Duarte llegó al extremo de desviar 503 mdp de secretarías clave sin contratos ni licitaciones
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Duarte llegó al extremo de desviar 503 mdp de secretarías clave sin contratos ni licitaciones

Javier Duarte desvió dinero de áreas clave como salud y seguridad para supuestamente promocionar los resultados de su gobierno; el dinero en realidad se entregó a empresas fantasma.
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Por Israel Roldán y Arturo Ángel
8 de diciembre, 2016
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El fraude cometido por la administración de Javier Duarte a través de empresas fantasma sigue creciendo. Investigaciones periodísticas de Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad documentan nuevos desvíos que superan los mil millones de pesos y que se suman a los 645 millones revelados originalmente en mayo pasado.

Los hallazgos muestran  un nuevo modus operandi a través del cual 12 dependencias hicieron pagos a las compañías fantasmas sin que mediara licitación ni contrato alguno. Además, que el número de empresas involucradas ya asciende a 68 y que algunas de ellas fueron constituidas fuera de Veracruz, en entidades como Chiapas, Puebla, Oaxaca o la Ciudad de México.

Animal Político documentó que sólo en 2014 la administración de Javier Duarte pagó 503 millones de pesos a través de 348 facturas en favor de 19 compañías fantasma. Esto sin que existiera  ningún proceso licitación o contrato de por medio. El concepto de todas esas facturas fue la supuesta “difusión de actividades del gobierno”.

Pero el dinero no salió del presupuesto de la Coordinación de Comunicación Social, la única facultada para contratar servicios de difusión, sino que se utilizaron recursos de 12 dependencias claves. Por ejemplo,  de Seguridad Pública se tomaron 56 millones de pesos  y de la Secretaría de Salud otros 47 millones de pesos.

Entre las 19 empresas a las que se pagó la supuesta difusión de actividades del gobierno hay 10 que apenas un año antes habían recibido contratos para vender paquetes de cemento, despensas y útiles escolares.  Las doce dependencias involucradas negaron en solicitudes de transparencia haber firmado contratos por los pagos que si aparecen facturados.

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad documentó la operación de otras 47 nuevas empresas fantasma que recibieron contratos por un total de 633 millones de pesos del gobierno de Javier Duarte. En varias de las compañías hay coincidencias de socios y domicilios con las primeras 22 empresas reveladas en mayo pasado.

La red de empresas fantasma, además, se extiende a otros seis estados. En la investigación periodística se documentaron contratos del Gobierno de Veracruz por 299 millones de pesos a 17 compañías en los estados de Oaxaca, Hidalgo, Querétaro, Puebla, Chiapas y la Ciudad de México.

En este nuevo grupo hay 11 empresas que realizaron ventas ‘fantasma’ por 204 millones de pesos; es decir, que no pudieron acreditar la entrega de la mercancía o servicios para el que fueron contratadas.

Hasta ahora, las investigaciones periodísticas de Animal Político y Mexicanos contra al Corrupción han documentado un desvío desde mayo pasado de un total de mil 780 millones de pesos. De acuerdo con el SAT, los recursos desviados podrían superar los tres mil millones solo en el caso del primer grupo de empresas fantasma.

A continuación,  la investigación de Animal Político.

*****

Durante 2014, el gobierno de Javier Duarte utilizó a 19 empresas fantasma para desviar 503 millones de pesos del erario público sin licitaciones ni contratos. El desvío se hizo a través del presupuesto de 12 dependencias veracruzanas de las que se tomaron recursos para -supuestamente- difundir las actividades de la administración de Duarte, sin que estás tuvieran facultades para gastar en ese concepto.

Para pagarle a las compañías fantasma se usaron recursos de áreas clave como procuración de justicia, seguridad pública, salud, educación, desarrollo social y medio ambiente.

Se trata de un nuevo capítulo en la historia de las empresas fantasma de Javier Duarte y el desvío  de recursos al erario de Veracruz que, según el Servicio de Administración Tributaria (SAT),  podría ascender 3,300 millones de pesos.

