Cuán peligrosa es la radiación de los teléfonos móviles y cómo puedes protegerte
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Cuán peligrosa es la radiación de los teléfonos móviles y cómo puedes protegerte

A pesar de que algunos estudios han resultado "inconclusos", la pregunta sigue estando sobre la mesa (y el laboratorio) de científicos de todo el mundo.
Por BBC Mundo
14 de noviembre, 2016
Comparte

Nos despertamos con él, nos comunicamos a través de él y trabajamos con él. A veces, nos desvelamos en mitad de la noche para consultarlo. Y si lo perdemos nos invade la histeria.

El mundo actual es inimaginable sin el teléfono celular. Tanto es así que hoy muchos viven obsesionados con este aparato.

Pero, en los últimos años, con el aumento de los casos de cáncer -una de las principales causas de muerte en todo el mundo- han crecido las inquietudes en cuanto a las posibles vinculaciones entre nuestros inseparables celulares y el riesgo de desarrollar tumores malignos.

“En las últimas décadas se ha llevado a cabo un gran número de estudios para analizar si las ondas de radiofrecuencia (RF) ponen en riesgo nuestra salud”, le dice a BBC Mundo Emilie van Deventer, directora del Programa de Radiación del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“A medida que han ido apareciendo más ondas de RF en nuestras vidas, la pregunta por resolver es si existe algún efecto adverso por parte de celulares, estaciones base (torres de telefonía) o conexiones wifi a niveles de exposición ambiental”.

Van Deventer dice que las investigaciones también abarcan problemas de fertilidad e hipersensibilidad.

Pero, hasta ahora, la respuesta ha sido ambigua.

Existen riesgos potenciales a largo plazo especialmente vinculados a tumores en la cabeza y en el cuello

Emilie van Deventer, OMS
ITU

“Riesgos potenciales”

Las ondas RF de los celulares son “una forma de energía electromagnética que se encuentra entre las ondas de radio FM y las microondas. Y son una forma de radiación no ionizante“, explica en su sitio web la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés).

Según este organismo, esas ondas “no son lo suficientemente fuertes como para causar cáncer” pues, a diferencia de los tipos más potentes de radiación (ionizante), no pueden romper los enlaces químicos en el ADN.

Eso solo ocurriría, explican, a niveles “muy elevados”, como las de hornos microondas, aseguran.

Esta respuesta debería tranquilizarnos.

Sin embargo, el tema está siendo revisado. De hecho, Emilie van Deventer -autora de unas 50 publicaciones científicas sobre radiaciones no ionizantes- dice que la OMS lo está investigando de nuevo.

Si bien hay falta de evidencia, también es cierto que hay “riesgos potenciales a largo plazo” especialmente relacionados con tumores en la cabeza y en el cuello, cuenta la especialista,

Antena móvil en Sussex., Reino UnidoImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionLas estaciones móviles también desprenden energía electromagnética.

La ACS también aborda esta cuestión: “Cuanto más cerca esté la antena (del celular) a la cabeza (del usuario), se espera que mayor sea la exposición de la persona a la energía de la RF”, advierte.

La tasa de absorción específica y otros indicios

Es entonces cuando los tejidos de nuestro organismo pueden “absorber esa energía”, algo que los expertos en la materia llaman “tasa de absorción específica” (o SAR, por sus siglas en inglés).

Cada teléfono celular tiene su nivel de SAR que, a menudo, se puede encontrar en la página web del fabricante.

En Estados Unidos, el nivel máximo permitido es 1,6 vatios por kilogramo (W/Kg).

Sin embargo, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), en EE.UU., advierte que “comparar los valores de SAR entre teléfonos puede causar confusión”, pues esa información se basa en el funcionamiento del aparato a su potencia más elevada, y no al nivel de exposición en su uso normal.

Ondas de radiofrecuenciaImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionLas ondas de radiofrecuencia de los celulares son de baja potencia, pero su repercusión en la salud preocupa a los científicos.

Pero también hay estudios que vinculan el uso del celular con el cáncer de piel y el cáncer testicular.

Para analizarlo, los investigadores utilizan dos tipos de estudios: de laboratorio (con animales) y en personas (comparando tasas de cáncer).

