Súbale, súbale: el Corruptour inicia su ruta en la CDMX para exhibir a políticos y empresarios
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Crédito: @Mrterremoto

Súbale, súbale: el Corruptour inicia su ruta en la CDMX para exhibir a políticos y empresarios

El Corruptour ofrece un recorrido en la CDMX para conocer 10 lugares emblemáticos de la corrupción.
Crédito: @Mrterremoto
Por Redacción Animal Político
30 de enero, 2017
Comparte

A partir de este domingo 5 de febrero la Ciudad de México (CDMX) contará con un nuevo atractivo: el Corruptour, un paseo “turístico” en un viejo autobús escolar descapotable, donde los pasajeros recorrerán 10 puntos de la capital que son emblema de los peores escándalos de la corrupción en México.

Es un recorrido totalmente opuesto a los lugares recreativos que autobuses escolares o turísticos suelen visitar, pero que en este caso están unidos por un mismo tema: la corrupción.

“Es una decidida apuesta para que no nos metan el miedo de que ni siquiera de temas de corrupción podemos hablar y discutir en sociedad”, dijo Miguel Pulido, uno de los organizadores del Corruptour, iniciativa ciudadana que nació en 2016 en Monterrey, Nuevo León, y que en el caso de la CDMX se encuentra respaldada por Claudio X. González, Emilio Álvarez Icaza y María Elena Morera, entre muchos otros ciudadanos.

Si quieres ver el mapa con la ruta y horarios puedes entrar a la página del Corruptour.

El pasado domingo 29 de enero el Corruptour dio su primer recorrido en la CDMX. Lo hizo con invitados especiales y representantes de la prensa, quienes antes de subirse al autobús tuvieron un picnic en el bosque de Chapultepec.

Los 10 puntos emblemáticos programados para el recorrido fueron: La casa blanca del presidente Enrique Peña Nieto, la Estela de Luz, el edificio del IMSS, Reforma 222 (sede de las oficinas de OHL), el antimonumento a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la Secretaría de Gobernación, la estación del Metro Balderas, la sede de la PGJDF, Televisa Chapultepec y el Senado de la República.

Sobre el primer punto a visitar (la casa blanca) los organizadores hicieron un cambio de último momento, por lo que sólo se habló del caso pero no se visitó el lugar por cuestiones de “tráfico” y “tiempo”.

Positivo y negativo

Además de visitar los puntos emblemáticos escogidos, el Corruptour ofrece información histórica de los inmuebles visitados y una breve reseña de los actos de corrupción allí cometidos. Todo a través de la voz grabada de dos personajes ficticios de la CDMX: Positivo y negativo.

Ambos personajes representan el sentir del pueblo mexicano. Lo hacen de una forma cómica y amena, pero siempre respaldados de datos duros e investigaciones oficiales.

Comentan por ejemplo como los costos para construir la Estela de Luz, una obra que “no sirve para mucho” y parece “galleta suavicrema”,  se triplicaron; mientras que cuando pasan por el edificio del IMSS hablan de los millones de pesos que se pierden por la corrupción existente en la compra de medicamentos, lo que provocó que la OCDE, en enero del 2012, señalara que sin corrupción dicho Instituto ahorraría 36% de su gasto en ese rubro.

“Que el tema de la corrupción sea dramático, duro y severo, no implica que no tengamos la libertad de abordarlo de una manera más amena y divertida”, aseguró Miguel Pulido.

“No más corrupción”

Durante el recorrido los voluntarios y organizadores del tour no sólo fungen como anfitriones o guías, tras cada punto recorrido se convierten en incitadores del dialogo y la reflexión entre pasajeros, transeúntes y automovilistas que observan con asombro el pintoresco autobús escolar descapotable pintado de café y letras naranjas estilo gore.

Sigue al Corruptour a través de Twitter en @Corruptour

¿A cuántos de ustedes un niño o sus hijos les han preguntado qué es la corrupción…y cuántos de ustedes respondieron sin que se les hiciera un nudo en el estómago?, pregunta el guía del grupo a los pasajeros a quienes se les invita a hablar en voz alta del tema para interactuar con el resto de los acompañantes.

Para los transeúntes y automovilistas también hay preguntas. Al igual que los pasajeros responden y no hay ninguno que contradiga que la corrupción es uno de los peores males que aquejan a México. Cuando eso sucede todos los participantes gritan en una sola voz: “No más corrupción, no más corrupción”.

