Sube a 33 la cifra de muertos por la explosión en el mercado de Tultepec
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Sube a 33 la cifra de muertos por la explosión en el mercado de Tultepec

De las 33 víctimas mortales por la explosión en el mercado de Tultepec, 26 murieron en el lugar y otras 7 en los diferentes hospitales, indicó el fiscal del Estado de México.
Por Redacción Animal Político
21 de diciembre, 2016
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El número de muertos por las explosiones en el mercado de fuegos artificiales más conocido de México, ubicado en Tultepec, Estado de México, al norte de la capital y que presumía de ser el más seguro de América Latina, ascendió a 33 personas. 

El fiscal del Estado de México, Alejandro Gómez, indicó que de las 33 personas, 26 murieron en el lugar de los hechos y otras 7 en los diferentes hospitales, de los cuales, 5 son mujeres y 2 hombres.

En su reporte previo, de las 12:40 horas, las autoridades del Estado de México informaron que 47 personas heridas seguían hospitalizadas.

En cuanto a los fallecidos, 18 han sido identificados por sus familiares.

“Todo estaba explotando”

El mercado de fuegos artificiales de San Pablito, al norte de la Ciudad de México, era considerado por las autoridades estatales como el más seguro de América Latina.

Ocho días antes de las explosiones que dejaron el recinto en ruinas y totalmente calcinado, el gobierno de la ciudad se jactaba en un comunicado de prensa de que el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia había calificado el mercado como el más seguro de toda la región.

El comunicado citaba a Juan Ignacio Rodarte Cordero, director del centro —una entidad del gobierno estatal — indicando que esa seguridad se debía a que San Pablito contaba con “puestos perfectamente diseñados y con los espacios suficientes para que no se dé una conflagración en cadena en caso de un chispazo”.

En esa misma nota de prensa oficial, Germán Galicia Cortes, presidente del mercado, aseguraba que el lugar contaba con extintores, agua, arena, pico, pala y personal cualificado que sabía cómo actuar en caso de algún incidente.

La realidad fue otra.

Un video del incidente muestra las espectaculares explosiones en cadena que destruyeron el mercado poco después del mediodía, cuando cientos de personas compraban cohetes para celebrar Navidad y Año Nuevo.

Los puestos quedaron reducidos a cenizas, escombros y metal retorcido. Es la tercera ocasión que las llamas destruyen el mercado desde 2005.

Crescencia Francisco García dijo que estaba en medio del mercado cuando empezaron las explosiones alrededor de las 2:30 de la tarde. Primero quedó pasmada, miró al cielo como acto reflejo y empezó a correr en medio del humo en cuanto se dio cuenta de que todo el mundo huía. Mientras corría, vio personas con quemaduras, cortaduras y mucha sangre.

“Todo se estaba prendiendo. Todo estaba explotando”, dijo la mujer de 41 años. “Las piedras salían volando, pedazos de tabique, todo estaba volando”.

Las autoridades no han dicho qué pudo haber causado la explosión, pero anunciaron que se inició una averiguación.

“Vamos a identificar quiénes son responsables”, dijo Ávila.

El mercado de San Pablito abrió hace 16 años, pero Tultepec se dedica a la fabricación y comercialización de pirotecnia desde hace dos siglos, una industria a la que se dedica el 65% de su población de forma directa o indirecta. Las previsiones de este año apuntaban a vender 100 toneladas de productos a todo el país.

“Mis condolencias a los familiares de quienes perdieron la vida en este accidente y mis deseos de pronta recuperación para los lesionados”, tuiteó el presidente, Enrique Peña Nieto.

En 2005, otro incendio engulló el mismo mercado, desencadenando una serie de explosiones que destrozaron cientos de locales comerciales justo antes de la celebración del Día de la Independencia de México. Un año después, un incidente similar en San Pablito también destruyó cientos de puestos de venta de juegos pirotécnicos.

Portuguez, el alcalde de Tultepec, dijo que la elaboración de cohetes es una parte fundamental de la economía local. Agregó que es una actividad regulada por la ley y que está bajo “supervisión constante” de la Secretaría de la Defensa Nacional, que es la encargada de regular armas de fuego y explosivos.

