Centroamérica, la víctima colateral de la guerra contra el narcotráfico en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

Centroamérica, la víctima colateral de la guerra contra el narcotráfico en México

Son ya 10 años desde que se iniciara la batalla militar contra el narcotráfico en México y eso cambió también la vida en América Central. La región enfrenta hoy una ola de violencia e inestabilidad.
AFP
Por BBC Mundo
12 de diciembre, 2016
Comparte

La guerra contra las drogas en México cumple una década. Pero entre el saldo de decenas de miles de personas muertas, desaparecidas o desplazadas que provoca, existe una víctima colateral de la que poco se habla: Centroamérica.

Desde hace varios años la región padece una intensa ola de violencia que según especialistas se debe, en parte, a la operación de carteles mexicanos.

El combate militar a estas organizaciones en su país de origen aceleró que migraran hacia América Central, donde ya tenían presencia desde los años 90.

Con la guerra que emprendió el expresidente Felipe Calderón cambió el escenario, le dice a BBC Mundo Roberto Orozco, director del Centro de Investigación y Análisis Estratégico de Nicaragua.

“Se fortaleció la presencia de los carteles mexicanos en toda Centroamérica”, explica.

“Eran, por decirlo de alguna manera, dueños del algunas líneas de tráfico” en la región.

Así, sobre todo para los países del Triángulo Norte –Guatemala, Honduras y El Salvador– estos grupos son ahora uno de los principales problemas internos, reconoce la ONU.

En ese sentido, el informe 2015 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) advierte que el tráfico de drogas “se ha convertido en una importante amenaza para la seguridad”.

Y encarna, además, un desafío mayor, porque las organizaciones criminales operan en varios países, le dice BBC Mundo Eduardo Stein, exvicepresidente de Guatemala.

“Los gobiernos van a la zaga en articular legislaciones más ágiles que permitan a los cuerpos de seguridad funcionar también de forma transfronteriza”, explica.

“En el caso del narcotráfico el problema es mucho más grave, por las cantidades tan grandes de dinero que han logrado corromper estructuras públicas, comenzando por las policías”, añade.

El inicio

El entonces presidente de México, Felipe Calderón, declaró la guerra contra las drogas el 10 de diciembre de 2006.

Fue durante el lanzamiento de la Operación Michoacán, la primera acción militar de su gobierno contra los carteles que, según las autoridades mexicanas, mantenían el control de extensas zonas del país.

Todos los países de Centroamérica padecen la guerra contra las drogas de México.Todos los países de Centroamérica padecen la guerra contra las drogas de México.

Desde ese momento el conflicto provocó la muerte de unas 100.000 personas y la desaparición de otras 27.000, según datos de la Secretaría de Gobernación y el Sistema Nacional de Seguridad Publica.

También hubo desplazamientos de comunidades y pueblos, aunque no se conoce una cifra exacta de afectados.

Una encuesta de la empresa de opinión pública Parametría estima que son 1,7 millones, casi el 2% del total de la población del país.

Pero el informe especial sobre desplazamiento forzado interno de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dice que las víctimas son 35.433.

El documento se presentó en mayo de este año.

La mayor parte del combate a las organizaciones criminales lo realizó el Ejército y la Marina, con apoyo de la Policía Federal.

Agentes retiran el cadáver de una víctima de las drogasFelipe Calderón declaró la guerra contra las drogas el 10 de diciembre de 2006.

De esta manera carteles como Los Zetas, el de Sinaloa y el del Golfo movieron parte de sus operaciones a Centroamérica.

Y a ellos les siguieron La Familia Michoacana y el grupo que le sucedió, Los Caballeros Templarios.

“Estación de servicio”

En Centroamérica los efectos de la guerra de México contra el narcotráfico se sintieron pronto.

En 2007, de acuerdo con la consultora Stratfor, sólo el 1% de la cocaína que se enviaba a Estados Unidos pasaba por territorios centroamericanos.

Hasta entonces, la mayor parte del trasiego se realizaba por vía marítima o aérea.

Pero casi una década después el panorama es distinto.

El informe sobre estrategia internacional de control de narcóticos de 2016 del Departamento de Estado revela que el 90% de los cargamentos de la droga cruzaron primero por América Central.

Muchos de los cargamentos pertenecen a organizaciones mexicanas, especialmente al Cartel de Sinaloa, la que domina el tráfico en la región, señala Roberto Orozco.

Agente durante una redada antinarcóticosLa guerra contra las drogas ha dejado un saldo de unas 100.000 personas muertas y 27.000 desaparecidas en México.

Pero esa es una parte del problema.

