La crisis humanitaria olvidada que dejó el mayor número de refugiados en 2016
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
BBC

La crisis humanitaria olvidada que dejó el mayor número de refugiados en 2016

Más de 400 mil personas huyeron de Sudán del Sur en el último año. En los últimos tres años, la guerra civil dejó decenas de miles de muertos. ¿Cómo llegó el país más joven del mundo a una crisis de esta magnitud?
BBC
Por BBC Mundo
31 de diciembre, 2016
Comparte

Es el país del que más refugiados salieron en 2016, un territorio que desde hace tres años es escenario de una cruenta guerra civil sin visos de resolución cercana. Sudán del Sur también es el país más joven del mundo.

Su independencia de Sudán en 2011, después de un largo conflicto de más de 20 años, llevó la esperanza a una de las naciones más pobres del planeta.

Cinco años después, el nuevo Estado tiene poco que celebrar.

“La reciente visita de la Comisión a Sudán del Sur sugiere que ya se está llevando a cabo un proceso continuo de limpieza étnica en varias áreas mediante el uso del hambre, las violaciones grupales y el incendio de pueblos”, dijo recientemente Yasmin Sooka, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el país africano.

¿Un nuevo Ruanda?

Sooka también alertó de que “se están poniendo las bases para que se repita lo que sucedió en Ruanda” en 1994. Durante el genocidio ruandés, más de 800.000 personas, la mayoría tutsis, fueron masacradas en tres meses.

El gobierno de Sudán del Sur, presidido por Salva Kiir, negó estas acusaciones.

Pese a su magnitud, la guerra y la crisis de refugiados en este país rara vez llega a las portadas de los medios de comunicación.

Desde que se desencadenó el conflicto civil en diciembre de 2013, más de 1.174.000 personas buscaron refugio en las naciones vecinas, especialmente en Uganda, Etiopía, Sudán y Kenia.

Los desplazados alcanzan los 1,8 millones.

“Desde julio de 2016, hablamos de más de 400.000 personas que huyeron del país”, le dice a BBC Mundo Eujin Byun, vocera del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados en el joven Estado.

En el mismo periodo, el número de refugiados sirios en los países vecinos creció en algo más de 200.000 hasta superar los 4,8 millones.

Este año, Sudán del Sur se unió a Siria, Afganistán y Somalia al grupo de países con más de un millón de refugiados.

Las razones de la crisis

Pero, ¿cómo llegó esta nación rica en recursos a esta situación crítica?

La guerra civil actual estalló dos años después de la independencia del país.

En diciembre de 2013, el presidente Salva Kiir destituyó de su gobierno a su vicepresidente, Riek Machar, a quien acusó de haber tramado un golpe de Estado fallido.

Ambos pertenecían al mismo partido, el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán.

“Unas horas después, los militares también se dividieron y empezaron a escucharse tiros en Juba, la capital”, le cuenta a BBC Mundo Raimundo Rocha dos Santos, un sacerdote brasileño que vive y trabaja en Sudán del Sur como misionero.

“Ese fue el inicio de la crisis política que dura ya tres años. El conflicto en su origen es muy político. Una profunda división dentro del partido de gobierno”.

Sin embargo, a la rivalidad política se sumaron tensiones entre las dos etnias mayoritarias del país: los dinka, grupo al que pertenece Salva Kiir y que representa un 15% de la población, y los nuer, al que pertenece Riek Machar y suponen alrededor del 10% de la población.

En 2015, los grupos enfrentados alcanzaron un acuerdo de paz. La hoja de ruta preveía el retorno de Machar al país y su reincorporación como vicepresidente a un gobierno de unidad presidido por Kiir.

Tres meses después de su regreso en abril, Machar fue expulsado del gobierno y el conflicto estalló de nuevo en julio de 2016.

Un país rico en petróleo

Pero las causas de la guerra no son exclusivamente políticas y étnicas.

“Sudán del Sur es un país muy complicado desde el punto de vista político. Hay muchos factores que influyen en este conflicto: las rivalidades étnicas son una de las razones obvias, pero también las económicas”, destaca Byun.

“Hablamos de una inflación del 800%. Hace un año, un dólar estadounidense equivalía a 3 libras sursudanesas. Ahora estamos hablando de 120 por cada dólar”.

La criminalidad también aumentó. Y otro de los motivos que dispararon estos enfrentamientos es el petróleo. Ambas partes quieren controlar los campos petrolíferos. Esto también desencadenó gran parte de los combates”, agrega.

Sudán del Sur, con una extensión similar a la de Francia y una población de cerca de 12 millones, es -según el Banco Mundial- el país del mundo más dependiente del petróleo.

El crudo, un sector en el que China es el principal inversor extranjero, copa prácticamente la totalidad de sus exportaciones y supone cerca del 60% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, la mayor parte del territorio mantiene una economía de subsistencia y la situación fue empeorando en los últimos años: el PIB de Sudán del Sur pasó de US$17.000 millones en 2011 a apenas US$9.000 millones en 2015.

Civiles “se convierten en objetivo”

El impacto de la guerra está siendo brutal, tanto desde el punto de vista económico como humanitario.

“No tenemos una cifra clara, pero se suele hablar de que más de 50.000 personas murieron en estos tres años de guerra. Esto generó una crisis humanitaria enorme, sin precedentes”, cuenta Rocha.

De los casi dos millones de desplazados internos, más de 200.000 se encuentran en Centros de Protección de Civiles gestionados por Naciones Unidas.

