6 de cada 10 mexicanos confía en el Ejército y prefiere que cuide las calles: Parametría
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6 de cada 10 mexicanos confía en el Ejército y prefiere que cuide las calles: Parametría

El Ejército es una de las instituciones que genera mayor confianza a la ciudadanía, desde hace al menos 15 años, de acuerdo con Parametría.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
23 de febrero, 2017
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Seis de cada 10 mexicanos dijeron estar de acuerdo con que el Ejército siga realizando tareas de seguridad en las calles y mostraron su confianza a la institución, según la última encuesta nacional de vivienda realizada por Parametría.

El Ejército es una de las instituciones que genera mayor confianza a la ciudadanía, de acuerdo con encuestas practicadas por la empresa desde hace 15 años cuyos porcentajes revelan que el nivel de confianza en ese lapso oscila entre el 52 y 75 por ciento.

Una de las razones que provoca la confianza y que la gente prefiera al Ejército en labores de seguridad es el componente histórico, expuso Parametría, pues desde la enseñanza básica se difunden sus tareas relacionadas con la obligación de defender al país en caso de alguna guerra o intervención.

Otra variable de este buen índice de aceptación tiene que ver con las tareas del Ejército, entre las que destacan la atención en caso de desastres naturales y las labores de alfabetización. Además, su intervención en cuestiones de seguridad pública, en estados donde el crimen organizado ha penetrado en las organizaciones policiacas.

Según Parametría a pesar del debate existente sobre cuál debe ser el papel del Ejército y si debe regresar o no a los cuarteles y dejar los temas de seguridad, 60 por ciento de los encuestados optó por que dicha institución siga realizando tareas de seguridad en las calles; el 18 por ciento dijo que es mejor contar con policías y un 20 por ciento respondió que no quería a ninguna de las dos instancias.

Las encuestas históricas de Parametría sugieren que en 2008 un 66 por ciento de mexicanos dijeron preferir al ejercito cuidando las calles sobre la policía; no obstante, entre 2010 y 2017 hubo un cambio de opinión cuando los entrevistados dijeron no preferir ni a la policía ni al ejército cuidando las calles, pues transitó del 7% al 20% quienes así lo manifestaron.

En esta temporalidad trascienden dos eventos relacionados con el Ejército que pudieron influir en este cambio. Uno de estos eventos es el caso de dos estudiantes asesinados por militares frente al Tecnológico de Monterrey en 2010 y el otro es el caso Tlatlaya, Estado de México, donde el ejército realizó 22 ejecuciones extrajudiciales. En ambos hechos las escenas del crimen fueron alteradas y hubo falsas declaraciones sobre lo acontecido por parte de los militares participantes.

A pesar de los eventos donde el ejército se ha visto involucrado en la violación de derechos humanos, seis de cada diez mexicanos (62 por ciento) afirmó sentirse más seguro con la presencia de esta institución en las calles, el 19 por ciento dijo sentirse igual de seguro y sólo 15 por ciento mencionó sentir menor seguridad.

Consistente con el dato ya mencionado, el 64% dijo que creía necesaria la presencia del ejército en las calles para mejorar la seguridad del país. El 28% mencionó que no era necesario que el ejército estuviera en las calles y 8% no supo o no quiso opinar.

Otra pregunta de la encuesta realizada por Parametría indagó sobre si creían o no los mexicanos que el ejército estaba preparado para convivir con la población. Los resultados son similares a los datos reportados anteriormente, 60% dijo que el ejército sí estaba preparado para convivir con la sociedad mientras que 21% opinó lo contrario.

A pesar del debate en turno sobre la participación del ejército en las tareas de seguridad, los datos muestran que la ciudadanía -a diferencia de una parte importante del círculo de opinión- apoya la participación del ejército en las calles.

Parametría. Encuesta en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 800 encuestas realizadas del 21 al 25 de enero de 2017. Nivel de confianza estadística: 95 %. Margen de error: (+/-) 3.5 %. Tasa de Rechazo: 30%. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el INE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.

