Un conflicto entre dos personas causó el tiroteo que dejó 5 muertos en Playa del Carmen
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Especial

Un conflicto entre dos personas causó el tiroteo que dejó 5 muertos en Playa del Carmen

El gobierno de Quintana Roo confirmó que ocurrió una balacera en el club Blue Parrot, donde se realizaba un evento del Festival BPM; quince personas quedaron heridas.
Especial
Por Redacción Animal Político
16 de enero, 2017
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Al menos cinco personas murieron en una balacera durante la madrugada en el club nocturno Blue Parrot de la ciudad turística de Playa del Carmen, en Quintana Roo, informaron autoridades este lunes.

En un mensaje publicado en YouYube, el gobernador Carlos Joaquín González dijo que “la intolerancia y el conflicto de intereses entre dos individuos provocaron este hecho que nos llena de indignación”.

Detalló que las primeras investigaciones “señalan que un conflicto personal entre dos personas, conllevó a que uno le disparara al otro, lo que implicó la intervención de los guardias de seguridad, a quienes agredió para repelerlos.

“El conflicto provocó que el resto de las personas que estaban en el evento se alarmaran y, al intentar salir tumultuariamente, pasaron sobre una mujer que había tropezado y lamentablemente le provocaron la muerte“.

Además, 15 personas fueron heridas; ocho de ellas recibieron el alta médica y una se encuentra muy grave.

El funcionario estatal dio a conocer el nombre de tres personas que murieron en el hecho: Kirk Wilson, Daniel Pessina y Rafael Antonio Peñaloza Vega, además de otras dos personas aún no identificadas.

La embajada de Estados Unidos en México informó a través de Twitter que entre los muertos hay un ciudadano estadounidense. 

En entrevista con Radio Fórmula, el fiscal estatal, Miguel Angel Pech, indicó que uno de los fallecidos es de origen canadiense, supervisor de seguridad del Festival internacional BPM, que tenía como sede al club Blue Parrot.

Otra de las víctimas es una persona italiana, y un tercero un hombre mexicano. De dos personas que murieron, un hombre y una mujer, no se ha precisado su identidad.

El funcionario explicó que, de acuerdo con los primeros datos de la indagatoria, el tiroteo se originó después de que un hombre ingresara armado al club y disparara contra una persona en particular, un hombre veracruzano que finalmente murió.

Al registrarse la agresión, personas que rodeaban al hombre veracruzano, al parecer sus guardias, respondieron también con disparos.

Balas perdidas provocaron lesiones a gente en el club, apuntó el fiscal.

La persona que comenzó los disparos escapó. Las autoridades solicitarán videos para poder identificarlo y perseguirlo.

De acuerdo con el fiscal, hay indicios de que haya sido auxiliado por un taxi “para irse a otro lugar”.

Quince personas quedaron heridas, una de ellas grave. Ocho de esas personas, a las 9:00 horas, ya habían recibido el alta médica.

El fiscal Pech Cen descartó en conferencia de prensa previa que se haya tratado de un ataque terrorista. 

Con el estruendo del tiroteo, se generó “una estampida” de personas huyendo, y ahí también se generaron lesiones, incluyendo la de una mujer que a la postre murió. “Al parecer sufrió un dislocamiento”, dijo el fiscal.

De acuerdo con los organizadores del Festival realizado en el club, un ‘tirador solitario’ provocó la violencia.

El jefe de policía de Quintana Roo, Rodolfo Del Angel, dijo a la cadena de televisión Milenio que el tiroteo fue el resultado de un desacuerdo entre personas dentro de la discoteca, y que guardias de seguridad fueron atacados cuando trataron de contener la disputa.

En la zona donde se registró la balacera, las autoridades encontraron 20 casquillos, “seis calibre .38 super, ocho calibre nueve milímetros, y seis de calibre .380”.

En un reporte previo se indicó que cuatro personas habían sido detenidas, sin embargo el fiscal aclaró que son tres, y que se indaga si tuvieron relación con los hechos del Blue Parrot, o con otras situaciones en la zona.

https://www.youtube.com/watch?v=EPtGjnYkGt8

 

Videos muestran a personas corriendo tras registrarse la balacera.

El tiroteo ocurrió en la discoteca Blue Parrot, que había organizado un evento que era parte del festival de música BPM.

En la cuenta oficial de Facebook del Festival se dio una primera versión sobre las víctimas.

“Este acto de violencia inició en Calle 12 frente al club y tres miembros del equipo de seguridad de BPM están entre esas vidas que perdimos, mientras trataban de proteger a los asistentes en el interior de la sede”, detalló.

“Estamos conmovidos con el dolor de este acto de violencia sin sentido, y cooperando plenamente con la policía local y funcionarios del gobierno a medida que continúan su investigación”, agregó.

“Se escuchó la ráfaga y nos tiramos al piso” 

Juan Roberto Peñaloza se encontraba en un salón VIP del Bar Blue Parrot en Playa del Carmen, junto a compañeros de trabajo tras ofrecer un espectáculo parte del Festival, cuando escucharon el sonido de los balazos.

“Estaba recargado en el muro de troncos del VIP cuando se escuchó la ráfaga, nos tiramos al piso y nos metimos a la sala donde nos cambiamos para el show que hicimos esa noche. Íbamos a estar durante toda la fiesta y no esperamos que pasara eso”, relató.

Con información de AP

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Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
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Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


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https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

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