“La situación es muy difícil. En cuestión de seguridad se puede decir que están relativamente bien porque están protegidos por las fuerzas de paz de la ONU”, relata el misionero brasileño.

“Pero también hay desplazados internos están escondidos en los bosques: sin seguridad, sin comida, agua ni necesidades básicas. Es una situación desesperada“.

“Cuando los combates se desatan cerca de un pueblo o de una ciudad, estos lugares son atacados, los civiles se convierten en objetivo. Y tienen que huir para salvar sus vidas”, agrega.

Desde el terreno advierten que la situación es probable que empeore con el fin de la época de lluvias, que suele durar de marzo a octubre.

“Esperamos que en la época seca, que ya ha empezado, veremos más enfrentamientos esporádicos a lo largo de Sudán del Sur. Esto puede aumentar el número de desplazados y de refugiados en los países vecinos”, apunta Byun.

“El problema es que tenemos una gran falta de recursos. Ese es nuestra preocupación principal. Mucha gente de la comunidad internacional ni siquiera sabe qué está pasando en Sudán del Sur”, concluye.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Eréndira Aquino

Migración deportó a otro asistente al Foro Mundial Social; organizaciones civiles acusan discriminación

Además de la activista trans Keila Simpson, el académico kurdo Erol Polat fue retenido en el aeropuerto capitalino y se le impidió el ingreso a México, denunciaron organizaciones.
Eréndira Aquino
Comparte

Participantes del Foro Mundial Social denunciaron este miércoles que fueron dos los invitados que no pudieron acudir al evento, que se celebra en la Ciudad de México, debido a que fueron deportados por autoridades mexicanas.

El domingo pasado, informaron que Keila Simpson, mujer trans defensora de derechos humanos de Brasil, estuvo detenida e incomunicada en la estación migratoria ubicada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por aproximadamente 10 horas, para finalmente ser devuelta en un vuelo a su país.

Te contamos: Migración incomunica y deporta a mujer trans de Brasil que hablaría en un foro en la CDMX; activistas denuncian discriminación 

Sin embargo, no fue la única invitada deportada desde el AICM. En abril, el académico kurdo Erol Polat intentó ingresar a México, donde tendría una estancia de dos meses, en los que daría conferencias en universidades y formaría parte de los ponentes del Foro Mundial Social.

A través de un video transmitido en una conferencia de prensa organizada por asistentes al Foro Mundial Social, el académico explicó que en la aduana del AICM le pidieron su pasaporte y los documentos que acreditaban su invitación a diversos eventos en México, les tomaron fotografías y lo detuvieron junto con otras personas de distintas nacionalidades. Después de aproximadamente 10 horas, le informaron que sería deportado a Brasil.

“No nos explicaron nada, ni nos dieron nuestro pasaporte, tampoco nos permitieron hablar con nadie. Los documentos nos fueron devueltos hasta que llegamos a Brasil”, relató.

En la conferencia también transmitieron un video en el que Keila Simpson habló sobre lo que ocurrió el domingo, cuando intentó ingresar a México. Lamentó que la “burocracia estatal” le impidiera estar presente en el Foro Mundial Social, pero afirmó que eso no detuvo su participación virtual.

“Es importante decir que esto que pasó no me afectó en nada, estoy aquí full, como si estuviera allí. Por más obstáculos que pasen en nuestro camino, siempre estaremos resistiendo de una manera mucho más elevada y positiva”, destacó.

Simpson afirmó que esta experiencia será aprovechada por las organizaciones que acompañan la defensa de derechos humanos para construir proyectos que visibilicen y combatan los obstáculos que enfrentan las personas en situación de tránsito, como migrantes, turistas y solicitantes de refugio, así como para generar conciencia sobre la discriminación racial y contra la población LGBTIQA+.

Lee también: Coalición LGBTTTI+ impulsa propuesta para que el 3% de las plazas del sector público sea para personas trans

Las organizaciones Juventudes Trans, Balance, Abong, ABGLT y el Movimento Nacional de Direitos Humanos, que estuvieron presentes en la conferencia, señalaron que continúan a la espera de que las autoridades mexicanas se disculpen con Keila Simpson y que acepten que se trabaje en conjunto con el Instituto Nacional de Migración (INM) para sensibilizarlos en temas de discriminación.

Esto, debido a que acusan que las autoridades migratorias utilizan criterios discrecionales, presuntamente racistas, para determinar qué personas no cumplen con el “perfil de turistas” para ingresar a México, aun cuando cuentan con documentos que acreditan que cuentan con hospedajes, pasajes e invitaciones a eventos.

Migración se justifica

El INM señaló este miércoles en un comunicado que actuó como lo hizo contra Keila Simpson porque no acreditó los requisitos contemplados en la normatividad.

“La autoridad migratoria actuó, como lo hace siempre, con base en la ley y respeto irrestricto de los derechos humanos de las personas migrantes, sin importar, entre otros, su origen étnico o nacional, sexo, edad, religión o identidad de género”, indicó la institución.

“La persona de nacionalidad brasileña no acreditó durante el procedimiento de segunda revisión los requisitos contenidos en las fracciones V, VII y IX del artículo 60 del Reglamento de la Ley de Migración, referentes al lugar donde se hospedaría, las actividades por realizar en el país y su boleto de salida de territorio mexicano”.

El Conapred, ante el que se presentó una queja por el caso de Keila Simpson, indicó que el asunto ya no está en sus manos porque también se presentó un recurso en la CNDH y, según la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, cuando una queja por un mismo asunto llega a ambas instituciones, la CNDH es la instancia que absorbe toda la investigación.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.