“Esto es parte de la actividad de nuestro municipio. Es lo que nos da identidad”, señaló Portuguez. “Sabemos que es una actividad de alto riesgo, lo lamentamos mucho, pero mucha gente, desafortunadamente mucha gente, tiene su sustento en esta actividad”.

Ha habido explosiones letales de pirotecnia con cierta regularidad en México: En 2002, una explosión en un mercado de la ciudad de Veracruz dejó 29 muertos. En la ciudad de Celaya en 1999, murieron 69 personas por una explosión de pirotecnia almacenada ilegalmente. En 1988, una explosión de cohetes en el mercado de La Merced, en la Ciudad de México, mató a por lo menos 68.

Con información de The Associated Press (AP)

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Reuters

Violencia en México: qué es 'El Seguimiento', el misterioso “cartel de carteles” del país

El gobierno de EE.UU. la define como una "sofisticada organización" que hizo negocios con los principales carteles de drogas de México. Es "El Seguimiento 39", un grupo desconocido hasta ahora y que fue fundado por un veterano de guerra estadounidense.
Reuters
11 de febrero, 2020
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Es una organización peculiar que ha pasado desapercibida en la guerra contra las drogas en México que empezó en 2007.

Se llama “El Seguimiento 39” y según el Departamento de Justicia de Estados Unidos es una de las organizaciones más sofisticadas y peligrosas del país.

Algunos lo llaman “el cartel de carteles” porque durante varios años logró hacer negocios con grupos rivales entre sí, y cuyo enfrentamiento causó la muerte a más de 200.000 personas según datos oficiales.

Pero otros lo conocen más como una eficiente organización, que lo mismo trasladaba cocaína de Sudamérica que conseguía armas, brindaba seguridad a cargamentos de droga o establecía redes de lavado de dinero para distintos grupos.

Era un grupo desconocido en México. La primera información pública de su existencia apareció a mediados de enero pasado en el proceso que se sigue en Estados Unidos contra Iván Reyes Arzate, excomandante de la Policía Federal.

Algunos indicios aparecieron también en el proceso contra Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, sentenciado a cadena perpetua.

Reyes Arzate es acusado de proteger y filtrar información de la agencia antidrogas estadounidense, la DEA, a organizaciones como “El Seguimiento 39”.

Chapo Guzmán

Reuters
En el juicio contra “El Chapo” Guzmán surgieron indicios del misterioso cartel.

Especialistas como Alberto Islas, director de la consultora en seguridad Risk-Evaluation, dicen que los miembros de “Seguimiento 39” tienen un papel singular en medio de la violenta guerra de carteles.

“Son como facilitadores, una especie de brockers para varios carteles” explica a BBC Mundo. “Ofrecen servicios como lavado de dinero, compra de armas y municiones, transportan gente o falsifican documentos”.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, “El Seguimiento 39” fue creado por un veterano del cuerpo de Infantes de Marina de su país.

Se trata de Ángel Domínguez Ramírez, quien actualmente enfrenta en una cárcel mexicana un proceso de extradición.

BBC Mundo solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) información sobre el caso, pero no hubo respuesta.

Veterano de guerra

Ángel Domínguez Ramírez cuenta con la nacionalidad mexicana y estadounidense, lo que le permitió formar parte del Cuerpo de Infantes de Marina de ese país.

Fue herido en combate y por eso cojea al caminar, según la acusación de la Fiscalía de Estados Unidos ante la Corte de San Diego.

Marines

Getty Images
El fundador de “Seguimiento 39” fue entrenado en Estados Unidos.

El exmarino regresó a México y se instaló en Nuevo Laredo, en la frontera de Tamaulipas con Texas.

Allí fue reclutado por el grupo de Los Zetas, que en ese entonces todavía formaba parte del Cartel del Golfo.

En esa organización se le conocía como Z-39. Las autoridades estadounidenses creen que es una de las razones por las que su cartel adoptó ese número como parte de su nombre.

De acuerdo con Alberto Islas, el capo colaboraba estrechamente con Jorge Eduardo Costilla Sánchez, “El Coss”, quien fue uno de los últimos líderes de la organización del Golfo, que para mediados de esa década enfrentaba una guerra interna con Los Zetas.

“El Coss” fue detenido en 2012. Domínguez Ramírez y su grupo se instalaron en Monterrey, Nuevo León, en el noreste de México.

