México debe eliminar subsidios a combustibles fósiles para combatir el cambio climático
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México debe eliminar subsidios a combustibles fósiles para combatir el cambio climático

Expertos en la la sesión 22 de la conferencia contra el cambio climático en Marruecos criticaron el subsidio a los combustibles fósiles en el país, que provocan contaminación.
Cuartoscuro Archivo
Por Juan Mayorga
17 de noviembre, 2016
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Marrakech, Marruecos – México presume de haberse fijado objetivos ambiciosos contra el cambio climático. El país se comprometió en el Acuerdo de París a reducir en 25% sus emisiones de gases para 2030.

Sin embargo, para alcanzar estas metas el país debe de acelerar la eliminación de los subsidios a combustibles fósiles, concuerdan expertos que asisten a la sesión 22 de la conferencia contra el cambio climático (COP22) en Marrakech, Marruecos.

Los subsidios gubernamentales, determinados por la Secretaría de Hacienda, mantienen baratos los combustibles fósiles —los producidos a partir de yacimientos orgánicos no renovables, como el carbón y el petróleo—, con la que éstos mantienen una ventaja artificial sobre energías que en realidad son más baratas, como la generada por el sol y el viento.

Esto se traduce en que los consumidores siguen prefiriendo combustibles fósiles, que además de causar el cambio climático, son responsables de contaminación local, como las contingencias por calidad del aire en la Ciudad de México.

“El tema se ha politizado enormemente”, dijo a Animal Político el director general adjunto del IMCO, Manuel J. Molano.

“Lo que hay que hacer es hallar la forma de ayudar a la gente a invertir en tener más hogares y conductas más eficientes, que es lo que han hecho muchos gobiernos en el mundo”.

En su Estrategia Nacional de Cambio Climático, expedida en 2013, México se propuso como líneas de acción “replantear la estructura” de subsidios para “desacoplar” aquellos que sean ineficientes y, de manera particular, “redirigir los subsidios a los combustibles fósiles” para fortalecer áreas clave como el transporte público sustentable.

“Hoy por hoy la reducción de subsidios está sucediendo de manera muy gradual y lenta”, dijo a Animal Político Sandra Guzmán, coordinadora de estrategias y políticas para el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC), una de las organizaciones sociales que siguen a la delegación mexicana en Marrakech.

Para retirar los subsidios, el gobierno mexicano apuesta a que la Reforma Energética abarate a las energías renovables lo suficiente para competir con los combustibles fósiles.

Pero como lo demuestra la experiencia internacional, las fuerzas del mercado no harán el trabajo solas, ya que se necesitan políticas firmes que le den ventaja al desarrollo de energías como la solar y eólica, según se reconoce en la Ley General de Cambio Climático.

La legislación aprobada por unanimidad en 2012 establece como mandato para la Secretaría de Hacienda crear un sistema de subsidios “que promueva las mayores ventajas del uso de combustibles no fósiles” frente a los fósiles como gasolinas y gas para 2020.

Sin embargo, casi cinco años después, la promoción de las renovables es contradicha por las inversiones masivas en exploración y explotación de crudo.

En el periodo 2015-2019, la Secretaría de Energía contempla, tan solo en explotación de yacimientos en aguas profundas, actividad con un valor de inversión de 50,000 millones de dólares entre el 2015 y el 2019. En contraste, la inversión contemplada por la misma dependencia para energía eólica entre 2015 y 2018 solo alcanza 14,000 millones de dólares.

En tanto, el presupuesto federal destinado a la promoción de energías limpias y a acciones contra el cambio climático en 2017 es equivalente a 3,153 millones de dólares. Aunque las cifras no ofrecen un panorama completo, dejan ver una tendencia que identifica Sandra Guzmán.

“La inversión en combustibles fósiles es mucho mayor, y si a eso se suman los recortes presupuestales al aparato que guía la política climática, como Semarnat, se habla de un país donde los aspectos ambientales y de cambio climático no son prioritarios”, señaló la doctoranda en políticas por la Universidad de York.