 

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Quién es Doug Emhoff, esposo de Kamala Harris y primer 'segundo caballero' de Estados Unidos

El marido de la flamante vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, será el primer hombre que ocupa un rol que hasta ahora solo han ocupado mujeres.
24 de enero, 2021
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Kamala Harris y Douglas Emhoff

Reuters
Kamala Harris y Doug Emhoff, ambos abogados, se conocieron en una cita a ciegas en 2013 y contrajeron matrimonio un año después.

Kamala Harris se convirtió este miércoles en la primera mujer y primera persona negra en alcanzar la vicepresidencia de Estados Unidos, pero ella no es la única que rompe siglos de tradición.

Su marido, Douglas Emhoff, más conocido como “Doug”, también rompió barreras culturales al convertirse en el primer hombre en ocupar un lugar que hasta ahora solo había sido ocupado por mujeres.

El rol de “segunda dama”, como se le dijo hasta ahora a las parejas de los vicepresidentes, está tan atado con el sexo femenino que hasta la llegada de Emhoff ni siquiera existía una versión masculina del término.

Tras un período de especulaciones se decidió adoptar el título de “segundo caballero”.

Emhoff ya tiene su propia cuenta de Twitter con ese nombre: @SecondGentleman sumó más de 800.000 de seguidores incluso antes de que el marido de la vicepresidenta publicara su primer tuit.

Pero este abogado de 56 años -la misma edad que su esposa- no solo se diferencia de las anteriores segundas damas por ser hombre.

Mientras que la mayoría de las esposas de vicepresidentes en el pasado llevaban toda una vida acompañando a sus maridos políticos, Emhoff tiene apenas siete años de experiencia en este campo.

Y es que fue hace poco más de siete años, en 2013, cuando Emhoff conoció a Harris en una cita a ciegas coordinada por la mejor amiga de ella.

Kamala Harris y Doug Emhoff

Getty Images
La vida de Emhoff había estado completamente alejada de la política hasta que conoció a Kamala Harris hace poco más de siete años.

En ese momento Harris era la fiscal general de California y él tenía un estudio de abogados que se especializaba en derecho corporativo.

Un año después de conocerse, en agosto de 2014, contrajeron matrimonio.

“Momala”

A diferencia de ella, que nunca había estado casada y no tenía hijos, Emhoff se había divorciado seis años antes de su primera mujer, la productora de cine Kerstin Emhoff, con quien tiene dos hijos en aquel momento adolescentes.

En un ensayo que escribió para la revista Elle en 2019, Harris describió la relación especial que mantuvo desde el principio con sus hijastros.

“Cole y Ella no podrían haber sido más acogedores”, escribió. “Son chicos brillantes, talentosos y divertidos que se han convertido en adultos extraordinarios”.

Harris incluso contó que fue su excelente relación con ellos lo que la llevó a decidir casarse con Emhoff.

“Yo ya estaba enganchada con Doug, pero creo que fueron Cole y Ella los que me terminaron de enganchar del todo”, relató.

También reveló que los hijos de su marido la apodaron “Momala”, ya que no les gustaba la expresión “madrastra”.

Harris suele hacer referencia a su familia durante sus discursos.

Kamala Harris y Douglas Emhoff,

Getty Images
Harris mantiene una relación cercana con la familia de su marido.

La familia lo es todo para mí y no puedo esperar a que EE.UU. conozca a mi esposo Doug y a nuestros increíbles hijos Cole y Ella”, dijo a sus partidarios durante un acto de campaña en agosto pasado, luego de que Joe Biden la confirmara como su compañera de fórmula.

“He tenido muchos títulos a lo largo de mi carrera y ciertamente ser vicepresidente será genial, pero ser ‘Momala’ siempre será el que más valor tendrá para mí“, confesó.

También ha revelado que mantiene una excelente relación con Kerstin Emhoff, la exesposa de su marido, quien incluso colaboró con su campaña electoral.

Impulsado a la arena pública

A pesar de que hasta hace no mucho la vida de Emhoff estaba completamente alejada del mundo de la política, algunos de sus conocidos afirman que le ha tomado el gusto a su nuevo rol.