El último punto del recorrido es la sede del Senado de la República, ubicada en las avenidas Reforma e Insurgentes. Se trata de un lugar estratégico no sólo porque el costo de la sede legislativa se duplicó en su momento, sino porque es allí donde los pasajeros más interactúan y reflexionan sobre esta iniciativa, cuyo objetivo es explorar posibles soluciones para evitar y denunciar los actos de corrupción cometidos por la clase política y empresarial del país.

Por lo pronto a partir de este domingo 5 de febrero y durante los próximos dos meses el Corruptour ofrecerá recorridos que iniciarán frente al Museo de Antropología a las 15:00 y 17:00 horas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Día de Muertos: Pomuch, el pueblo de México donde sacan los cadáveres para limpiar sus huesos

La tradición de un pequeño pueblo en Campeche de limpiar los restos de sus familiares antes de cada 1 de noviembre atrae la atención desde hace décadas incluso de turistas.
1 de noviembre, 2021
Comparte

Atención: este artículo contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunos lectores.

Al entrar por primera vez en el cementerio de Pomuch es probable sentirse incómodo e incluso asustado al creerse observado por la atenta mirada de decenas de cráneos.

Aunque, durante esos primeros minutos de la visita, la persona que pasea por los estrechos y laberínticos callejones de este camposanto puede estar más preocupada incluso por no tocar y mucho menos tirar al suelo involuntariamente alguna de las cajas que contienen -y muestran- los huesos de los cadáveres.

Porque sí, en este poblado del estado de Campeche, en el sureste mexicano, los restos óseos de los fallecidos descansan todo el año en cajas entreabiertas que reposan en sus nichos del cementerio.

Sin embargo, es en esta época del año, justo antes del Día de Muertos, cuando sus vecinos protagonizan otra curiosa tradición que atrae a cientos de turistas: la limpieza de los huesos de sus familiares.

Este ritual, que en maya se conoce como Choo Ba’ak, se celebra en el pueblo desde hace al menos 150 años, según Hernesto Pool, promotor local de esta tradición.

“Nos basamos en la cosmología maya, que aseguraban que los muertos tenían más allá de una vida. Con esta tradición de tenerle culto a los muertos, entendemos que existe vida después de la muerte, que existe el paso del inframundo y luego regresa de nuevo”, le explica a BBC Mundo.

Cráneo en cementerio de Pomuch

Marcos González

El proceso de limpieza

Pomuch pertenece al municipio de Hecelchakán, un caluroso y tranquilo lugar en la península de Yucatán.

Map

El ambiente relajado que se percibe en su cementerio ayuda a que, pasados unos minutos, vaya desapareciendo ese impacto inicial durante una primera visita al lugar.

Desde mediados de octubre, parientes de los fallecidos acuden para hacer la limpieza de huesos de sus difuntos y tenerlos listos para el 31 de octubre y 1 de noviembre, días en los que se cree que regresan los niños y los adultos respectivamente.

Cementerio de Pomuch.

Marcos González

Las familias conversan tranquilamente entre sí mientras lo realizan. La mayoría trae flores y velas para adornar el nicho y también bellos paños bordados o pintados con flores y el nombre del difunto, sobre el que reposarán los huesos limpios y que permitirá retirar el usado el año anterior.

“Con la limpieza es como si se les bañara y con el nuevo paño es como cambiarles la ropa, porque están a punto de venir de visita y tienen que estar preparados. Las veladoras se ponen para que vean el camino y puedan regresar con nosotros”, cuenta Ricardo Yam, quien trabaja pintando los nichos y que se encarga cada año de limpiar los huesos de uno de sus gemelos, fallecido al nacer hace 28 años y por el que se sigue emocionando cuando lo recuerda.

Ricardo Yam

Marcos González
Ricardo Yam trabaja como pintor en el cementerio de Pomuch.

A algunos vecinos, sin embargo, les resulta duro ocuparse personalmente de limpiar los huesos de sus familiares, por lo que piden ayuda a personas como Venancio Tuz, sepulturero del cementerio.

Con asombrosa rapidez y tranquilidad, don Venancio limpia de manera mecánica el conjunto de huesos de quien se lo pide en menos de 15 minutos.

Uno a uno, va retirando el polvo de cada hueso con ayuda de una brocha y los vuelve a depositar en su caja sobre el paño nuevo.

Limpieza de huesos

Marcos González

“El orden para limpiarlos es como si ellos estuvieran parados (de pie), de abajo para arriba. Por eso a los lados de la caja van las costillas, luego los huesos de pierna y brazos, y lo último es el cráneo que va arriba en el centro. El cabello, como ve, nunca se pierde”, relata a BBC Mundo, sin dejar ni un minuto su trabajo.