Empresarios

En esa ciudad nació el cartel. “Empiezan a dar servicios a otras organizaciones, traen armas de Estados Unidos, consiguen transporte para el tráfico” de drogas, cuenta Alberto Islas.

También creó empresas de seguridad privada y otros negocios para lavar dinero.

Por el entrenamiento militar de Z-39 en Estados Unidos, el cartel también establece grupos especiales para custodiar cargamentos de droga.

Genaro García Luna

Getty Images
Según el Departamento de Justicia de EE.UU., el grupo recibió ayuda de colaboradores de Genaro García Luna.

Una parte de los embarques eran de otros grupos, pero también contaba con los propios.

La Fiscalía General estadounidense define al grupo como “una sofisticada organización de tráfico con una amplia red de distribución de cocaína desde Colombia a Estados Unidos”.

El cartel compraba cocaína en países de Sudamérica y América Central. Los cargamentos eran enviados a México en botes de alta velocidad o en aeronaves, y de allí embarcados a Estados Unidos.

Desde territorio mexicano la droga “se movía por la red (del grupo) a través de los puertos de entrada en California o Texas, y de allí a distintas ciudades de Estados Unidos”, explica la Fiscalía.

En la corte de San Diego la Fiscalía estadounidense presentó una acusación contra Z-39.

Es el caso 16CR1996-WQH donde además del exmarino otras 40 personas son acusadas de conspiración para traficar marihuana, cocaína y lavar dinero.

Alianza impensable

Pero ésta es una parte de la historia. Según el Departamento de Justicia “El Seguimiento 39” estableció alianzas con grupos como el Cartel de Sinaloa, la organización de los hermanos Beltrán Leyva, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Zetas y el Cartel del Golfo.

Zetas

AFP
Los Zetas hicieron negocios con el misterioso cartel.

Se trata de grupos enemigos entre sí, e inclusive desde 2010 protagonizan una cruenta disputa por controlar las rutas y el mercado de narcotráfico.

Es, de hecho, uno de los elementos centrales en la violencia desatada por la guerra contra el narcotráfico.

Como resultado de esa alianza, señala el Departamento de Justicia, la organización movió grandes cantidades propias de marihuana y cocaína a Estados Unidos.

Al mismo tiempo “líderes de otros carteles y organizaciones de tráfico confiaron en el grupo para mover ilegalmente drogas” a ese país.

Según el Departamento de Justicia, para cumplir la tarea tuvo el apoyo de jefes policíacos como Reyes Arzate, uno de los principales miembros en el equipo del exsecretario de Seguridad Genaro García Luna.

El exfuncionario, el principal colaborador del expresidente Felipe Calderón, está detenido en Nueva York acusado de narcotráfico.

Reyes Arzate era el enlace de la Policía Federal con la DEA, pero según el gobierno estadounidense utilizó el cargo para alertar a Z-39 también sobre operaciones contra su grupo.

Gracias a ello “el cartel obtuvo, entre otras cosas, pasaje seguro para sus cargamentos” así como “información sensitiva” de la agencia sobre organizaciones rivales.

balas

AFP
“El Seguimiento 39” compraba armas para varios carteles.

Nuevos tiempos

La historia de “El Seguimiento 39” revela una nueva forma de operación de los carteles mexicanos de narcotráfico, señalan especialistas.

En los últimos años los grandes grupos dejaron de contar con una estructura homogénea y vertical, es decir con un solo liderazgo, para dividir responsabilidades y con ello bajar los riesgos.

Así, varias organizaciones como Sinaloa o Jalisco Nueva Generación suelen encargar parte de sus operaciones a otros grupos.

Lo hacen por ejemplo para comprar armas y municiones, una tarea donde la experiencia de Domínguez Ramírez fue útil.

La nueva operación de los carteles permitió la existencia de grupos como “El Seguimiento 39”, pero también de otros dedicados a tareas específicas como reclutamiento de sicarios o lavar dinero.

Por eso el cartel logró entablar negocios con organizaciones enemigas entre sí recuerda Alberto Islas.

“Entre esos grupos saben que si no se cumplen las tareas la sanción no es un despido sino la muerte” explica. “Por eso se dieron a conocer. A ese cartel le ayudó su reputación”.

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