El problema, explica Van Deventer, es que “muchos tipos de cáncer no son detectables hasta muchos años después de las interacciones que causaron el tumor, y como el uso de los celulares no se popularizó hasta los 90, los estudios epidemiológicos solo pueden evaluar aquellos cánceres que se hicieron evidentes en periodos de tiempo más cortos”.

Hasta el momento, el estudio más grande que se ha llevado a cabo es Interphone, una investigación a gran escala que fue coordinada por la OMS a través de su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) y en la que se analizaron datos de 13 países, entre ellos Reino Unido, Australia, Japón y Canadá.

CelularImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionEl uso del celular se popularizó en los 90.
Mobile World Congress 2016Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionDesde entonces, no ha dejado de crecer.

El estudio analizó el uso del celular en más de 5.000 personas con tumores cerebrales y en otro grupo similar de personas sin tumores.

“No encontró vinculación entre el desarrollo de gliomas y meningiomas (tumores cerebrales) con el uso de teléfonos móviles por más de 10 años”, dice Van Deventer.

“Pero hay algunas indicaciones de un posible riesgo de gliomas entre el 10% de las personas que dijeron haber usado con más frecuencia sus celulares, aunque los investigadores concluyeron que los sesgos y errores le restan fuerza a estos resultados”, agrega la especialista.

Al final, IARC clasificó las radiofrecuencias electromagnéticas como “posibles carcinógenos para los humanos”, una categoría “que se utiliza cuando la relación causal se considera fiable pero las oportunidades, sesgos o confusiones no pueden gestionarse de forma razonable”, explica Van Deventer.

Esas limitaciones tienen que ver con nuestra dificultad para recordar la frecuencia con la que usamos el celular durante toda una década y también con el uso cambiante de los celulares con el tiempo, además de las complicaciones en el estudio de los cánceres cerebrales.

Pero la pregunta sigue estando sobre la mesa (y sobre el laboratorio) de científicos de todo el mundo.

La OMS espera publicar a fines de 2017 una “evaluación de riesgos oficial” sobre esta cuestión, cuenta Van Deventer.

También preocupa la especial vulnerabilidad de los niños, pues sus sistemas nerviosos están aún en formación.

Ya se realizó un estudio a gran escala sobre el tema-CEFALO y hay otro en marcha en Australia, Mobi-Kids, cuyos resultados se publicarán próximamente.

Tomando una foto con el teléfono móvilImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionLa cuestión todavía no ha sido resuelta.

Medidas de prevención

Mientras tanto, algunos sostienen que es mejor prevenir que curar.

En ese sentido, Van Deventer recomienda lo siguiente:

  • Usar elementos de “manos libres” para mantener los teléfonos lejos de nuestra cabeza
  • Limitar el número y duración de las llamadas
  • Usar el teléfono en zonas de buena recepción, pues esto hace que el celular trasmita con una potencia de salida reducida

Desde la American Cancer Society de EE.UU. recomiendan enviar más textos en lugar de hablar por teléfono y limitar el uso (de adultos y niños) del celular. Otra opción es optar por un teléfono con un valor de SAR reducido (menos niveles de ondas de RF).

Pero no todas las prevenciones son bienvenidas por la ciencia.

“El uso de protectores de celulares para absorber la energía de radiofrecuencia no está justificado y la efectividad de muchos aparatos comercializados con el fin de reducir la exposición no ha sido probada”, explica Van Deventer

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Qué tan preocupantes son las variantes de COVID de Reino Unido, Sudáfrica y Brasil?

Mientras que hay miles de variantes del virus en circulación, la atención de los expertos está puesto en estas tres. ¿Son verdaderamente peligrosas?
16 de enero, 2021
Comparte

Nuevas variantes de coronavirus más contagiosas que la original, que dio inicio a la pandemia, están emergiendo en distintas partes del mundo.

Científicos están estudiando estas mutaciones para entender exactamente qué riesgo suponen.

¿Cuáles son estas nuevas variantes?

