No solo cae el peso: así afecta la victoria de Trump a las economías del mundo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AP

No solo cae el peso: así afecta la victoria de Trump a las economías del mundo

De México a Japón, pasando por Europa, Brasil, Colombia y Centroamérica. El inesperado triunfo de Donald Trump en las elecciones estadounidenses sacudió las economías del mundo.
AP
Por Redacción Animal Político
14 de noviembre, 2016
Comparte

Ninguna economía en el mundo ha resentido tanto la victoria inesperada de Donald Trump en las elecciones estadounidenses del pasado martes 8 de noviembre como la mexicana.

Sin embargo, la amenaza de deportar a millones de migrantes –con la consecuente pérdida de miles de millones en remesas para varios países-, la advertencia de que se revisarán tratados comerciales internacionales con Asia, y la promesa del magnate de construir una nueva política económica estadounidense basada en el proteccionismo, ha puesto a temblar a todas las economías del mundo.

México, el peso se desploma a niveles de 2008

Nada más confirmarse el triunfo de Trump, quien basó buena parte de su campaña en amenazar a México con la construcción de un muro, que además “pagará México”, el dólar alcanzó un máximo histórico de 20.73 pesos por dólar.

Tres días después, y a pesar de que el nuevo secretario de Hacienda, José Antonio Meade salió ante los medios de comunicación para pedir “calma” y para asegurar que se tomarán las medidas –aunque no dijo cuáles- para mantener la economía mexicana estable, el dólar rompió otro récord llegándose a vender hasta en 21.45 pesos en ventanilla bancaria. O en otras palabras, en tan solo tres días con Trump, la moneda mexicana pasó de 18.16 dólares a 21.45, una devaluación de más del 16% respecto al dólar.

Además, la promesa electoral del republicano de recortar las remesas que envían millones de mexicanos –en 2015, llegaron al país casi 25 mil millones de dólares en remesas, según datos del Banco de México-, y la amenaza de acabar con el actual Tratado de Libre Comercio argumentando que éste es desfavorable económica y laboralmente para su país, y de gravar con tasas de hasta 35% a los bienes de consumo que México exporta a Estados Unidos, no ha hecho más que avivar la incertidumbre de la economía mexicana.

No obstante, ayer domingo el peso respiró un poco: se cotizó en 20.60 por dólar tras cerrar el viernes su peor semana desde octubre del 2008, año en el que estalló la crisis financiera internacional.

Caen las monedas de Brasil, Argentina, Chile y Colombia

Aunque el nivel de devaluación de las monedas latinoamericanas estuvo muy lejos del desplome del peso mexicano –puesto que sus economías no dependen tanto de la estadounidense-, el triunfo de Trump también impactó en los mercados de grandes economías sudamericanas como la brasileña o la argentina.

Según informó en un cable la agencia Reuters, en Brasil, el real cayó un 2.5%. El peso argentino se depreció 1.84%, llegándose a vender a 15.2 pesos por dólar; mientras que el peso chileno cayó 1.02%.

En Colombia, por su parte, el peso se depreció 2.81%. Tras la victoria del republicano, la moneda colombiana arrancó operaciones el miércoles 9 de noviembre a 3.038 pesos por dólar, frente al cierre del martes, de 2.955 pesos.

Incertidumbre por las remesas en Centroamérica

Para países como Guatemala, Honduras y El Salvador, principales emisores de migrantes hacia Estados Unidos junto con México, la victoria de Donald Trump y su mensaje abiertamente ‘anti-inmigrante’ supone una gran preocupación para sus economías altamente dependientes de las remesas.

Por ejemplo, de enero a septiembre de este año, El Salvador recibió 3 mil 337 millones de dólares en concepto de remesas familiares, equivalente al 16% de su Producto Interno Bruto (PIB) –en México, las remesas en 2015 equivalieron aproximadamente al 1.8% del PIB-.

Ante el temor de qué pasará con las remesas, el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, pidió ayer domingo a Donald Trump que se respeten los derechos de los migrantes que están trabajando en Estados Unidos.

Números rojos en bolsas de Asia

Otra de las promesas electorales de Trump, de no aprobar un nuevo tratado de libre comercio entre Estados Unidos y 11 países del Pacífico –conocido en inglés con las siglas TPP-, alegando que los efectos del libre comercio generan pérdida de empleos en Estados Unidos, provocó que la victoria electoral del magnate fuera recibida con números rojos en las bolsas de valores asiáticas.

En Índice Nikkei de Japón perdió 2.4% tras confirmarse que Trump ocupará la Casa Blanca. El Hang Seng de Hong Kong cayó 1.7%. El Kospi surcoreano bajó 1.4%, y el S&P ASX/200 de Australia cayó 1.2%.

En cuanto a las monedas, el dólar se cotizaba en 102.60 yenes, un descenso en comparación con los 105.46 yenes anteriores a la jornada electoral estadounidense.

Según apunta la agencia Associated Press, las reacciones negativas en cadena se produjeron debido a que los inversionistas asiáticos estaban convencidos de que la demócrata Hillary Clinton ganaría la presidencia. “Clinton es considerada como una opción más estable que podría mantener las políticas económicas actuales”, apunta la agencia en un cable.

“Los mercados europeos no estaban preparados para una victoria de Trump”

En Europa, las reacciones negativas fueron similares. Nada más conocerse el triunfo del republicano, el Índice FTSE 100, de las cien compañías principales de la Bolsa de Londres, sufrió una fuerte caída, con una pérdida de 2% o 45 mil millones de dólares.

De acuerdo con la BBC, otros mercados europeos se hicieron eco de la tendencia con una fuga de dinero hacia acciones seguras, oro y otras dividas como el yen japonés.

La bolsa de Madrid, el Ibex 35, cayó 3.8%; en Milán, la bolsa se desplomó 3.2%; y el Fráncfort Dax cayó 1.76%.

“Los mercados no estaban preparados para una victoria de Trump”, dijo Ken Odeluga, analista de City Index a la agencia de noticias AFP.

“El triunfo de Trump es negativo a largo plazo para los mercados debido al instinto proteccionista” de Donald Trump, agregó.

Con información de Agencias

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
Comparte

Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.