Para mover la mercancía los mexicanos desplazaron, primero, a algunas organizaciones criminales de la zona.

Y después contrataron a otros grupos para asegurar el trasiego. Entre los más conocidos están las pandillas, que incrementaron su poder en el Triángulo Norte.

También aumentó la criminalidad, especialmente la vinculada por la operación de carteles, como ocurre en Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Ahora enfrentamos tipos de violencia asociadas directamente a la criminalidad organizada y los controles territoriales que llevan a cabo las pandillas”, explica Stein.

Su alianza con la delincuencia organizada ha hecho que las Maras sean una especie de instrumento de control territorial para los carteles”.

El analista Orozco coincide. “Centroamérica se convirtió en una especie de centro de servicio para los carteles mexicanos”, asegura.

“En riesgo la estabilidad”

La violencia en Centroamérica es una de las consecuencias de la primera década en la guerra contra las drogas en México, coinciden analistas.

Otra es la influencia de los carteles en la política regional. Hace unos años, por ejemplo, se mantenían ajenos a la política.

Dinero procedente de narcotráfico

Carteles como Los Zetas, Sinaloa y del Golfo movieron parte de sus operaciones a Centroamérica.

Ya no es así, reconoce el exvicepresidente de Guatemala. “El narco esperaba el resultado electoral para ver que alcaldes se habían electo y entonces amenazarlos o corromperlos”, cuenta.

“Ahora postulan a sus candidatos y desalientan violentamente cualquier competencia para asegurarse los corredores de ilegalidad”.

El resultado es una serie de problemas que no sólo afectan a los círculos políticos, reconocen organizaciones como la Oficina en Washington para América Latina (Wola, por sus siglas en inglés).

“Lo que se ha visto en la región es la capacidad de la criminalidad organizadapara generar corrupción e infiltrarse en las instituciones“, le dice a BBC Mundo Adriana Beltrán, responsable del programa de Seguridad ciudadana de Wola.

Es un problema que supera a la criminalidad. “Pone en riesgo el estado de derecho y la gobernabilidad”, insiste Beltrán.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID

Los estudios experimentales ya han comprobado la eficacia de las vacunas. Pero la experiencia práctica muestra que los beneficios de la vacunación van mucho más allá de lo esperado.
Getty Images
18 de marzo, 2021
Comparte

¿Las vacunas contra el covid-19 protegen contra la infección o previenen los casos graves de la enfermedad?

Esta pregunta ha suscitado numerosos debates entre la comunidad científica en las últimas semanas.

Por lo que se sabe hasta ahora, las vacunas ya aprobadas en varios países tienen una buena efectividad en la prevención de cuadros de covid-19 con síntomas (recuerde bien la palabra síntomas).

Pero eso no quiere decir que sus beneficios se limiten a esto: la experiencia en el mundo real, en las campañas de inmunización más avanzadas en algunos países, indica que las dosis que se utilizan actualmente traen otros beneficios en la lucha contra la pandemia.

Los datos de Israel, donde la vacunación está más avanzada, sugieren resultados mejores que los esperados, como una caída dramática en los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

También hay evidencia de que las vacunas ayudan a combatir los síntomas leves que, aunque tenues, igual mandaban a los pacientes al hospital.

Misma estrategia, varios desenlaces

Para entender cómo los científicos llegaron a estas conclusiones, es necesario remontarse al 9 de abril de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento que definiría las reglas del juego.

En las directrices, la entidad estableció los requisitos mínimos para que se apruebe una vacuna contra el “nuevo” coronavirus.

Entre una serie de criterios técnicos y especificaciones, una regla se destacó como la más importante: la vacuna contra la covid-19 debía tener una tasa mínima de efectividad del 50% frente a una de estas tres circunstancias: la infección en sí, la enfermedad sintomática o las formas graves de la enfermedad.

Tales requisitos no son novedad: existen vacunas que se usan contra otras enfermedades infecciosas que son excelentes para evitar que el virus invada el cuerpo de un individuo y comience a replicarse en su interior.

Este es el caso, por ejemplo, de las dosis contra el sarampión y la fiebre amarilla. Quien los toma está bien protegido de los virus que causan estas enfermedades.

Un niño recibiendo una vacuna

Getty Images
La vacuna contra el sarampión evita la infección de esta enfermedad.

Otros productos no son capaces de detener la infección en sí, pero evitan que evolucione y afecte demasiado al organismo, lo que requeriría hospitalización y atención médica especializada.

La vacuna contra la gripe encaja perfectamente en esta categoría: quien recibe la inyección a principios de otoño corre un riesgo considerable de contraer el virus durante los próximos meses. Pero, si ocurre, los síntomas de la enfermedad serán mucho más leves y no requerirán estadías prolongadas en salas y unidades de cuidados intensivos.