La preocupación de los expertos está centrada ahora en un pequeño número de nuevas variantes de SARS-CoV-2:

  • la variante detectada por primera vez en Reino Unido que se ha convertido en dominante en gran parte del país y que se ha extendido por otros 50 países.
  • la variante de sudafricana que también ha sido descubierta en al menos otros 20 países incluidos Reino Unido
  • la variante de Brasil

El hecho de que hayan surgido nuevas variantes no es sorprendente: todos los virus mutan a medida que van generando copias de sí mismos para propagar la infección.

Actualmente hay muchas miles de diferentes versiones o variantes de covid-19 en circulación.

La mayoría de las diferencias entre ellas no son importantes. Algunas pocas pueden incluso ser perjudiciales para la supervivencia del virus.

Pero otras pueden hacer que éste sea más infeccioso o peligroso.

¿Qué tan serio es esto?

Se sospecha que las variantes de Reino Unido, Sudáfrica y Brasil pueden ser mucho más contagiosas o fáciles de contraer que versiones previas del virus.

Londres

Getty Images
La alta tasa de contagios provocada por la nueva variante en Reino Unido motivo la implementación de una nueva cuarentena.

Las tres han sufrido cambios en la proteína espiga. Esta es la parte del virus que se aferra a las células humanas para poder entrar en ellas y reproducirse.

Como resultado, estas variantes parecen ser más efectivas para infectar células y propagarse.

Expertos creen que la variante de Reino Unido apareció en septiembre, y que puede ser hasta un 70% más transmisible o infecciosa, aunque las investigaciones más recientes publicadas por Salud Pública de Inglaterra estiman que este valor oscila entre el 30% y el 50%.

Esta variante es la que ha impulsado la cuarentena más reciente -aún vigente- en todo el país.

La variante de Sudáfrica emergió en octubre, y tiene cambios potencialmente más importante en la proteína espiga que la variante de Reino Unido.

Tiene una de las mismas mutaciones que esta última, más otras dos que científicos creen que puede interferir con la efectividad de la vacuna.

Sala médica en Sudáfrica

Getty Images
La variante detectada en Sudáfrica tiene también cambios en la proteína espiga del virus.

Una de ellas puede ayudar al virus a evadir los anticuerpos que produce nuestro sistema inmune (para combatir al virus).

La variante de Brasil emergió en julio y tiene tres mutaciones clave en la proteína espiga, lo que la hace similar a la variante sudafricana.

¿Funcionarán las vacunas contra estas variantes?

Las vacunas actuales están diseñadas en torno a las variantes previas, pero científicos confían en que todavía funcionen para las nuevas, aunque quizás no tan bien.

Las vacunas entrenan al cuerpo a atacar a diferentes partes del virus. Sin embargo, no a estas secciones de la proteína espiga.

En el futuro, pueden surgir nuevamente variantes que sean diferentes.

Incluso en el peor de los casos, las vacunas pueden ser rediseñadas y modificadas de ser necesario en cuestión de semanas o meses, dicen expertos.

Vacunación en España

Getty Images
Una pregunta que muchos se hacen es si las nuevas variantes responderán bien a las vacunas.

Al igual que con las vacunas de la gripe, en las que se da una nueva cada año en función de los virus de la gripe que estén circulando, algo similar puede llegar a pasar con el coronavirus.

¿Son más peligrosas?

Actualmente no hay evidencia que indique que ninguna pueda provocar una infección más grave.

Medidas como lavarse las manos, mantener la distancia social y usar mascarilla seguirán siendo útiles para prevenir nuevas infecciones, y como las nuevas variantes se contagian más fácilmente, es importante tener aún más cuidado.

¿Qué se está haciendo al respecto?

Van a surgir más variantes.

Científicos en todo el mundo están atentos y cualquier nueva variante que surge será estudiada con detenimiento y monitoreada.

Investigadores del Instituto de Investigación Médica de Kenia dicen que están analizando una nueva variante que es diferente a la de Reino Unido y Sudáfrica, por ejemplo.

El ministro para el desarrollo de la vacuna en Reino Unido, Nadhim Zahawi, dice que ya se han puesto en práctica medidas para producir otra tanda de vacunas en caso de ser necesario.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5nrw3i70k8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.