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Los asesinos seriales mexicanos más temibles (Parte 1)
Es la época en la que monstruos, vampiros y muertos nos visitan para aterrarnos, pero estos asesinos seriales mexicanos encarnan el terror real.
Por Rodrigo Crespo
13 de febrero, 2017
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Nota del editor: esta entrada fue publicada originalmente en ClickNecesario.com, el 10 de junio de 2016.


Es la época en la que muertos y monstruos nos visitan por las noches, pero algunos dicen que a quién debemos tenerle miedo es a los vivos. Después de conocer las historias de los peores asesinos seriales mexicanos, sabemos que es cierto. ¿Te atreves a conocerlos?

“El Chalequero”

El Chalequero

us.azteca.com

Francisco Guerrero es el primer asesino en serie del que se tiene registro en México. Él fue acusado de matar a más de 20 sexoservidoras de 1880 a 1888. Su alias se debe a que se vestía como catrín: pantalones de casimir ajustados, camisa blanca, una faja de colores en la que ocultaba el cuchillo con el que asesinaba a sus víctimas, sombrero negro, zapatos recién lustrados y un elegante chaleco

Sus asesinatos aterraron a la gente de la época, pues usaba los servicios sexuales que las mujeres ofrecían, pero el verdadero placer para “El Chalequero” venía después: estrangulaba o degollaba a sus víctimas, en muchas ocasiones las decapitaba y arrojaba los cuerpos inertes al Río Consulado.

Ilustración de la época

Ilustración de la épocamarcianos.mx

Después de ser capturado en 1888, Guerrero fue condenado a la pena de muerte pero Porfirio Díaz revocó la sentencia y fue condenado a 20 años de prisión. Seis años después, en 1904 fue indultado por error, pero regresó a prisión en 1908 después de acabar con la vida de una anciana. Murió en prisión en 1910.

“La temible Bejarano”

Ilustración de la época

Ilustración de la época José Guadalupe Posada

También llamada “La mujer verdugo” por los periódicos de la época, Guadalupe Martínez Bejarano se convirtió en la primera asesina serial mexicana después de matar brutalmente a tres niñas.

Su forma de asesinar era muy organizada y motivada por la satisfacción sexual: atraía a niñas y mujeres jóvenes de bajos recursos ofreciéndoles trabajo como empleadas domésticas. Ya en su casa, las esclavizaba y las torturaba sexualmente. Su castigo más cruel consistía en sentar las niñas desnudas sobre un brasero ardiendo, quemando sus muslos, nalgas y genitales.

En 1887 fue aprehendida por su primer asesinato, pero sólo pasó cinco años en prisión. Al salir, asesinó a dos hermanas, por los que fue aprendida nuevamente y condenada a 10 años de prisión. Estuvo en reclusión solitaria en la prisión de Belén y murió ahí por causas naturales.

Aquí puedes conocer a los asesinos seriales mexicanos de tiempos más recientes

“La ogresa de la colonia Roma”

La ogresa de la Colonia Roma

marcianos.mx

Felícitas Sánchez Aguillón es probablemente una de las asesinas seriales más temidas de la historia. También conocida como “La trituradora de angelitos”, “La descuartizadora de la colonia Roma” o “La espanta-cigüeñas”, se cree que fue responsable de más de 50 infanticidios.

Graduada como enfermera, Sánchez Aguillón ejercía como partera en la Ciudad de México pero además realizaba abortos —un delito en la época— y traficaba niños pero detrás de esto había una faceta aún más oscura.

Las cañerías del edificio ubicado en Salamanca 9 estaban tapadas frecuentemente y de su departamento salía humo negro así como un olor desagradable.

Torturaba a los infantes bañándolos en agua helada o dejándolos sin comer por mucho tiempo. Sus ejecuciones eran aún más atroces: asfixia, envenenamiento, apuñalamiento e inmolación. Una vez muertos, “La trituradora de angelitos” descuartizaba a los niños, tirando los restos a las alcantarillas.

