me haya acostumbrado al clima de acá. Cuando hace 38 grados me molesta. Pero estar solo en chancletas y vestido corto en lugar de cinco kilos de ropa te relaja. Y eso me gusta de Palomino.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.