Durante los primeros años de la relación con Harris, él mantuvo su vida profesional separada.

En 2017, un año después de que ella fuera elegida senadora por California -lo que lanzó de lleno su carrera política- él dejó la firma que había abierto en 2000 (y que en 2006 había sido adquirida por el estudio Venable) para convertirse en socio del bufete de abogados internacional DLA Piper, especializado en litigios relacionados con el mundo del espectáculo y la propiedad intelectual.

Por unos años, Emhoff alternó entre las oficinas de DLA Piper en Los Ángeles y Washington DC.

Pero su perfil público aumentó en enero de 2019 cuando su esposa lanzó su campaña para convertirse en la candidata presidencial del Partido Demócrata en las elecciones de 2020.

Emhoff participó de forma activa en la campaña, que duró un año, hasta que Harris se dio de baja en diciembre.

No obstante, fue la elección de Harris como segunda de Biden, oficializada en agosto de 2020, lo que realmente impulsó a Emhoff a la arena pública.

No solo siguió apoyando a su esposa en muchos de sus actos y vocalmente a través de sus redes sociales, incluso empezó a representarla en algunos eventos, realizando discursos en nombre de la campaña Biden-Harris.

Emhoff hablando durante un acto de campaña en Colorado

Getty Images
Emhoff elevó su perfil público durante la campaña electoral de su esposa, llegando incluso a dar discursos en representación del binomio Biden-Harris.

A pesar de su falta de experiencia, Emhoff ha declarado su entusiasmo por sus nuevas funciones, que le han ganado su propio grupo de admiradores, autodenominados el #DougHive o “Colmena Doug” (los fans de su esposa son el #KHive).

“Pareciera que realmente le gusta”, le comentó a la BBC Aaron Jacoby, un viejo amigo y ex socio legal de Emhoff.

“Uno podría esperar que se sentiría como un pez fuera del agua, pero no es así. Simplemente está nadando y disfrutando”, aseguró.

Sus hijos, Cole y Ella, también han remarcado que su padre parece hecho para esta nueva función.

“Creo que Doug es un poco camaleónico y por eso todos lo aman. Como que puede caber en cualquier habitación”, remarcó al “New York Times” Cole, el mayor, que hoy tiene 26 años.

“Creo que, de todas las personas, Doug casualmente nació para esto“.

Siguiendo la tradición

Más allá de su género, Emhoff ha respetado algunas tradiciones de las parejas de vicepresidentes.

Por empezar, dejó su trabajo: en agosto pasado se tomó una licencia laboral no solo para apoyar a su esposa en su campaña sino también para evitar cualquier conflicto de intereses.

Y tras el triunfo electoral de Biden y Harris, Emhoff siguió los pasos de la mayoría de sus predecesoras y anunció que abandonaba su carrera para dedicarse a sus nuevas funciones como “segundo caballero”.

Emhoff y Harris junto con Joe Biden y Jill Biden.

Getty Images
Como es costumbre, el “segundo caballero” dejó de lado su trabajo para dedicarse al puesto, aunque también enseñará.

Si bien la tarea es principalmente ceremonial, es costumbre que las parejas de los líderes también se enfoquen en asuntos de interés público que se complementan con los principales objetivos de sus parejas.

La actual primera dama, Jill Biden, se centró en las familias de los militares y la educación cuando su marido fue vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).

Curiosamente, Biden, docente de profesión, rompió con el protocolo y siguió enseñando inglés en un colegio comunitario mientras ofició como segunda dama, tarea que planea mantener como esposa del presidente.

Emhoff le seguirá los pasos: anunció que combinará sus tareas oficiales con la docencia, en su caso enseñando un curso sobre derechos del espectáculo en la Universidad de Georgetown.

Consultado sobre cuál podría ser su foco de interés como segundo caballero, Jacoby señaló que una opción podría ser la reforma de la justicia criminal, algo que preocupa tanto a Emhoff como a Harris.

Sin embargo, Jacoby resalta que el foco principal de su amigo será la vicepresidenta.

“Doug está en esto para apoyar a Kamala”, aseguró.


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