El sepulturero cuenta que al menos deben pasar tres años desde la muerte de la persona para poder realizar la primera limpieza de huesos, una vez que el cuerpo se ha descompuesto.

Don Venancio

Marcos González
Don Venancio lleva 20 años limpiando huesos de cadáveres del cementerio.

Entiende que su trabajo no sea apto para todos. Cuenta que realizarlo “costaba al principio”, pero que ya está más acostumbrado tras 20 años dedicándose a ello. Durante estas semanas puede llegar a limpiar hasta 15 cuerpos al día. A cambio, pide 30 pesos (US$1,5).

Frente a él, dos jóvenes extranjeras observan el ritual en silencio mientras graban con su teléfono. Hay más localidades en la zona con tradiciones similares, pero es Pomuch la que atrae más atencion de turistas, especialmente desde que su práctica fue nombrada Patrimonio Cultural Intangible del estado de Campeche en 2017.

Cráneo en cementerio de Pomuch

Marcos González

El futuro de la tradición

Uno de los cuerpos limpiados por don Venancio es el del hermano de Carmen Naal. Ella dice que normalmente se suele encargar su marido, pero que este año decidió pedir ayuda al sepulturero ante el poco tiempo que quedaba para el 1 de noviembre.

“Además, esta vez están más sucios de lo habitual porque el año pasado no pudimos hacerlo por la pandemia y porque falleció mi mamá. Así que este año no podíamos faltar”, comparte con una sonrisa.

Carmen Naal

Marcos González
Carmen Naal acudió al cementerio para preparar a todos sus familiares tras no poder hacerlo en 2020 por la pandemia.

Esta vecina de Pomuch habla con pasión de esta tradición de la que siente gran orgullo. Para ella, la limpieza de huesos es un momento “muy íntimo y cercano, sientes como que estás abrazando con amor de nuevo a tu familia”.

La visita a este cementerio está marcada también por los alegres y llamativos colores que decoran los nichos, muchos de los cuales son pintados de nuevo antes del Día de Muertos.

“Se pintan y limpian como si fuera una casa en miniatura. Es como si los muertos se cambiaron de casa y hay que visitarles”, compara Naal.

Cementerio de Pomuch.

Marcos González
Cementerio de Pomuch.

Marcos González

Ella se muestra esperanzada de que la tradición no desaparezca con las nuevas generaciones y asegura que a sus hijos les ha inculcado que quiere que sigan la tradición con ella una vez que muera, pero lo cierto es que apenas se ven jóvenes en el cementerio.

Una de ellas es María José, una adolescente que acompaña a su mamá y que asegura que continuará la tradición cuando ella no esté.

Ligia y M. José

Marcos González
Ligia se esfuerza en que su hija María José continúe con la tradición de la limpieza de huesos.

Su madre, Ligia Pool, asiste a una de las limpiezas que probablemente sea más impactante: la de un bebé.

De su hija, fallecida recién nacida hace tres décadas, se conservan pocos restos pero se adivina su edad por el tamaño de los mismos y unas pequeñas botitas de tela que luce en la limpieza.

“Platicamos con ellos, es como si los tuviéramos con nosotros. Murió su cuerpo, pero la persona sigue con nosotros y estos días son para festejarlos a ellos. Por eso los padres inculcamos esta tradición a los hijos, yo le digo a la niña: ‘esta es tu hermana, aquí está con 30 años, como si fuera ayer…'”, dice conteniendo el llanto.

Cuando se le pregunta a Hernesto Pool si comprende que muchas personas no entiendan su tradición, responde sin dudar. “Esto no es algo macabro, no es algo de miedo. En Pomuch no se adora a la muerte, se le respeta y se da el valor que merece, que es el paso de la vida”.

Cráneo en cementerio de Pomuch

Marcos González

Sea como fuere, quienes ocupan este cementerio continuarán tras el Día de Muertos asomando parte de sus cráneos desde sus cajas como símbolo de que “están en vigilancia, pendientes de nosotros con su mirada al frente y viendo hacia nuestro mundo”, según el promotor local.

Es en esa posición que esperarán por 12 meses a ser meticulosamente limpiados por sus seres queridos. “Y es que yo creo que los muertos de Pomuch no mueren hasta que nosotros los olvidamos. Por eso la importancia de esta tradición”, concluye Pool.

Cementerio de Pomuch.

Marcos González

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=LW8WQHf7jBo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.