A diferencia de los 645 millones desviados a través de 4 dependencias que, entre 2012 y 2013, entregaron 73 contratos a 21 empresas fantasma para la compra de productos a población vulnerable, que nunca llegaron a su destino, según documentó Animal Político en mayo pasado, en esta ocasión Duarte y sus colaboradores ni siquiera simularon los procesos de adjudicación y contratos.

La Constitución Política del país y la ley de Adquisiciones de Veracruz claramente disponen que cualquier erogación de recursos públicos debe hacerse mediante una licitación pública y, con excepciones, una licitación cerrada para adjudicación directa. Aquí no ocurrió nada de ello.

Una serie de solicitudes de información hechas vía transparencia gubernamental a 12 dependencias de la administración Duarte revelan que, en todos los casos, las instancias de gobierno negaron haber firmado contratos por el concepto de publicidad o difusión con las 19 empresas fantasma. Sin embargo los pagos se hicieron, como consta en 348 facturas en poder de Animal Político.

Además de las 12 dependencias, se preguntó también vía transparencia a la Coordinación de Comunicación Social – única facultada para erogar recursos en la difusión de imagen del gobierno – si había contratos firmados con las empresas. La respuesta fue negativa. La Secretaría de Finanzas del estado también negó cualquier proceso de adjudicación con dichas compañías.

MAS Empresas Fantasma 01

El saqueo

En el caso del desvío de recursos documentado en este nuevo capítulo de la historia Duarte-empresas fantasma se establece que la dependencia a la que se le facturaron más pagos por difusión, en 2014, fue la Secretaría de Seguridad Pública, con más de 54 millones 400 mil pesos; le sigue la de Turismo, con 51 millones 238 mil; la de Desarrollo Social, con 50 millones 79 mil pesos; la de Desarrollo Económico y Portuario, con 48 millones 474 mil pesos; la de Educación, con 47 millones 679 mil pesos y la de Salud, con casi 47 millones.

Después se encuentra la Secretaría de Protección Civil, que pagó a las empresas fantasma por difusión de actividades del gobierno 46 millones 625 mil pesos; le sigue la de Gobierno, con 41 millones 78 mil pesos; la de Medio Ambiente, con 39 millones 612 mil pesos, y la Secretaría para el Desarrollo Agropecuario, con 39 millones 605 mil pesos.

Incluso la Procuraduría de Justicia de Veracruz  pagó 36 millones 401 mil pesos y la Secretaría de Comunicaciones 676 mil pesos a las compañías falsas.

MAS Empresas Fantasma 03

Más de 80% de los pagos se hicieron entre septiembre y diciembre de 2014  y hubo casos en donde se hicieron múltiples pagos con diferencia de pocas horas. Por ejemplo, solo entre el 15 y 16 de diciembre  se hicieron pagos de 80 facturas por casi 166 millones de pesos.

Más de 80% de los pagos se hicieron entre septiembre y diciembre de 2014  y hubo casos en los que se hicieron múltiples pagos con diferencia de pocas horas. Por ejemplo, solo entre el 15 y 16 de diciembre  se hicieron pagos de 80 facturas por casi 166 millones de pesos.

Por este caso, el Servicio de Administración Tributaria está integrando una investigación y ya ha pedido a las dependencias involucradas informes sobre los pagos realizados. Tras esta indagatoria,  si encuentra motivos suficientes, podría presentar ante la Procuraduría General de la República una nueva denuncia penal contra la administración de Javier Duarte por estos desvíos.

Consulta el especial: Las empresas fantasma de Veracruz.

Fraude confirmado por el SAT

 

Sedeco a Cgcs Akkira by http://www.animalpolitico.com on Scribd


La investigación que tiene en desarrollo el SAT también ha confirmado que no existen contratos que amparen estas adquisiciones pese a que las facturas son reales.

El 19 de octubre, Ericka Carrillo Alvarado, directora Jurídica de la Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario de Veracruz (Sedecop), informó a la coordinación de Comunicación Social sobre una solicitud enviada por la Administración Estratégica de Fiscalización del SAT para que se entregaran contratos que amparaban facturas por gastos de “difusión de actividades” que la dependencia erogó en favor de la empresa Publicidad Akkira.

El documento, al que este medio tuvo acceso, evidencia que las facturas existen pero también que no hay contratos, dado que dicha secretaría está impedida por ley para entregar dinero por ese concepto.