Subsidios a estratos altos 

En en el marco de las negociaciones climáticas en Marruecos, expertos de Noruega, Nueva Zelandia, Estados Unidos, China y Etiopía presentaron este martes sus casos de éxito en la eliminación de los subsidios a combustibles fósiles y exhortaron a acelerar este proceso en todo el mundo para cumplir el Acuerdo de París, que busca detener el calentamiento promedio del planeta, preferiblemente, en 1.5 grados centígrados.

Además de beneficiar la lucha global por reducir las emisiones contaminantes, los expertos mencionaron un elemento crucial de eliminar los subsidios: La medida reduce la carga en las finanzas públicas en países importadores (como México), de manera que los dineros pueden ser mejor invertidos en gasto social.

A nivel global, los subsidios “tienden a beneficiar a los estratos altos de la sociedad”, aseguró el subdirector de la Agencia Internacional de Energía, Paul Simons. La agencia se ha encargado de documentar este fenómeno en varios reportes.

En entrevista con Animal Político, Simons destacó que, a pesar de los esfuerzos de transición, México aun se encuentra en este escenario. “Hay que mover ese dinero para ayudar a la gente que más lo necesita”, indicó.

El Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) estimó en 2013 que, bajo el subsidio a las gasolinas vigente entonces, el 20% del país recibía casi 60% del beneficio total. Eso se traduce en que, por cada peso que recibía como beneficio el 10% más pobre de la población, el 10% más rico se llevaba 32 pesos.

La razón detrás de esto es que, como se aprecia a través del país, los sectores acomodados son los más proclives a comprar autos y a usarlos de manera indiscriminada.

Contra la impopularidad, gasto social

La lógica inequitativa de los subsidios a los combustibles fósiles no termina de permear en la sociedad mexicana, que sigue considerando los aumentos a la gasolina como un ataque a su economía.

En 2012, el entonces presidente Felipe Calderón dio una idea de la dificultad del tema cuando aseguró a activistas climáticos que cada alza en el precio de la gasolina causaba un “escandalazo” en el país. “Hasta juicio político me quieren hacer por eso”.

La clave para mitigar la impopularidad del retiro a los subsidios es diseñar y seguir estrategias de transición que eviten impactos súbitos en los sectores más vulnerables, y que la inversión recuperada devuelva en forma de gasto social, según los expertos reunidos en Marrakech.

En India, por ejemplo, los subsidios retirados al carbón financiaron estufas optimizadas con menor consumo. En México, organizaciones que apoyan la movilidad urbana sustentable, como el ITDP México y el World Resources Institute, han mostrado en distintos reportes cómo es que invertir en sistemas de transporte eficientes disminuiría el uso de combustibles y el gasto de los mexicanos.

En el área de combate a la pobreza, solo la eliminación de los subsidios a la gasolina alcanzarían para duplicar la inversión en el programa Oportunidades, internacionalmente reconocido por beneficiar efectivamente a la población vulnerable, según estimaciones del IMCO.

Sin embargo, distintos sectores sociales han denunciado la falta de planes financieros para capturar el dinero invertido en combustibles fósiles y devolverlo en gasto eficiente.

“No hay un plan alterno que haga que el país tenga un beneficio circular. Es decir, que los subsidios retirados a las gasolinas se vayan al transporte público y a la construcción de ciudades sustentables”, sentenció Sandra Guzmán.

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3 nuevos fraudes y estafas surgidos por la pandemia del coronavirus

El miedo y la desinformación desatados por la crisis sanitaria mundial han permitido a grupos delictivos crear nuevas formas de engaño para obtener dinero y datos de identidad. Te contamos algunas de las estafas más utilizadas en tiempos de covid.
9 de febrero, 2021
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Mientras las economías del mundo sufren y millones de negocios han tenido que cerrar sus puertas debido a la crisis sanitaria mundial generada por el covid-19, hay quienes han aprovechado la pandemia para sacar un beneficio económico.

Se trata de grupos de delincuentes en varios rincones del globo que han encontrado nuevas formas ilegales de hacer dinero.