Cuando fue detenida en 1941, en su departamento se encontraron una gran cantidad de fotos de niños que eran sus trofeos y un cráneo infantil. Fue liberada después de tres meses, se cree que debido a la presión de su abogado por revelar los nombres de mujeres relacionadas con la política que se habían practicado un aborto. A los pocos días de libertad se suicidó con una sobredosis de Nembutal.

El estrangulador de Tacuba

El Estrangulador de Tacuba

escritoconsangre.blogspot.com

Gregorio Cárdenas asesinó a cuatro mujeres en menos de 15 días, por lo que también es considerado un asesino relámpago o spree killer en inglés. Tres de sus víctimas fueron trabajadoras sexuales a las que enterró en el jardín de su casa, ubicado en Tacuba 63.

“El estrangulador de Tacuba” padecía encefalitis y desde niño mostraba crueldad hacia los animales. Graciela Arias Ávalos — una amiga suya de la preparatoria— fue su última víctima, a la que se cree que golpeó hasta la muerte en su automóvil después de que ella rechazara ser su novia.

Su madre lo internó días después en un hospital psiquiátrico y ahí fue interrogado por la desaparición de Graciela, confesando su crimen. Recluido en el Palacio de Lecumberri desde 1942, estudió la carrera de Derecho y  se convirtió en litigante, asesorando a sus compañeros reclusos en sus procesos legales.

En 1976 fue liberado por indulto del presidente Luis Echeverría y no sólo eso, fue aplaudido en el Congreso de la Unión, pues los diputados lo invitaron a usar la tribuna para mostrarlo como un ejemplo de rehabilitación. Murió en libertad en 1999.

El Estrangulador de Tacuba

youtube.com

“El Pelón”

El Pelón

luisfranciscomacias.blogspot.com

Aunque sólo se tienen confirmadas dos víctimas, se cree que Higinio Sobera de la Flor fue responsable de muchos asesinatos, pues las empleadas domésticas de la familia declararon que en muchas ocasiones las prendas de él que lavaban estaban llenas de sangre. Es uno de los casos más famosos en la historia de México porque inició el debate sobre el tratamiento que debían recibir las personas con enfermedades mentales.

“El Pelón” sufría de esquizofrenia y era hijo de un acaudalado hacendado de Tabasco. Su primer homicidio conocido fue producto de un brote psicótico en 1952: después de un accidente automovilístico en Avenida Insurgentes y Yucatán, en la Ciudad de México, le disparó al conductor que resultó ser familiar de la actriz Ana Bertha Lepe.

Inmediatamente su madre ideó un plan de escape: estaría escondido en el Hotel Montejo y saldría del país hacia España para ser internado en una institución psiquiátrica. Pero Higinio Sobera salió del hotel el día siguiente y le disparó en tres ocasiones a una trabajadora sexual en un taxi. Le ordenó al taxista que se bajara, manejo hasta un motel afuera de la ciudad y mantuvo relaciones sexuales con el cadáver.

Fue detenido al día siguiente y después de ser encontrado culpable, los trasladaron a Lecumberri, prisión en la que no recibió el tratamiento necesario para su esquizofrenia. Tiempo después fue trasladado hacia un manicomio hasta que su estado mejorara. Fue liberado en 1982 y murió por causas naturales en 1985.

El Pelón

operamundi-magazine.com

“El Jack mexicano”

El Jack mexicano

seialassasins.wordpress.com

Mario Alcalá Canchola fue un asesino serial al que sólo se incriminó por dos muertes, pero se cree que fue responsable de 12 homicidios más que presentaban las mismas características. Él mismo se puso su apodo criminal, pues era un imitador de “Jack el destripador”. Antes de su faceta como asesino serial, Alcalá Canchola fue soldado de infantería en las Guardias Presidenciales y policía preventivo, este último trabajo lo realizó con el nombre falso de Fernando Ramírez Luna.