“El Jefe del departamento de Recursos Financieros informa bajo protesta de decir verdad que se da por enterado de su existencia (de las facturas), sin embargo la Sedecop se encuentra impedida a contratar servicios relacionados con publicidad, información, difusión o cualquier actividad de comunicación social”,  señala en el documento la directora jurídica.

Debido a lo anterior, ella le informa al área de Comunicación Social local que estos pagos tuvieron que haber sido erogados por ellos y le invita a que informe de esta situación a los auditores del SAT. Además advierte que se dará vista a la Contraloría estatal de las irregularidades que estos hechos representan.

En 2014, el titular del área de Comunicación Social era Alberto Silva, quien un año antes encabezaba la Secretaría de Desarrollo Social, la cual dio más de 50 contratos a empresas fantasma.

Empresas recicladas

SAT by http://www.animalpolitico.com on Scribd

De las 19 empresas que en 2014 facturaron con el gobierno de Veracruz los supuestos servicios de difusión de actividades, 10 de ellas ya habían sido utilizadas un año antes para recibir pagos  por servicios como venta de materiales para construcción, de despensas o materiales escolares, según reveló la investigación de Animal Político de mayo pasado.

Se trata de las empresas Carrirey, Ravsan Servicios Múltiples, Anzara, Mogarver, Merca Carrey, Marvercarr, Publicidad Akkira, Saervizios Oktagonales, Centro de Recursos de Negocios CERENE, y Desarrolladores Mercalim.

Estas 10 compañías facturaron más de 86% de los 503 millones de pesos destinados a la supuesta difusión de actividades del gobierno de Javier Duarte.

Los domicilios fiscales de estas compañías corresponden a cuartos o terrenos en zonas populares y cuyos socios en realidad son personas de bajos recursos.

El SAT ya incluyó a estas 10 compañías en el listado definitivo de empresas que simularon operaciones y hay juicios penales en curso en contra de todos sus representantes legales.

Nuevas empresas: una es salón de belleza

Además de las compañías mencionadas, hay otras ocho empresas que también facturaron al gobierno de Veracruz casi 84 millones de pesos por difusión de actividades gubernamentales.

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Las empresas son Comercial Patrol, Principal Enajena, Promoción y Comunicación, Comercializadora Jisar de México y Compañía Sanagora de Servicios, cuyas actas de constitución se encuentran inscritas en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Además están  Gman Smart Business, Servicios Integrales de Mercadotecnia y Producción de Eventos SIMPE y Servicios Generales M, constituidas en Veracruz y Boca del Río.

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Las facturas en poder de Animal Político revelan la coincidencia de domicilios fiscales entre algunas de éstas, como en el caso de Comercial Patrol y Promoción y Comunicación. Ambas empresas reportaron al Servicio de Administración Tributaria su ubicación en Paseo de la Niña 150 del Fraccionamiento Las Américas, en Boca del Río.

La dirección corresponde a la Torre 1519, un complejo inmobiliario con oficinas corporativas en renta en las que inclusive se ubica la oficina local del SAT. Es un edificio moderno que se ubica en la mejor zona comercial de Boca del Río. En este mismo lugar operó Desarrolladores Mercalim, una de las empresas fantasma con las que desviaron recursos en 2013.

En noviembre pasado, el SAT incluyó a Mercalim, junto con las demás empresas reveladas en el reportaje de mayo pasado, en la lista definitiva de empresas inexistentes que simulan operaciones. En tanto, la empresa Promoción y Comunicación ya figura en la lista oficial de presuntas compañías no localizadas.

En el caso de Servicios Generales M, de acuerdo con la facturación, tiene su domicilio en el número 1908-3 de la Avenida 9 de la colonia José Cardel, en la ciudad de Córdoba, Veracruz.

Pero en ese lugar lo que en realidad existe es una estética de belleza y rizado de pestañas. Es un inmueble de dos pisos, forrados de azulejo y cajón de estacionamiento para siete vehículos.

En el Sistema de Información Empresarial de la Secretaría de Economía, la compañía Comercial Patrol aparece con una empresa de 0 a 10 empleados dedicada a la venta de materiales de construcción. Comercializadora Jisar de México figura como una compañía también de 0 a 10 empleados dedicada a la venta de equipo  de cómputo. Ninguna dice dedicarse a actividades de difusión de información publicidad.