Algunos de estos criminales engañan a sus víctimas aprovechando la confusión, desinformación y desesperación de muchos en medio de la pandemia.

Otros, ofrecen falsificaciones que permiten violar algunas de las restricciones impuestas por las autoridades en muchos países.

Aquí te contamos tres de los principales fraudes y estafas que han surgido en los últimos tiempos en torno al coronavirus.

1. Resultados de tests falsos

Muchos países exigen a toda persona que quiera viajar allí que se realice una prueba de laboratorio para comprobar que no está infectado con el virus que causa el covid-19.

La exigencia de mostrar un certificado con resultado negativo ha propiciado un lucrativo negocio que consiste en vender resultados falsificados.

Las dificultades o retrasos para acceder a las pruebas, su alto costo en algunos lados y la urgencia o pereza de algunas personas que quieren viajar, han llevado a que el negocio de los tests falsos florezca.

Un hombre se realiza una prueba de coronavirus en el aeropuerto de Los Ángeles, en EE.UU.

Getty Images
Algunos viajeros buscan evitar realizarse los tests de coronavirus y compran certificados falsos.

Agencias de seguridad han desbaratado redes de falsificadores de certificados en el aeropuerto Charles de Gaulle, en la capital de Francia, y en el aeropuerto de Luton, en Reino Unido.

También la Policía Nacional de España arrestó al menos a una persona que ofrecía resultados de tests falsos.

En Países Bajos se identificaron varias cuentas en redes sociales como Whatsapp y Snapchat con nombres como Vliegtuig Arts (el médico del avión) o Digitale Dokter (el médico digital) que ofrecían certificados falsos.

El diario El País de España denunció recientemente que este negocio también prolifera en algunas zonas turísticas de México, donde tests apócrifos son vendidos por menos de US$40.

Y en Chile, las autoridades sanitarias clausuraron en enero un centro médico ubicado en la acomodada comuna de Las Condes, en Santiago, que falsificaba resultados de exámenes supuestamente realizados a cambio de US$85.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) reconoció que se trata de “un problema cada vez mayor en todo el mundo”.

El organismo señaló que parte del problema es que los certificados en papel se pueden manipular fácilmente porque vienen en diferentes formatos e idiomas, lo que “conduce a ineficiencias en los controles de salud, errores y fraude”.

Por su parte, la Oficina Europea de Policía, Europol, indicó que “la proliferación de medios tecnológicos de gran precisión, ya sea impresoras o distintos programas de software, facilita la circulación de documentos fraudulentos”.

Europol, que esta semana alertó a la Unión Europea sobre una banda de falsificadores de certificados llamada Rathkeale Rovers Mobile Organised Crime Group, presuntamente de origen irlandés, admitió que el problema es difícil de combatir.

“Mientras haya limitaciones para viajar debido a la covid-19, es probable que se mantenga la producción y venta de certificados falsos”, señalaron portavoces de la institución.

Una persona con guantes sostiene una vacuna y un modelo de un coronavirus

iStock
La llegada de las vacunas contra el covid ha desatado una nueva serie de estafas.

2. El engaño de las vacunas

Desde que comenzó la pandemia, ha habido timadores que buscaron lucrar con el miedo que genera la enfermedad, ofreciendo remedios y curas falsas.

Tés, aceites esenciales y terapias intravenosas con vitamina C son solo algunos de los supuestos tratamientos antivirales que se siguen vendiendo en clínicas, sitios online, redes sociales y programas de televisión.

Pero el desarrollo de vacunas contra el coronavirus, que ya empezaron a distribuirse y aplicarse en varias partes del mundo, ha generado una nueva forma de estafa.

Consiste en exigir dinero a cambio de estar en una presunta lista para recibir la preciada inmunización, cuyas dosis son limitadas.

También hay quienes afirman falsamente vender alguna de las vacunas desarrolladas.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) advirtió que este fraude se está extendiendo en ese país debido a las complejidades del sistema de distribución de las vacunas, que varía según el estado o territorio.