Al igual que el célebre asesino de Whitechapel en Londres, “El Jack mexicano” asesinaba trabajadores sexuales. Julia González Trejo, una de las víctimas de este asesino en serie, fue encontrada desnuda en la habitación de un hotel. De acuerdo a las investigaciones, Julia murió por estrangulación, al igual que otra mujer que no fue identificada pero presentaba las mismas características.

En el espejo de la habitación en la que se encontró a Julia González, “El Jack Mexicano” dejó un mensaje escrito con labial: “Jack, te reto Cueto”. Cueto era el apellido del jefe de policías en ese momento. Por esta razón se cree que Alcalá Canchola tenía un complejo de superioridad y era un exhibicionista. Fue detenido en septiembre de 1962.

La secta de los hermanos Hernández

Magdalena Solís

theparanormalguide.com

Los hermanos Santos y Cayetano Hernández formaron una secta con la idea de estafar a todo un pueblo. Mezclando lo poco que sabían de mitología inca y azteca, los hermanos Hernández lograron que muchos habitantes del ejido Yerbabuena, en Tamaulipas, les rindieran tributos económicos y sexuales.

Después de unos meses los habitantes comenzaron a molestarse por no ver las promesas de los hermanos Hernández cumplidas. Ante esto, los hermanos fueron a Monterrey en busca de una mujer que se prestara a seguir la farsa y encontraron a Magdalena Solís. Ella junto con su hermano Eleazar Solís fueron a Yerbabuena y siguieron la farsa de que ella era la reencarnación de una diosa.

Al poco tiempo, Magdalena creyó que en realidad era una diosa y cuando dos seguidores quisieron unirse, ella los condenó a la pena de muerte. Al poco tiempo de los primeros asesinatos, Magdalena Solís comenzó a exigir sacrificios de sangre.

Las víctimas eran torturadas a través de golpes, cortadas, quemaduras y mutilaciones, para después ser desangrados hasta morir. La sangre de estas personas era mezclada con sangre de pollo y marihuana o peyote, para ser consumida por ella y los sacerdotes: su hermano Eleazar y los hermanos Hernández.

La secta terminó en 1963 después de que la policía no hiciera caso a la denuncia de Sebastián Guerrero, un joven de 14 años que había visto uno de los sacrificios. Un oficial acompañó al joven a su caso y se acercó a la zona de los sacrificios.

Los dos fueron encontrados descuartizados, junto a otras seis víctimas, después de que la policía arrestara a Magdalena y Eleazar Ortiz. Santos Hernández se resistió al arresto y murió en la balacera. Su hermano Cayetano fue asesinado por uno de los miembros de la secta que en el caos de la pesquisa, decidió que quería poseer una parte del cuerpo del “sacerdote”. Magdalena y Eleazar Ortiz fueron condenados a 50 años en prisión.

Aquí puedes conocer a los asesinos seriales mexicanos de tiempos más recientes

Con información de: Asesinos en serie, Murderpedia, La Jornada, Excélsior, El Gráfico, Hora Cero Nuevo León, Escrito con sangre, Crimezzz, Taringa y Wikipedia.

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4 trucos para convertirte en un lector voraz (y los beneficios que te traerá serlo)
Más allá de ser una buena manera de aumentar nuestros conocimientos, la lectura tiene efectos positivos sobre nuestro estado de ánimo y nuestra personalidad. Pero ¿cómo se puede llegar a ser un buen lector?
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13 de mayo, 2019
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En febrero de 2018, el cohete de Elon Musk Falcon Heavy dejó la tierra con una inusual carga a bordo.

En lugar de equipamiento o astronautas, el visionario empresario introdujo su auto, un Tesla Roadster color cereza. Un maniquí vestido con un traje espacial ocupaba el asiento del conductor.

Pero la verdadera sorpresa estaba en la guantera. Ahí, inmortalizada en vidrio grabado, había una copia de la serie Fundación del escritor Isaac Asimov.

Ambientada en un decadente imperio galáctico de un futuro muy lejano, la saga de ciencia-ficción despertó el interés de Musk por los viajes espaciales cuando era un adolescente.

