Calderón dona su pensión de expresidente, pero seguirá recibiendo escoltas, aguinaldo y bonos
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Calderón dona su pensión de expresidente, pero seguirá recibiendo escoltas, aguinaldo y bonos

El expresidente Felipe Calderón decidió donar su pensión vitalicia a la fundación Aquí Nadie se Rinde para ayudar a niños con cáncer en su lucha contra esta enfermedad.
Por Redacción Animal
27 de febrero, 2017
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Felipe Calderón decidió donar su pensión de expresidente de 205 mil pesos mensuales a la fundación Aquí Nadie se Rinde, que ayuda a niños con cáncer

El exmandatario hizo el anuncio este unes 27 de febrero a través de Twitter, donde además publicó la carta que envió a la asociación para comunicarle su decisión de donar.

Leer: Pensiones vitalicias a expresidentes sin sustento legal

“En lo personal, la he recibido porque nunca robé, ni tenía otro ingreso distinto al de servidor público y la necesitaba. Afortunadamente, ahora he tenido la posibilidad de dar conferencias y realizar otras actividades que me generan ingreso. Yo espero que mi trabajo como conferencista me permita sostener a mi familia y así seguir apoyando a las niñas y los niños con cáncer, a través de esta admirable institución”.

La fundación agradeció al ex presidente:

Aquí Nadie se Rinde I.A.P. existe desde 2005 y –según su página de internet– en 2016 ayudaron a más de 1000 familias en la lucha contra el cáncer infantil.

Entre las actividades que hacen está el financiar transplantes de médula ósea, buscar ingresos para las familias de los niños, realizar eventos recreativos dentro y fuera de los hospitales e impulsar la investigación en temas de oncología pedíatrica.

En cuanto a las pensiones de los ex presidentes éstas son de 205 mil pesos mensuales y además incluyen pago de bonos, aguinaldos, compensaciones; pago de servicios telefónicos, automovilísticos (para expresidente, esposa, hijos y escoltas con sus respectivas cuentas de tenencia, verificación y mantenimiento); servicios domiciliarios, personal de ayundantía y salarios de escoltas.

Según el libro Beneficios ex presidenciales de Ernesto Villanueva e Hilda Nucci, Felipe Calderón modificó el reglamento del Estado Mayor Presidencial en noviembre del 2012 para incrementar el número de elementos de seguridad asignados a su familia. Incluyó a padres, suegros, hermanos, cuñados, sobrinos y tíos.

Normalmente se le asignan a cada ex presidente 78 elementos, a Calderón se le asignaron 425. Esto lo convierte, según el libro Beneficios ex presidenciales, en el ex presidente más caro del mundo con un costo mensual de 5 millones de pesos.

Además Villanueva y Nucci demostraron que las pensiones vitalicias de ex presidentes no tienen sustento legal. Durante nueve meses revisaron el Diario Oficial de la Federación (DOF) de los últimos 38 años y encontraron que jurídicamente dicho acuerdo no existe, no tiene base legal pese a que todos creen lo contrario y los documentos que hallaron por otras fuentes jurídicas son vagos e imprecisos.

Actualmente la diputada Verónica Delgadillo del partido Movimiento Ciudadano presentó una iniciativa para terminal con las pensiones de expresidentes. Hoy cuestionó a Calderón vía Twitter si también renunciará a la seguridad, a sus asesores y al pago de servicios básicos que incluye la pensión:

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Tanya Dalton

Cómo reducir el estrés en la pandemia de COVID en 3 simples pasos

La demanda de atenciones relacionadas con la salud mental han aumentado durante los meses en que la COVID-19 se ha propagado por el mundo. ¿Cómo enfrentar los altos niveles de estrés y ansiedad que provoca la pandemia? Esta es una de las herramientas que puede ayudarte.
Tanya Dalton
19 de noviembre, 2020
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La pandemia de COVID-19 ha dejado ya más de 40 millones de personas infectadas en el mundo y más de un millón de víctimas fatales.