Las otras seis empresas no figuran siquiera en el mencionado registro.

Además hay una persona física de nombre Gabriel García Esquivel que también emitió cuatro facturas al mismo número de dependencias, por un monto idéntico: 139 mil 200 pesos.


Descargas

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Facturas 709 mb.

Respuestas de transparencia 15 mb.

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Chernóbil: los guardias que cuidan a los perros abandonados en la Zona de Exclusión del desastre nuclear

Los descendientes de las mascotas abandonadas por quienes huyeron del desastre de Chernóbil están entablando una curiosa relación con los humanos encargados de proteger el área contaminada.
26 de abril, 2021
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No había pasado mucho tiempo desde su llegada a la Zona de Exclusión de Chernóbil cuando Bogdan se dio cuenta de que su nuevo trabajo incluía a algunos compañeros inesperados. Desde sus primeros días como guardia de control en Chernóbil, ha compartido el lugar con una jauría de perros.

Bogdan (no es su nombre real) está ahora en su segundo año de trabajo en la zona y ha llegado a conocer bien a los perros. Algunos tienen nombre, otros no. Algunos permanecen cerca, otros permanecen separados, van y vienen cuando les place. Bogdan y los otros guardias los alimentan, les ofrecen refugio y ocasionalmente les brindan atención médica. Los entierran cuando mueren.

Todos los perros son, en cierto sentido, refugiados del desastre del 26 de abril de 1986 —hace 35 años—en el que explotó el reactor número 4 en la Central Nuclear de Chernóbil.

Posteriormente, decenas de miles de personas fueron evacuadas de la ciudad ucraniana de Pripyat. Se les dijo que dejaran a sus mascotas.

Los soldados soviéticos dispararon a muchos de los animales abandonados en un esfuerzo por evitar la propagación de la contaminación. Pero algunos de los animales se escondieron y sobrevivieron.

Después de 35 años, cientos de perros callejeros ahora deambulan por la Zona de Exclusión de 2 mil 600 km establecida para restringir la circulación de personas dentro y fuera del área.

Nadie sabe cuáles de los perros descienden directamente de las mascotas varadas y cuáles pueden haber llegado desde otro lugar. Pero ahora todos son perros de la zona.

Sus vidas son peligrosas. Están en riesgo de contaminación radiactiva, ataques de lobos, incendios forestales y hambre, entre otras amenazas. La esperanza de vida promedio de los perros es de solo cinco años, según Clean Futures Fund, una organización no gubernamental que monitorea y brinda atención a los perros que viven dentro de la Zona de Exclusión.

Un perro callejero en la zona radioactiva de Pripyat, la ciudad que quedó abandonada luego del desastre.

Getty Images
Algunos perros que viven en la Zona de Exclusión pueden ser descendientes de las mascotas abandonadas durante la evacuación de 1986, pero otros pueden haber llegado de casualidad.

Es bien sabido que los perros habitan este lugar en ruinas. Algunos de ellos incluso se han convertido en celebridades menores en las redes sociales.

El cofundador de Clean Futures Fund, Lucas Hixson, quien abandonó su carrera de investigación para cuidar de los animales, ofrece recorridos virtuales por la Zona de Exclusión con los perros.

Pero se sabe menos sobre los trabajadores locales que interactúan con estos caninos a diario.

Apodos

Jonathon Turnbull, candidato a doctor en geografía en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, se dio cuenta de que valdría la pena recopilar las historias de estas personas.

“Si quería conocer a los perros”, dice, “tenía que acudir a las personas que mejor los conocían, y esos eran los guardias”.

Lo que descubrió es una conmovedora historia de la relación de los guardias con los animales de este entorno abandonado, una historia sobre el profundo vínculo entre humanos y perros.

Por ejemplo, los guardias han puesto apodos a varios de los perros.

Según Turnbull, está Alpha, cuyo nombre hace referencia a un tipo de radiación, y Tarzán, un perro muy conocido por los turistas de Chernóbil, que puede hacer trucos cuando se le ordena y que vive cerca de la famosa instalación del radar Duga.