Tal es el poder de los libros. La lectura ha plantado semillas en las mentes de innumerables innovadores.

Barack y Michelle Obama ante un grupo de gente

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El expresidente de Estados Unidos Barack Obama dijo que la lectura le enseñó quién es y cuáles son sus creencias.

Incluso si no tienes ambiciones tan elevadas, la lectura le puede dar un impulso a tu carrera: se sabe que este hábito reduce el estrés, estimula el funcionamiento del cerebro e incluso mejora la empatía.

Sin olvidar los evidentes beneficios de toda la información que contienen sus páginas.

Así que aquí está tu guía de las ventajas probadas de leer libros y algunos consejos para unirte al exclusivo club de personas que lo hacen al menos durante una hora al día.

Más empatía

Piensa en la empatía.

Aunque el mundo de los negocios tradicionalmente ha dejado de lado la inteligencia emocional a favor de otros factores como la seguridad y la capacidad de tomar decisiones importantes, en los últimos años se ha empezado a valorar más como un talento importante.

En 2013, el psicólogo social David Kidd se preguntaba qué actividades pueden llevar a tener más empatía.

“Y, como lector de toda la vida, se me ocurrió que la ficción es un lugar donde regularmente nos implicamos en las experiencias únicas de otras personas“, dice.

Junto con un colega de la Nueva Escuela para la Investigación Social en Nueva York, Kidd investigó si la lectura puede mejorar la capacidad de entender que otras personas tienen pensamientos y deseos y que estos pueden diferir de los de uno mismo.

Lectores

Getty Images
La lectura ha plantado semillas en las mentes de innumerables innovadores.

No es lo mismo que la empatía, pero las dos habilidades están estrechamente vinculadas.

“La mayoría de las personas, si saben cómo se sienten los demás, usarán esa información positivamente, de manera social”.

Además de mejorar tu capacidad para entenderte con colegas y empleados, la empatía puede conducir a reuniones y colaboraciones más productivas.

“Hay investigaciones que demuestran que las personas tienden a ser más productivas en grupos en los que se sienten libres para expresar su desacuerdo, especialmente cuando se trata de tareas creativas”, explica Kidd.

Consejos de ávidos lectores

Ahora que estás convencido de los beneficios de la lectura, considera esto: según un estudio de 2017 realizado con 1.875 personas por el regulador de medios británico Ofcom, el adulto británico medio pasa cerca de dos horas y 49 minutos en su teléfono cada día.

Imagen difuminada de una tienda de libros

Getty Images
La lectura es una buena manera de aumentar nuestros conocimientos.

Para alcanzar el objetivo de una hora diaria de lectura, la mayoría de las personas tendrían que reducir en un tercio el tiempo que le dedican al teléfono.

Para ayudarte en el camino, ya seas un acaparador nato de libros o un petulante exagerado, te ofrecemos algunos consejos de personas que se llaman a sí mismos con orgullo “ávidos lectores”.

1. Lee porque quieras hacerlo

Cristina Chipurici aprendió a leer sola cuando tenía 4 años. Devoró cada libro que había en la casa de sus padres. Pero entonces, algo sucedió.

“Una vez que empecé la primaria y la lectura se volvió obligatoria, desarrollé una especie de repulsión hacia la actividad, causada por el profesor de Lengua que teníamos, que me hizo no querer leer un libro nunca más”, cuenta.

Esta aversión a los libros duró hasta que tenía veintitantos años, cuando Chipurici empezó a darse cuenta, poco a poco, de lo que se estaba perdiendo, de lo avanzados que estaban los que leían y la importante información que contenían los libros.

Tres chicas jóvenes leyendo

Getty Images
La lectura tiene efectos positivos tanto en nuestro estado de animo como en nuestra personalidad.

Aprendió a amar la lectura otra vez y terminó por establecer The CEO Library, una página web sobre los libros que han dado forma a las carreras de las personas más exitosas del mundo, desde autores a políticos pasando por magnates de las finanzas.