Esto es bueno para el individuo, que no siente que su salud se vea afectada, y para el sistema de salud en su conjunto, que no colapsa con la llegada de varios pacientes al mismo tiempo, especialmente en invierno, cuando la circulación de los virus que afectan al sistema respiratorio crece mucho.

¿Qué hicieron con la covid-19?

La pandemia, por supuesto, trajo algunos desafíos adicionales a la carrera científica: la humanidad necesitaba una solución rápida. No era factible esperar años para el desarrollo de una vacuna.

Para acelerar el proceso, todas las farmacéuticas y centros de investigación diseñaron las pruebas clínicas de sus candidatas a vacunas para ver si serían efectivas contra la enfermedad con síntomas, el segundo resultado establecido por la OMS.

Línea de producción de una vacuna.

Getty Images
Probada a gran escala en Brasil, la tasa de eficacia de CoronaVac fue de 50%. Pero en la vida real, sus efectos podrían tener mayor alcance.

En la coyuntura actual, no sería factible medir si las vacunas previenen la infección (el primer resultado), por dos razones principales.

Primero, porque una parte considerable de los infectados por el coronavirus no presenta ningún síntoma. Y, en segundo lugar, tal estrategia requeriría un aparato y una inversión financiera absolutamente gigantescos.

“Cada estudio involucró a decenas de miles de voluntarios y, para saber si cada uno de estos participantes no contrajo el virus, sería necesario realizar pruebas diagnósticas a todos ellos durante varias semanas seguidas. ¿Te imaginas el costo de eso?”, pregunta la microbióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciencia, de Brasil.

La otra opción sería evaluar el poder de las vacunas frente a las condiciones más graves, que requieren hospitalización y suponen mayor riesgo de muerte.

La dificultad estaría en el tiempo de observación necesario: en EE.UU. se estima que, de cada 200 personas infectadas por el coronavirus, una muere.

Los investigadores tardarían varios meses en lograr un número mínimo de muertes suficiente para realizar los cálculos estadísticos que determinan la tasa de efectividad y, como vimos anteriormente, el plazo para crear una solución nunca ha sido tan ajustado.

En vista de las limitaciones, todos los competidores terminaron siguiendo el camino intermedio: las pruebas clínicas de la fase 3 se diseñaron para establecer cuánto protegen las candidatas a vacunas contra el covid-19 sintomático, como se explicó en los párrafos anteriores.

Así es como muchas candidatas a vacunas avanzaron en los ensayos clínicos, fueron aprobadas o están siendo analizadas actualmente por agencias reguladoras.

Punto de inflexión

Pero aquí aparece una controversia importante en esta historia: ¿cómo se define un síntoma de covid-19?

Cada farmacéutica y cada centro de investigación estableció sus propios criterios para enmarcar lo que sería una sospecha de infección por coronavirus.

“En las pruebas de CoronaVac, Sinovac y el Instituto Butantan, por ejemplo, se instruyó a los voluntarios para que informaran de cualquier malestar que sintieran, por leve que fuera”, describe Pasternak.

Posteriormente, estos participantes se sometieron a la prueba molecular (hisopado nasofaríngeo) para saber si tenían la enfermedad o no.

Una mujer recibe la vacuna en Francia.

Reuters
La vacunación busca la protección comunitaria, por lo que el éxito del proceso no debe evaluarse a partir de resultados individuales.

“Moderna, en cambio, estableció que, para realizar tal examen, el individuo debía tener al menos dos síntomas o un signo muy claro de covid-19, como falta de aire”, agrega la especialista.

Esta diferencia, por supuesto, tuvo un impacto en los resultados de los análisis preliminares. No es exagerado especular que un número considerable de participantes que recibieron la vacuna de Moderna desarrollaron condiciones leves y moderadas de la enfermedad. Sin embargo, como no fueron sometidos a los métodos de diagnóstico, no supieron que tenían la infección.

Esta es una de las razones por las que los científicos no centran tanto su análisis en las tasas de eficacia: en el mundo real, puede ser que el 50,4% de CoronaVac se vuelva un poco más alto, mientras que el 94% de Moderna termine ligeramente reducido, y no hay problema con eso.

“Debemos entender que la vacuna no es como un medicamento con el que tratamos a una persona. La vacuna es algo que protege a la comunidad. No se puede analizar desde un punto de vista individual, sino de cómo se protege a toda una población”, explica la epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin, una organización internacional sin fines de lucro que promueve la inmunización en todo el mundo.