Luego está Sausage, una perrita baja y gorda a la que le gusta recostarse sobre las tuberías de calefacción en invierno. Estas tuberías sirven a uno de los edificios utilizados por los trabajadores en la Zona de Exclusión que son parte de los esfuerzos en curso para desmantelar y descontaminar la planta de energía en ruinas.

“Cara de piedra”

El acceso a la Zona de Exclusión de Chernóbil requiere un permiso, por lo que los guardias tienen la tarea de vigilar los puntos de control de entrada y salida del área.

Las personas que esquivan estos puntos de control para entrar sin autorización en la Zona de Exclusión se conocen como “acosadores”. Los guardias los denuncian a la policía.

Cuando Turnbull, que vive en la capital de Ucrania, Kiev, comenzó a hacer visitas regulares a la zona, se encontró con Bogdan y otros guardias de los puestos de control.

Tenían cara de piedra y se mostraban reacios a hablar al principio, así que les llevó vodka y chocolates.

Luego les ofreció la oportunidad de participar en su investigación, que según él fue un “punto de inflexión”.

Los guardias tenían solo una solicitud: “por favor, por favor, traigan comida para los perros”. Eso fue lo que Turnbull hizo.

Sergey Shamray, trabajador de la planta nuclear de Chernóbil le da pedazos de pan a unos perros callejeros, en 2017.

Getty Images
Los guardias alimentan a los perros callejeros.

Turnbull entrevistó a uno de los participantes del estudio en nombre de BBC Future. El guardia en cuestión ha pedido no ser identificado para evitar una acción disciplinaria en el trabajo, por lo que aquí nos referimos a él con el seudónimo de “Bogdan”.

Lealtad

Cuando Bogdan camina por las calles abandonadas de la zona en busca de acosadores, los perros lo acompañan felices, dice. Siempre parecen ansiosos por ver si él o un turista podrían llevar comida. Si un perro de compañía se distrae o sale corriendo para perseguir a un animal, eventualmente regresa a Bogdan, agrega.

La lealtad va en ambos sentidos. Turnbull dice que a veces los guardias se toman la molestia de ayudar a los perros sacándoles las garrapatas incrustadas en la piel o poniéndoles inyecciones contra la rabia.

Monitorear quién entra y sale de la Zona de Exclusión a veces resulta en una ocupación aburrida. Pero siempre hay perros cerca.

En algunos puestos de control, los guardias han adoptado más o menos a algunos de los animales. Los alimentan y les dan cobijo. Pero no todos son tan mansos. Durante su investigación, un guardia le dijo a Turnbull: “No podemos inyectar a Arka porque muerde”.

Otro participante habló de una perrita que era aún más difícil de abordar. Se niega a ser tocada en absoluto. “Debes darle una sartén y marcharte. Ella espera hasta que te vayas y luego come”, explicó el guardia.

Guardias de Chernóbil con un perro callejero en 2017.

Getty Images
Algunos guardias dicen que los perros los alertan de la presencia de intrusos.

Los perros a veces ladran a los extraños a primera vista, esa es su naturaleza, cuenta Bogdan. Pero mientras no se sientan amenazados, a veces se calman y mueven la cola. De vez en cuando, incluso parece que están sonriendo, agrega.

Peligro de radiación

En general, se aconseja a los visitantes de Chernóbil que no toquen a los perros, por temor a que los animales puedan llevar polvo radiactivo. Es imposible saber dónde deambulan los animales y algunas partes de la Zona de Exclusión están más contaminadas que otras.

Además de los perros, hay vida silvestre en la Zona de Exclusión de Chernóbil. En 2016, Sarah Webster, una bióloga del gobierno de EU que trabajaba en la Universidad de Georgia en ese momento, y sus colegas publicaron un artículo en el que revelaron cómo los mamíferos, desde lobos hasta jabalíes y zorros rojos, habían colonizado la Zona de Exclusión.

Los datos de cámaras ocultas mostraron que el número de animales no necesariamente era más bajo en aquellas áreas donde la contaminación radiactiva es mayor.