“Hubo muchos factores que explican este cambio, desde mentores, la decisión de invertir en un curso online donde descubrí un sistema educativo diferente, la lectura de los artículos del blog de Ryan Holiday, y probablemente muchos otros factores de los que no soy consciente”.

La moraleja de esta historia es que lo recomendable es leer porque quieras hacerlo y no dejar nunca que se convierta en una tarea.

2. Encuentra el formato de lectura ideal para ti

Pese a que el bibliófilo típico es alguien que camina cargado de libros físicos y tiene una predilección por las primeras ediciones como si fueran preciosos artefactos de la antigüedad, no tiene por qué ser así para todos.

“Tengo dos horas de camino al trabajo y de vuelta a casa”, señala Kidd. “No es ideal pero da mucho tiempo para leer”.

En sus viajes no al volante, se ha dado cuenta de que es mucho más conveniente leer en una pantalla, como la de su teléfono, que cargar con un libro todo el tiempo. Cuando lee no ficción, recurre a los audiolibros.

Montaje de un auto y de fondo la Tierra

Getty Images
Elon Musk grabó novelas de ciencia ficción de Isaac Asimov en la guantera del auto Tesla que lanzó al espacio con el cohete Space X Falcon Heavy.

3. No te pongas objetivos intimidantes

Mantener el ritmo de los hábitos de los grandes ejecutivos puede ser una tarea intimidante.

Dos destacados triunfadores entrevistados para The CEO Library son Fabrice Grinda, un emprendedor tecnológico que empezó con US$100.000 de deuda en tarjetas de crédito y ahora ha amasado una fortuna de más de US$300 millones al vender sus acciones en exitosas inversiones, y Naveen Jain, un empresario y filántropo que fundó Moon Express, una startup de Silicon Valley que aspira a minar la Luna para obtener recursos naturales.

El primero lee 100 libros al año, al segundo le gusta despertarse a las 4 de la madrugada para leer libros durante tres horas.

Pero no hace falta que sea así. Andra Zaharia experta freelance en marketing de contenido, tiene un podcast y es una apasionada lectora. Su consejo preferido es: evita expectativas poco realistas y objetivos intimidantes.

“Incorporar la lectura diaria, creo, es cuestión de empezar poco a poco”, dice Zaharia.

“No tienes que fijarte un objetivo de 60 libros al año. Los libros en Kindle pueden ser más fáciles porque no puedes ver fácilmente cuántas páginas te quedan”, explica.

4. Si realmente te cuesta trabajo, aplica la “regla de las 50”

Esta regla te ayudará a decidir cuándo debes dejar un libro. Si eres propenso a abandonar una lectura en la página cuatro de forma despiadada o tienes que hacer un gran esfuerzo con tomos que has empezado a odiar, la idea es leer 50 páginas y entonces decidir si, como diría Marie Kondo, el libro “te genera alegría”. Si no lo hace, déjalo.

La estrategia la ideó la escritora, bibliotecaria y crítica literaria Nancy Pearl, que la explicó en su libro Book Lust.

Incluye una advertencia pensada para personas que tienen más de 50 años, a quienes les sugiere que resten su edad de 100: la cantidad resultante es el número de páginas que deben leer porque -apunta Pearl- según cumples años, la vida se hace realmente demasiado corta para leer libros malos.

Así que ahí lo tienes. Soltar el teléfono solo una hora al día y sustituirlo por un libro puede aumentar tus niveles de empatía y hacerte más productivo. Si las personas más ocupadas y exitosas pueden hacerlo, tú también.

Quién sabe qué harás con todo ese conocimiento e inspiración adicional. Quizá termines teniendo tu propio emprendimiento espacial.

Este artículo fue elaborado para la versión digital de Centroamérica Cuenta, un festival literario que se celebra en San José de Costa Rica entre el 13y el 17 de mayo.


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https://www.youtube.com/watch?v=GCO92Wbx4Wg

https://www.youtube.com/watch?v=VhMGk9zH0Zo

https://www.youtube.com/watch?v=QWwnV83nGzY

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