“Los estafadores, siempre listos para actuar, se están aprovechando de la confusión”, señaló Colleen Tressler, especialista en Educación del Consumidor de la FTC.

Para evitar el fraude, la agencia recuerda que no se puede pagar para inscribirse para recibir la vacuna.

“Todo aquel que te pida que pagues para colocar tu nombre en una lista, para hacer una cita para ti o reservarte un puesto en la fila es un estafador”, advierte.

Un hombre con guantes de latex, sosteniendo vacunas en una mano y dinero en la otra

iStock
Los estafadores fingen tener vacunas para vender o prometen un lugar en la lista de vacunación.

También recomienda ignorar los anuncios de venta de vacunas contra el coronavirus.

“No la puedes comprar en ningún lugar. La vacuna está disponible únicamente en lugares aprobados a nivel federal y estatal”, indica.

3. El corona-phishing

La creación de negocios falsos, que ofrecen productos inexistentes a través de sitios online, redes sociales, correos electrónicos y llamadas, con la intención de obtener los datos bancarios de quienes caen en la trampa, explotó desde que comenzó la pandemia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también debió emitir una advertencia en marzo pasado para alertar que cibercriminales se hacían pasar por representantes del organismo para obtener donaciones falsas y robar datos de identidad.

Pero mientras que al principio esta forma de delito, conocido como “phishing”, se enfocó en campañas de caridad falsas o la supuesta venta de productos muy en demanda, como mascarillas, alcohol en gel o desinfectantes, con el tiempo las estafas se hicieron más sofisticadas.

En Argentina, algunos bancos debieron cerrar sus perfiles en redes sociales luego de que delincuentes utilizaran información recabada allí para vaciar las cuentas de algunos clientes.

Los criminales se ponían en contacto con personas que habían utilizado las redes para denunciar algún problema con su cuenta, ante la imposibilidad de asistir a los bancos, que por muchos meses permanecieron cerrados al público durante la cuarentena.

Haciéndose pasar por representantes del banco, los delincuentes lograban obtener los datos de la cuenta de la víctima. Antes de vaciarla a través de la banca online, pedían un préstamo pre-acordado.

Así, las víctimas no solo perdían todo el dinero en sus cuentas. También quedaban endeudados, en algunos casos por cifras muy por encima de sus ingresos.

En realidad, pretenden robarlas. Ilustración de un hombre en traje sosteniendo una maleta llena de dinero

iStock
En varios países, estafadores pretenden ser funcionarios del gobierno que ayudan a gestionar las ayudas estatales.

Otra forma de estafa común en países donde se otorgan ayudas estatales es la de los llamados de personas que afirman ser gestores del gobierno. En realidad, se trata de timadores que buscar obtener información para robar esos pagos.

En enero pasado, la FTC de EE.UU. informó que había recibido más de 225.000 quejas de consumidores relacionados con este tipo de fraude. En total, se estima que más de US$309 millones de asistencia económica terminaron en manos de delincuentes.

El organismo también ha advertido sobre otra forma de estafa: la de los rastreadores de contactos falsos.

Son personas que llaman a sus víctimas y les dicen que estuvieron con alguien que dio positivo de covid.

Les recomiendan hacerse una prueba cuanto antes y les ofrecen un test casero gratuito, pero les dicen que, para recibirlo, deben darles su número de tarjeta de crédito para cubrir los gastos de envío.

Según las autoridades, estos estafadores suelen enfocarse en minorías y personas de la tercera edad.

Los expertos en seguridad afirman que la clave para evitar caer en estas trampas es recordar que ningún banco, agencia estatal o instituto de salud contacta a personas para pedirles información confidencial.

“Es posible que (los delincuentes) lo contacten por teléfono, correo electrónico, mensajes de texto, correo postal o redes sociales”, advierte la página del gobierno estadounidense dedicado a “Estafas y fraudes comunes”.

“Proteja su dinero y su identidad al no compartir información personal como el número de su cuenta de banco, número de Seguro Social o fecha de nacimiento”, aconseja.


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