Los animales que viven en la Zona de Exclusión no están necesariamente confinados allí. Un estudio posterior de Webster y sus colegas, publicado en 2018, detalló los movimientos de un lobo monitoreado con un dispositivo GPS. Viajó 369 km desde la zona, siguiendo un arco largo hacia el sureste, luego nuevamente hacia el noreste, y finalmente entró a Rusia.

Lobos en la zona de exclusión.

Getty Images
También hay lobos en la Zona de Exclusión.

En teoría, los lobos, perros y otros animales podrían transportar contaminación radiactiva, o mutaciones genéticas potencialmente transmitidas por reproducción, a lugares fuera de la Zona de Exclusión.

“Sabemos que está sucediendo, pero no entendemos el alcance o la magnitud”, dice Webster.

Turnbull dice que los guardias generalmente no se preocupan por la radiación, aunque ocasionalmente pueden usar dosímetros para revisar a un perro.

“Asistentes”

En realidad, parece que los perros, a través de la compañía que ofrecen, terminan tranquilizando a quienes interactúan con ellos regularmente, explica Greger Larson, un arqueólogo que estudia la domesticación animal en la Universidad de Oxford y que no participó en la investigación de Turnbull.

“Se están poniendo en la piel de los perros”, sugiere, refiriéndose a los guardias. “Si el perro está bien, eso significa que estás bien”.

Un perro callejero con ojos tristes pide comida en la zona de exclusión.

Getty Images
A pesar de vivir en un área donde los humanos todavía están en gran parte excluidos, los perros alrededor de Chernóbil llevan una vida “próspera”.

Pero en verdad, esto puede ser solo una falsa sensación de seguridad.

“Es un entorno extraño”, señala Turnbull. “No puedes ver el peligro. Estás constantemente consciente de que podría estar ahí, pero todo parece normal”.

A pesar de que los perros podrían representar un riesgo en términos de radiactividad, los guardias como Bogdan enfatizan en cambio los beneficios de tenerlos cerca.

Por ejemplo, afirma conocer perros que ladran de formas notablemente diferentes según lo que hayan visto en la distancia: un humano desconocido, un vehículo, un animal salvaje.

Debido a estas útiles señales de advertencia, Bogdan piensa en los perros como “asistentes”.

“Mundo postapocalíptico”

Lo que está sucediendo en la Zona de Exclusión es un eco de interacciones con perros que se sabe que han ocurrido dentro de las civilizaciones humanas durante miles de años, dice Larson.

Perros en un parque de diversiones de Prypiat, una ciudad abandonada después del desastre.

Getty Images
Los perros de Chernóbil se han vuelto casi tan famosos como la icónica noria del parque de atracciones de Pripyat.

“Vemos esto durante los últimos 15 mil años o más. Esto es lo que la gente hace, asociaciones muy cercanas no solo con perros sino con muchos animales domésticos […] para decir ‘este es nuestro apego al paisaje'”, explica.

En todo el mundo, hay perros que viven en un estado intermedio similar: no del todo domesticados ni del todo salvajes. Estos son los perros que deambulan por las ciudades y áreas industriales en busca de comida, los que pueden ser adoptados hasta cierto punto por las personas, pero que no llegan a considerarse mascotas.

Un cachorro callejero camina a lo largo de unas vías de tren cerca de la planta nuclear de Chernóbil, en 2017.

Getty Images
Un estimado de 900 perros viven en la Zona de Exclusión.

Los perros de Chernóbil también viven en este tipo de espacio, al borde de la domesticación, pero hay una diferencia, según Webster, quien anteriormente ha participado en un estudio distinto al de Turnbull.

“La Zona de Exclusión es muy diferente porque está abandonada por humanos”, relata. “Las únicas personas en ese paisaje en el día a día, en realidad, son los guardias”. Como tal, las oportunidades de los perros para hacerse amigos de los humanos son muy limitadas.

Si bien el mundo exterior sigue fascinado por los perros y su historia, para muchos guardias la conexión es mucho más profunda.

Bogdan dice que a menudo se le pregunta por qué se debe permitir que los perros permanezcan en la Zona de Exclusión.

“Nos dan alegría”, responde. “Para mí, personalmente, esto es una especie de símbolo de la continuación de la vida en este mundo radiactivo y postapocalíptico”.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en BBC Future.


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