Observaciones paralelas

Para demostrar su seguridad y eficacia, cada nueva vacuna se somete a un verdadero rito científico, que implica una serie de pasos.

“Todo comienza con experimentos en cultivos de células animales, donde vemos si las moléculas tienen potencial para funcionar en humanos”, explica el doctor Jorge Kalil, profesor de inmunología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Vacuna de moderna

Reuters
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Si los resultados son buenos, el producto se prueba en humanos, en tres fases.

“Comenzamos con un número limitado de voluntarios en la fase uno y, a medida que avanza el conocimiento, evolucionamos a decenas de miles de participantes en la fase tres”, resume Kalil, quien también es director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón (InCor), en Sao Paulo.

Las vacunas contra la covid-19 han atravesado (y siguen atravesando) esta maratón.

La tasa de eficacia sobre la covid-19 sintomática se establece precisamente en esta etapa de tres ensayos clínicos.

Pero eso no es lo único que miden los científicos: aprovechan toda la estructura para hacer estudios y mediciones “paralelas”, que se conocen como resultados secundarios.

No son el objetivo principal de ese trabajo, pero son conocimientos que también ayudan a comprender el poder de ese candidato para la inmunización.

“Además de saber que CoronaVac tenía una tasa de eficacia general del 50% contra la enfermedad sintomática, la investigación mostró una protección del 78% contra los síntomas leves que también necesitaban asistencia médica. Este fue un resultado secundario observado”, ejemplifica Kalil.

Por lo tanto, aunque se han diseñado estudios clínicos para evaluar la capacidad de las vacunas para prevenir el covid-19 sintomático, muchas de las pruebas ya indicaron que los beneficios podrían ser más prometedores.

Y esa evidencia ahora se está confirmando, con los primeros resultados de la vida real de las campañas de inmunización contra el coronavirus.

El ejemplo de Israel

Con aproximadamente 8,8 millones de habitantes, Israel fue el primer país del mundo en iniciar y expandir rápidamente una campaña de vacunación contra la covid-19.

“El país se ha convertido en un caso de estudio perfecto, ya que está utilizando la misma vacuna en toda la población y aplicando las dosis a un ritmo muy rápido”, señala Pasternak.

Puntos ce vacunación en Israel.

Getty Images
Israel tiene la campaña de inmunización contra la covid-19 más avanzada del mundo.

Los datos publicados la semana pasada por el Ministerio de Salud de Israel y las farmacéuticas responsables de la vacuna revelan resultados que superan las expectativas, como la caída dramática de casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

“Los últimos análisis revelan que los individuos no vacunados tienen 44 veces más riesgo de desarrollar una infección sintomática y 28 veces más probabilidades de morir por la enfermedad”, dijeron las entidades, en un comunicado difundido a la prensa.

Nota: las pruebas de fase tres de inmunización de Pfizer y BioNTech se crearon para observar y medir la eficacia contra la covid-19 sintomática. Pero, en la experiencia de la vida real, todo indica que las dosis también son capaces de prevenir la infección (el primer elemento mencionado por la OMS) y las condiciones muy graves (el tercer elemento).

Además de Pfizer/BioNTech, las vacunas de Moderna y AstraZeneca/Oxford ya muestran efectos similares en lugares donde se aplican a gran escala.

“Esto significa que las vacunas pueden tener un impacto en la transmisión viral y, cuantas más personas estén protegidas, más difícil será para el virus encontrar a alguien vulnerable”, argumenta Garrett.

Pie en el acelerador

Hay un ingrediente adicional que exige campañas de inmunización aún más rápidas: el descubrimiento de nuevas variantes del coronavirus.

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Ya se sabe que estas versiones del agente infeccioso se propagan con mayor facilidad y que incluso pueden afectar a personas que ya tuvieron la enfermedad en los meses anteriores.

Otro temor es que estas mutaciones en el código genético viral hagan que las vacunas sean menos efectivas o que incluso las dejen completamente desactualizadas.

Precisamente por eso hay que acelerar la vacunación. “Las variantes son preocupantes. Las vacunas que tenemos en este momento dan cuenta de los tipos de coronavirus que se han descrito hasta ahora. Por lo tanto, no podemos dejar margen y tiempo para que aparezcan otras versiones y se escapen de la solución que tenemos”, advierte Pasternak.

La microbióloga apunta que, además de poner un pie en el acelerador de la vacunación, es necesario invertir más en secuenciación genética y vigilancia genómica para identificar estas nuevas amenazas desde su origen, antes de que se extiendan a otros rincones.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PdtPAfO8A2o

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.