Quienes no han sido afectados de manera directa por el virus, probablemente han tenido que hacer cambios en su vida para adaptarse a las presiones familiares, económicas o laborales que la pandemia ha impuesto en un contexto de incertidumbre.

Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 130 países, la demanda de consultas relacionadas con problemas de salud mental se ha incrementado, mientras que los sistemas de salud no dan abasto para responder a esos requerimientos.

Los especialistas hablan de una “crisis de salud mental sin precedentes”, donde una de las causas son los altos niveles de estrés.

Tanya Dalton, consultora especializada en productividad laboral, fundadora de la firma estadounidense Inkwell Press y autora de The Joy of Missing Out (“La alegría de perderse las cosas”), se ha especializado en el trabajo con mujeres.

En estos meses le ha tocado ver cómo muchas de ellas han aumentado su autoexigencia para responder a las demandas del trabajo y de su vida familiar, particularmente aquellas que suelen ser perfeccionistas y que, por ese motivo,no se permiten fallar.

“Tenemos que ser agresivamente imperfectos”, dice Dalton en diálogo con BBC Mundo, refiriéndose a la urgente necesidad de aceptar la imperfección como parte de nuestras vidas de una manera frontal.

No basta, explica, con bajar las revoluciones y reducir el número de tareas. Lo que se requiere es un profundo cambio de mentalidad que permita aceptar la imperfección en nuestras vidas como algo natural.

Una ilustración con personas usando mascarillas

Getty
“Está bien sentirse vulnerables”, argumenta Dalton.

Y ahora, en tiempos de pandemia, es el mejor momento para hacerlo. “Está bien sentirse vulnerable porque todos nos estamos sintiendo de esa manera”.

“En todos mis años de experiencia, he visto cómo ese cambio de mentalidad las ayuda enormemente en el trabajo y en sus vidas”, señala.

Estos son tres simples pasos para ser agresivamente imperfectos y bajar los niveles de estrés, según la consultora.

1. Priorizar lo que es importante y urgente

Se trata de identificar las tareas que nos llevan hacia objetivos a largo plazo y que tienen una fecha límite apremiante.

Para eso, hay que ponerlas en la parte superior de una listay darles máxima prioridad.

El problema es que cuando las personas están corriendo contra el reloj, no queda espacio para innovar o para encontrar soluciones creativas. Ahí es donde entra el segundo nivel.

2. Desarrollar lo que es importante, pero no urgente

En el segundo nivel están las actividades que nos acercan a nuestros objetivos finales porque se centran en la planificación futura y la superación personal, pero no tienen una fecha límite inminente.

Y precisamente porque no tienen un plazo a cumplir de manera urgente, es muy fácil que desaparezcan completamente del radar.

Es importante dejarles un espacio, dice Dalton, porque se trata de las actividades y proyectos que eventualmente aumentarán las posibilidades de un mejor desempeño laboral y personal.

3. Adaptarse (dejando de lado las cosas sin importancia)

En el tercer nivel entran las cosas sin mayor importancia, que no ayudan a alcanzar las metas a largo plazo pero que hacen muchísimo ruido.

Por ejemplo, cualquier tarea cotidiana del hogar como lavar los platos. O cumplir con un compromiso extralaboral simplemente porque nos sentimos obligados a hacerlo.

Una ilustración que muestra a una mujer sentada en posición de yoga frente a un reloj

BBC
Dalton plantea que es necesario priorizar las tareas partiendo por las cosas que son importantes y urgentes al mismo tiempo.

Por eso, hay ocasiones en que hay que decir que no. “No pasa nada si la cocina es un desastre”, apunta Dalton. Si se tiene que hacer más tarde o incluso mañana… tendrá que quedar para después.

Lo bueno de hacer una lista de cuestiones importantes, agrega, es que dejamos de desperdiciar energía pensando en qué viene a continuación y, en cambio, trabajamos por prioridades.

“Centrarse en nuestras prioridades es lo que separa a los ocupados de los verdaderamente productivos”, apunta.

“Pasé años sintiendo que todos los días se quedaban cortos. Finalmente me desperté y me di cuenta de que no existe lo perfecto”.

“Es hora de liberarse”, concluye.


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